¿Por qué estudiar Filosofía hoy?

 

MPh. Diana Solano Villarreal.

Académica  Escuela de Filosofía UNA

 

 

Resumen: Este artículo versa sobre la vigencia del estudio de la Filosofía en nuestros días, pues sin olvidar que los más grandes problemas de la humanidad cotinuan siendo los mismos (hambre, guerra, pestes) desde que el mundo existe hasta el día de hoy, la disciplina de Aristóteles nos puede ayudar con las habilidades de analisis, reflexión, critica y de juicio para contribuir con la resolución o hablandamiento de las consecuencias negativas de la Modernidad.

 

 

Palabras clave: Filosofía, estudio, problemas, Modernidad.

 

Abstracc: This article is about the validity of the study of Philosophy in our days, since without forgetting that the greatest problems of humanity continue to be the same (hunger, war, pestilence) since the world exists until today, the discipline of Aristotle can help us with the skills of analysis, reflection, criticism and judgment to contribute to the resolution or discussion of the negative consequences of Modernity.

 

 

Keywords: Philosophy, study, problems, Modernity.

 

 

En el siglo VII antes de la era común, a un filósofo de Mileto se le cuestionaba por qué dedicaba su vida a la Filosofía, pues a los ojos de los coetaneos del filósofo, la práctica de la Filosofía no derivaba en ningún beneficio material y por ello, para nada servía y esa era la causa de que Tales  vivíera tan modestamente. Según nos dice Aristóteles en la Política, la respuesta del filósofo no se hizo esperar:

 

…cuentan que previendo, gracias a sus conocimientos de astronomía, que habría una buena cosecha de aceitunas cuando todavía era invierno, entregó fianzas con el poco dinero que tenía para arrendar todos los molinos de aceite de Mileto y de Quios alquilándolos por muy poco porque no tenia ningún competidor. Cuando llegó el momento oportuno, muchos los buscaban a la vez y apresuradamente, y él los realquiló en las condiciones que quiso, y, habiendo reunido mucho dinero, demostró que es fácil para los filósofos enriquecerse, si quieren, pero que no es eso por lo que se afanan. Así se dice que de esta manera Tales dio pruebas de su sabiduría. (Aristóteles. Política, Libro I: 1259a, 9 a 10).

 

La cita anterior nos deja muy claro que poseer conocimiento tiene muchas ventajas, incluso materiales, pues los saberes astronómicos de Tales (posiblemente aprendidos en Sardes), también fundamentales a lo largo de la historia para el sostén alimenticio de muchas civilizaciones, no eran extrañas a los filósofos y si a eso agregamos un poco de malicia comercial (monopolio de las prensas para las aceitunas), es evidente que el amor a la sabiduría, también puede resultar lucrativa. Empero, a Tales no le desvelaban los bienes materiales, pues entendía que invertir sus esfuerzos en fines más elevados como los del espíritu, reditúan mucho más que cualquier posesión material.

 

La anécdota que de Tales nos cuenta Aristóteles  nos habla de que estudiar Filosofía en occidente ha sido un tema que llevó a múltiples cuestionamientos, explicaciones y en algunos casos a justificación, y es qué hay que recordar que la predicción de la abundante cosecha de olivas, no se dio en tiempos en los que a lo que hoy llamamos Ciencia Moderna, le faltaba cientos y cientos de años para que surgieran muchos de los conocimientos que tenemos hoy. Las artes de la predicción de eclipses o cosechas estaba bajo el dominio de sacerdotes (Egipto, Mesopotamia, China, India, así como en América precolombina, entre los pueblos Maya, Mexicas, y Quechuas entre otros) y filósofos en la Hélade, las divisiones entre saberes y los nombres de quienes los practicaban, tales como;  astrólogo, físico, biólogo y un largo etc, no existían en ese momento; en la Hélade el filósofo  se encargaba de todos esos conocimientos y más.

 

Empero, hoy el filósofo no se encarga de muchos de los campos de los que se encargaba hace 2600 años y es la Ciencia Moderna la que se ha hecho cargo de esos saberes, por lo que a muchas personas les surge la pregunta, ¿para qué estudiar filosofía en estos días?, ¿qué beneficio, o utilidad trae a este mundo el estudio y la práctica de la Filosofía?, ¿por qué alguien nvertiría varios años de su vida a estudiar la historia, los problemas que encontró, sea hace casi 3000 años, o en la última década y las destrezas y habilidades propias de la Filosofía si el mundo en el que vivió Tales de Mileto es tan diametralmente distinto a nuestro mundo actual?, ¿o en realidad no lo es tanto?. A primera vista, eso puede parecer.

 

Sin embargo, antes de continuar es oportuno hacer una pequeña reflexión sobre lo qué es (y no es) la Filosofía, lo cual bien lo saben quienes se han aproximado a esta maravillosa disciplina, no es tarea fácil, pero es muy importante para tratar de contestar la pregunta ¿por qué estudiar filosofía hoy?

 

¿Qué es la Filosofía?

 

Desde hace 2800 años tenemos varias  incógnitas respecto de la Filosofía: ¿qué es?, ¿cuál es su objeto?, y desde luego, ¿para qué sirve?. Adelantamos que al día de hoy, si bien contamos con algunas luces, la pregunta sobre qué es la Filosofía, está muy lejos de contestarse satisfactoriamente. Entonces, ¿para qué traemos el tema a colación?, se preguntará el amable lector (a). Pues porque en una de las luces que mencionamos en el párrafo anterior, se encuentra parte de la respuesta que da título a este pequeño trabajo

 

Pensar en una definición de Filosofía es un tanto utópico. Desde hace muchos años, pero en especial en los últimos 300 años aproximadamente, se ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo en definir la Filosofía, sin ningún éxito. Ahora bien, no hay que caer en el error de creer que porque no podemos definir la Filosofia, no sabemos qué es, y es que si podemos describir de qué trata y de que no trata la Filosofía, pero ese texto se extendería por lo menos, en una, o una y media cuartillas y las definiciones por su naturaleza misma, no podrían extenderse por más de un par de renglones, por lo cual, lo que estaríamos redactando sería un tratado y como ya se vió, no son, ni funcionan igual. No podemos definir la Filosofía tal cual se hace con las ciencias modernas, mismas que no han sido ajenas a dificultades, pues no han sido pocas las disciplinas científicas (en especial las de corte social) que han debido automutilarse para definirse tal y como estilan las ciencias “duras”, cosa que no deja de ser lamentable. Definir la Filosofía, implica instrumentalizarla, lacerar su escencia misma, pues a tratar de conocer su “utilidad”, es decir, el cómo con la Filosofía puedo producir algo que se pueda vender, es un despropósito. Puede suceder, pero accidentalmente.

 

 

Con la llegada de la Modernidad, y sus sistemas,  el Capitalismo, la Ciencia y su aplicación la tecnología, se hace evidente una diferencia entre nuestra realidad y la que se vivió hasta hace unos 200 años. Sin embargo, nos vemos en la necesidad de hacer un breve recorrido histórico que nos permita juzgar si verdaderamente nuestro mundo es tan diferente al de hace 2500 años y con eso a su vez, determinar si la Filosofía es tan necesaria hoy, como lo fue en el pasado.

 

Comencemos por el principio. Como sabemos la palabra Filosofía significa etimológicamente, amor a la sabiduría pues proviene de dos raícesgriegas, philos, amor y sophia, sabiduría. Al parecer fue Pitágoras quien por primera vez describió como filosofía el camino que había escogido para transitar los senderos de la vida, y esto es muy interesante e importante, pues Pitágoras no se autodefíne como sophos, sabio, es decir el que tiene o posee la sabiduría, si no el que la busca, el que la busca con la misma pasión que el amante persigue al amado, diría Platón. El que no la posee, el que la desea, pero nunca la llega a poseer en plenitud, razón por la cual, si le creemos a Diógenes Laercio, sería nada menos que Sócrates el que verbalizó, lo que los filósofos anteriores habían sabido desde siempre, una de las cosas que hacen al amante de la sabiduría, tal, es la conciencia de su propia ignorancia.

 

Si lo descrito en el párrafo anterior parece vago e insuficiente, es porque así es,  la Filosofía es eso y mucho más. La Filosofía es entre muchas otras cosas, la que reflexiona sobre las causas últimas de los fenómenos y más allá, preguntando, problematizando y tratando de proporcionar respuestas. También estudia el pensamiento en Occidente y a sí misma, haciendo crítica y también autocrítica, esto último (según muchos expertos) desde los tiempos del maestro de Aristóteles en su diálogo Parménides. Por otra parte, la disciplina de Descartes no se detiene en lo dicho arriba, también es  normativa y esta carácterística es especialmente problemática para muchas personas, en especial para el tiempo en que nos encontramos.

 

¿Porqué estudiar Filosofía hoy?

 

Luego del esbozo respecto de lo que es la Filosofía, y para contestar mejor la pregunta que da título a este trabajo, debemos hacernos otra pregunta, ¿qué tan diferente es el mudo de hoy comparado con el mundo en el que vivió Tales de Mileto?. Quizás no tanto como pudiera parecer a simple vista.

 

Si por un lado es verdad que la tecnología pensada para mejorar y facilitar la vida cotidiana, la medicina y la agricultura, marca una gran diferencia entre el mundo antiguo y el contemporáneo, también es verdad que los beneficios de estos avances tecnológicos no han sido para todos, ni si quiera para la mayoría, si no todo lo contrario. Lo que si se ha distribuido de forma mucho más democrática han sido las cosas no tan buenas derivadas de tecnologías creadas con intención expresa de destruir todo lo que sea posible ser destruido y de dar muerte a todo lo que respira, nada muy alejado de lo que ocurría en un pasado no tan remoto. Muchas personas están convecidas que la guerra, la peste, la hambruna y la muerte eran el pan de cada día antes de la llegada de la modernidad, y si bien los Cuatro Jinetes del Apocalipsis se hicieron sentir desde que el ser humano apareció en la Tierra, es durante la modernidad y especialmente en el siglo XX y XXI en que los temibles jinetes cabalgan con más fuerza que nunca antes.

 

En el siglo XX se dieron las dos guerras más grandes que ha conocido la humanidad, cuyas consecuencias ya conocemos y son una de las tantas vergüenzas para el género humano, esto sin olvidar la subsecuente Guerra Fría, la cual mantuvo a todo el Planeta sosteniendo la respiración durante décadas, ante la posibilidad de la Tercera Guerra Mundial en la que se utilizaría armamento nuclear que sabemos tenía (y sigue teniendo) la capacidad de destruir la Tierra muchas veces. La primera pandemia  (propiamente tal) se experimentó con  la mortal Gripe Española (1917- 1919) la que nada tuvo que envidiarle a las pestes anteriores. El hambre no faltó: Rusia  (1932-1933), España (1939-1945), Etiopía (década de los 70 y parte de los 80),y las hambrunas artificiales  en Zimbabue, Angola y Somalia. Desde luego la gran consecuencia de todo lo anterior fue la muerte de millones y millones de personas. Visto de esta forma, las grandes diferencias entre el Mundo Antiguo en el que nació la Filosofía y el actual, se descubren como superficiales. Muchos de los grandes problemas que la humanidad ha sufrido desde siempre, los seguimos viviendo hoy (y de hecho se agregó el problema del deterioro ambiental).

 

Así las cosas, podemos ver que la Filosofía aún tiene por delante mucho trabajo. De las muchas y buenas razones, aunque repetimos, pocas tienen que ver con la adquisición de grandes sumas de dinero, al menos no directamente. Estamos en un momento en que (excepto en los países ricos de occidente) la necesidad y pertinencia de las carreras, estudios o ambos, las dictan las prioridades del Mercado, cuyos hilos son movidos por las clases económicas ya de por sí, más poderosas, a quienes por cierto les conviene mantener al resto de las clases sociales ignorantes, sin las habilidades cognitivas (criticidad, análisis, juicio, etc), necesarias para cuestionar y así mantener el Status Quo intacto. Es en ese sentido en que el estudio de la Filosofía es más necesario que nunca, para con él adquirir las habilidades críticas necesarias y con ello derrotar el antiguo adagio atribuído a Calígula hace 2000 años: al pueblo pan y circo.

 

En un mundo donde gracias a la tecnología contamos con Redes Sociales, abundan las “Fake News”, la desinformación y los discursos poco sensatos pero convincentes, que llevan a las personas desinformabas, sin cuestionar y sin mayor criticidad, a aceptar y defender las implicaciones de un término como el de ïdeología de género¨. Empero, más allá de preguntar, cuestionar, se trata de saber preguntar, es decir, saber cómo preguntar, cuándo preguntar y sobre todo tener claridad sobre qué se pretende translucir respecto de por ejemplo, un discurso. Para estos efectos la filosofía cuenta con numerosas herramientas tales como la antiquísima Mayeutica, la que ha probado ser altamente efectiva al momento de evidenciar la ignorancia en quienes no son concientes de ella, son legos en la práctica del esquisito arte de la Retórica, o para quienes descaradamente esperan engañar a quienes les escuchan.

 

Es verdad que manejar adecuadamente la Retórica y la Mayeutica supone mucha práctica, algo de cinismo y valor, el valor suficiente para hacer las preguntas que nadie quiere hacer y asumir las concecuencias, no obstante, repetimos, si se cuenta con los instrumentos necesarios, es mucho más fácil sentirse animado a cuestionar, lo que nadie más puede o se atreve.

 

Las habilidades críticas junto con la reflexión epistémica y ética, funcionan tanto para discutir adecuadamente dilemas bioéticos (aborto, eutanasia, obligatoriedad de someterse a determinados tratamientos médicos, el deterioro ambiental y etc.), como en discuciones sobre políticas públicas, modelos de gobierno, producción y distribución de la riqueza, dilemas jurídicos, y la creación e interacción con la Inteligencia artificial (IA).

 

Para todo lo anterior es conveniente estudiar Filosofía, y sin embargo, al contestar una pregunta se genera otra, ¿es que todas las personas pueden estudiar filosofía sin importar vocación, orientación religiosa y un sin fin de etc.?. De hecho si, si pueden, siempre que se utilice la metodología adecuada en cada caso, aunque también se debe tener en cuenta que estudiar la filosofía a fondo, al punto de especializarse en un tema, obtener posgrados y hacer publicaciones, no es para todo el mundo.

 

La Academia es una amente celosa, y no solamente con la Filosofía, si no en todas las areas del conocimiento, de allí que no todos tengan, ni tienen porque tener, la inclinación y las ganas de servir a los rigores de la Academia. No hace falta que toda la humanidad se enfrente a cuatro años de carrera, más los años que hagan falta para un postgrado, un acercamiento a los instrumentos de análisis y crítica más importantes de la filosofía, será suficiente. Desde luego la profundización en el tema dependerá  de la carrera que se curse, o si no se tiene ninguna, en cuyo caso vendría bien comenzar en la primaria,  entre más joven sea la persona, el resultado será mejor.

 

A toda carrera le viene bien explorar sus bases epistémicas y las implicaciones éticas de sus acciones, además de intregar herremientas propias del análisis lógico que siempre vienen bien para desarrollar y mantener una actitud cuestionadora, especialmente ante los debates en cualquier campo. Lo anterior sin dejar de lado inestimables ramas de la filosofía tales como la estética y la historia de las ideas.

 

De igual manera hoy se continua con la discusión sobre la necesidad de la Filosofía. Por ejemplo, no hace mucho se debatía sobre la necesidad de la ética en los estudios y en el diario vivir. Los detracctores sostenian que la corrupción se había oscificado en el ser humano por lo que sería imposible extraerla y algunos hasta llegaron a decir que la deshonestidad es parte de la naturaleza del Homo sapiens sapiens, y que por ello un ideal como la ética sería simplemente rechazado por esa misma ¨Naturaleza¨. Los partidarios de la necesidad del estudio y la práctica diaria de la ética sostenían que justo por la terrible corrupción que se había naturalizado en el mundo, es que la ética era más necesaria que nunca.

 

Afortunadamente la polémica sobre la importancia de la ética se ha inclinado hacia su necesidad en los estudio y la práctica diaria, por lo cual muchas carreras cuentan en su currículo con cursos sobre ética; tanto es así que instituciones como SINAES pide que en los planes de estudio a acreditar, figure la presencia del componente ético. Así mismo la preparación en los diversos campos de la  Filosofía ha tenido un repunte desde hace unos años y es que en tiempos de crisis el ser humano se da a la búsqueda de respuestas y de significado, pero si en principio no se sabe qué preguntas hacer y cómo hacerlas, las personas se encontrarán dentro de un laberinto en el que casi irremediablemente perecerá.

 

Por lo anterior, la criatura humana, en tanto colectivo y en tanto individuo al encontrarse con la Filosofía y reconocer su valor, no solo en cuestiones epistémicas, éticas, estéticas, lógicas y etc, si no también en su cotidaneidad (el estoicismo, el cinismo y el epicureísmo han adquirido una gran relevancia como remedio para la insatisfección y el consumismo tan característicos hoy en el mundo occidental), puede dirijirse a un mejor puerto.

 

En cuanto al cuestionamiento con el que iniciamos este pequeño escrito, el que versa sobre si la Filosofía puede redituar económicamente aunque fuera de forma indirecta, debemos decir que  aunque pudiese parecer una preocupación muy mundana, lo cierto es que es legítima. Somos seres materiales, sea total o parcialmente y al vivir en un mundo material tenemos necesidades materiales básicas como el alimento, el vestido y el refugio, los cuales pueden ser cubiertos con los frutos del trabajo con la filosofía. Lo que no parece ser tan probable es amazar una gran fortuna como hiciera Tales de Mileto, sin embargo, en tiempos recientes se ha dado un fenómeno muy interesante: las personas que cuentan con doble o triple titulación, siendo una de ellas la Filosofía, tienen más oportunidades de conseguir un trabajo con un salario decente, pues a los empleadores quienes reconocen las ventajas de contar con personal versado en habilidades analíticas y críticas, los prefieren.

 

Para concluir podemos decir que la Filosofía sigue tan vigente como vigentes sean las situaciones que afronte la humanidad, al menos en occidente. Hemos visto como el hambre, la guerra y las enfermedades han acompañado a la humanidad desde su inico, hasta el día de hoy, y como algunos de esos problemas se hablandaron sensiblemente, entre otros motivos por las discusionesde propiciadas por la Filosofía. Ejemplo de lo anterior es la Democracia como forma de gobierno, la que sabemos imperfecta, empero siempre es preferible una democracia imperfecta a una tiranía perfecta.

 

Las habilidades de reflexión, análisis, críticas y de juicio se mustran hoy tan importantes como quizás nunca antes y en la Filosofía podemos encontrar una fuente de la cual beber para adquirir, mantener o fortalecer las habilidades arriba mencionadas, mismas que también han sabido encontrar un lugar entre las más apetecidas para el mejor desempeño en diversas disciplinas y en el alivio de la gran insatisfacción y ausencia de sentido (sin mencionar el deterioro ambiental) que la Modernidad ha traído en su espíritu y se ha extendido como una peste a la que, por nuestro propio bien, debemos acabar.

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

Aristóteles. (1999) Política. Madrid: Gredos.