R E P E R T O R I O


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A M E R I C A N O


Segunda nueva época N.° Especial, 2020

ISSN: 0252-8479 / EISSN: 2215-6143



Cien años de Repertorio Americano: del papel impreso a los desafíos de la virtualidad

A century of Repertorio Americano: from printed paper to the challenges of virtuality

Diego Zamora Cascante

Maestría en Estudios Latinoamericanos

Instituto de Estudios Latinoamericanos

Universidad Nacional, Costa Rica

Resumen

Este artículo presenta de manera breve la historia de la revista en su fase cultural a lo largo de 39 años en que Joaquín García Monge estuvo a cargo. Seguidamente, se plantea la importancia de la revista como publicación adscrita a la Universidad Nacional, así mismo cómo la necesidad de que el legado garcimongeano referente a la producción y difusión culturales formara parte de la “universidad necesaria”. Por último, se abordan las necesidades, cambios e influencia que sufrió Repertorio Americano debido a la transformación de la revista cultural a revista académica, tanto en su configuración como producto cultural, epistemológico e impreso y los desafíos que presenta en la actualidad. Para esto, se pretende hacer un análisis desde la revista misma y no desde la figura del editor, ya que sobre García Monge versa una diversidad de textos.

Palabras claves: Repertorio Americano, revista impresa, revista digital, producto cultural, revista latinoamericana, desafíos de la virtualidad

Abstract

This article briefly presents the history of Repertorio Americano during its 39-year cultural phase under the leadership of Joaquín García Monge. Next, the importance of the magazine as a publication of the Universidad Nacional is raised, as well as the need for García Monge’s legacy in relation to cultural dissemination and production to be part of the “necessary university”. Finally, the needs, challenges, and influence that Repertorio Americano suffered due to the transformation of the cultural journal into an academic journal are studied, both in its cofiguration as a cultural , epistemological and printed product, and the current challenges. For this purpose, it is intended to make an analysis from the journal itself and not from the figure of its editor, since there is a diversity of studies on García Monge.

Keywords: Repertorio Americano, printed journal, digital journal, cultural product, Latin American journal, challenges of virtuality


García Monge y su legado: una breve historia de Repertorio Americano

Desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX en Costa Rica, la educación estaba enfocada en el Valle Central, siendo el conocimiento básico su principal interés para que los ciudadanos pudiesen trabajar y mantener a sus familias. El círculo intelectual de esa época debía mantener contactos fuera del país por medio de correspondencia, esto para nutrir sus fuentes bibliográficas con el ímpetu de enriquecer sus conocimientos. La industria editorial apenas nacía en el país y las publicaciones normalmente versaban sobre educación y religión, a pesar de que en el último tercio del siglo diecinueve, se dio una proliferación del periodismo costarricense a partir de diferentes grupos sociales (Oliva, 2009: IX). Fue gracias a la acción de Joaquín García Monge, desde su afán de divulgar el conocimiento, la que amplió la oferta de producciones impresas en el área metropolitana con el inicio una serie de publicaciones o cuadernillos bajo la premisa de educar a la sociedad costarricense.

Recién llegado de estudiar pedagogía en Chile, en los primeros años del siglo XX, García Monge emprendió la tarea de fundar proyectos editoriales entre 1900 y 1930, en los cuales dejó al menos 100 publicaciones diversas de autores de la región, así como autores de otras latitudes como el argentino José Ingenieros, el peruano José Mariátegui y el cubano José Martí entre muchos otros intelectuales. En este periodo de 30 años dirigió y editó sus colecciones Ariel, El Convivio y Ediciones Centroamericanas, entre otras.1

Cada uno de sus proyectos editoriales fue de resistencia y utopía para su época, debido a los altos presupuestos de publicación por la ausencia de imprentas en la ciudad de San José. Se debía contar para la época una o dos localidades que ofrecieran los servicios de impresión; sin embargo, a pesar de que se disponía de imprentas, se carecía de editoriales, por lo que, con excepción de la Nacional, lo común era que la empresa tipográfica no costeara la producción de la obra. El escritor era quien debía agenciar su dinero para financiarla (Molina, 2010:83); en este caso ser editor denotaba que la persona debía mantener un amor por los libros y las publicaciones, creer en su trabajo, ya que en este caso es posible que dé el golpe de suerte que hará única e irrepetible su publicación para marcar un hito en la historia editorial. (Calasso, 2014)

Fue en 1919 cuando Joaquín García Monge, bajo la influencia del pensamiento de Andrés Bello quien casi un siglo atrás fundara, en 1824, Repertorio Americano en la ciudad de Londres, decidióque el 1 de setiembre de 1919 lanzaría a circulación su propia revista cultural, Repertorio Americano, sin saber que décadas después, esta iniciativa puede considerarse como uno de los mejores registros de la intelectualidad americana de las primeras cuatro décadas del siglo XX (Oliva, 2012: 7), en la que llegaría a imprimir 49 tomos de hasta 24 volúmenes (un total de 1.181 volúmenes en los 49 tomos) y un aproximado de 18600 páginas, a lo largo de treinta y nueve años de existencia, siendo una de las publicaciones más importantes en la historia de Costa Rica y sobre todo de Nuestra América.

El trabajo de García Monge como editor era difícil, debía mantenerse en contacto con todos los escritores y círculos de intelectuales a la brevedad posible, su trabajo como Secretario de Instrucción Pública le permitió mantener contacto con estos círculos, así mismo por medio de su salario pudo acceder al coste de impresión y de levantados tipográficos de cada ejemplar. Sin embargo, el proyecto de García Monge cuyo inicio parecía solamente una revista cultural y de difusión de conocimiento fue tomando fuerza con los años y pasó de ser una revista que imprimía trescientos ejemplares para el Valle Central costarricense, a formar una red de intelectuales latinoamericanos por lo que llegó a imprimir más de 1.200 ejemplares por edición para lograr cumplir con la distribución en América Latina, es decir, su edición y distribución de los impresos trascendieron a un ámbito más allá de la pequeña geografía física e intelectual del país, por lo que surge, entonces, su decisión de homologar y actualizar el modelo de revista y reformular sus contenidos. (Oliva, 2012: 12)

Como se menciona, la edición en esta escala conlleva procesos utópicos, en sentido presupuestario y de mantener a un personal que colabore en la revista. Como editor, García Monge conoció muy bien su labor a lo largo de 39 años de la revista, por lo que hoy nos preguntamos cómo fue que realizó esta obra, si su salario de secretario no era el idóneo para llevar un proyecto de tal envergadura, a pesar de que hacia la década de 1950 manifiesta a Alfredo Cardona Peña problemas económicos por medio de su correspondencia:

Finalmente: le cuento que la situación económica del Repertorio es deplorable; ya temo que al paso que va se detenga de un mes a otro. El año pasado el Lic. Ramón Betela entonces secretario de hacienda, me ayudó tomando unas 20 suscripciones. Quién sabe si ahora sería posible renovarlas. 20 suscripciones serian 100 dólares de entrada una ayuda (Oliva, 2008:58)

Llevar una revista cultural sin atrasos en ninguno de sus números de periodicidad decenal o duodecenal de 16 páginas en tamaño tabloide durante cuatro décadas sin financiamiento estatal o privado no fue una tarea sencilla, como él mismo decía, había mucha tarea de recorte y pegue. Las suscripciones, a pesar de tener un alto número fuera del país, demandaban tiempo y dinero en correspondencia que él debía cubrir con sus propios ingresos ya que la revista no le permitía sufragar esos gastos.

Según lo consultado, se deduce que una de las razones por las cuales García Monge tuvo éxito en sus procesos editoriales fue el contacto directo con sus escritores mediante correspondencia, a pesar de que pocos registros quedan de estas misivas; la gran hazaña editorial realizada muestra un profundo compromiso con las letras y el pensamiento latinoamericano y latinoamericanista, otorgándole por parte de grandes intelectuales adjetivos como “el coordinador de América” acuñado por el mexicano Alfonso Reyes, posiblemente por su relación editorial y el carácter continental de la revista. En la actualidad, el investigador Mario Oliva Medina propone que debemos ver a García Monge bajo la idea del editor continental que estuvo inclinado más por servir a los demás y no al servicio de su conocimiento y producción textual (Oliva, 2003).

Pakkasvirta menciona que la revista “ha tenido mucha importancia no sólo en la historia intelectual de Costa Rica sino también en la historia periodística cultural de toda América Latina […] aunque la revista fue editada en San José, su mercado y su influencia fueron más amplios fuera del país” (2005:143). La identidad generada por la publicación transcendió al editor nacional para convertirse en eso que Oliva Medina nos menciona como Editor Continental. Es importante acotar que, a pesar de que la revista se vuelve un referente continental, en sus páginas no se encuentra proselitismo político, tampoco se encuentra cargada de publicidad, aunque en algunos volúmenes fue necesaria su presencia ya que fungió como un ingreso económico para sostener el costo de impresión de cada tiraje. Aun así, el verdadero objetivo de la revista en cuanto al diálogo y debate intelectuales se mantuvo en pie.

A lo largo de 39 años de publicación, en sus páginas se plasmó la idea de intelectuales y escritores como Alfonso Reyes, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Victoria Ocampo, Teresa de la Parra, Alfonso Reyes y José Vasconcelos, así como de artistas costarricenses como Emilia Prieto, Max Jiménez, Francisco Amighetti y Francisco Zúñiga, entre muchos otros.

El Repertorio Americano se dejó de imprimir en mayo de 1958 debido al deceso de don Joaquín, su único editor en su periodo de circulación.

Repertorio Americano como revista de la Universidad Nacional

Con la creación de nuevas instituciones encargadas de velar por los derechos culturales del país surge la idea de la universidad necesaria. La antigua Escuela Normal Superior, en Heredia, empezaría en 1973 la reformulación para empezar a funcionar como la Universidad Nacional, al tener en cuenta que la universidad necesaria era la universidad para las personas trabajadoras.

En una de las reuniones para constituir la nueva institución, surge la idea de que el legado de Joaquín García Monge, su Repertorio Americano, podría formar parte de la Institución y que funcionara como un órgano difusor de conocimiento producido para la sociedad costarricense y latinoamericana.

Dentro de esta formulación de la universidad, se crea en el año 1974 el Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA) con el fin de estudiar la cultura, el pensamiento y el desarrollo de América Latina. Dado el interés y perspectiva que la revista tuvo en su primera etapa, se decide que es ahí donde debe alojarse ya que es un espacio óptimo para que establezca alianzas y continúe con las redes intelectuales ya formadas. Según lo acordado en las sesiones de creación y reflejado en las actas de creación de la Universidad Nacional, el heredero de los derechos de propiedad intelectual y patrimonio de Joaquín García accede a que la universidad acoja el Repertorio Americano siempre que:

Se publique una nueva etapa, pero esta vez como órgano de cátedra para la difusión intelectual y vinculación académica, aunque manteniendo siempre su proyección latinoamericanista. De tal forma, se comprende además la importancia de este análisis en que, con la propuesta de publicación de la Revista por la UNA, Repertorio se convierte en la primera publicación académica fundada en la nueva universidad, inscrita en el quehacer académico del Instituto de Estudios Latinoamericanos. (Soto-Ramírez, 2013:153)

Además, el Dr. Eugenio García Cariillo, hijo y heredero de García Monge, propone una cátedra en la cual se albergue la idea difusionista de la cultura de su padre. Para ello, la Universidad Nacional, en su creación, propone un comité Ad Hoc para su publicación, por lo que en su primer número de esta nueva etapa como revista académica, Isaac Felipe Azofeifa propone en sus páginas que “Ni don Joaquín pretendió igualar o imitar a Bello […] ni nosotros pretendemos igualar a don Joaquín. Cada cosa en su tiempo” (Azofeifa,1974:4), fijando algunos cambios específicos en la publicación y el proceso editorial, se anexa que Repertorio “se publicará como cuadernos, en el mismo formato del de García Monge y ahí termina la semejanza”. (Azofeifa, 1974: 4)

Debido a la cesión de derechos de uso del nombre a la Universidad Nacional, se produce un cambio en la producción editorial de la revista, generándose así un nuevo paradigma: el Repertorio ya no cumpliría la necesidad de una persona, tal y como hizo medio siglo atrás, sino que cumpliría las necesidades del comité gestado para su publicación, teniendo, además, apoyo para cumplir sus cometidos y obtener una difusión acorde con las necesidades informativas.

Un aspecto interesante es que la publicación de Repertorio Americano converge con la creación de diversos órganos difusores de cultura en Centroamérica, como lo es la creación, en 1971, de la Editorial Universitaria (EDUCA) en Guatemala, así como la mayor editorial universitaria de Centroamérica: la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED) de Costa Rica

Según una entrevista realizada a al profesor Julián González Zuñiga2, Director de Repertorio Americano desde la mitad de la década del 80, en este periodo de 1974 a 1984 la revista conservó el formato que don Joaquín había mantenido, y como alusión al legado, se incorporaron anuncios de congresos y de actividades académicas y su periodicidad pasó de ser decenal a trimestral, permitiendo difusión de actividades académicas y encuentros en universidades en el nivel latinoamericano. Sin embargo, entre 1985-1990 se debió cambiar el formato tipo tabloide porque al enviarlo por correo en el momento de arrollarlo o doblarlo para el despacho en la oficina de correo se dañaba con los demás paquetes o en el camino, además de que resultaba incómodo colocarlo en los estantes y obtener fotocopias, por lo que a solicitud de algunos centros de estudio, bibliotecas y lectores, se conversó con el Consejo Editorial del momento para reformular el impreso, y se decidió que Repertorio Americano tendría un cambio en su formato y ahora en adelante saldría como una revista de lomo encolado, y la similitud con el anterior Repertorio Americano sería mantener en su diagramación la doble o triple columna como reminiscencia del formato anterior.

Cambios y transformación: de lo cultural a lo académico

Uno de los cambios más relevantes del quehacer editorial en su Segunda Nueva Época es responder a un Comité Editorial, que es un equipo de personas del mismo campo de conocimiento que la revista (Elsevier, 2019), siendo algunas de sus actividades las siguientes: ser experto en la materia, revisar los manuscritos presentados, asesorar sobre los criterios y objetivos de la revista, atraer a nuevos autores y manuscritos (Elsevier, 2019), visibilizando con esta modificación en su proceso de edición que el contenido circulará bajo nuevos horizontes epistémicos apartados de la posición de García Monge.

En este proceso, se han visibilizado dos cambios significativos: el primero es la conformación de un Consejo Editorial que responde y mantiene presencia en sus páginas como respaldo a las publicaciones, acotando algunos parámetros institucionales; el segundo y quizá el más significativo: el cambio de su formato físico como lo podemos ver en la siguiente tabla:

Década

Formato por página (centímetros)

Papel y encuadernación

Periodicidad

Paginas (aprox.)

1919-1929

25x35

Periódico-plegado

Duodecenal

16

1929-1939

25x35

Periódico-plegado

Duodecenal

16

1939-1949

25x35

Periódico-plegado

Duodecenal-mensual

16

1949-1958

25x35

Periódico-plegado

Duodecenal

mensual

16

1959

25x35

Periódico-plegado

Numero especial

18

1974-1984

25x35

Offset-Grapa

Trimestral

24-40

1976-1977*

25x35

Offset- Grapa

Anual- Número especial

116*

1984-1994

FI

FI

FI

FI

1994-2004

21x27

Bond-Encolado

Anual

300-400

2004-2014*

17.5x25

Bond-Encolado

Anual

300-400

2014*-2019*

17.5x25

Bond-Encolado

Anual

300-400

*

Empieza su publicación en línea, así como el proceso de digitalización del Repertorio Americano de Joaquín García Monge

Cuadro 1: Elaboración propia.

Simbólicamente, este cambio en Repertorio Americano pasó de ser una revista cultural impresa en papel para impresión periódico u offset, a formato similar al de un libro con encuadernación de lomo, donde se resemantiza el contenido de la revista alejándola del consumo popular o bien del préstamo del documento físico luego de ser leído por el comprador original. (Oliva, 2012:21)

Este cambio volcó a Repertorio Americano a dejar de ser un objeto de estudio como semanario o cuaderno de cultura hispana que reunía las redes intelectuales y literarias, a ser un libro; es decir, la revista como tal ya no es revista, sino que se ha convertido en un libro cuyo formato per se reduce el público meta debido a que esta nueva presentación puede significar una barrera epistemológica al dejar atrás la idea de tener una revista en formato de “periódico” que respondía a un objeto de consumo básico, diario; que mantiene e informa a toda persona, sin necesidad de tener un grado académico, sino un interés afín.

Podría asumirse que los cambios circunstanciales que ha sufrido Repertorio Americano han sido para su bienestar editorial, aunque hoy las practicas editoriales siguen sufriendo cambios y han tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías por lo que para el Repertorio ha sido costosa su adaptación aunada a los cambios que vinieron con el XXI y la creación de nuevas políticas editoriales en respuesta a la generación continua de contenidos.

Desafíos de la virtualidad

Con el siglo XXI y la creación del portal de revistas académicas3 de la Universidad Nacional, Repertorio Americano tuvo la necesidad de trasladarse a formatos digitales en pro de su difusión y su conservación, así también ha debido adaptarse a parámetros de indexaciones como revista académica, lo que en algunas ocasiones cumplir con los criterios ha alargado su proceso de edición, ya que el Director y Editora deben enfocar su trabajo en aspectos formales de la revista dejando atrás la premisa de poner en mano de las y los lectores el conocimiento en el menor lapso posible.

En la actualidad, podemos hablar de una cuarta salida de Repertorio Americano, fundamentada en el libre acceso de todos los números que se han publicado hasta el día de hoy. Este producto se debe al esfuerzo del Proyecto Biblioteca Electrónica Scriptorium de la Facultad de Filosofía y Letras, que se encargó de la digitalización de los 1.181 volúmenes editados por García Monge que datan de la primera mitad el siglo XX.

Paradójicamente, durante casi medio siglo, Repertorio Americano mantenía la continuidad de su publicación, con una periodicidad muy corta y prácticamente inmanejable para nuestros días. Con escasos recursos, pero con el ímpetu y el deseo de la divulgación cultural y la circulación de ideas latinoamericanistas, García Monge cumplió con su cometido.

Hoy día, estando en condiciones adecuadas para la publicación y circulación de ideas a partir de plataformas tecnológicas que van más allá de los apartados y franquicias postales, se vuelve complicado cumplir con los plazos ya que los procesos de revisión de pares (peer review), revisión filológica, diagramación (PDF, artes finales para impresión, html, XML), impresión y encuadernación alargan los procesos y es imposible tener el trabajo final en menos de 90 días. Por lo que lleva a cuestionar cómo debe ser hoy una buena práctica editorial para una revista que tiene el legado y la historia de Repertorio Americano; o bien: ¿es posible continuar editando Repertorio Americano a un siglo de su primera publicación?

A pesar de esto, los retos van mucho más allá de la generación de contenido. A 100 años de su primera publicación, los medios de lectura han cambiado y gran parte de las personas no consumen textos extensos, sino imágenes, videos o información en formato de podcast, por lo que Repertorio Americano, como proyecto de la Universidad Nacional, debería tener una nueva formulación haciendo hincapié en aquellas palabras que Isaac Felipe Azofeifa, en el primer número de 1974, quien dejó claro que la revista debe acomodarse a su época, a su contexto, y este momento es la era de lo digital, formato en el cual la revista apenas está incursionando y que aún no logra comprender con exactitud el tiempo en el que se encuentra.

Repertorio Americano debe ser una fuente difusora de conocimiento inmediato, del conocimiento generado a la luz de los aconteceres actuales, del diálogo, del conocimiento gestado en las redes de intelectuales quienes han sido, históricamente, los encargados de crear y conformar las revistas culturales y académicas.

Se debe posicionar e innovar, no debe quedarse solamente en la palabra escrita, sino también debe incursionar en la imagen, ya que esta es el medio hegemónico de comunicación en la actualidad. La revista debe volverse una plataforma de divulgación cultural y académica, cuyos canales sean los medios digitales que Internet propone: redes sociales, plataforma de video, de audio y de escritura como los foros que permiten intercambio de pensamiento en tiempo real, principal objetivo de Garcia Monge cuando fundó este proyecto que no es latinoamericano, sino global.

Referencias

Azofeifa, I. (1974). “Tercera salida del Repertorio”. Repertorio Americano, Vol. 1, No. 1, p.3-4.

Calasso, R. (2014). La marca del editor. Barcelona: Editorial Anagrama.

Estrada, M., Peláez, O. (2005). Cuadernos Centroamericanos de Educación Superior. La situación de las editoriales universitarias centroamericanas. Guatemala: CSUCA- IESLAC.

Elsevier (2019). Información para editores. Recuperado de: https://www.elsevier.es/es-editores-board

Molina, I. (2010). Moradas y discursos políticos. Cultura política en la Costa Rica de los siglos XIX y XX. Heredia: EUNA.

Oliva, M. (2011). Avatares del Repertorio Americano. Colección Prometeo, No. 44. Heredia: Escuela de Filosofía, Universidad Nacional.

Oliva, M. (2009). Periódico La Revolución. San José: EUNED.

Oliva, M. (2008). Como alas de mariposa. Correspondencia de Joaquín García Monge a Alfredo Cardona Peña. Heredia: EUNA.

Oliva,M. (2003). Joaquín García Monge: el Editor Continental. VII Congreso Internacional de Estudios Latinoamericanos, UNA, Heredia, Costa Rica.

Pakkasvirtta, J. (2005). ¿Un continente, una nación? Intelectuales latinoamericanos, comunidad política y revistas culturales en Costa Rica y Perú. San José: Editorial Universidad de Costa Rica.

Sagastizábal, L., Esteves, F. (comp.) (2002). El mundo de la edición de libros. Buenos Aires: Paidós.

Soto, M. (2013). “El Repertorio Americano (1974-1983): primera revista académica fundada en la Universidad Nacional de Costa Rica”. Revista de historia y educación latinoamericana, Vol. 15, No. 20, enero-junio, p.151 – 154.


1 Véase, Oliva Medina, Mario (2003), Joaquín García Monge: el editor continental, VII Congreso Internacional de Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica.

2 M.L. Julián González, director de la revista Repertorio Americano. Entrevista realizada el día 19 de abril de 2018.