e-ISSN: 2215-4078
Vol. 13 (1), enero – junio, 2025
https://doi.org/10.15359/rnh.13-1.19727
Recibido: 15/01/2024 / Revisado: 10/03/2025 / Aceptado: 19/05/2025
Licencia: CC BY NC SA 4.0
M. A. Johnny Fallas Monge M. L. María de los Ángeles Sancho Ugalde
Universidad Nacional, Costa Rica Universidad Nacional, Costa Rica
https://ror.org/01t466c14
https://ror.org/01t466c14
Heredia, Costa Rica Heredia, Costa Rica
johnny.fallas.monge@una.cr maria.sancho.ugalde@una.cr
https://orcid.org/0009-0008-6852-7761
https://orcid.org/0000-0003-2360-8791
Resumen
Introducción. En esta investigación se lleva a cabo un estudio de actitudes lingüísticas presentes en una muestra de estudiantes vallecentraleños de la Universidad Nacional de Costa Rica (Sede Regional Chorotega y Sede Omar Dengo) hacia la variedad lingüística del español de Guanacaste. Objetivo. Analizar las actitudes lingüísticas en una muestra de estudiantes vallecentraleños de la Universidad Nacional de Costa Rica hacia la variedad lingüística del español de Guanacaste. Metodología. A fin de cumplir el objetivo planteado, se utiliza un cuestionario con una escala tipo Likert de cinco niveles, como instrumento para recolectar datos y analizarlos posteriormente mediante figuras, además de tres preguntas abiertas. Este enfoque de carácter cualitativo se emplea como información valiosa para complementar los datos estadísticos. Resultados. Los estudiantes vallecentraleños entrevistados (migrados y no migrados) están conscientes de las diferencias lingüísticas entre la variedad lingüística del español de Guanacaste y la variedad lingüística del español del Valle Central. En cuanto a la variedad lingüística en estudio, en el español de Guanacaste se observan: prejuicios lingüísticos, procesos de acomodación o adaptación lingüística, inseguridad lingüística, cambio lingüístico, actitudes de lealtad e identidad lingüísticas reforzados con actitudes más conscientes e inclusivas de la diversidad lingüística y cultural costarricense. Conclusiones. Concluimos que todavía se conserva la separación que ha habido a lo largo de la historia entre las variedades lingüísticas del español de Guanacaste y del Valle Central. No obstante, el análisis de actitudes lingüísticas muestra una aproximación nivelatoria y gradual de ambas variedades, evidente en las actitudes positivas de respeto e identidad lingüística que manifiestan los estudiantes entrevistados, particularmente, quienes han experimentado la migración. A fin de guiar al lector, este artículo se organiza en cinco apartados: antecedentes, marco teórico, metodología, resultados del análisis cuantitativo y cualitativo de las actitudes lingüísticas de las zonas de estudio y, por último, conclusiones.
Palabras clave: actitudes lingüísticas, identidad lingüística, prejuicio lingüístico, variedad lingüística.
Abstract
Introduction. This paper analyzes the linguistic behaviors present in a sample of Central Valley students, or vallecentraleños, from the National University of Costa Rica —Regional Chorotega Campus and Omar Dengo Campus —towards the linguistic variation of Spanish spoken in Guanacaste. Objective. Analyze the linguistic behaviors in a sample of students from the Central Valley from the National University of Costa Rica towards the linguistic variation of Spanish spoken in Guanacaste. Methodology. In order to accomplish the previously defined objective, a five-point Likert-type questionnaire is used as data collection instrument. Afterwards, this data is analyzed through figures and three open questions. This qualitative approach is used as valuable information to complement the statistical data. Results. The vallecentraleños interviewed (natives and migrants) admit to being aware of these linguistic variation between these two Spanish variants from Guanacaste and Central Valley. Regarding this linguistic variation under study, the following is observed in Spanish spoken in Guanacaste: linguistic prejudice, linguistic accommodation or adaptation processes, linguistic insecurity, linguistic modifications, linguistic loyalty and identity reinforced with more conscious and inclusive attitudes towards Costa Rican linguistic and cultural diversity. Conclusions. We can conclude that the separation that has existed throughout history between the linguistic variations of Guanacaste and Central Valley Spanish is still preserved. Nevertheless, this analysis of linguistic behaviors shows a leveling and gradual approximation of these two linguistic variations. This is evident in the positive attitudes of respect and linguistic identity manifested by the students interviewed, particularly those who have experienced migration. To guide the reader, this paper is organized into five sections: background, theoretical framework, methodology, results of the quantitative and qualitative analysis of linguistic behaviors of the locations under study, and conclusions.
Keywords: behaviors, identity, prejudice, linguistic variation.
Resumo
Introducão. Nesta pesquisa se realiza um estudo sobre as atitudes linguísticas presentes numa muestra de estudantes vale-centralenhos da Universidade Nacional de Costa Rica (Sede Regional Chorotega y Sede Omar Dengo) frente a variedade linguística do espanhol de Guanacaste. Objetivo. Analisar as atitudes linguísticas numa mostra de estudantes vale-centralenhos da Universidade Nacional de Costa Rica frente a variedade linguística do espanhol de Guanacaste. Metodologia. Com o fim de alcançar o objetivo proposto se utiliza um questionário com uma escala tipo Likert de 5 níveis, como instrumento para recopilar dados e analisá-los posteriormente mediante figuras, além de 3 perguntas abertas. Este enfoque de carácter qualitativo e empregado como informação valiosa para complementar os dados estatísticos. Resultados. Em relação com os resultados, os estudantes do Vale Central entrevistados (migrantes ou no-migrantes) estão conscientes das diferenças linguísticas entre a variedade linguística do espanhol de Guanacaste e sua variedade no Vale Central. Quanto a variedade linguística, em estudo, no espanhol de Guanacaste se observa prejuízos linguísticos, processos de acomodação ou adaptação linguística, atitudes de lealdade e identidade linguísticas, reforçadas por atitudes mais conscientes e inclusivas de diversidade linguística e cultural costarriquenho. Conclusões. Pode-se concluir que ainda hoje se conserva a separação que há havido ao longo da história entre as variedades linguísticas do espanhol de Guanacaste e do Vale Central. Entretanto, a análise de atitudes linguísticas mostra uma aproximação niveladora e gradual de ambas as variedades linguísticas, evidentes nas atitudes positivas de respeito e identidade linguística que revelaram estudantes entrevistados, especialmente aqueles que experimentaram a migração. Com o fim de orientar o leitor, este artigo está organizado em 5 partes: antecedentes, objetivos, marco teórico, metodologia, resultados de análisis quantitativa e qualitativa das atitudes linguísticas das zonas de estudo e, finalmente, conclusões.
Palavras-Chave: atitudes, identidade, prejuízo, variedade linguística.
Una característica tanto única como crucial de la naturaleza y condición humana es nuestra capacidad lingüística, por lo tanto, investigaciones sobre procesos lingüísticos representan preocupaciones centrales del humanismo en la sociedad contemporánea. Un ejemplo lo constituye este artículo de investigación, que 1) analiza fenómenos sociolingüísticos en Costa Rica, para contribuir a una mejor comprensión de las actitudes lingüísticas actuales de la sociedad costarricense y 2) promueve un entendimiento minucioso de los procesos de formación de la identidad nacional, por un lado, con las tensiones o imposiciones que representa lo hegemónico en la variedad lingüística del español del Valle Central y, por otro, con la resistencia o adaptación de una zona cultural subalterna, representada por la variedad lingüística del español de Guanacaste, tanto en el ámbito lingüístico como en el ideológico.
Cabe destacar que este artículo cuenta con dos publicaciones anteriores, estrechamente interrelacionadas: la ponencia Actitudes lingüísticas hacia las variedades del español de Costa Rica, publicada en la memoria del VI Congreso Internacional de Lingüística Aplicada (Fallas y Sancho, 2021) y el artículo Actitudes lingüísticas de guanacastecos hacia la variedad lingüística del español del Valle Central, divulgado en la Revista Nuevo Humanismo (Fallas y Sancho, 2024), por lo que recomendamos su lectura para una visión más amplia del tema por tratar.
1.Estudios de las variedades lingüísticas del español de Guanacaste y el Valle Central
En este apartado, se presentan las principales diferencias lingüísticas que han sido documentadas por lingüistas costarricenses (Agüero, 1962; Arrieta y otros, 2010; Castillo, 2013; Quesada, 1991, 1992, 2010a; Quesada y Vargas, 2010b; Sánchez, 1986) acerca de las dos variedades lingüísticas históricamente definidas en el español de Costa Rica: Valle Central y Guanacaste.
En la década de los años sesenta, se presentan publicaciones acerca del español de Costa Rica desde una panorámica prescriptiva y academicista; un ejemplo, lo representa la obra El español de América y Costa Rica (1962), en la que Agüero ofrece una descripción del español costarricense desde la visión general del español de América y sobre la base de diferencias de habla entre distintas regiones de Costa Rica:
Hay matices fonéticos en el español del Valle Central que nos distinguen, no solamente de los hispanohablantes de otros países, sino de los guanacastecos y puntarenenses. En la articulación de algunos sonidos y, sobre todo, en la combinación de los elementos prosódicos, las características son muy notables. Pero las hay también generales de América, como el seseo y el yeísmo, y otras que, sin serlo tanto, se registran en ciertas áreas del continente —y aun en España—, como la pronunciación del grupo tr y los residuos arcaicos alojados en zonas rurales a donde no ha llegado o en donde no ha influido mucho la acción docente. (Agüero, 1962, p. 126)
Agüero (1962) enumera las principales características fonéticas, léxicas, morfológicas, sintácticas y semánticas del español de Costa Rica; dichos rasgos los contrasta con la norma culta1, lo que evidencia un interés especialmente normativo.
Con respecto a los estudios fonéticos y fonológicos del español de Costa Rica, Sánchez (1986) realiza un estudio fonológico sobre la fricación de / ɹ / en el español del Valle Central de Costa Rica, pues, en palabras del mismo autor:
En el español de Guanacaste no se fricatiza la erre; en el dialecto del Valle Central y en las regiones en que se ha extendido, la fricación es el uso general. Pero este fenómeno se encuentra en un proceso de escisión fonológica y en vías de generalizarse diastráticamente. (p. 129)
Su tesis se basa en dos momentos: en una primera fase, había un fonema ápico-alveolar fricativo con dos alófonos (sonoro y sordo); en un segundo estadio de la evolución, Sánchez (1986) encuentra una escisión fonológica: “existen dos fonemas, ambos ápico-alveolares, fricativos, pero que se oponen en virtud de la correlación de sonoridad” (p. 129).
El autor concluye que, en el inventario fonológico del español de Costa Rica, se produjo la aparición intervocálica del fono fricativo, ápico-alveolar sordo [ɹ̥], además de conservarse el fonema sonoro correspondiente [ɹ].
En este mismo componente de la lengua, Arrieta y otros (2010) describen las particularidades fonéticas más sobresalientes de las variedades de Costa Rica, que denominan Variedad A: Valle Central y Variedad B: habla de la provincia de Guanacaste:
Variedad A (Valle Central):
1. Relajamiento y ensordecimiento de la vocal final de palabra.
2. Realización del grupo /tR/ como una secuencia africada ápico-prepalatal.
3. Realización de /r/ como fricativa sonora entre vocales y como fricativa sorda a final de palabra.
Variedad B (Guanacaste):
1. Mayor frecuencia de aspiración de /s/ final de palabra.
2. Realización del grupo /tR/ como secuencia de oclusiva y vibrante.
3. Realización de /r/ como vibrante múltiple sonora.
4. Lenición de la palatal fricativa [ʝ] intervocálica: muchachillo > muchachio.
5. A causa de la lenición, se da un fenómeno de ultracorrección en palabras como tía > tiya, en la que se introduce una yod. (p. 116)
En cuanto a la variedad guanacasteca, Quesada (1991), a partir de una investigación de tipo dialectológico, escribe el libro El español de Guanacaste, en el que se contempla la contribución al conocimiento de esta variedad lingüística, particularmente, en lo relativo a los aspectos fonéticos, fonológicos y léxicos que la caracterizan, así como a su historia lingüística.
En el nivel léxico, Quesada (1991, pp. 86 -87) destaca el elemento azteca o náhuatl2 como el idioma que más ha contribuido al léxico del español guanacasteco; sobre todo, en palabras que refieren a la flora como: coyol, chilote, chiltoma, guanacaste, guapinol, jícara, olote, paste, quelite, tempate. En cuanto a la fauna, tenemos: cuijen, chachagua, chichilote, zonchiche, sayol. Algunas palabras aztecas referidas a actividades gastronómicas y aspectos del cuerpo humano y culturales son: agüizote, alaste, chacalín, chachalte, chichigua, chilaquila, chingaste, entre otras.
Cabe destacar que el elemento indígena en el español guanacasteco ha marcado cierto prejuicio lingüístico, porque se establece una semejanza entre el léxico de dicha región y el del habla de Nicaragua; en palabras del autor:
El elemento azteca en el español guanacasteco ha sido observado desde hace mucho tiempo, tanto por estudiosos del idioma como por intelectuales de otras disciplinas. Por alguna razón, éstos [sic] se han empeñado en resaltar, de manera algo exagerada, la semejanza del léxico usado en Guanacaste con el de Nicaragua, y por atribuirle un origen azteca o náhuatl a la mayor parte de las unidades léxicas que lo caracterizan, hasta el punto de dejar de lado su base castellana, y de mitificar o distorsionar las raíces de la cultura guanacasteca. (Quesada, 1991, p. 87)
En el nivel fonético y fonológico, Quesada (1991) presenta rasgos característicos de la variedad guanacasteca que la diferencia de la vallecentraleña. Por ejemplo, el fonema /s/ en el noroeste de Costa Rica presenta cinco variantes: “fricativa predorsal [s], aspiración [h], fricativa dental [ş], glotal [?] y elisión. Ocurre aspiración cuando la /s/ está en posición final, ante pausa y ante consonante (lah casah#)” (pp. 71-83). La realización de /s/ como glotal [?] se da en posición final de palabra y ante vocal tónica (la? ocho); lo que para el autor representa un estadio más en la evolución del proceso de aspiración de /s/.
Otro rasgo distintivo de esta variedad lingüística es “la realización de /tr, dr/ como oclusiva sorda + vibrante simple y oclusiva sonora + vibrante, en Guanacaste, es un rasgo netamente diferenciador que caracteriza el habla de esta zona y la hace divergente del interior del país” (Quesada, 1991, p. 77).
En su investigación, Quesada (1991) presenta un prejuicio lingüístico que gira en torno a identificar a los guanacastecos con los nicaragüenses, por compartir rasgos lingüísticos, principalmente fonéticos:
He observado que el hablante del Noroeste trata de borrar sus hábitos fonéticos todo aquello que lo asocie con el hablante nicaragüense, dado que —hoy por hoy— esta habla no goza de gran estima en la provincia de Guanacaste, según he podido inferir de las opiniones de informantes y entrevistados. Ocurrió con frecuencia que los hablantes de la región me remitían a otras regiones más al norte cuando se les preguntaba por determinado rasgo lingüístico, dando a entender que ellos no lo practicaban, y que se escuchaba con mayor frecuencia cuanto más me acercara a la frontera con Nicaragua. (p. 83)
Esta caracterización se debe a las diferentes realizaciones lingüísticas que se manifiestan, debido a factores históricos como el alejamiento de Guanacaste respecto al Valle Central, contrapuesto a la cercanía con Nicaragua. Para el autor, las actitudes, el prestigio del habla guanacasteca, la identidad, la lealtad y la conciencia lingüísticas en sus hablantes se deben estudiar con profundidad.
A partir de un estudio desde la geografía lingüística y la dialectología, Quesada (1992) realiza el Pequeño atlas lingüístico en Costa Rica, un estudio cartográfico formado por 77 mapas que dan a conocer la situación lingüística en el país y en los cuales se visualizan rasgos característicos del habla costarricense, así como de sus variedades regionales. En este atlas, el autor propone una redefinición de las zonas dialectales en el territorio nacional: 1. Valle Central, 2. Zona Noroeste, 3. Zona Atlántica, 4. Zona Norte y 5. Zona Sur. Debido al interés de la presente investigación, solo se describen las dos primeras zonas dialectales:
1. Valle Central: comprende las provincias de San José (menos el cantón de Pérez Zeledón), Cartago, además de las partes altas de las provincias de Heredia y Alajuela.
2. Zona Noroeste: comprende la provincia de Guanacaste, la banda oriental del Golfo de Nicoya hacia Esparza, hasta el límite con el río Jesús María, y la sección noroeste de la provincia de Alajuela. Los rasgos más peculiares de esta variedad lingüística que forman una división dialectal interna son: 1. La realización predominante de /tr/ como oclusiva dental sorda + vibrante múltiple, y la deshiatización desde La Cruz hasta Nicoya, incluyendo Liberia, Filadelfia, Santa Cruz y pueblos aledaños. 2. Tendencia a la africación de /tr/, a la fricativización de /r̄/, al ensordecimiento de /r/ en posición final y a no variar los hiatos son realizaciones predominantes en el resto de la Península de Nicoya (Carmona, Jicaral, Lepanto, Coyote, Cóbano) y la sección oriental del Golfo de Nicoya (Bagaces, Cañas, Puntarenas y Esparza). 3. Una constante en toda la zona noroeste, en menor o mayor grado, es la aspiración del fonema /s/ en posición final y ante consonante. (Quesada, 1992, p. 87)
Quesada (1992) aclara que su propuesta de división geográfico-dialectal es solo tentativa, general y responde a sus observaciones, debido a la carencia de estudios dialectológicos sobre el español de Costa Rica. Además, concluye que “los mapas permiten apreciar las grandes contribuciones que el habla del Valle Central y el habla de Guanacaste han dado a otras partes del territorio nacional, en particular la Zona Norte, la Zona Atlántica y la Zona Sur” (p. 88), por la migración interna en Costa Rica.
Con base en los resultados obtenidos en el Pequeño atlas lingüístico en Costa Rica (1992), Quesada (2010a) coordina el Atlas lingüístico-etnográfico de Costa Rica (ALECORI), el cual comprende un proyecto a mayor escala, al aplicar un cuestionario que comprende 1836 preguntas referentes a los niveles fonético, morfosintáctico y léxico del español de Costa Rica. El estudio abarca localidades de todas las provincias del país, donde se entrevistan aproximadamente 500 personas, entre los años 1992 y 2005.
El conjunto de mapas, resultado de la investigación dialectal, se conoce como atlas: “el atlas es como una fotografía, y la observación atenta de los interesados irá estableciendo coordenadas, fronteras lingüísticas y, por qué no, nuevas subdivisiones o tendencias dialectales en Costa Rica” (Quesada, 2010a, pp. 21-22).
En el mismo año, Quesada edita y publica el libro El español hablado en América Central. Nivel fonético. En el capítulo “Rasgos fonéticos del español de Costa Rica”, Quesada y Vargas (2010b) muestran un estudio desde la tradición dialectológica general, mediante un análisis de ciertos rasgos fonéticos del español costarricense, con base en los datos recopilados en el nivel fonético del Atlas lingüístico-etnográfico de Costa Rica (ALECORI). En dicho trabajo, los autores integran nuevas poblaciones que no se habían contemplado en estudios dialectales anteriores como la Región Norte, el Litoral Atlántico y la Zona Sur, así como más rasgos fonéticos que tampoco se habían tenido presentes, por lo que Quesada y Vargas (2010b) redefinen el panorama dialectal de Costa Rica en las subregiones que seguidamente se enlistan:
1. Valle Central y sus zonas de influencia, cuales son, la zona norte (llanuras de San Carlos en la provincia de Alajuela), el litoral atlántico y el valle de El General, al sureste de la provincia de San José, y la región de Tilarán, provincia de Guanacaste.
2. El resto del país, con la zona noroeste (toda la provincia de Guanacaste menos la región de Tilarán), la región pacífica norte (provincia de Puntarenas) y el Pacífico Sur.
3. Zonas de transición dialectal, como:
a)las regiones limítrofes con Nicaragua y Panamá;
b)la región pacífico central (Parrita y Quepos, en la provincia de Puntarenas);
c)la región sur, entre calle de El General y la ciudad de Buenos Aires, provincia de Puntarenas;
d)la sección colindante con el sector suroeste del Valle Central, concretamente las ciudades de San Mateo y Orotina, en la provincia de Alajuela. (p. 172)
Por último, en el 2013, Castillo realiza un estudio sobre “El español de Costa Rica: nivel morfosintáctico”, publicado en el libro que edita Quesada con el título El español hablado en América Central. Nivel morfosintáctico. En su investigación dialectal, la autora describe diferencias lingüísticas en los usos morfosintácticos del país, refiere al Valle Central como foco difusor del cambio lingüístico, por la mayor ubicación de servicios educativos, financieros, comerciales y gubernamentales; sin embargo, concluye que el nivel morfosintáctico es una de las áreas de la lingüística en la cual menor cambio se sufre, debido a que Costa Rica muestra una base gramatical relativamente homogénea, con pocos cambios que no afectan el entendimiento y la comunicación de sus hablantes. Según Castillo (2013):
En el área morfosintáctica no se puede hablar de áreas o zonas dialectales cuya demarcación se pueda establecer claramente. Las diferenciaciones a nivel diatópico deben establecerse en términos de áreas que presenten mayor o menor polimorfismo. A este respecto se encontró que en el área central del país es donde conviven más variantes con un mismo significado, mientras que las zonas noroeste y sur se constituyen en las áreas más monomórficas; o sea, aquellas en que hay predominancia en el uso de una sola forma para un mismo significado. (p. 337)
Con base en el estudio de las dos variedades lingüísticas, históricamente definidas en el español de Costa Rica, Valle Central y Guanacaste, los expertos en lingüística (Agüero, 1962; Arrieta y otros, 2010; Castillo, 2013; Quesada, 1991, 1992, 2010a; Quesada y Vargas, 2010b; Sánchez, 1986) exponen los rasgos distintivos que las diferencian en los niveles principalmente fonéticos, fonológicos y léxicos descritos con anterioridad. En la década de los años sesenta, se presentan publicaciones desde una perspectiva prescriptiva y academicista (Agüero 1962); sin embargo, con la exploración de estudio desde la geografía lingüística y la dialectología (Castillo, 2013; Quesada, 1991, 1992, 2010a; Quesada y Vargas 2010b), la perspectiva de análisis se orienta hacia un interés por conocer la situación lingüística, visualizar rasgos característicos y variedades regionales del habla costarricense.
2.Estudios sobre actitudes lingüísticas hacia las variedades del español de Guanacaste y el Valle Central
En relación con la variedad lingüística guanacasteca, objeto de estudio de la presente investigación, Jaén (1991) elabora la tesis denominada Las actitudes lingüísticas de los hablantes de Sardinal, Carrillo3, Guanacaste, hacia su propia habla. El objetivo principal del trabajo es determinar el grado de cambio o resistencia de los hablantes del distrito de Sardinal a la modificación lingüística por la influencia de factores económicos, políticos, sociales y afectivos, en vista de que su hipótesis se basa en que dichos hablantes tienen una percepción desvalorizante de su propia habla, con respecto a la del Valle Central. Para recolectar los datos, ella utiliza un cuestionario de opinión con una escala valorativa, que aplica a 60 informantes de la comunidad de Guanacaste.
Para la autora, los hablantes se resisten a abandonar su variedad guanacasteca cuando prima el valor afectivo, por lo que la hipótesis planteada se rechaza, ya que los hablantes de Sardinal muestran, mayoritariamente, una actitud positiva hacia su propia variedad lingüística; no obstante, son los jóvenes quienes muestran prejuicios hacia su habla. Se concluye que es posible la gestación de un cambio lingüístico, debido a una nivelación con la variedad de prestigio del Valle Central.
En la misma línea temática de estudio, se publicó el artículo Actitudes lingüísticas hacia dos variedades de habla: Valle Central y Guanacaste de Arrieta y otros (2010)4. Su objetivo general es analizar las actitudes lingüísticas que muestran los hablantes del Valle Central y Guanacaste, en relación con ambas variedades lingüísticas, con lo cual los investigadores recolectan datos en los niveles léxico y fonético, para explicar fenómenos como actitudes e inseguridad lingüísticas en hablantes guanacastecos.
Los autores confeccionan un instrumento que sirve a los jueces (estudiantes de secundaria) para evaluar a los hablantes a través de un corpus de adjetivos valorativos con sus correspondientes antónimos, acerca de las dos variedades estudiadas y siguiendo la escala de diferencial semántico de Osgood. Las escalas y ejes son agrupados de la siguiente forma: 1. Escala: urbano-campesino; 2. Eje de estatus (escalas: adinerado-pobre, elegante-polo5 e instruido-ignorante); 3. Eje emotivo (escalas: agradable-desagradable y amable-grosero); 4. Escala: habla como yo-habla diferente, 5. Escala: habla correctamente-habla incorrectamente. En el análisis de los datos, se constata que todas las personas colegiales evalúan más positivamente a los hablantes del Valle Central que a los de Guanacaste en todos los rubros. También se muestra inseguridad lingüística en la clase media baja de la región guanacasteca.
La totalidad de los estudios reseñados destaca las diferencias lingüísticas y extralingüísticas que integran las variedades de Guanacaste y el Valle Central en el español de Costa Rica, que se visualizan en las actitudes y la conciencia lingüísticas de los hablantes, reportadas en periodos anteriores. En este artículo investigativo, analizamos la forma cómo se manifiestan en la actualidad las actitudes lingüísticas de las dos comunidades de habla en estudio, con el propósito de corroborar si se mantiene la división históricamente marcada entre variedades o si, más bien, con el tiempo, las actitudes lingüísticas evidencian un acercamiento paulatino respecto de la nivelación de ambas variedades lingüísticas.
En este artículo de investigación, retomaremos la metodología, la descripción de los informantes y sus variables, utilizadas en la ponencia Actitudes lingüísticas hacia las variedades del español en Costa Rica, que se publica en la memoria del VI Congreso Internacional de Lingüística Aplicada (CILAP), como se ilustra seguidamente:
Los resultados se presentan de dos maneras: de forma numérica y gráfica mediante el análisis de los datos cuantitativos obtenidos de la aplicación de cuestionarios, ya que se busca establecer por medio de promedios y frecuencias, las actitudes lingüísticas de un grupo de hablantes guanacastecos hacia las variedades lingüísticas del español del Valle Central en la Universidad Nacional de Costa Rica; mediante tres preguntas abiertas, los informantes proporcionan ampliamente, sus opiniones acerca de la variedad lingüística del español del Valle Central; esta información valiosa de carácter cualitativo servirá para complementar el análisis de los datos estadísticos obtenidos en los cuestionarios y así, determinar cómo se manifiestan las actitudes lingüísticas acerca de la variedad lingüística en estudio (Fallas y Sancho, 2021, p. 55).
3.1Los informantes y sus variables
La variedad lingüística vallecentraleña contempla tres variables, a saber:
Variable lingüística: se refiere a los hablantes de la variedad lingüística vallecentraleña. Migrados y no migrados: migrados se refiere a estudiantes del Valle Central que por cursar estudios universitarios en la Sede Regional Chorotega han migrado (con menos de dos años o más de dos años) a Guanacaste. No migrados: son los universitarios del Valle Central que estudian en la Sede Central de la Universidad Nacional. Sexo: en cuanto a la variable sexo, se desea conocer si existen diferencias acerca de las actitudes lingüísticas que poseen los hombres en contraposición con las mujeres, así como en temas referidos a creencias, prejuicios, lealtad e identidad lingüísticas, prestigio lingüístico, entre otros. Los instrumentos de recolección de datos se aplicaron a un total de 70 informantes: 35 hombres vallecentraleños y 35 mujeres vallecentraleñas, estudiantes de la Sede Central de la UNA (Fallas y Sancho, 2021, p. 55).
4.1Estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste
Figura 1
Eje de la diferenciación en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste

La figura 1 muestra el Eje de la diferenciación en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste. En la proposición n.o 1 no podemos detectar una tendencia predominante en los porcentajes de las distintas respuestas, lo que pareciera sugerir que la variedad lingüística vallecentraleña no es siempre un marcador de identidad muy claro en el contexto de Guanacaste. Lo anterior, podría contradecirse con la pregunta n.o 6, según la cual 66 % (29 % de acuerdo + 37 % totalmente de acuerdo) de los vallecentraleños señalan que en Guanacaste les han hecho notar su acento o forma de hablar vallecentraleña, incluso, la proposición n.o 9 corrobora de una forma más contundente, con 86 % de respuestas (37 % de acuerdo + 49 % totalmente de acuerdo), que la forma de hablar vallecentraleña es fácil de identificar. Luego, las respuestas a la pregunta n.o 15 indican que 94 % de los entrevistados (37 % de acuerdo + 57 % totalmente de acuerdo) perciben diferencias entre la variedad lingüística guanacasteca y la vallecentraleña.
Podemos conjeturar que quizás el contraste entre la proposición n.o 1 y las respuestas a las preguntas n.o 6, n.o 9 y n.o 15 se debe a que, en el primer caso, se trata de la experiencia personal o individual de quienes se entrevistan, mientras que las otras refieren a experiencias sociolingüísticas más generales. Por último, debemos considerar que los hablantes vallecentraleños de la variedad lingüística de prestigio no sienten la necesidad de cambiar su forma de hablar cuando están en Guanacaste y, probablemente, tienen menos consciencia lingüística de que su forma de hablar sea diferente.
Figura 2
Eje de los prejuicios linguísticos en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste

La figura 2 corresponde al Eje de los prejuicios lingüísticos en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste. En la proposición n.o 3, detectamos una distribución bastante pareja en las respuestas, con un predominio de 52 % (26 % totalmente en desacuerdo + 26 % en desacuerdo), la cual rechaza la noción de que el hablar vallecentraleño sea más correcto que el guanacasteco y 28 % (17 % de acuerdo + 11 % totalmente de acuerdo) de estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste sí consideran la variedad lingüística vallecentraleña más correcta que la guanacasteca.
En la proposición n.o 7, 43 % de los entrevistados (26 % totalmente en desacuerdo + 17 % en desacuerdo) consideran que su forma de hablar vallecentraleña no es necesariamente del gusto guanacasteco, aunque 54 % (un porcentaje muy alto) no está seguro en relación con esta idea.
En la proposición n.o 11, los entrevistados manifiestan en 77 % (31 % totalmente en desacuerdo + 46 % en desacuerdo) que no perciben el español guanacasteco como más correcto que el vallecentraleño y esto se corrobora por el hecho de que ninguno está de acuerdo.
En la proposición n.o 12, se manifiesta 14 % de aceptación positiva del vallecentraleño hacia el habla guanacasteca; pero, de igual forma, 46 % (indeciso) no está seguro con respecto a la percepción de los vallecentraleños, en relación con el habla guanacasteca; por último, 37 % rechaza la proposición (11 % totalmente en desacuerdo + 29 % en desacuerdo). Con los datos anteriores, visualizamos una mayor consciencia lingüística cuando hay migración.
Figura 3
Eje de la movilidad social en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste

En la figura 3, presentamos el Eje de la movilidad social. Ante la pregunta 10, la respuesta es contundente. 75 % de los estudiantes entrevistados están en desacuerdo (46 % totalmente en desacuerdo + 29 % en desacuerdo) respecto a la ventaja económica (como conseguir un mejor trabajo) que habría para un vallecentraleño, al hablar como guanacasteco en Guanacaste; de igual manera, aquí hay que destacar que ningún entrevistado manifiesta acuerdo con la proposición de con la proposición de la pregunta.
En relación con la pregunta n.o 14, 48 % de los encuestados están de acuerdo (34 % de acuerdo + 14 % totalmente de acuerdo) con la apreciación de un cambio lingüístico en los vallecentraleños cuando se van a vivir a Guanacaste, pero no es una percepción preponderante, ya que 34 % expresa desacuerdo con esta noción (17 % totalmente en desacuerdo + 17 % en desacuerdo).
Cuando se trata del tema de la sociabilidad, en el caso de la pregunta n.o 16, es evidente en 80 % (17 % totalmente en desacuerdo + 63 % en desacuerdo) que los vallecentraleños no perciben indispensable el cambio lingüístico para ser socialmente aceptados en Guanacaste. Por último, sería importante enfatizar que los vallecentraleños en Guanacaste no perciben la adaptación lingüística al habla regional como un factor decisivo que influya en su éxito económico o social.
Figura 4
Eje de la lealtad e identidad en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste

La figura 4 corresponde al Eje de la lealtad e identidad en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste. Observamos, en la proposición n.o 2, que 71 % de los entrevistados señalan desacuerdo (40 % totalmente en desacuerdo + 31 % en desacuerdo) respecto al cambio en su forma de hablar cuando están con guanacastecos, no obstante, llama la atención que hay 23 % (17 % de acuerdo + 6 % totalmente de acuerdo) que manifiestan modificar su forma de hablar vallecentraleña, al interactuar con guanacastecos.
La proposición n.o 4 es enfáticamente rechazada por 83 % de los entrevistados (26 % totalmente en desacuerdo + 57 % en desacuerdo), al tiempo que ninguno de los vallecentraleños entrevistados considera que el habla de Guanacaste sea superior a la de su lugar de origen.
Respecto a la proposición n.o 5, observamos una polarización interesante en las respuestas con 57 % de estudiantes vallecentraleños entrevistados (37 % totalmente en desacuerdo + 20 % en desacuerdo), quienes señalan que, al volver a interactuar con otros vallecentraleños, no hablan como los guanacastecos; mientras que un porcentaje de 32 % (23 % de acuerdo + 9 % totalmente de acuerdo) sí cambia su forma de hablar vallecentraleña por la guanacasteca. Ante la proposición n.o 8, 77 % de los entrevistados manifiestan que no hay ningún imperativo en el ámbito de la Universidad Nacional en la Sede Regional Chorotega para comenzar a hablar como guanacasteco, solo 6 % está totalmente de acuerdo con el enunciado.
En lo concerniente a las respuestas de la proposición n.o 13, estimamos que 60 % (40 % de acuerdo + 20 % totalmente de acuerdo) de los estudiantes vallecentraleños residentes en Guanacaste desean conservar su manera de hablar; cabe señalar que en esta figura hay 31 % de indecisión.
Figura 5
Eje de la inseguridad linguística en estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste

En relación con la figura 5, sobre el Eje de la inseguridad lingüística, observamos que, ante la pregunta n.o 17, 48 % de los estudiantes entrevistados (17 % totalmente en desacuerdo + 31 % en desacuerdo) indican que el ámbito regional, sea Guanacaste o el Valle Central, no influye en la forma de hablar de los vallecentraleños migrados a Guanacaste. Esto no obvia que 25 % acepta la noción de la pregunta (14 % de acuerdo + 11 % totalmente de acuerdo), lo que significa que dicho porcentaje de entrevistados sí cree en el cambio lingüístico.
También, vemos que 54 % (23 % totalmente en desacuerdo + 31 % en desacuerdo) de los entrevistados contestan la pregunta n.o 18 rechazando la noción de que los vallecentraleños residentes en Guanacaste introduzcan adaptaciones lingüísticas en su forma de hablar original; pero, de igual manera, 29 % se manifiesta indeciso.
En la pregunta n.o 19, 49 % (26 % totalmente en desacuerdo + 23 % en desacuerdo) de los entrevistados perciben el cambio lingüístico de los vallecentraleños en Guanacaste como un proceso no consciente, pero nos percatamos de que hay también 32 % (26 % de acuerdo + 6 % totalmente de acuerdo) que sí lo concibe como un fenómeno intencional. Por su parte, la pregunta n.o 20 presenta un alto nivel de respaldo de 71 % (37 % de acuerdo + 34 % totalmente de acuerdo) a la proposición de que la adaptación lingüística de los vallecentraleños en Guanacaste es inconsciente, que sucede “sin querer”, sin darse cuenta. Lo que nos sorprende es que, aunque en la pregunta n.o 20 hay un porcentaje muy alto de entrevistados que creen que en los hablantes el cambio lingüístico es involuntario, en la n.o 19, ante una propuesta que es la misma, pero expresada de manera contraria, hay un número menor de respuestas coincidentes a la n.o 20.
4.2Estudiantes vallecentraleños no migrados a Guanacaste
Figura 6
Eje de la diferenciación en estudiantes vallecentraleños no migrados

La figura 6 muestra el Eje de la diferenciación. Los vallecentraleños que nunca han migrado se manifiestan de acuerdo en 77 % (40 % de acuerdo + 37 % totalmente de acuerdo) con la proposición n.o 1 respecto a que su forma de hablar vallecentraleña es un claro marcador de identidad; incluso hay 3 % de desacuerdo con esta noción.
La pregunta n.o 6, que resalta la posibilidad de que alguno de los entrevistados vallecentraleños haya pensado o expresado ante un guanacasteco las diferencias lingüísticas entre ambos grupos, es aprobada por 60 % (37 % de acuerdo + 23 % totalmente de acuerdo). De todas formas, esto no impide que un porcentaje significativo de 29 % de entrevistados (23 % totalmente en desacuerdo + 6 % en desacuerdo) rechace la noción de pensar o expresar un reconocimiento a la distinta forma de hablar de Guanacaste.
En la proposición n.o 9, 63 % de los entrevistados (43 % de acuerdo + 20 % totalmente de acuerdo) percibe que su forma de hablar vallecentraleña es identificable, aunque 23 % se mantiene indeciso ante este planteamiento. Las respuestas a la pregunta n.°15 revelan que 97 % (40 % de acuerdo + 57 % totalmente de acuerdo), es decir, casi la totalidad del universo encuestado señala que las diferencias lingüísticas entre Guanacaste y el Valle Central son obvias. En concordancia con lo anterior, ninguno de los entrevistados se encuentra en desacuerdo con la noción.
Figura 7
Eje de los prejuicios linguísticos en estudiantes vallecentraleños no migrados

La figura 7 refiere al Eje de los prejuicios lingüísticos en estudiantes vallecentraleños no migrados; en la proposición n.o 3, 63% (37 % totalmente en desacuerdo + 26 % en desacuerdo) están en desacuerdo en considerar la variedad lingüística vallecentraleña superior a la guanacasteca, aunque 17 % (14 % de acuerdo + 3 % totalmente de acuerdo) sí cree en que la forma de hablar del Valle Central es la más correcta.
Frente a la proposición n.o 7, no hay polarización entre los que están de acuerdo y en desacuerdo; la mayoría, 89 % está indeciso sobre si a los guanacastecos les gusta como hablan las personas del Valle Central. En la proposición n.o 11, 74 % (31 % totalmente en desacuerdo + 43 % en desacuerdo) manifiesta que no consideran la variedad lingüística guanacasteca superior a la vallecentraleña, pero 23 % declara no estar seguro al respecto.
La proposición n.o 12 es también una propuesta que despierta poca polarización entre los encuestados y es por esto que 66 % (indecisos) señala no saber cómo los vallecentraleños perciben el habla guanacasteca; 23 % de los entrevistados están en desacuerdo (6 % totalmente en desacuerdo + 17 % en desacuerdo), mientras que 12 % (9 % de acuerdo + 3 % totalmente de acuerdo) sí está de acuerdo con la noción de que al vallecentraleño le gusta la variedad lingüística guanacasteca.
Figura 8
Eje de la movilidad social en estudiantes vallecentraleños no migrados

La figura 8 refiere al Eje de la movilidad social en estudiantes vallecentraleños no migrados. La pregunta n.°10, que sugiere mayores beneficios económicos (como conseguir un mejor trabajo) para un vallecentraleño residiendo en Guanacaste, es rechazada por 66 % de los encuestados (37 % totalmente en desacuerdo + 29 % en desacuerdo) y un 26 % se manifiesta indeciso.
La pregunta n.o 14, que sugiere una adaptación o cambio lingüístico de los vallecentraleños quienes se van a vivir a Guanacaste, es aprobada solo por 40 % (31 % de acuerdo + 9% totalmente de acuerdo) de los encuestados, porcentaje cercano al número de indecisos (34 %).
Ante la pregunta n.o 16, 60 % (23 % totalmente en desacuerdo + 37 % en desacuerdo) de los encuestados considera que hablar como guanacasteco no sería una ventaja para la vida social de un vallecentraleño en Guanacaste (como mayor aceptación y facilidad para relacionarse). Sin embargo, nos parece interesante que 17 % de los vallecentraleños encuestados, quienes nunca han vivido en Guanacaste, consideren que puede ser una ventaja social el hablar como guanacastecos en esa región.
Figura 9
Eje de la lealtad e identidad en estudiantes vallecentraleños no migrados

La figura 9 corresponde al Eje de la lealtad e identidad en estudiantes vallecentraleños no migrados; observamos, en la proposición n.o 2, que 94 % (63% totalmente en desacuerdo + 31 % en desacuerdo) de los vallecentraleños encuestados indican que no cambian su manera de hablar al interactuar con guanacastecos, lo cual no es sorprendente, si consideramos que ante la proposición n.o 4, 83 % (29 % totalmente en desacuerdo + 54 % en desacuerdo) no considera que la forma de hablar guanacasteca sea superior a la vallecentraleña. También, ningún vallecentraleño entrevistado considera que la forma de hablar de Guanacaste suene mejor que su forma de hablar del Valle Central.
En la proposición n.o 5, 100 % de los estudiantes entrevistados rechaza la idea de hablar como guanacastecos en interacciones sociales con otros vallecentraleños. Según lo anterior, sorprende que la proposición n.o 8, la cual implica que el vallecentraleño en la Universidad Nacional de la Sede Central desee cambiar su forma de hablar por la del guanacasteco, tenga 14 % de respuestas indecisas y es más esperable que 86 % (46 % totalmente en desacuerdo + 40 % en desacuerdo) señale que ese fenómeno del cambio lingüístico es innecesario.
Por último, la proposición n.o 13 sobre la posibilidad de que el vallecentraleño residente en Guanacaste desee conservar su manera de hablar, 66 % aprueba esta noción (46 % de acuerdo + 20 % totalmente de acuerdo), solo 12 % la rechaza (3 % totalmente en desacuerdo + 9 % en desacuerdo) y 23 % señala estar indeciso.
Figura 10
Eje de la inseguridad linguística en estudiantes vallecentraleños no migrados

Con respecto a la figura 10 sobre el Eje de la inseguridad lingüística en estudiantes vallecentraleños no migrados, analizamos que, ante la pregunta n.o 17, 57 % (26 % totalmente en desacuerdo + 31 % en desacuerdo) de los encuestados desaprueban la idea de que los vallecentraleños modifican su forma de hablar según estén en Guanacaste o en el Valle Central; pero, como es de esperar entre vallecentraleños que desconocen la experiencia de la migración, 34 % se manifiesta indeciso.
En la pregunta n.o 18, la idea de que un vallecentraleño quien se va a vivir a Guanacaste experimente un cambio lingüístico permanente es aceptada solo por 9 % de los encuestados (9 % de acuerdo) y, siguiendo esta forma de razonar, 71 % (17 % totalmente en desacuerdo + 54 % en desacuerdo) responde con desacuerdo a dicha noción del cambio lingüístico permanente.
En la pregunta n.o 19, entre los vallecentraleños encuestados en este grupo de estudiantes no migrados, 66 % está en desacuerdo (23 % totalmente en desacuerdo + 43 % en desacuerdo) con que los cambios lingüísticos que puedan experimentar las personas del Valle Central, quienes se van a vivir a Guanacaste, sean conscientes. Un porcentaje alto, 82 % (51 % de acuerdo + 31 % totalmente de acuerdo), piensa que posiblemente el cambio lingüístico de los vallecentraleños que se van a vivir a Guanacaste sea un proceso inconsciente. Con los datos anteriores, analizamos que los vallecentraleños no migrados son menos enfáticos (60 %) en afirmar que el cambio lingüístico sea consciente y son más enfáticos, en un porcentaje más alto (86 %), para afirmar que el cambio lingüístico es inconsciente, percepciones interesantes si constatamos que ambas preguntas (n.o 19 y n.o 20) son dos formas distintas de decir lo mismo.
4.3Análisis cualitativo sobre las actitudes lingüísticas de los vallecentraleños hacia el español de Guanacaste
Los ejes y ejemplos, que ofrecemos en este artículo, se vinculan con una ponencia y un artículo precedentes (Fallas y Sancho, 2021, 2024) sobre Actitudes lingüísticas hacia las variedades del español en Costa Rica y Actitudes lingüísticas de guanacastecos hacia la variedad lingüística del español del Valle Central.
Todos los grupos examinados de estudiantes vallecentraleños migrados y no migrados identifican características de la variedad lingüística guanacasteca, según el siguiente orden respectivo: los niveles lingüísticos fonético y léxico, así como las formas de tratamiento.
4.3.1.1Variedad lingüística vallecentraleña
4.3.1.1.1Diferencias fonéticas:
(a) “Los guanacastecos tienen como un acento más cantado por así decirlo y una forma de habla más informal” (MVCNM89)6.
(b) “Sí, recuerdo una vez con unos amigos preguntamos la hora para diferenciar a alguien que era de Guanacaste porque normalmente el guanacasteco dice “la ocho” y no “las ocho”” (HVC(M-2)111).
(c) “Me dicen que arrastro la “r”. También en Guanacaste se usan palabras distintas: “arrecho”, “alaste”” (HVC(M+2)116).
4.3.1.1.2Diferencias léxicas:
(d) “Tienen expresiones únicas de la provincia [de Guanacaste] como “la chincaca de pollo”” (HVCNM80).
(e) “Una vez escuché a alguien decir “cuidado se pochote” que es una referencia al árbol del pochote que tiene espinas, entonces es como decir “cuidado se espina”” (HVCNM84).
(f) “En Guanacaste se dice “chagüite”” (MVC(M+2)133).
(g) “El limón en Guanacaste es “limón” y en el Valle Central es “naranjilla” (MVC(M+2)136).
4.3.1.1.3Forma de tratamiento
(h) “[Los guanacastecos] utilizan mucho el “vos” y no pronuncian o no hacen uso de la “s” al final de las palabras” (MVC(M-2)129).
(i) “Al tratar a una persona de “usted” me indican que hablo diferente” (MVC(M-2)129).
Con respecto a las formas de tratamiento, encontramos que los entrevistados vallecentraleños migrados y no migrados poseen consciencia metalingüística del uso de esas formas (usted y vos), empleadas en diferentes partes de Costa Rica, incluso, asociadas a zonas geográficas específicas. La utilización del ustedeo identifica a los hablantes del Valle Central, forma lingüística que prefieren los estudiantes vallecentraleños sobre otras. A los estudiantes guanacastecos los identifican con el voseo.
4.3.2Eje de los prejuicios lingüísticos
A continuación, se ofrecen algunos de los ejemplos o anécdotas que los estudiantes entrevistados vallecentraleños migrados y no migrados comparten con respecto a los prejuicios lingüísticos aún persistentes en el imaginario colectivo de algunos hablantes costarricenses, en relación con la variedad lingüística guanacasteca.
4.3.2.1Prejuicios lingüísticos hacia la variedad lingüística de Guanacaste
(j) “Sí he notado que la gente de Guanacaste tiene una forma de hablar diferente, me parece que es por la zona geográfica y la cercanía a nuestro vecino Nicaragua, ya que algunos [guanacastecos] hablan muy parecido a los nicaragüenses” (HVCNM72).
(k) “Sí, eso [la forma de hablar diferente] se debe a la ubicación geográfica, la influencia nicaragüense y el hecho de tener menos modernización” (HVCNM82).
(l) “Sí, los guanacastecos hablan muy diferente, parecen nicas a veces cuando dicen algunas palabras” (MVC(M+2)133).
De los ejemplos anteriores, se desprende que los prejuicios lingüísticos hacia la variedad lingüística guanacasteca están asociados especialmente con la del español de Nicaragua, debido a su ubicación geográfica y por compartir algunos rasgos tanto fonéticos como léxicos. Además, estos prejuicios se relacionan con el habla campesina y con la supuesta falta de educación en las personas guanacastecas. Dicha asociación de la variedad lingüística guanacasteca con la del español nicaragüense ha sido investigada por Quesada (1991) y Calvo (2014). Además, Calvo y Castillo (2014), Drevdal (2009), Mora (2015) y Fallas y Sancho (2021) documentan ampliamente las actitudes lingüísticas negativas y xenofóbicas de los costarricenses hacia la forma de habla de los nicaragüenses.
4.3.3Eje de la movilidad social
Con respecto al Eje de la movilidad social, en los siguientes ejemplos, se presentan, según la percepción de los estudiantes vallecentraleños, algunas razones por las que ocurre el cambio lingüístico: 1) ser aprobado entre la población universitaria perteneciente a diversos grupos (Valle Central o Guanacaste), 2) se define como inconsciente y 3) adaptación lingüística, según se esté en el Valle Central o en Guanacaste:
(m) “Ahora en el Valle Central me dicen que hablo como “guanaco”” (HVC(M+2)118).
(n) “Generalmente cuando visito a mi familia en San José, suelen hacerme bromas por el “voseo” que uno utiliza normalmente en la zona de Guanacaste” (MVC(M-2)123).
(o) “Me ha pasado con amigos del Valle Central que me dicen que hablo diferente al usar términos y refranes utilizados en Guanacaste” (MVC(M+2)132).
(p) “Recuerdo que una compañera que es de Cartago, el primer día que vino a Guanacaste criticó la forma en la que se habla acá, al menos yo soy de Alajuela y residente en Guanacaste. Mi forma de hablar es como Alajuelense y también como Guanacasteca” (MVC(M+2)135).
4.3.4Eje de la lealtad e identidad lingüísticas
En este apartado, se presentan algunos ejemplos del Eje de la lealtad e identidad lingüísticas, en los cuales visualizamos la importancia que tiene para los estudiantes vallecentraleños migrados y no migrados, el deseo de conservar su manera de hablar, desde la variedad lingüística vallecentraleña, anhelo que se fortalece con actitudes de mayor conciencia y aceptación de la diversidad lingüística y cultural de Costa Rica:
(q) “Sí he notado que la gente de Guanacaste tiene una forma de hablar diferente, me parece importante, puesto que la cultura es indispensable en la construcción de la identidad de los pueblos” (HVCNM71).
(r) “Considero que es parte de su identidad [guanacasteca], desde una perspectiva regional, conservar su forma de hablar enriquece el idioma” (HVCNM75).
(s) “A mí me parece que es algo rico culturalmente debido a que esto hace característico al lugar [Guanacaste] y el habla trasmite una identidad, costumbres, etc.” (HVCNM79).
Con estas ejemplificaciones de actitudes positivas sobre la identidad y lealtad lingüísticas en los estudiantes universitarios entrevistados, evidenciamos un acercamiento nivelatorio y paulatino entre ambas variedades lingüísticas. En las siguientes citas, presentamos algunos valores positivos de grupo, por ejemplo, respeto, reconocimiento de las diferencias, interés por la diversidad lingüística, identidad y curiosidad:
(t) “Los guanacastecos sí hablan diferente, pero no me gustaría que cambien porque es parte de su cultura y para personas de otros lugares es interesante esa forma de hablar” (HVC(M+2)113).
(u) “Es parte de la identidad, costumbres que los guanacastecos han heredado con el pasar de los años y lo respeto” (MVC(M+2)137).
4.3.5Eje de la inseguridad lingüística
Desde el análisis cualitativo y con base en los datos aportados por los estudiantes vallecentraleños migrados y no migrados en las preguntas abiertas de la entrevista, destacamos los resultados alusivos al alto rechazo sobre las nociones del cambio lingüístico permanente y consciente, ya que, para los entrevistados, el cambio lingüístico no es un fenómeno intencional de los hablantes, sino inconsciente (sucede sin querer, sin darse cuenta), de hecho, son los compañeros, familiares o amigos quienes alertan al hablante sobre la incorporación de diferencias en su forma de hablar:
(v) “Generalmente cuando visito a mi familia en San José, suelen hacerme bromas por el “voseo” que uno utiliza normalmente en la zona de Guanacaste” (MVC(M-2)123).
(w) “Mis familiares del Valle Central me critican el “pues”” (MVC(M+2)139).
(x) “Cuando voy a visitar a mis familiares de Alajuela me dicen que “ya se le pegó el hablado”” (MVC(M+2)138).
(y) “Tal vez con el acento, hablando con otra persona del Valle Central me dicen que ya hablo como guanacasteca” (MVC(M+2)131).
(z) “Me ha pasado con amigos del Valle Central que me dicen que hablo diferente al usar términos y refranes utilizados en Guanacaste” (MVC(M+2)132).
Otro resultado interesante que se presenta es el mayor reconocimiento del cambio lingüístico:
Con el fenómeno de la migración, en los ejemplos anteriores se hace mención a cambios lingüísticos como: la forma de tratamiento, el acento, la utilización de refranes y léxico diferente que caracteriza a la variedad lingüística del lugar donde los estudiantes universitarios migran por razones de estudio en la UNA (Sede Central o Sede Regional Chorotega), se reconoce la influencia de la variedad lingüística guanacasteca en la variedad lingüística vallecentraleña y viceversa. (Fallas y Sancho, 2021, p. 65)
En este apartado, exponemos de forma enumerada las conclusiones que derivan de los datos cuantitativos y cualitativos de la investigación en curso:
1.La información recopilada (cuantitativa y cualitativa) de los vallecentraleños no migrados a Guanacaste es concluyente en que este grupo de estudiantes entrevistados consideran innecesaria la adopción de cualquier rasgo lingüístico propio de Guanacaste para mejorar su condición social y económica.
2.Posiblemente, la percepción de los vallecentraleños de que es innecesario adoptar formas de hablar de la variedad lingüística guanacasteca se deriva de la idea de que su propia variedad lingüística se acerca mucho más a un español estándar que el de la provincia de Guanacaste.
3.El grupo de estudiantes vallecentraleños migrados a Guanacaste manifiesta que no es tan importante adoptar la variedad lingüística guanacasteca para ser socialmente aceptado en Guanacaste. Sin embargo, es importante destacar que algunos vallecentraleños migrados a Guanacaste sí admiten que su adaptación lingüística a esta variedad es un hecho natural e inevitable, debido al intercambio lingüístico. Sus actitudes lingüísticas son positivas hacia la variedad lingüística del español de Guanacaste.
4.En concordancia con las conclusiones anteriores, vallecentraleños migrados a Guanacaste reconocen que el proceso de adaptación lingüística hacia la región guanacasteca es un proceso inevitable, involuntario e inconsciente, porque el cambio lingüístico no es un fenómeno intencional de los hablantes y su reconocimiento se presenta por la referencia de otros.
5.El Valle Central, como región cultural y lingüística, predomina en los procesos de adaptación lingüística y sirve como modelo superior más deseable en relación con la variedad guanacasteca; en otras palabras, el proceso general de transformación lingüística en el país y entre estas dos regiones manifiesta, de manera gradual, la transición de la modalidad lingüística guanacasteca a la de la región vallecentraleña, la cual se evidencia de forma particular entre los guanacastecos que migran o han migrado al Valle Central.
6.Sin embargo, no deberíamos anticiparnos a conclusiones definitivas sobre la direccionalidad del proceso general de transformación lingüística en Costa Rica, sobre todo, porque está condicionada por fenómenos extralingüísticos: expansión migratoria, trasferencias de polos de desarrollo de una región a otra, turismo, pluricentrismo del español, entre otros.
7.Persisten prejuicios lingüísticos y culturales en Costa Rica, proyectados por algunos hablantes de la variedad lingüística vallecentraleña hacia la guanacasteca, al reforzarse la percepción de que la forma de habla de esta última variedad no es tan deseable como la del Valle Central. Esto suele venir asociado a la idea de que el hablar guanacasteco es muy parecido e incluso idéntico a la variedad lingüística del español de Nicaragua.
8.El fenómeno de los prejuicios lingüísticos se percibe por parte de los entrevistados vallecentraleños migrados, debido a algunas manifestaciones de discriminación hacia su forma de hablar vallecentraleña.
9.Concluimos que todavía se conserva la división históricamente marcada entre la variedad lingüística del español de Guanacaste y la del Valle Central. No obstante, el análisis de actitudes lingüísticas muestra un acercamiento nivelatorio y paulatino de ambas variedades, evidente en las actitudes positivas de respeto e identidad lingüística que manifiestan los estudiantes entrevistados, principalmente, quienes han vivido la experiencia de la migración.
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1 En la actualidad, los lingüistas señalan que los usos no se pueden prescribir, es decir, que la norma no se impone, porque hay muchas, todas igualmente válidas. La función de las Academias de la Lengua es ahora más descriptiva que prescriptiva. Además, se reconoce el pluricentrismo del español, el cual lejos de cuestionar o, incluso, negar la vigencia del concepto de norma, más bien lo presupone, por lo que abre un espacio de debate sobre la cuestión de cuántas y cuáles son o deben ser las reglas vigentes en el seno de una cultura lingüística específica (ver Greublich, 2015).
2 El azteca o náhuatl era la lengua oficial del imperio azteca; la presencia de los españoles en México y su contacto con la cultura ancestral trajo a la lengua española una serie de palabras de origen náhuatl, cuya inmensa mayoría logró extenderse, principalmente, por toda América Central y del Norte, a través de oleadas migratorias de la Colonia y sus límites calzan más o menos con los del antiguo virreinato de la Nueva España y la Capitanía General de Guatemala (ver Quesada, 2000).
3 El cantón de Carrillo está conformado por los siguientes distritos: Filadelfia, Palmira, Sardinal y Belén. Mide 577.54 kilómetros cuadrados. Carrillo, que históricamente procede de los territorios de los cantones de Liberia y Santa Cruz, fue declarado cantón de la provincia de Guanacaste en julio de 1877 (ver Arauz, 2001).
4 Primeramente, los autores publican este artículo en 1986 en la Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica; no obstante, en esta primera publicación, se omiten partes importantes de la investigación, motivo por el cual es publicado de nuevo en el 2010 en la Revista Káñina de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica.
5 Polo, -la adj. <<despectivo>> Campesino. // 2. Por extensión, mal educado, de mal gusto, rústico, que gusta de vestirse con ropa de colores chillones. (Voz usada en los centros urbanos con mayor frecuencia). // 3. Campesino que ha perdido los valores culturales que lo identifican con el agro (Quesada, 2007, p. 332). Para ampliar la información sobre este tema, sugerimos ver Barahona (2018).
6 Lista de abreviaturas
HVCNM # Hombre vallecentraleño no migrado # de estudiante encuestado.
MVCNM # Mujer vallecentraleña no migrada # de estudiante encuestada.
HVC(M-2) # Hombre vallecentraleño migrado menos de 2 años # de estudiante encuestado.
HVC(M+2) # Hombre vallecentraleño migrado más de 2 años # de estudiante encuestado.
MVC(M-2) # Mujer vallecentraleña migrada menos de 2 años # de estudiante encuestada.
MVC(M+2) # Mujer vallecentraleña migrada más de 2 años # de estudiante encuestada.
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