Vol. 2(1), Enero-junio, 2014

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Presentación


 

Este número de la Revista Nuevo Humanismo integra una serie de artículos presentados en el IV Encuentro de Humanistas, efectuado el 19 de junio de 2013 en la ciudad de Liberia, Guanacaste, Costa Rica. Este evento fue organizado por el Centro de Estudios Generales (CEG) de la Universidad Nacional (UNA), en el marco de su 40º Aniversario.

 

En dicho evento confluyeron otros acontecimientos de poderosa significación, cuyas jornadas de conocimiento y experiencias siembran y cosecharán las mieses generosas del pensamiento y la acción humanista, que tanta relevancia y trascendencia asumen en nuestra era de grandes desafíos y urgentes tareas.

 

La creación del Centro de Estudios Generales y la fundación de la UNA en el mismo año no es ninguna casualidad; por el contrario, es un hecho que pone de manifiesto el espíritu original e indeclinable con el que fue gestada nuestra Casa de Estudios: crear un ámbito universitario público y gratuito, al que tuviesen acceso las hijas e hijos de todos las esferas sociales del país y de sus diversas regiones, pero con especial énfasis en una oferta académica de calidad para los sectores más vulnerables y rezagados de nuestra nación.

 

Es decir, un espíritu humanista profundo y generoso, pues el Humanismo está precisamente basado en la simple y central noción de que todos los seres humanos nacen con iguales derechos inalienables; por ende, el deber de toda sociedad es honrar esos derechos y eliminar las barreras u obstáculos para que toda mujer y hombre que ven la luz del día, tengan las oportunidades esenciales, las cuales les permitirán, a lo largo de su desarrollo personal, alcanzar la realización de sus sueños y aspiraciones.

Acceder a la educación superior en nuestros días de la “sociedad de la información” y del conocimiento de comienzos del siglo XXI constituye un peldaño esencial para que las mujeres y hombres de una determinada sociedad puedan efectivamente avanzar por una de las sendas que conduzcan a su plena realización personal y humana.

 

El Humanismo es, por lo tanto, la doctrina de la igualdad fundamental, básica y universal de derechos y oportunidades de todas las mujeres y hombres que pueblan este pequeño y hermoso planeta, llamado Tierra.

 

El Centro de Estudios Generales nació y se consolidó como una unidad académica dedicada al debate, la investigación, la enseñanza y difusión de preceptos y nociones humanistas, a través de un programa interdisciplinario y con un gran componente central definido por las humanidades.

 

Creemos en la formación de un ser humano integral, para una sociedad y una cultura que deben ser igualmente integrales. Hoy vivimos en sociedades complejas, en perpetuo estado de transformación y con cambios históricos tan veloces y tan profundos que a menudo el sentido esencial de la existencia humana se fragmenta, se rompe y se atomiza. Y lo mismo ocurre con frecuencia con las relaciones entre los individuos, quienes se vinculan menos entre ellos y en forma cada vez más superficial y, por lo tanto, menos satisfactoria y menos fecunda.

 

La sociedad moderna, de principios de la segunda década del siglo XXI, está dominada por presiones mercantiles y materialistas cada vez más demandantes y más alienantes y por la prosecución frenética de satisfactores externos a la vida emocional, espiritual e intelectual de los individuos. Con cada año que transcurre la cultura global de la sociedad moderna se orienta de manera más fatal hacia el consumismo estéril, destructivo y enajenante que pone en peligro no solo la esencia más profunda de la vida interior de las personas y la calidad de las relaciones humanas, sino que está conduciendo a una destrucción casi irremediable del ambiente y de la red vital en la cual estamos todos por fuerza suspendidos, y de la cual depende la vida de todas las especies que hoy están amenazadas de extinción, y también, por supuesto, la vida de la principal especie en peligro de extinción, el Homo Sapiens, es decir, LA NUESTRA.

 

Estamos en una lucha contra el tiempo y, en esta gran batalla, la educación, al igual que durante muchos siglos anteriores, desempeña un papel preponderante.

 

Nuestro rol, en tanto servidores públicos dedicados a la producción, transmisión y difusión del conocimiento, es la de brindar a las jóvenes generaciones de hoy y del porvenir, algunas de las herramientas intelectuales y culturales que les permitan convertirse en mujeres y hombres de bien, en personas integrales e íntegras y en ciudadanos comprometidos con la defensa y la promoción de los grandes valores del humanismo, capaces, entonces, de contribuir a la ampliación y enriquecimiento de la vida cultural de la humanidad, tan amenazada en nuestros días por la frivolidad, la indolencia, la superficialidad, y la deshumanización.

 

Nuestro CEG concibe el Humanismo no como una bella concepción del pasado o como una visión refinada pero inaplicable y con un valor puramente retórico y que se repite sin convicción ni compromiso verdadero. No, nosotros entendemos el humanismo como una doctrina moral y filosófica esencial para la existencia humana de hoy, como una propuesta intelectual muy poderosa y que nos invita a renovarla y a actualizarla constantemente, acorde con las demandas cambiantes de la vida social moderna.

 

Por ello, consideramos al CEG como un repositorio institucional y académico de una visión humanista viva y capaz de entregar a las nuevas generaciones una experiencia intelectual y pedagógica que exalte y promueva la perspectiva cultural multifacética e integral sobre el ser humano, sobre sus necesidades, desafíos y potencialidades, lo cual constituye el núcleo esencial del pensamiento humanista.

 

Por lo tanto, hemos promovido un sinnúmero de encuentros y foros de intercambio intelectual dentro del CEG, con otras unidades académicas dentro de la UNA y con universidades nacionales y extranjeras.

 

Nuestra participación en estos magnos Encuentros de Humanistas se nutre justamente de ese espíritu de intercambio generoso y sin restricciones ni cálculos mezquinos de ninguna índole, y teniendo siempre como único norte el contribuir al enriquecimiento cultural y académico que nos fortalezca en esta gran lucha del espíritu humano por mantener vivos los nobles ideales y los elevados propósitos del humanismo, en una era de deshumanización alarmante.

 

No podemos autodenominarnos humanistas si no vivimos y actuamos en todos los ámbitos de nuestra vida institucional, en tanto verdaderos humanistas. Es decir, en tanto académicos responsables por generar, mantener, transmitir y difundir una visión humanista contemporánea en todas nuestras clases, en todas nuestras actividades profesionales y en todos los productos de nuestro quehacer universitario.

Y hay quienes dirán, ¿cómo puede un puñado de mujeres y hombres que carecen de poder e influencia verdadera, que solo poseen los instrumentos de su espíritu y de su intelecto para detener y replegar un enorme proceso global que parece una hidra de un millón de cabezas?

A lo cual yo respondo con toda modestia: el humanismo es optimismo, pues propone que los seres humanos tienen el derecho de ser felices y que pueden logarlo si así lo desean. Es una idea simple, pero de gran alcance. Es el aleteo de una mariposa intelectual que puede, a pesar de su aparente pequeñez y vulnerabilidad, desencadenar una cascada de pensamientos, acciones y voluntades con efectos globales incalculables.

 

Además, nosotros estamos en una posición inmejorable para batir nuestras pequeñas alas culturales, debido al contacto permanente con mentes y espíritus jóvenes, con vidas en ciernes, preñadas de posibilidades y de promesas, con mujeres y hombres que llegan a menudo hasta nuestras aulas y nuestras universidades en búsqueda no solo de una especialidad profesional y de un diploma para obtener un empleo, sino que vienen también en búsqueda de un significado y una misión más profunda y más trascendente para sus existencias individuales.

 

La Revista Nuevo Humanismo participa de este sentir con la publicación de producciones intelectuales para la proyección de este quehacer humanístico.

Los contenidos de esta edición de la Revista Nuevo Humanismo se encuentran disponibles en el Portal Electrónico de Revistas Académicas de la Universidad Nacional, en el sitio web http://www.revistas.una.ac.cr

 

 

Lic. Enrique Mata Rivera

Decano del Centro de Estudios Generales

Universidad Nacional, Costa Rica