Revista Perspectivas:
Estudios Sociales y Educación Cívica

N.° 21. Julio-Diciembre, 2020
ISSN electrónico: 2215-4728
Doi: http://dx.doi.org/10.15359/rp.21.2
URL: http://www.revistas.una.ac.cr/perspectivas
Licencia CC BY NC SA 4.0

Aprendizaje basado en proyectos: una experiencia en el área de formación ciudadana

Project Based Learning: An Experience in the Area of Citizen Training

Alejandra Barquero Ruiz*

Fecha de recepción: 10/07/2020 • Fecha de aceptación: 14/09/2020

Resumen: El presente artículo tiene como objetivo compartir la experiencia desarrollada con la metodología de Aprendizaje basado en proyectos (ABP) en el curso de Educación Cívica II (segundo semestre del año 2019). El curso corresponde al cuarto año del Bachillerato en la Enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica, Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Costa Rica. El método utilizado para la sistematización de la experiencia es el denominado de reflexividad y construcción de la experiencia humana. En el artículo se exponen fundamentos teóricos y metodológicos, se realiza una interpretación crítica de la experiencia y se concluye con las lecciones aprendidas.

Palabras claves: aprendizaje; Educación Cívica; Estudios Sociales; innovación; proyectos

Abstract: This article aims to share the experience developed with the project-based learning methodology (ABP) in the Civic Education II course (second semester of 2019). The course corresponds to the fourth year of the Baccalaureate in the Teaching of Social Studies and Civic Education, School of History of the National University of Costa Rica. The method used for the systematization of experience is called reflexivity and the construction of human experience. In the article theoretical and methodological foundations are exposed, a critical interpretation of the experience is made and concludes with the lessons learned.

Keywords: learning; Civic Education; Social Studies; innovation; projects.

INTRODUCCIÓN

Este artículo tiene como objetivo compartir la experiencia desarrollada con la metodología de aprendizaje basado en proyectos (ABP) en el curso de Educación Cívica II, como propuesta para dinamizar el proceso de enseñanza y aprendizaje del área de formación ciudadana, así como potenciar la formación de profesionales mediante el impulso de habilidades y destrezas.

Esta se implementó durante el segundo semestre del año 2019, en la asignatura supra citada, correspondiente al cuarto año del Bachillerato en la Enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica, Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Costa Rica.

El grupo estaba conformado por 28 estudiantes, 11 mujeres y 17 hombres. Se decidió sistematizar toda la experiencia desarrollada en el curso basado en los siguientes criterios:

Características del grupo: El grupo poseía características idóneas para la aplicación de la metodología del aprendizaje basado en proyectos, era participativo, flexible, se adaptaba con facilidad a los cambios, existían estudiantes con liderazgo, lo que facilitó el proceso.

Relevancia y aplicabilidad: La experiencia era relevante puesto que constituye una innovación que pretendía dinamizar el proceso de enseñanza y aprendizaje, al beneficiar a los estudiantes y a la Escuela de Historia, permitiendo generar conocimientos sobre metodologías activas aplicadas a la enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica. La misma puede ser replicada en otros cursos pertenecientes a la carrera.

Innovación: La experiencia contribuyó a la didáctica de las ciencias sociales, ya que permite una interpretación crítica de lo vivido. Entiéndase innovación como una forma de promover la resolución de problemas mediante un proceso constructivo que pretende cambiar la forma tradicional en que se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje.

El eje del proceso de sistematización fue la necesidad de innovar en el ámbito metodológico, puesto que a pesar de que el modelo pedagógico de la Universidad Nacional llama a promover la innovación, así como la utilización de medios, estrategias y recursos de enseñanza en los procesos de mediación pedagógica y a una evaluación como proceso integral, concertado, permanente, contextualizado y propositivo, las lecciones en la Unidad Académica, en su mayoría, se desarrollan con metodologías tradicionales, por ejemplo, la clase magistral; por lo anterior se hace necesario visualizar experiencias como la presente que permitan una interpretación crítica de la misma y la generación de conocimientos.

Fundamentos teóricos

Aprendizaje basado en proyectos (ABP)

El Instituto Buck para la Educación (2003) define aprendizaje basado en proyectos como “un método sistemático de enseñanza que involucra a los estudiantes en el aprendizaje de conocimientos y habilidades, a través de un proceso extendido de indagación, estructurado alrededor de preguntas complejas, auténticas y tareas y productos cuidadosamente diseñados” (p.14).

El ABP tiene como fin generar prácticas educativas nuevas que incorporen como elemento esencial lo que viven y aprenden los estudiantes en estrecha relación con su contexto, al estimular que estos planeen, implementen y evalúen proyectos vinculados con el mundo real.

Algunas características de esta metodología son:

Centrado en el estudiante con contenido significativo para estos, que incluya problemáticas del mundo real.

Objetivos específicos relacionados con el proyecto educativo institucional.

Impulsa el pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración y diversas formas de comunicación.

La investigación es parte esencial del proceso de aprendizaje.

Los estudiantes deben formular preguntas, buscar respuestas y realizar conclusiones que los lleven a construir algo nuevo: una idea, una interpretación o un producto.

Está organizado alrededor de una pregunta guía, esta se centra en el trabajo de los estudiantes, enfocándoles en asuntos claves, debates, retos o problemas.

Promueve que los estudiantes aprendan a trabajar independientemente y asuman responsabilidades cuando se les pide tomar decisiones sobre su trabajo y propuestas.

Evaluación auténtica

Otro elemento teórico importante en la presente experiencia es el concepto de evaluación auténtica. La cual puede ser definida como una metodología que

intenta averiguar qué sabe el estudiante o qué es capaz de hacer, utilizando diferentes estrategias y procedimientos evaluativos. Se fundamenta en el hecho que existe un espectro mucho más amplio de desempeños que el estudiante puede mostrar a diferencia del conocimiento limitado que se puede evidenciar mediante un examen oral o escrito ya sea de respuesta breve o extensas. Este espectro más amplio debería incluir situaciones de aprendizaje de la vida real y problemas significativos de naturaleza compleja, que no se solucionan con respuestas sencillas seleccionadas de un banco de preguntas o Remes. Las bases teóricas que sustentan este movimiento evaluativo alternativo según Condemarín y Medina (2000) tienen sus raíces en la concepción de Aprendizaje significativo de Ausubel (1976) en la perspectiva cognoscitiva de Novak (1983) y en la práctica reflexiva de Schôn (1998). (Humada, 2005, p. 12)

Constituye una alternativa a la evaluación tradicional, ya que pretende que los estudiantes alcancen un logro en lugar de simplemente reproducir un contenido, por el contrario, busca desarrollar habilidades dirigidas a la solución de problemas complejos, análisis y construcción, lo anterior tomando como base situaciones reales y el contexto de los estudiantes.

El aprendizaje basado en proyectos y la evaluación auténtica constituyen la base de la presente experiencia, siendo metodologías complementarias cuyo fin es el desarrollo de habilidades y conocimientos mediante un proceso orientado al análisis, construcción y evaluación, vinculado al contexto de los estudiantes, enfrentándolos a situaciones del mundo real.

Formación ciudadana

En Costa Rica la formación ciudadana es una asignatura independiente cuyo nombre formal es Educación Cívica, su objetivo primordial es la formación de ciudadanos para una democracia en que se concilien los intereses del individuo con los de la comunidad.

En el año 2009 se realizó una reforma curricular importante la cual integra los conceptos de ética, estética y ciudadanía, dando especial relevancia al desarrollo de competencias, destrezas, habilidades, como manera de contribuir a la convivencia dentro de un marco democrático de Estado de derecho. Según sus postulados, este programa busca la formación de personas críticas ante el sistema político, que expresen sus opiniones, que analicen, que tomen decisiones.

El enfoque curricular se basa en el humanismo, el racionalismo y el constructivismo, se parte de estos pilares porque se pretende diseñar desde la experiencia y la práctica hacia la comprensión de los conceptos, el aprendizaje de los procedimientos y la asunción de actitudes. Para estos programas el aprender haciendo es la clave pedagógica.

Metodológicamente, se propone el trabajo mediante proyectos y el taller, al asumir la primera como una

forma de promover los aprendizajes de los estudiantes y las estudiantes, por lo que, de manera coherente, la forma de organizar los procesos de mediación implica asumir que los conocimientos escolares no se articulan para su comprensión de una forma rígida, en función de los contenidos disciplinares preestablecidos, sino más bien creando estrategias de organización de los conocimientos basándose en el tratamiento de la información y en el establecimiento de relaciones entre los hechos, conceptos y procedimientos que facilitan el logro de los aprendizajes… (Ministerio de Educación Pública, 2009, p. 27)

En la sistematización de la presente experiencia se toma el concepto de formación ciudadana ofrecido por este programa y se parte de la necesidad de generar prácticas tendientes a generar conocimiento sobre los fundamentos y aplicabilidad del aprendizaje basado en proyectos como manera de contribuir al proceso de enseñanza y aprendizaje de la asignatura.

Didáctica de las Ciencias Sociales

Para Pagés (1994) la finalidad de la didáctica de las Ciencias Sociales consiste “en analizar las prácticas de enseñanza, la realidad de la enseñanza de la geografía, la historia y las otras ciencias sociales, sus finalidades o propósitos, sus contenidos y sus métodos, para detectar y explicar sus problemas, buscar soluciones y actuar para transformar y mejorar la práctica de la señal de los aprendizajes” (p.39).

Por ende, la realidad de las aulas constituye el centro para el desarrollo de conocimientos que enriquecen la didáctica. De ahí que la sistematización de experiencias como la que se pretende compartir resulta rica puesto que permite la toma de conciencia sobre las finalidades de la enseñanza de las Ciencias Sociales, específicamente de la formación ciudadana, además de propiciar el análisis de una práctica actual que parte de la realidad de aula, el programa de estudio, los métodos y sus técnicas, para estudiar el grado de coherencia entre los objetivos y la práctica educativa.

Tomando en cuenta que la presente experiencia se desarrolló con estudiantes del Bachillerato en la Enseñanza de los Estudios Sociales y Educación Cívica resulta atinente introducir lo manifestado por Pagés (1994) quien indicó que:

Al formar profesionales de la enseñanza, la didáctica de las Ciencias Sociales necesita delimitar su ámbito de actuación, definir sus objetivos, establecer sus métodos y, en definitiva, elaborar el saber teórico y práctico sin el cual no se puede hacer un servicio a la educación ni ganarse el respeto de la comunidad científica. (p. 40)

Los aspectos mencionados por Pagés pueden ser visualizados en la presente experiencia, puesto que mediante la sistematización se pretende visualizar los resultados del método aplicado, además de plantear elementos teóricos y prácticos que pueden ser tomados en consideración para mejorar la práctica docente.

Cabe acotar que la didáctica de las Ciencias Sociales es un área muy compleja, en relación a esto R.W de Camilloni (1994) indica que para

construir una didáctica de las ciencias sociales y establecer el carácter propio del conocimiento de sus contenidos es necesario dar respuesta explícita a cuestiones tales como la determinación del status epistemológico de las ciencias sociales, la posibilidad de integración de las diferentes ciencias sociales entre sí, el valor de verdad o certeza del conocimiento social, los límites de la objetividad o neutralidad de ese conocimiento y su relación con los valores y con la acción del hombre” . (p. 1)

Fundamentos metodológicos

El método utilizado para la sistematización de la experiencia es el denominado por Ghiso (1999), citado por Pérez (2016) como “Reflexividad y construcción de la experiencia humana” el cual es definido como:

La sistematización está vinculada aquí a la resolución de problemas permitiendo hacer frente a los nuevos desafíos que les presenta el contexto. La sistematización busca entonces recuperar el saber tácito, que está implícito en las pautas de acción, en la percepción del problema que se afrontó. Se reconoce y valora el saber, los juicios y destrezas que están invisibilizadas en la acción. En este tipo de procesos se descubre que, al recuperar y reflexionar la experiencia, el sujeto se reconoce observando, hablando y actuando y esto le permite el deslinde de la experiencia de su lógica de explicación, en el mismo acto de comprenderla y explicarla (p. 29).

Además, se utilizó el enfoque centrado en un proceso de intervención-participativa, el cual se define como aquel “…que involucra en el proceso de sistematización a quienes vivenciaron la práctica, no solo como informantes clave, sino como actores que reflexionan en relación con su práctica y proponen nuevos cursos de acción. Se les reconoce como protagonistas…” (Pérez, 2016, p. 30). Lo anterior puesto que los estudiantes participantes de la experiencia evaluaron el proceso por medio diversos instrumentos con el objetivo de conocer su parecer sobre la misma, lo que contribuye con una interpretación de lo acontecido.

A continuación, se exponen los pasos seguidos e instrumentos utilizados para la sistematización, tomando como base el modelo propuesto por Pérez (2016) en su libro “Sistematización de experiencias en contextos universitarios”:

Tabla 1. Etapas e instrumentos de sistematización

Etapa

Instrumentos utilizados

Recopilación de información

Utilización de bitácora con el fin de llevar un registro escrito de todo lo acontecido durante las sesiones del curso.

Cuestionario individual y grupal: los estudiantes de manera individual y grupal completaron un cuestionario cuya finalidad fue evaluar el proceso y conocer su opinión sobre el mismo, con énfasis en aquellos aspectos positivos y otros que deberían mejorarse, también se incluyeron preguntas de autoevaluación.

Observación participante

Ordenamiento de la información

Elaboración de matriz o síntesis, que utiliza los siguientes puntos:

Fuente/documento

Descriptores/categorías

Ubicación/responsables

Sinopsis del contenido

Análisis e interpretación de la experiencia

Se utilizan una serie de preguntas generadoras que permiten el análisis y reflexión tales como:

¿Qué aspectos del contexto institucional determinaron el desarrollo o limitación de la experiencia?

¿Hubo cambios en los objetivos?

¿Qué contradicciones aparecieron durante el desarrollo de la experiencia?

¿Qué elementos clave potenciaron o debilitaron la experiencia?

 ¿Qué acciones demuestran que fue beneficiosa la experiencia?

¿Qué factores influyeron positiva y negativamente en los diferentes niveles de la experiencia?

Lecciones aprendidas

Formulación de interrogantes, tales como:

¿Qué sugerencias emergen del método y estrategias empleadas en la experiencia? ¿Qué aspectos se pueden mejorar?

¿Qué se debería hacer de la misma forma? ¿Qué elementos nuevos se pueden incorporar? ¿Qué aprendizaje queda de la experiencia (deseado o no)?

Plenaria con estudiantes participantes.

Fuente: Elaborado propia a partir de Pérez (2016).

Presentación del análisis e interpretación crítica de la experiencia

¿Cómo se llevó a cabo?

Para sistematizar la experiencia desarrollada en el curso Educación Cívica II, primeramente se trabajó en adecuar el programa del curso a las metodologías aplicadas para lograr coherencia entre objetivos, contenidos, actividades de mediación y evaluación.

En apego a la metodología del aprendizaje basado en proyectos, se planteó la siguiente pregunta generadora ¿Se adecua el sistema político costarricense a las necesidades de la sociedad actual?, esta constituyó el eje articulador de los proyectos realizados por los estudiantes.

Se establecieron etapas para el desarrollo del proyecto tales como:

Desarrollo de la idea: alcance, audiencia del proyecto.

Formulación del problema.

Definición del producto y actividades.

Presentación de un cronograma de trabajo, ruta crítica, recursos y asignación de responsables.

Desarrollo del proyecto: entrega de avances según actividades y cronograma.

Presentación de resultados del proyecto.

Durante el curso se desarrollaron todos los contenidos programáticos, los cuales tenían relación directa con los proyectos, ya que se partió de la premisa que el proyecto era el plato principal y no el postre. Además, se dio un proceso de evaluación continua y construcción conjunta (docente-estudiantes), ya que los alumnos participaron en la toma de decisiones respecto a actividades ejecutadas durante las clases presenciales, por ejemplo, la organización de un conversatorio con personas migrantes, el cual fue propuesto y organizado por un grupo de estudiantes.

Las sesiones se estructuraron de la siguiente manera: a) desarrollo de contenidos, b) actividades de análisis (plenarias, videos foros, estudio de casos, entre otros), c) trabajo en proyectos y retroalimentación de facilitadora. Cada sesión tuvo una duración aproximada de cuatro horas.

Se utilizó una bitácora con el fin de llevar un registro escrito de todo lo acontecido durante las sesiones del curso y facilitar la sistematización.

Todo este proceso fue coherente con el concepto de evaluación auténtica puesto que se incluyeron situaciones de aprendizaje de la vida real y problemas significativos de naturaleza compleja. Ejecutándose un proceso de evaluación que pretendía apoyar a los estudiantes en la obtención de objetivos más que en la repetición de contenidos, que excluye la prueba escrita del proceso de evaluación.

Al finalizar se generaron trabajos vinculados a las siguientes temáticas: presupuestos participativos, ejercicio de la ciudadanía joven, rendición de cuentas, apoyo a poblaciones vulnerables.

Un aspecto a rescatar y que favoreció el desarrollo del curso fue la posibilidad de contar con un Aula Virtual institucional, la cual fue utilizada para facilitar material de apoyo para las clases y los proyectos, realización de actividades, entrega y revisión de avances y comunicación general.

Es esencial mencionar que todos los grupos desarrollaron productos para los cuales debieron planear, implementar y evaluar, coadyuvándose en el desarrollo de habilidades tales como trabajo en equipo, expresión oral y escrita, planificación, definición y descripción de problemas, investigación, pensamiento crítico, así como hábitos de pensamiento (persistencia, escuchar a otros con compresión y empatía, pensar con flexibilidad, cuestionar y plantear problemas, pensar y comunicarse con claridad, crear e innovar). Por ejemplo, el grupo que trabajo el tema de presupuestos participativos, debió investigar, formular un cronograma de actividades, designar encargados, coordinar visitas a dos municipalidades, gestionar entrevistas, solventar cambios en el cronograma debido a imprevistos, gestionar riesgos, elaborar una producción audiovisual con todas sus implicaciones técnicas, coordinar la entrega del material audiovisual a los respectivos municipios como parte de un compromiso adquirido. Es decir, los estudiantes se vincularon con su entorno, enfrentaron situaciones reales y ejercitaron habilidades para su desarrollo personal y profesional.

Como parte del proceso de evaluación al concluir el curso los alumnos completaron un cuestionario que pretendía conocer su opinión sobre el trabajo grupal e individual realizado.

Al realizar el análisis del instrumento de evaluación grupal se encontraron los siguientes hallazgos:

Ante la pregunta ¿Qué hemos aprendido con el proyecto?, las respuestas obtenidas pueden agruparse en tres tópicos:

Acercamiento a las comunidades y sus problemáticas.

Herramientas valiosas para el trabajo por proyectos.

Capacidad de organización y trabajo en equipo.

Respecto a la pregunta sobre las limitaciones en el planteamiento y ejecución del proyecto, las respuestas obtenidas se agruparon de la siguiente manera:

Dificultad para el manejo del tiempo en relación con el cumplimiento del cronograma.

Limitaciones para el acceso a instituciones públicas y sus funcionarios.

Ante la pregunta sobre qué es lo que más y menos les gustó de la metodología del aprendizaje basado en proyectos, los alumnos mencionan:

Lo que más les gustó

El nivel de estructuración del proyecto permite desarrollarlo por etapas, al recibir retroalimentación constante, mediante un producto que transciende el salón de clase y se relaciona con la vida real.

Posibilidad de impactar a diversas comunidades por medio de la formulación y ejecución de proyectos.

La oportunidad de aprender haciendo.

Lo que menos les gustó

Poco tiempo para desarrollar el proyecto.

Dificultad para el manejo del tiempo.

De lo manifestado por los estudiantes se puede concluir que el aprendizaje basado en proyectos y evaluación auténtica los vinculó con su entorno, lo que permite diversas interacciones, en algunos casos positivas y otras no tanto, en este último aspecto se puede mencionar las limitaciones que presentaron para acceder a instituciones públicas y funcionarios, situación que se consideraba provechosa puesto que resulta esencial que el educando enfrente situaciones problemáticas como manera de contribuir a desarrollar hábitos de pensamiento como pensar con flexibilidad y persistencia, aspectos primarios en el ejercicio de una ciudadanía activa. Otro elemento importante es que los estudiantes mencionan que adquirieron habilidades orientadas a la organización y trabajo en equipo puesto que ambas permiten una participación proactiva en diversos ámbitos.

Se considera cumplido el objetivo del aprendizaje basado en proyectos que pretende generar prácticas educativas nuevas que incorporen como elemento esencial lo que viven y aprenden los estudiantes en estrecha relación con su contexto, al estimular que estos planeen, implementen y evalúen proyectos vinculados con el mundo real.

Un elemento que emergió respecto a la pregunta relacionada con lo que menos les gustó del proceso, es la dificultad en el manejo del tiempo, puesto que esta constituyó una limitante, en este punto debe realizarse un análisis visualizado en dos aristas, primero la planificación del curso por parte de la facilitadora y segundo, la dificultad de los estudiantes de organizarse respecto al cumplimiento de cronogramas y actividades específicas. En el primer punto se coincide con los educandos, puesto que un semestre resulta insuficiente para el desarrollo del proyecto, se requiere de más tiempo para dar espacios a una mayor retroalimentación y para fomentar un mayor proceso reflexivo. Los productos generados cumplieron con los objetivos propuestos, pero se considera que con mayor tiempo lo generado pudo mejorar y socializarse de una mejor manera. Respecto al punto dos, dicha dificultad puede deberse a la carga académica que poseían los estudiantes y a la poca experiencia en la planificación de proyectos como el ejecutado, ya que esta es la primera ocasión en la que participan de la metodología.

Entre los factores que influyeron positivamente para el desarrollo de la experiencia fue el respaldo de las autoridades de la Escuela de Historia para la aplicación de la metodología, además de la disposición de los alumnos para participar en el proceso, ya que se mostraron perceptivos y entusiastas ante los cambios propuestos.

Respecto a los aspectos negativos, el poco tiempo para reforzar procesos reflexivos constituyó una limitante. Los estudiantes propusieron, para solventar esta restricción, concatenar dos cursos, de manera que el proyecto se pueda desarrollar en dos semestres.

En lo que respecta a los cambios que se suscitaron sobre la marcha, los mismos fueron pocos, ya que trató de seguir el planeamiento original, las variantes realizadas fueron en relación con la inserción de temas vinculados a los proyectos, los cuales se requerían ampliar con apoyo de la facilitadora para su mejor ejecución.

Lecciones aprendidas

La experiencia desarrollada generó importantes conclusiones y lecciones aprendidas, entre las más importantes están:

a)Es necesario que el docente se atreva a innovar con la aplicación de metodologías activas. Al inicio puede resultar complicado porque hay que realizar un cambio de paradigma, además de lidiar con aspectos administrativos como adecuar el programa del curso y buscar el visto bueno de las autoridades de la Unidad Académica, ya que en el caso expuesto se eliminaron las pruebas escritas para implementar el aprendizaje basado en proyectos. Además, el estudiantado no está acostumbrado a metodologías que requieren otro tipo de trabajo. A pesar de lo anterior, es urgente propiciar cambios que permitan construir una nueva dinámica en el salón de clase, para dar un papel central a los estudiantes como constructores de su propio aprendizaje. Resulta contraproducente que en el nivel universitario la metodología base sea la clase magistral, donde el docente es el que sabe y el estudiante no, por lo que debe transmitirle su conocimiento, esta práctica está totalmente desfasada y no es coherente al contexto nacional e internacional, donde las tecnologías de la información y comunicación han revolucionado el conocimiento. El cambio al inicio es difícil, pero resulta necesario para evolucionar.

b)El estudiantado posee grandes capacidades, las cuales deben potencializarse mediante un proceso de enseñanza y aprendizaje que les motive, que les involucre, que les permita indagar, pero también crear y proponer soluciones a los problemas que les afectan. Se debe empoderar al estudiante creándole consciencia de sus capacidades y ayudarle a mejorar en aquellos aspectos que pueden tornarse deficientes. El docente debe ser un facilitador y un guía, no un transmisor de conocimiento.

c)La Universidad Nacional debe plantearse el reto de construir un sistema de evaluación que ponga énfasis en la evaluación formativa, auténtica y ética y no tanto en la sumativa. En la presente experiencia eso constituyó una limitante ya que el reglamento general de los procesos de enseñanza aprendizaje reposa sobre una evaluación sumativa.

d)El aprendizaje basado en proyectos es una metodología activa que se adapta a la enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Sociales, sus beneficios son muchos. La presente experiencia demuestra como su aplicación generó mayor interés de los alumnos, logró un acercamiento a las comunidades y sus problemáticas. Además de permitir el ejercicio de habilidades relacionadas a la investigación, toma de decisiones, organización y trabajo en equipo.

e)La experiencia resultó exitosa, constituyó un reto para la facilitadora del curso y para el estudiantado puesto que fue la primera ocasión que en la unidad académica se aplicó la metodología en un curso, pero al finalizar la misma los objetivos se cumplieron y se generaron productos que pueden transcender el salón de clase y repercutir en las comunidades involucradas.

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* Costarricense. Máster en Gerencia de Proyectos. Licenciada en la Enseñanza de los Estudios Sociales y la Educación Cívica. Docente de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (UNA), Heredia, Costa Rica. Correo electrónico: alejandra.barquero.ruiz@una.cr.

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