Arte, Cultura y Sociedad: Revista de investigación a través de la práctica artística
E-ISSN: 2215-6461, Vol. 1, N.°1
Abre 15 de julio, 2021; cierra 15 de enero, 2022
Castro-Madriz, J. Balas de papel, el cartel cubano como arma de propaganda ideológica
Introducción a los conceptos de hegemonía, guerra fría cultural,
metodología del estudio y periodo de enfoque de la muestra
El modo de producción capitalista, desde la óptica del influyente
pensador prusiano Karl Marx, contiene dos procesos fundamentales para su
reproducción: el de explotación y el de dominación (Kohan, 1999, p. 319).
Este autor allanó el estado de la cuestión al atender instancias como el papel
central de la esfera ideológico-política en el ejercicio del poder y la
construcción de la dominación de una o varias clases o grupos sociales sobre
otras.
Sin embargo, ya en el siglo XX, el pensador y político italiano Antonio
Gramsci, quien fuera uno de los precursores de la politología marxista, define
la crítica de la cultura y de las ideologías dominantes como la tarea
fundamental de la investigación relativa al poder y señala ambas críticas como
punto de partida de una praxis política contrahegemónica. Es decir, fue el
pensador nacido en Cerdeña, Italia, quien finalmente probó que la política no
solo se encuentra en el Estado y en sus instituciones (como pretende el
liberalismo) o en el Estado como dispositivo institucional derivado y al servicio
del orden económico, sino también en la cultura mediática como espacio
generador de los imaginarios y los sentidos comunes, que finalmente son
determinantes en la configuración del poder (Iglesias Turrión, 2013, p. 17).
Desde lo anterior, la construcción de valor nacional tiene dos enfoques:
el interno, que el caso de Cuba sirve consolidar (por lo menos a nivel de control
político) y, el externo, para mantener el apoyo internacional y generar bloques
de resistencia ante el poder imperial. Igualmente, la erosión social de este
tipo de modelo revolucionario (aunque lento) se produce al interno de la
revolución misma, por el simple hecho de no satisfacer los objetivos