R E P E R T O R I O


creative_common

A M E R I C A N O


Segunda nueva época N.° 33, Enero-Diciembre, 2023

ISSN: 0252-8479 / EISSN: 2215-6143



Poéticas abyalenses en Centroamérica: propuesta de análisis literario en el contexto de las revistas digitales (Parte I)

“Abyalense” poetics in Central America: a proposal for a literary analysis in the context of digital magazines (Part I)

Yordan Arroyo Carvajal

Universidad de Salamanca España

ORCID: 0000-0002-2509-4918

widu17933@usal.es


Resumen

Esta investigación realiza una propuesta de análisis literario de lo que aquí se denomina “poéticas abyalenses en Centroamérica”, a partir del contexto de las revistas digitales. El estudio considera cuatro revistas digitales: Nueva York Poetry Review, Ajkö Ki, Círculo de Poesía y Altazor, y dos poetas por región. Quedan pendientes, para la segunda parte, los casos de Nicaragua, Belice y Honduras. En total son sesenta poemas de autores de Costa Rica (Leonardo Porras Cabrera y Mariana Bejarano), Guatemala (Miguel Ángel Oxlaj Cúmez y Rosa Chávez), El Salvador (Guadalupe Estrada y Paula López) y Panamá (Aiban Wagua y Arysteides Turpana). Se desarrollan y consideran categorías como poesía indígena, ladina e indigenista y polisistema literario. Como parte de los resultados, se mencionan diferentes fenómenos y propuestas estéticas relacionadas con casos de hibridación lingüística, bilingüismo, monolingüismo, cosmovisiones, resistencias étnicas y de denuncia. También, se abre el espacio para nuevas propuestas acerca de este tema, se expone la falta de una antología de poéticas abyalenses contemporáneas de América Central y se presentan algunas limitaciones de interés para próximos trabajos.

Palabras claves: poesía centroamericana, Abya Yala, revistas digitales, polisistema literario, cosmovisiones

Abstract

This research makes a proposal for a literary analysis of what is referred to here as the “abyalense poetics in Central America”, from the context of digital magazines. The study considers four digital magazines, New York Poetry Review, Ajkö Ki, Círculo de Poesía, and Altazor, and two poets per region. The cases of Nicaragua, Belize and Honduras are pending for the second part. In total there are sixty poems by authors from Costa Rica (Leonardo Porras Cabrera and Mariana Bejarano), Guatemala (Miguel Ángel Oxlaj Cúmez and Rosa Chávez), El Salvador (Guadalupe Estrada and Paula López), and Panama (Aiban Wagua and Arysteides Turpana). Categories such as indigenous, ladino and indigenist poetry and literary polysystem are developed and considered. As part of the results, different phenomena and aesthetic proposals are mentioned, among them, related to cases of linguistic hybridization, bilingualism, monolingualism, cosmovisions, ethnic resistance, and denunciation. It also opens the space for new proposals on this subject, exposes the lack of an anthology of contemporary Central American Abyalense poetics and presents some limitations of interest for future works.

Keywords: Central American poetry, Abya Yala, digital magazines, literary polysystem, cosmovisions

1. De las grietas del canon a las soldaduras étnico-literarias

Centroamérica, espacio geográfico desconocido por muchas personas, incluso de sus mismos países, y excluido a lo largo de las épocas por discursos que clasifican, por sesgos, toda América Latina en Sudamérica1 o que entienden América únicamente como Estados Unidos, se encuentra conformado por siete países -Costa Rica, El Salvador, Panamá, Honduras, Guatemala, Belice y Nicaragua-, enriquecidos, principalmente, por la pluralidad de las culturas prehispánicas, las afroantillanas, las asiáticas y por la cultura española y su legado mayormente griego, romano, celta, judeocristiano y árabe, inmerso en un país que colonizó el territorio conocido, por influjo lingüístico de los gunas,2 como Abya Yala,3 creando así un puente de comunicación a partir de la lengua castellana; sin embargo, debido a que es imposible abarcar, por lo menos en un artículo, todas las poéticas que aquí se llaman “abyalenses”4 centroamericanas de finales del siglo XX e inicios del XXI de estos siete países, es necesario considerar los siguientes aspectos:

El establecimiento del corpus se delimita, únicamente, a cuatro de los siete países que conforman el istmo centroamericano; estos sitios son Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá. Quedan pendientes los casos de Belice, Honduras y Nicaragua, pues en todos ellos hay contenido poético por considerar para obtener posibles resultados más amplios.

El material de análisis es extraído de cuatro revistas literarias digitales -Nueva York Poetry Review en Estados Unidos; Ajkö Ki en Costa Rica; Círculo de Poesía en México y Altazor en Chile- comprometidas con publicaciones de contenidos diversos en el campo hispano y latinoamericano, entre ellos, presencia de poetas de las etnias maya, térraba, guna, náhuat, huetar y ngäbe.

Para la recopilación del corpus de trabajo, se consideraron revistas literarias digitales debido a que estos espacios denotan una transformación en la manera de acceder, difundir e interesarse por este tipo de literaturas, lejanas de los estándares canónicos impuestos por ciertas capillas y virreinatos literarios. Además, según búsqueda personal, las revistas digitales se han convertido en la plataforma que acoge la mayor diversidad de poemas escritos por autores de comunidades tradicionalmente llamadas “indígenas”, tanto de Centroamérica como de México (Abya Yala).5

Con la intención de visibilizar a poetas que hayan sido poco estudiados o que nunca han sido tomados en cuenta, además de mostrar una selección diversa, aunque hubo que dejar por fuera a autores centroamericanos que han marcado una importante trayectoria, como es el caso de Humberto Ak’abal, uno de los más reconocidos y estudiados en el mundo hispanohablante, se seleccionaron poetas con obras publicadas y con material inédito, aunque en revistas literarias digitales.

La lista de poetas seleccionados se encuentra conformada por autores comprometidos con sus comunidades, comarcas o etnias, por medio de sus quehaceres biobibliográficos, por su relación genealógica con alguna comunidad autóctona centroamericana y por su contenido poético anclado a alguno o todos los siguientes tres puntos: cosmovisiones y tradiciones, vivencias y problemáticas relacionadas con sus etnias y escritura en lenguas prehispánicas o en formatos híbridos, sean bilingües o no.

Frente a la duda de cómo representar, actualmente, bajo la categoría de poéticas abyalenses centroamericanas, tradicionalmente llamadas “indígenas” (término que entra en debates, cada vez mayores no sólo por asuntos literarios, sino también étnicos, lingüísticos e ideológicos, con la categoría denominada indigenista), la lista de textos que conforman el corpus poético de esta investigación, se planteó como hipótesis desarrollar una propuesta de análisis que tome en cuenta y refleje los puntos puestos en discusión y plantearse, como objetivo principal, analizar rasgos estéticos, lingüísticos, estilísticos y temáticos en una muestra de poemas escritos por autores de comunidades prehispánicas que publicaron textos desde mediados y finales del siglo XX hasta 2022.

De manera más específica, en esta investigación se analiza una muestra de poéticas abyalenses centroamericanas, conformada por poetas de Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Panamá, en cuatro revistas literarias digitales, Nueva York Poetry Review, Ajkö Ki, Círculo de Poesía y Altazor, mediante una propuesta de análisis literario, con el afán de determinar, en dicho corpus poético, particularidades estéticas, temáticas, lingüísticas y estilísticas de la categoría tradicionalmente conocida como poesía “indígena”, aquí llamada “poéticas abyalenses”, y abrir espacios para futuras investigaciones.

2. Panorama crítico, metodológico y contextual

En comparación con México, Perú, Bolivia, Paraguay y Chile, son pocas las investigaciones6 interesadas en el estudio de poéticas abyalenses contemporáneas en Centroamérica como unidad geográfica. De momento, el libro Literaturas indígenas de Centroamérica de Magda Zavala y Seidy Araya (2002)7 sigue siendo, además de pionero en la región, el más importante. Dicho trabajo considera fuentes de relevancia y guías teórico-metodológicas; entre ellas, destacan las investigaciones de Miguel León Portilla y de su maestro Ángel María Garibay. También, de Araya y Zavala se encuentra el libro La historiografía literaria en América Central (1957-1987), publicado en 1995, en el cual anuncian el olvido de un pasado indígena en las investigaciones historiográficas y de crítica literaria en Centroamérica.

Respecto a las poéticas abyalenses de finales del siglo XX e inicios del XXI en Centroamérica, Araya y Zavala (2002) atienden corrientes estéticas y tratan de relacionarlas con las tradiciones de las comunidades prehispánicas. En la lista sobresalen las estéticas zoantrópicas, cosmoantrópicas y telúricas. Esto les permite descubrir que en su corpus de análisis resaltan los sentidos metafóricos, alegóricos y fuertes simbolismos enraizados a la naturaleza que permitieron nutrir a la lengua castellana con “[…] nuevas posibilidades expresivas” (p. 328). Luego, describen temáticas halladas; entre ellas destacan el dolor, la expoliación y el etnocidio. Por último, denotan un fuerte referente temático, a modo de protesta, contra los campos políticos, socioeconómicos y culturales que atentan contra estas comunidades.

Por otra parte, dentro de la bibliografía consultada en la biblioteca de filología de la Universidad de Salamanca, se consideró el libro Literatura indígena de América (1999), que forma parte del Primer Congreso de Literatura Indígena de América, organizado por la Asociación Cultural B’ey’al, cuyo significado es tradición y vida en idioma maya Q’anjob’al. Esta publicación contiene ponencias, algunas de escritores y activistas de distintas comarcas. Allí se abordan temas, algunos de relevancia para esta investigación, como por qué es importante conservar las lenguas prehispánicas y por qué México y Guatemala son países pioneros en la expansión de ideas y movimientos a favor de estas culturas, lenguas y literaturas en sitios cercanos como Nicaragua.

Por último, respecto a la poesía centroamericana, la referencia académica más reciente y completa es la tesis de maestría Una aproximación historiográfica a la poesía centroamericana entre 2000 y 2015, de Sebastián Arce (2019). Aunque no sea estrictamente sobre poéticas abyalenses, se concentra en variantes contrahegemónicas y plurales del género lírico en Centroamérica y sirve para contrarrestar las ausencias de países como El Salvador8 y Costa Rica,9 en donde el desconocimiento de este tipo de escrituras es, en comparación con Guatemala y Panamá, mucho mayor.

Luego de leer los datos colocados por Arce (2019) en su tesis de maestría, de los cuatro países seleccionados para esta investigación, Guatemala se encuentra en la vanguardia. En dicho lugar se han creado más antologías de poéticas abyalenses contemporáneas,10 debido, muy probablemente, a sus más fuertes luchas, junto con México, por la conservación, principalmente, de la lengua maya y sus variantes, y su muy rica tradición literaria,11 extendida en la contemporaneidad por medio de Humberto Ak’abal, poeta maya k’iche’ cuyo primer libro, Ajyuq – El animalero, se publicó en 1990 y a pesar de su muerte en 2019, su voz sigue y seguirá provocando eco, luego de ser considerado el poeta maya guatemalteco más conocido de América y Europa por su excelente contenido poético.12 Caso cercano es el de Calixta Gabriel Xiquín, quien es una de las primeras mujeres mayas guatemaltecas en publicar un poemario; su ópera prima Hueso de la tierra vio luz en 1996, mientras se encontraba exiliada en Estados Unidos. Además, Calixta es ensayista y destaca por su trabajo La cosmovisión maya y las mujeres: aportes desde el punto de vista de una ajq’il (guía espiritual) kaqchikel (2008).

Por debajo de Guatemala se encuentra Panamá, sobresaliente por una muy rica y extensa tradición guna, donde destacan los trabajos literarios de Aiban Wagua y Arysteides Turpana, además de sus aportes en las áreas cultural, académica, histórica y religiosa. Aunque, toda esa enorme tradición guna, transmitida en la escritura por sus poetas, no es tan conocida en el mundo académico como se esperaría, contrario a Guatemala, cuya bibliografía es bastante extensa y considerable. Luego, en posiciones similares se encuentran Costa Rica y El Salvador. Sin embargo, Arce (2019), tras no desconfiar de los datos brindados por la poeta costarricense Julieta Dobles, Premio Magón de Cultura 2013, da por hecho, en su tesis de maestría, que en Costa Rica no existen poéticas abyalenses actuales.

Casos como el de Arce (2019) suceden, quizás, debido a la dificultad de encontrar material de apoyo y al no ser trabajos concentrados, única y exclusivamente, en poéticas abyalenses en Centroamérica. Los únicos aportes publicados durante el periodo de estudio de Arce (2019) son dos antologías que incluyen a escritores costarricenses, la primera compilada por Milena Chaves Matamoros en 2014 y la segunda por Jorge Alberto Tapia en 2015. Ambas se publicaron en el extranjero, una en Guatemala y otra en España. Esto puede dificultarle, al personal de investigación, dependiendo de sus condiciones económicas y geográficas, la consulta de tales libros.

Una situación similar, aunque de mayor desconocimiento sucede en El Salvador.13 Durante la organización del Recital de Poesía Indígena14 Actual en Centroamérica: “Cantos a la naturaleza”, en el marco del bicentenario de la independencia de Centroamérica, se reunieron las voces de “[…] Alfred Guill Hait y Franklin Ortiz (Nicaragua); Severiano Fernández y Mariana Bejarano (Costa Rica); Negma Janetth Coy y Miguel Ángel Oxlaj Cúmez (Guatemala); Aiban Velarde y Esteban Binns (Panamá) y Xiomara Mercedes Cacho Caballero (Honduras)” (Huertas, 2021, párr. 2).15 De los países centroamericanos presentes en dicho evento literario, únicamente faltaron poetas de Belice y de El Salvador. De Belice se obtuvieron16 datos acerca de Amado Chan,17 pero para la fecha no se logró contactar (pendiente para próximos eventos) y fue imposible dar con alguien de El Salvador; incluso, gestores culturales e investigadores contactados dijeron que en dicho país no había, pues los últimos poetas que quedaban habían sido exterminados entre los años ochenta y noventa. No obstante, en el Colegio Mayor de Oviedo en Salamanca, se logró conocer al doctorando Williams González, quien recomendó contactarse con la actriz, comunicadora y gestora Emmety Pleitez; gracias a ella se pudo acceder a material biográfico y a algunos textos de Guadalupe Estrada y canciones de Paula López, publicadas, en 2022, en la revista literaria digital Ajkö Ki.

Por tanto, este panorama comprueba que el siglo XXI ha empezado a reconstruir, cada vez con mayor fuerza y alcance, algunos sesgos observados en este campo de estudio. Con el paso del tiempo comienzan a aparecer cada vez más personas y publicaciones que contemplan este dinámico espacio; un ejemplo de esto se da gracias al impacto de revistas literarias digitales como Nueva York Poetry Review, Ajkö Ki, Círculo de Poesía y Altazor, encargadas de difundir este tipo de voces centroamericanas, con el afán de romper fronteras periféricas e imaginarios culturales endogámicos y dar a conocer sus textos en diversos lugares y plataformas del mundo, al punto de desdibujarse, de la mano con lo dicho por Zavala (2008), los imaginarios de nación, región y frontera.

Es necesario abrir un paréntesis, pues Magda Zavala, poeta, narradora e intelectual costarricense cuyo compromiso se expande por Centroamérica en su conjunto, aunque ninguna de las fuentes halladas lo digan de manera explícita, es muestra clave de las transformaciones epistémicas de finales del siglo XX e inicios del XXI, puntos de interés en la presente investigación. Ella es una de las principales pioneras centroamericanas en incentivar nuevas visiones, desmantelar la colonización monótona de imaginarios occidentales centroamericanos e incorporar la idea de encuentros y desencuentros étnicos, lingüísticos, multiculturales y de género (preferencias, gustos o atracciones sexuales) en el campo literario centroamericano; además, invita a nuevas discusiones como las aquí presentes, cuyo contexto de las revistas literarias digitales fue centro de discusión, por parte de esta autora, en 2008,18 incentivando así la participación de nuevos investigadores y propuestas metodológicas.

Aunque, a pesar de aportes de gran envergadura como los citados, el siglo XXI sigue reflejando la enorme deuda que se posee, por desconocimiento, con escritores de estas comunidades o comarcas. Por ejemplo, la antología Poesía indígena de América, compilada en Colombia por José Zuleta (2019), incluye, según apunta dicho libro, voces así llamadas “indígenas” de Colombia, Argentina, Chile, México, Perú, Venezuela, Centroamérica y Norteamérica. De entrada, la publicación es engañosa, pero al acceder y analizar el material, únicamente, por Centroamérica se contempla Nicaragua y no se dan justificaciones algunas de por qué se incluyó este país como único representante del istmo. Además, no existen criterios profesionales de selección ni contenido intelectual serio. Asimismo, en el libro De la tierra floreciente: Poesía de Abya Yala, reunión a cargo de Raúl Tamargo (2020), aunque se denote un trabajo de compilación mucho más serio que el anterior, de Centroamérica únicamente aparecen Panamá (Aristeides Turbana) y Guatemala (Humberto Ak’abal). Ambos aspectos justifican la importancia de elaborar una antología de poéticas abyalenses actuales en América Central, labor en proceso.

-Del contexto historiográfico a la producción literaria

Según Zavala (1998), aproximadamente desde 1980, se empezaron a presentar, con una mayor fuerza, movimientos sociales y luchas por las reivindicaciones étnicas y de género. También, como lo muestran las actas del Primer Congreso de Literatura Indígena de América (1999), en palabras de Natalio Hernández, escritor náhua de México, a partir de los años noventa se es más consciente de la diversidad de lenguas y culturas de Abya Yala, por eso, desde 1993 hay reconocimiento oficial de la Constitución Política.19 A estas luchas se suman las academias en lenguas originarias, colegios y centros de lenguas y literaturas abyalenses interesados en su enseñanza, rescate, valor y puesta en práctica. También, en 1993, se creó la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas del que surge, en 1996, con el apoyo del gobierno mexicano y de la UNESCO, La Casa de los Escritores en Lenguas Indígenas.20 Todo esto contribuyó para que tales ideas se empezaran a “[…] compartir con hermanos indígenas de otros países” (p. 49), principalmente de Guatemala y Nicaragua y con el paso del tiempo, de otros países centroamericanos.

Por su parte, los paradigmas de estudios literarios centroamericanos también comenzaron a tener cambios considerables. En palabras de Iglesias (1999), el mundo académico empezó a interesarse, mayormente, por el análisis de la literatura como polisistema,21 es decir, como una caja abierta de fuerzas de poder, centro y periferias y con ello, los intereses del público lector se transformaron. A su vez, aparecieron métodos interdisciplinarios y heterogéneos de análisis, con el fin de comprender los fenómenos literarios desde acercamientos plurales y considerar los contextos de cada región para luego ponerlos en diálogo con sus obras literarias.

De la mano con lo anterior, el caso de las literaturas abyalenses en Centroamérica22 engloba un fenómeno literario cuyo trasfondo es parte de un campo de exclusiones, desigualdad, violencia epistémica,23 procesos de aculturación y de hibridación lingüística.24 En este trabajo se observa cuáles de los poetas aquí seleccionados dan muestra de ello por medio de sus textos contemporáneos y en el caso de poetas que hayan sido entrevistados, punto alto de los espacios virtuales, cuáles son algunos de sus pareceres al respecto.

3. Debates teórico-metodológicos

Según Gutiérrez (2012), la tradicional categoría así llamada “indígena” remite al uso de lenguas no europeas, al vínculo con sus pueblos, a la participación “[…] en festividades y ceremonias, así́ como en actividades religiosas” (p. 57) y a la familiaridad con mitos, símbolos y referencias históricas y geográficas de sus grupos étnicos. A su vez, a personas que “[…] conocen los rasgos de los estereotipos negativos de la identidad indígena (opresión, discriminación, subordinación).” (p. 57), es decir, que poseen compromiso ético con sus comunidades. Algunos de ellos, debido al mundo de la globalización y la urbanización, se caracterizan por tener estudios universitarios, por vivir en ciudades y por tener publicaciones en revistas literarias digitales, como es el caso de todos los poetas seleccionados para ser parte de esta investigación,25 aspecto que repercute no sólo en sus textos, sino en la forma de llegar, de manera intermedial,26 hasta la recepción lectora en diferentes partes del mundo.

No obstante, las ideas de Gutiérrez (2012) no son aprobadas del todo, pues para él únicamente son indígenas quienes se comunican en las lenguas originarias de sus pueblos, mientras para Tapia (2016), quien toma más en cuenta el contexto de la globalización y la variante que esto ha provocado en este tipo de escritores, mayormente en jóvenes, un autor ni su obra pueden dejar de llamarse como tal por el uso, como vehículo de comunicación, de la lengua castellana. Para él, con quien se está de acuerdo, tales aseveraciones revelan un panorama más escéptico de la cuenta y, para contrastarlo, propone entender la cultura como un espacio híbrido donde se han sincretizado muchos factores, principalmente la lengua castellana, cuyo diálogo con las lenguas prehispánicas es indiscutible.27 A esto se suman, por lo menos en Costa Rica, los datos arrojados por María Eugenia Bozzoli (en Stone, 1949 / 2013), pues con la construcción de la carretera interamericana, sea por movilidad propia o mediante la llegada de invasores, los pueblos borucas28 empezaron a tener más contacto con otras gentes. Asimismo sucedió, según Meza y Toledo (2015), en Guatemala, por conflictos bélicos que obligaron a muchos poetas a migrar a otros países o moverse hacia la urbe. Frente a ello, se consideró necesario, en la cuarta parte de esta investigación, rastrear algunos pareceres desde la perspectiva de los propios poetas y lo que proyectan sus textos, pues muchos de ellos, entre estos Leonardo Porras Cabrera, Aiban Wagua y Arysteides Turpana, comenzaron a tener un contacto frecuente y cercano con la ciudad por temas de estudio y también por el impacto de las nuevas tecnologías, las redes sociales y el Internet.

Algunos de los debates comentados hasta el momento también forman parte de las actas del Primer Congreso de Literatura Indígena de América (1999). Allí se apoya la importancia de las lenguas prehispánicas como una forma de resistencia y memoria. Pero, en palabras de Naranjo (2013), el campo literario no debe encerrarse únicamente en ese tema. A raíz de las sociedades actuales, muchos poetas comienzan a hablar castellano y luego a aprender las lenguas de sus comunidades. Diferentes escritores de estas etnias han comenzado a considerar, sin prejuicios ni tabúes, el castellano como su lengua madre y aunque esto no sea bien visto del todo por ciertos grupos, no es justificable, sólo por eso, dejar de considerarlos mayas, borucas, gunas o térrabas.29

Aunque Naranjo (2013) no lo mencione, se considera que este fenómeno en particular es parte de un mundo multiétnico y multicultural, en donde la lengua castellana y las lenguas prehispánicas siguen estando en constante tensión, encuentro y desencuentro, por medio de cada vez más canales, expresiones y propuestas. Para contrastarlo sería necesario invertir más dinero en campañas educativas en los diferentes centros educativos y pueblos prehispánicos de cada país de la región centroamericana. Tal y como se menciona en las actas referidas (1999), muchos de estos escritores saben que la poesía, si poco se lee, mucho menos se leerá en lenguas prehispánicas, razón por la cual recurren a escribir en castellano o en formatos bilingües, pues tal asunto no es lo único que condiciona, a alguna categoría, este tipo de literaturas.30

Este panorama abre el espacio para la formulación de nuevas preguntas,31 hipótesis y respuestas en próximas y eventuales publicaciones que tengan en cuenta los primeros ochenta y noventa años del siglo XX como el periodo de la castellanización obligatoria en centros educativos centroamericanos y el siglo XXI como la época del aumento de editoriales independientes, lo cual va de la mano con la apertura de oportunidades para publicaciones en formatos bilingües tanto en libros (editoriales) como en revistas literarias digitales.32 En este contexto plural, los autores empezaron a tener mayores espacios para escribir, pronunciarse, enseñar sus lenguas originarias y dar a conocer sus pensamientos, emociones, filosofías y cosmovisiones.

Según Naranjo (2013), la creación de poéticas abyalenses contemporáneas posee rasgos de heterogeneidad temática y lingüística (lenguas prehispánicas versus castellano o viceversa). Resisten por medio de la mención a elementos de la naturaleza y uso de temas espirituales y de denuncia acerca del modo de vida desde la otredad, tal es el caso, principalmente, del impacto de los conflictos bélicos en Guatemala, situación que ha marcado gran parte de la producción poética escrita por autores mayas de este país centro o mesoamericano.

A su vez, Rodríguez (2017) demuestra que en estos pueblos no sólo se produce literatura oral o de origen oral (como muchos académicos lo sostuvieron, de manera peyorativa,33 durante el siglo XX); además, observa, en su corpus, una relevación de las lenguas prehispánicas sustituidas por el uso del castellano. Desde su punto de vista, este último aspecto es una posibilidad de atrapar a nueva población lectora en la contemporaneidad. Ella se opone, totalmente, igual que Tapia (2016) y el autor de la presente investigación, a quienes dicen que estos textos únicamente son válidos en lenguas originarias. Según su análisis, estas lenguas periféricas se convierten en mecanismos de defensa y su monolingüismo, es decir, no presentar traducción, también es una herramienta de empoderamiento y protección. Por otra parte, el uso del castellano, en su mayoría, remite a poetas con estudios universitarios, lo que facilita la recepción del mercado hispanohablante en sus bases culturales. Por tanto, en algunos casos, es fácil, para el quehacer filológico, relacionar parte de estas obras con las vanguardias y post o neovanguardias sudamericanas, pues beben, en gran parte, de ellas.

También, debido a la amplitud de este tema y sus diferentes discusiones, principalmente, desde finales del siglo XX, el hecho de que un autor sea de una comunidad o comarca no asegura que su poesía pueda llamarse “de Abyala”34 o “abyalense”. Antes de considerar una selección de poemas como tal, estos deben cumplir con parámetros de calidad, ética y compromiso con sus seres cercanos, tanto del presente como rescatando y manteniendo una relación de afecto y solidaridad con sus ancestros. Según Zavala (1998), deben tomarse en cuenta tres aspectos: 1). Etnia del escritor o de la escritora. 2). Naturaleza o base discursiva de los textos, para valorar si son discursos propios de los pueblos originarios o no. 3). Incorporación de formas de creación verbal y temas que les son propios de sus identidades prehispánicas.

La consideración de los tres puntos expuestos por Zavala (1998) es de relevancia para el objetivo principal de esta investigación porque a partir de ellos se podrá determinar qué elementos estéticos, lingüísticos, temáticos y estilísticos se observan en los poemas seleccionados, para clasificarlos o no como parte de las poéticas abyalenses centroamericanas más recientes, y cuáles derivan de la convivencia de estos autores con el mundo de la globalización, aspecto en donde tienen una función importante las revistas literarias digitales, teniendo siempre en cuenta que, según Vásquez (2003), este tipo de literaturas, actualmente, aparte de su crecimiento o posibilidades de mayor difusión, siguen guardando similitudes con las tradiciones orales; no existe un olvido del legado ancestral ni en estéticas ni en temáticas, por eso la manifestación social impera más que la belleza europeizante y se mantienen vigentes, al menos en la zapoteca, “[…] el constante empleo de la naturaleza, el tema de la muerte y el uso de la metáfora como figura literaria principal” (p. 248). Esto también lo destacan Araya y Zavala (2002), Meza y Zavala (2015) y Meza y Toledo (2015) en sus trabajos. Se vuelve necesario rastrear tales puntos en el corpus poético de esta investigación.

Por último, como aporte propio, hay que detallar la función de las revistas literarias digitales en este campo de estudio. Es importante especificar que muchos de estos poemas nacen del rescate de historias, canciones, mitos o leyendas contadas por las abuelas o los abuelos de los pueblos originarios;35 por ende, sufren un cambio de soportes, pasan de la oralidad a la escritura, como una manera de conservar un legado ancestral. Asimismo, las revistas literarias digitales permiten conservar, en una especie de memoria virtual, pensamientos, mitos, danzas, historias y composiciones prehispánicas del continente centroamericano, aspecto de mucho interés en la contemporaneidad; además, esto permite que muchos de estos textos lleguen a públicos cada vez mayores, reflejo de un encuentro y desencuentro multicultural, multiétnico y multilingüístico en la construcción de fronteras imaginarias, digitales o desdibujadas.

Gracias a las revistas cibernéticas, los textos, sean poemas o no, de autores provenientes de pueblos prehispánicos, se difunden con mayor facilidad y a mayor velocidad; los autores pueden leer a otros escritores, sean mayas, gunas, térrabas o no, de diferentes partes del mundo y, de esta forma, sus obras pueden volverse estética, temática y lingüísticamente más híbridas o diversas, punto que, según León (1994), ya se observa en las literaturas prehispánicas de Abya Yala desde el momento cuando estas comunidades entraron en contacto con los españoles, pues durante el traslado de la oralidad a la escritura se empezaron a mezclar sus cantos con algunos cantos cristianos. También, al difundirse sus voces, tienen mayor posibilidad de ser invitados a eventos internacionales como recitales o lecturas y, de esta forma, dar a conocer sus obras a un mayor y diferente público y conocer las obras literarias de otros autores, aspecto al que también se refiere Rodríguez (2017).

Además, como lo confirma Arce (2019), en la historia de finales del siglo XX e inicios del XXI en Centroamérica, sobresalen las oleadas migratorias y el impacto y sometimiento de Estados Unidos en la cultura, política y economía de la mayoría de estos países hoy tan globalizados, aspecto que, según criterio propio, repercute, directa o indirectamente, en la producción literaria de muchos de estos autores, pertenecientes a una región tan pequeña geográficamente, pero tan rica y diversa en culturas, etnias y lenguas.

4. Propuesta de análisis literario

Según Rodríguez (2016), es necesario que poetas y estudiosos de la literatura propongan métodos de análisis para el estudio de las poéticas abyalenses actuales. En el presente caso, de la mano con algunas ideas respecto a los fenómenos de hibridación, heterogeneidad, poesía intermedial y el uso y expansión de las revistas digitales como espacios de difusión contrahegemónicos en Centroamérica, por parte de Zavala (2008) y de Rodríguez (2008), incluidas en W. Mackenbach (2008), esta investigación asume el riesgo de proponer una guía de análisis a partir de los siguientes tres puntos: 1) Descripción de las revistas digitales, seguido de los nombres de autores y títulos de sus poemas. 2) Reseñas biobibliográficas y descripción de los poemas hallados.36 3) Hacia nuevas discusiones: “monolingüismo y bilingüismo” y “del texto al contexto”.

-Breve descripción de las revistas, seguido del nombre de los autores y títulos de sus poemas

Nueva York Poetry Review: Fue creada en 2018, como extensión de la editorial Nueva York Poetry Press, por Marisa Russo y Francisco Trejo. Según su página web, su objetivo es “[…] difundir en los Estados Unidos las voces esenciales de la poesía mundial” (párr. 3-5). Busca ser no sólo un espacio de divulgación, sino de reflexión. Posee una galería de arte visual. Sobresale, además, por destacar otras revistas de alto impacto. Según datos brindados por Marisa Russo (vía telefónica, 21 de noviembre de 2022), trabajan en sinergia con otras revistas latinoamericanas y en diferentes proyectos literarios y culturales. Por ende, presenta un método solidario de difusión y trabajo. Posee cantidad de visitas por autor, lo cual tiende a ser llamativo para las personas publicadas y a su vez atrae más seguidores. Cuenta con la colaboración de Martín Tonalmeyotl, poeta náhua de México. No obstante, los poetas centroamericanos aquí publicados han estado al cargo o curaduría de Marisa Russo o de Javier Alvarado. Su periodo promedio de edición es semanal y el lanzamiento de material en redes sociales es semanal.

Cuadro 1. Poetas de Centroamérica en New York Poetry Review

AUTORES

TÍTULOS DE POEMAS

Leonardo Porras Cabrera

(Costa Rica)

“Niña”, “Mujer”, “Fuego de un árbol medicina”, “Kullá”, “Bacsha”, “Yaigó Teyo” y “Durgo”.

Miguel Ángel Oxlaj Cúmez

(Guatemala)

“Ri raqän ya’ (el río)”, “Ri awän (la milpa), “Jun ruwi’ ixïm (un grano de maíz)” y “Qach’ab’äl (Nuestra lengua)”.

Aiban Wagua

(Panamá)

“Nogagobe”, “Indio bajo tierra”, “Hombrecillo elemental”, “Chicha brava”, “Gunamola”, “Choza”, “Ibeorgun” y “¿Por qué te quitaste la mola?”.

Fuente: Elaboración propia

Círculo de Poesía:37 Fue fundada en 2008 por Alí Calderón.38 Según su página web, tienen por objetivo general “[…] unir, estrechar, crear puentes de conocimiento entre los lectores y los poetas que hablamos español entre Montreal y Ushuaia, Barcelona y Tijuana. Conocer las distintas tradiciones líricas de nuestro idioma nos hace partícipes del gran poema común que se escribe en nuestra época y, al propio tiempo, nos hace conscientes de nuestra singularidad, así como de las tradiciones heteróclitas” (párr. 5-8). Posee uno de los catálogos más completos y diversos de todas las cuatro revistas literarias digitales aquí consultadas. A pesar de que no contenga número de visitas, visibles para el lector, como Nueva York Poetry Review y Ajkö Ki, según su página web “[…] es hoy la revista especializada más vital, más leída, más consultada de la lengua española” (párr. 5). Sus publicaciones en Facebook e Instagram son de gran atracción, aspecto visible en sus miles de likes y cientos de comentarios. Igual que Nueva York Poetry Review y Altazor, trabajan en sinergia con diferentes colaboradores. Posee un repertorio de ensayos y de publicaciones poéticas, el mejor, hasta hoy, de poéticas abyalenses en México. Igual que en Nueva York Poetry Review, cuentan con la colaboración de Martín Tonalmeyotl. Su periodo promedio de edición y el lanzamiento de material en redes sociales es semanal o diario.

Cuadro 2. Poeta de Centroamérica en Círculo de Poesía

AUTORA

TÍTULO DE POEMA

Rosa Chávez (Guatemala)39

“6”.

Fuente: Elaboración propia

Ajkö Ki: Fue fundada en 2021 por Yordan Arroyo Carvajal gracias a la colaboración de Marisa Russo y el trabajo en edición, hasta 2022, de Antonio Ojeda. Según su página web, su objetivo general es “[…] difundir poesía, narrativa, ensayos y reseñas en el campo literario” (párr. 1) tanto en el ámbito local como internacional. Publican poemas, cuentos, ensayos y reseñas. Como proyecto, tienen la misión de dar a conocer tanto la creación literaria como la crítica. Esto con el fin de develar los mensajes que subyacen en cada expresión individual y, por otra parte, abrir espacios para el análisis y la argumentación según los contenidos compilados desde diferentes perspectivas. Destaca, en sus hasta hoy, 2022, dos números, por publicar voces de poetas provenientes de comarcas (no sólo de Abya Yala). De las cuatro revistas consideradas, es la que más autores centroamericanos (de este tipo) ha publicado (en total trece),40 todos a cargo de Yordan Arroyo Carvajal. No obstante, de las cuatro revistas, es la que menos seguidores y reacciones tiene en sus redes sociales (Facebook e Instagram), quizás, debido a su reciente creación. Su periodo promedio de edición es anual y el lanzamiento de material en redes sociales es semanal o a veces quincenal debido a la mayor carga de trabajo de difusión por parte de una única persona, su fundador, con cierto apoyo de Andrés Briceño.

Cuadro 3. Poetas de Centroamérica en Ajkö Ki

AUTORES

TÍTULOS DE POEMAS

Mariana Bejarano (Costa Rica)

“La luna”, “El río”, “Las nubes”, “Quitirrisí”, “La lluvia”.

Miguel Ángel Oxlaj Cúmez (Guatemala)

“I”, “II”, “III”, “Jun chik b’ixanem (Otra canción)” y “Ri xti pich’olol (El pequeño pich’olol)”.

Paula López (El Salvador)

“Achtu at (Primera lluvia)”.

Guadalupe Estrada (El Salvador)

“Padre viento” y “Quiero”.

Rosa Chávez (Guatemala)

“1”, “2”, “3”,41 “4”, “5”.

Fuente: Elaboración propia

Altazor: 42 Según datos brindados por Mario Meléndez (vía correo electrónico, 22 de noviembre de 2022), esta revista es de la Fundación Vicente Huidobro y su lanzamiento oficial en la web y redes sociales tuvo lugar el lunes 1 de julio de 2019. A tres años de su creación, ha superado las 865 mil visitas, contando a la fecha con más de 4000 publicaciones y con lectores de 167 países que han interactuado en sus páginas. Respecto a su objetivo, “[…] nace con la finalidad de difundir lo mejor de la poesía latinoamericana y universal. Pero también ser un punto de encuentro de los nuevos creadores en las diversas lenguas” (Mario Meléndez, vía correo electrónico, 22 de noviembre de 2022). Actualmente, quince autores extranjeros y cinco chilenos poseen una sección permanente en esta revista y tienen quince traductores en diez lenguas. Además, “[…] dispone de un extraordinario acervo literario cedido por importantes instituciones, universidades, editoriales, revistas y festivales provenientes de diversas partes del mundo” (Mario Meléndez, vía correo electrónico, 22 de noviembre de 2022). Su editor general es el poeta Mario Meléndez y en la parte comunicacional y de redes sociales, la periodista Marcela Meléndez. Se renueva con dos publicaciones diarias, una principal y otra que va directamente a la sección biblioteca de autores.

Cuadro 4. Poetas de Centroamérica en Altazor

AUTORES

TÍTULOS DE POEMAS

Arysteides Turpana (Panamá)

“De archipiélago”, “Mi hogar queda entre la infancia y el sueño”, “Love Story”, “Yo te había soñado muchas veces”, “En la rama de un icaco en flor”, “En aquel cuartito”, “La policía colonial” y “Llueve sobre las moradas del archipiélago”.

Aiban Wagua (Panamá)

“Mis versos”, “Ríos de versos”, “Cada cosa tiene su nombre”, “Me han robado un dios”, “Véndame los ojos”, “A los guerreros de 1925 (2018)” y “1925: puño de corajudos (2002)”.

Rosa Chávez (Guatemala)

“1”, “2”, “3”, “4”, “6”, “12” y “15”.

Fuente: Elaboración propia

-Reseñas biobibliográficas y breve descripción de los poemas hallados

Leonardo Porras Cabrera: Poeta brorán (térraba). Nació en Costa Rica en 1993. Es autor de los poemarios Dbon shricshirc orcuo böǹ (Huella de jaguar, 2019)43 y Memoria del hígado, libro ganador del primer lugar en el “Certamen Brunca”, 2020, en la modalidad de poesía regional. Además, comienza a incursionar en cuento.44 Sus poemas aparecen publicados en revistas literarias digitales como Nueva York Poetry Review y en antologías como Nueva poesía costarricense. Antología de poesía joven (2020), Poesía en tiempos de pánico. Antología de poesía joven de Costa Rica (1982-2004) publicada en 2021, ambas digitales, y en la antología Fin de siglo (2022), cuya periodización es de poetas costarricenses nacidos en los años noventa, época también llamada, por Daniel Matul y Eduardo Fonseca,45 como la incertidumbre del cambio. En todo este quehacer literario han contribuido, de manera favorable, su participación en el taller de narrativa y poesía, dirigido a jóvenes, así llamados “indígenas”, en la finca Kan Tan (Boruca, Buenos Aires, Puntarenas, Costa Rica) y el impulso por parte de poblaciones jóvenes46 y una mayor apertura en los mercados editoriales y literarios en general.

Debido a su compromiso con su comunidad y formación y profesión como docente, es coautor de los libros Pac cró shco (Diccionario pictográfico y enciclopedia de la agricultura tradicional Brorán) y Drí (Diccionario-Recetario pictográfico de la alimentación tradicional Brorán Qu´ercuó) (Reseña del patrimonio cultural del pueblo Brorán/ Terbi del territorio indígena Térraba). Es dueño y fundador del emprendimiento Dúrgo Cacao, en donde los clientes pueden hallar productos de cacao hechos en su comarca Brorán. Posee páginas de difusión en Facebook e Instagram.

Respecto a la recepción académica de su poesía, brevemente, “Durgo”, “Yaigó Tëyo” [se corrigió un error: falta de diérisis en la ë] y “Kjoke”, incluidos en Nueva poesía costarricense. Antología de poesía joven (2020) se encuentran analizados en Arroyo (2021 a) y su libro Dbon shricshirc orcuo böǹ se encuentra comentado por Arroyo (2021 b). Dentro de los poemas hallados en la revista literaria Nueva York Poetry Review hay hibridaciones lingüísticas entre el uso del castellano y el térraba, aunque predomina el primero de ellos. Algunos de los títulos están escritos en térraba y se insertan canciones recogidas de la oralidad y transmitidas por los ancianos de la comunidad Brorán. Existe compromiso ético y telúrico con la construcción de los espacios de la naturaleza, los que adquieren vida como carga simbólica de las cosmovisiones ancestrales; sobresalen el sol, la luna, la tierra, las semillas y el agua. Incluso, existe un enriquecimiento léxico mediante palabras provenientes de la naturaleza de la comunidad Brorán y mención a animales sagrados como por ejemplo los pájaros, los monos, las dantas y el jaguar. También, los poemas de este autor le brindan protagonismo a la figura de la mujer por medio de la recurrencia a la madre y a un pasado primitivo que remite a sus ancestros. En el ámbito estilístico, hay uso de alegorías, lenguaje simbólico desde una cosmovisión de compromiso con la naturaleza, personificaciones, versos libres, rítmicos y de arte menor y sobresalen los tonos narrativizantes.

Miguel Ángel Oxlaj Cúmez: Oriundo de Chi Xot, Iximulew (Comalapa, Guatemala). Igual que Leonardo Porras Cabrera y Arysteides Turpana es poeta y narrador. Escribe tanto en maya kaqchikel (textos completos), su idioma originario, como en castellano y en formatos bilingües (maya kaqchikel-castellano). Incluso, se autotraduce, como lo hiciera también en Guatemala Humberto Ak’Abal. Sus textos aparecen en diferentes revistas literarias digitales, entre ellas Nueva York Poetry Review y Ajkö Ki, y también en antologías.

Es licenciado en ciencias de la comunicación por la Universidad de San Carlos de Guatemala con especialización en revitalización lingüística por la Universidad Mondragón del País Vasco, España. Es profesor de la Universidad maya Kaqchikel (Sede Chi Xot), dirigente sindical, activista social y activista digital de idiomas originarios. Es parte del equipo organizador del festival latinoamericano de lenguas indígenas en Internet y del Colectivo Ajtz’ib’, escritores de Comalapa. En narrativa ha publicado La misión del Sarima’ (2010, Premio Nacional de Literaturas Indígenas B’atz, 2009) y Mitad mujer (2019), y en poesía Planicie de olvido (2021).47 Ha escrito más de 100 lecturas para libros de texto del Ministerio de Educación de Guatemala y han sido traducidas a los idiomas mayas q’eqchi’, mam, k’iche’, tzutujil, q’anjobal, achi, ixil, entre otros.

Según datos de la entrevista realizada por López (2019), aprovecha los espacios digitales para fomentar contenidos en su lengua maya kaqchikel, porque sabe que el Internet carece del uso de ellas debido al miedo o vergüenza de muchos hablantes y para él, más allá de saber una lengua, lo importante es ponerla en práctica. Uno de sus objetivos es promover un Internet multilingüe, en donde el traslado a otras lenguas, en este caso el castellano, sea por voluntad y no por obligación.

Aparte de entrevistas con Guillermo Acuña (2022)48 y Netza López (2019), contrario a Leonardo Porras Cabrera, Aiban Wagua y Rosa Chávez, no se halló recepción académica en relación con su reciente poemario o poemas sueltos. Aunque, su libro de cuentos La misión del Sarima’ (2010) es motivo de la tesis de licenciatura Las teorías del cuento aplicadas a la obra “La misión del Sarimá” del escritor Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, de Ana Luz Alemán Santos et al. (2021) y del artículo “Catástrofes, muerte y renacimiento en la literatura maya actual: el tiempo como estructura y energía vital”, de Michela E. Craveri (2017).

Respecto a los poemas hallados en las revistas Nueva York Poetry Review y Ajkö Ki, de nueve textos, tan sólo dos están únicamente en castellano. El resto sigue una de las características principales de la identidad literaria de este autor, primero en maya kaqchikel y después, traducción al castellano, es decir, sigue una tradición literaria de bilingüismo. Igual que en los poemas de Leonardo Porras Cabrera, aunque con una mayor carga de intimidad, hay compromiso étnico y telúrico con la construcción de los espacios de la naturaleza, los que, como parte de las cosmovisiones ancestrales, adquieren vida; sobresalen los montes, valles, ríos, campos y el viento. Hay mención a elementos simbólicos de la naturaleza y de gran importancia simbólica y sagrada en las cosmovisiones ancestrales, entre ellos el elote y los granos de maíz. Existe un énfasis en la danza, la música como esencia espiritual, contacto entre los habitantes y su naturaleza, asimismo, en los sonidos que esta Diosa madre emite y en un deseo de libertad.

También, muy relacionado con su pensamiento compartido en entrevistas, en su poesía existe compromiso ético con la conservación de las lenguas prehispánicas; por ende, emite enunciados de denuncia mediante preguntas retóricas y uso de adjetivos de cantidad para intensificar las preocupaciones del yo lírico. Asimismo, hay compromiso colectivo, solidario y crítico en el ámbito social, político y religioso (cristianismo). Implementa la ironía y expresiones cargadas de rebeldía y alusión al pasado suyo y el de sus abuelos. De todos los poetas seleccionados para esta investigación es el único que posee autopoesía49 crítica.

En el ámbito estilístico, se caracteriza, en su mayoría, por tener textos de corta extensión y por el uso de versos de arte menor. Hace uso de anáforas, personificaciones, elimina signos de puntuación para marcar un ritmo más fluido en la lectura, sobresalen los tonos narrativizantes, dubitativos y de denuncia, aunque sin caer en lo absolutamente panfletario. Por último, aunque en la mayoría de sus poemas se observa una tendencia más narrativa y en comparación con los poemas de Leonardo Porras Cabrera, en algunos casos coloquial; hace uso preciso de palabras que logran transmitir cargas filosóficas, espirituales, telúricas y antropológicas.

Aiban Wagua: Nació el 3 de septiembre de 1944 en Ogobsukun, Comarca Guna Yala o Comarca de San Blas, Panamá, y murió el 11 de septiembre de 2022. Fue poeta, ensayista, narrador, novelista, investigador, sacerdote, traductor, docente y un excelente humanista y embajador de las letras y la cultura de Panamá. De todos los poetas considerados para este trabajo es el que posee un currículo más amplio, muestra de su destacado compromiso con el territorio de Guna Yala, su cultura, gente, religión, mitos, educación e historias, aspectos plasmados en su amplio repertorio de publicaciones.

Es considerado uno de los grandes escritores de la nación Dule. En 1981 obtuvo el doctorado en ciencias de la educación, con especialización en técnicas didácticas, en la Universidad Salesiana en Roma, Italia, con su tesis doctoral Los kunas entre dos sistemas educativos. Análisis de sus expresiones culturales más significativas y sus roces conflictivos. Sus estudios se dieron en países como Colombia, Panamá, Costa Rica, España e Italia. Su mayor trabajo, desde su llegada a la Comarca Guna Yala, consistió en la sistematización de valores culturales gunas para una amplia formación de jóvenes, niños y adultos, utilizando los lugares de encuentro tradicionales gunas para una formación integral desde la interculturalidad. Antes de morir fue director técnico del Proyecto de Implementación de Educación Bilingüe Intercultural en los Territorios Kunas de Panamá.

Entre sus poemarios aparecen: A pie con la gente (1973), A la manera kuna (1976), Cantando con la gente (1976), Desde el silencio indio (1979), Nana Gabsus (1992), Mor ginnid (2002) e Ibdula Agiginne (2008). También, posee ensayos y publicaciones en teología, religión, filosofía, mitos, historia, relatos para niños, educación y didáctica, todos relacionados con la cultura de los gunas y algunos de ellos en ediciones bilingües. Su aporte fue tan importante que, en 2022, a pesar de ser un reconocimiento tardío, se le escogió, por unanimidad, como Miembro Honorario de la Academia Panameña de la Lengua, convirtiéndose así en el primer intelectual guna honrado con tal distinción.

Respecto a la recepción académica de su obra literaria, parte de ella, al menos la poética, ha sido analizada, hasta su cuarto poemario, en La obra de Aiban Wagua: Poesía y compromiso, de Victoriano King Colman (1981). A pesar de su extensa y muy importante producción, no se hallan comentarios en ningún otro sitio, salvo mensajes extendidos, tras su reciente muerte, por poetas panameños como Javier Alvarado, Many Jorge Stanley y Jaiko Jiménez, y por Margarita Vásquez, Yoba Barrantes y Anelio Merry López, para quienes su legado es inmortal.50 Aiban Wagua se preocupó por su presente, por el futuro y por el pasado de sus ancestros y dejó una herencia transmitida incluso en otras lenguas por medio de traducciones, aunque tal y como lo asegura Javier Alvarado, falta visibilizar más su obra, porque gran parte de ella es desconocida.

En cuanto a sus poemas hallados en las revistas Nueva York Poetry Review y Altazor, estos remiten a tradiciones de los pueblos de Guna Yala, entre ellos danzas y mitos. Todos sus textos aparecen en castellano, aunque, algunos de ellos, igual que los de Leonardo Porras Cabrera, mantienen sus títulos en lengua originaria, en este caso, dule gaya.51 Sus poemas son un repertorio léxico importantísimo. Hay muestra de hibridación lingüística como reflejo del encuentro de culturas. Si el castellano es limón, la poesía de Aiban es el azúcar que le termina de dar un sabor más dulce y exquisito. Es el sabor del Caribe, de la cultura de los gunas y de la cultura anglo-hispanoparlante, inmersas todas ellas en el sonido y riqueza de sus palabras. Hay inserción de danzas que llevan la imaginación del lector hacia rituales ancestrales donde el principal anfitrión es la naturaleza y toda su armonía, flora y fauna.

Los poemas de Aiban Wagua poseen una esencia musical, rítmica y de alegría única, aspectos que lo distinguen de los demás poemas seleccionados para esta investigación. Él es el poeta de la palabra alegre, pero también del compromiso, la filosofía, la religión, el mito y la denuncia. Se caracteriza por el uso de recursos cromáticos y en algunas ocasiones descriptivas. En sus textos hay referencia a los abuelos, a las mujeres y a un sinfín de elementos de la naturaleza, entre ellos, otros ya compartidos por Leonardo Porras Cabrera y Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, ejemplo esencial el maíz. También, se esconden historias ancestrales que revelan parte de las identidades de los habitantes de Guna Yala, propiamente de la nación Dule, donde nació para ser recordado por siempre.

Por su parte, en sus poemas se denota una combinación de versos de arte mayor y de arte menor. Su poesía está cargada de diversidades estéticas, rítmicas, temáticas y estilísticas. Es un claro ejemplo de multiculturalidad transportada por medio de la riqueza y el esplendor del castellano en contacto con el mundo prehispánico, sus lenguas y tradiciones del Caribe. También, es sinónimo de esperanza, lucha y reivindicación. Por medio de sus versos logra construir imaginarios firmes, luchadores y llenos de orgullo étnico y gran parte de ellos remiten al ideal humanista de Abya Yala como hermoso y rico territorio digno de libertad.

Rosa Chávez: Poeta de origen maya k’iche por línea paterna y maya kaqchiquel por línea materna. Nació en Guatemala en 1980. Sus poemas aparecen en castellano y con traducción al maya k’iche o muchas veces sólo en castellano. Respecto a las traducciones en maya k’iche, según se ha hallado en algunas ocasiones, son hechas y revisadas por personas como el escritor y traductor Wel Raxulew. Ha publicado los poemarios Casa Solitaria (2005), Piedra Abaj’ (2009), El corazón de la piedra (2010), Quitapenas (2010), AWAS secretos para curar (2014) y Fanzine Abya Yala (2017). Algunos de sus textos han sido traducidos al inglés, francés, alemán y noruego. Ha hecho teatro, performance y video.

Su obra aparece en distintas revistas, entre ellas Círculo de poesía, Ajkö Ki y Altazor; por ende, de todos los poetas seleccionados para ser parte de esta investigación, es la autora con mayor recepción en formatos digitales. Aparece, además, en obras de teatro, memorias y en antologías, entre las que destaca Uk’u’x Kaj, Uk’u’x Ulew: Antología de Poesía Maya Guatemalteca Contemporánea (2010), pues marca y refleja un muy importante punto revolucionario de la historia. Este cambio se reproduce, tan sólo un año después, en su incorporación, junto a Calixta Gabriel Xiquín, en la obra Con mano de mujer. Antología de poetas centroamericanas contemporáneas (1970-2008), en donde su compiladora, Magda Zavala, sigue reconceptualizando la idea de Centroamérica al incluir dos poetas guatemaltecas de origen maya, cuyas literaturas, hasta mediados del siglo XX, no eran ni siquiera consideradas literaturas y mucho menos se pensaban dentro del conjunto centroamericano, como una unidad dialógica y dentro de un campo de estudio específico, en este caso, poesía escrita por mujeres centroamericanas.52

De la lista de poetas seleccionados para ser parte de esta investigación, es la que más recepción ha tenido en el mundo académico. Algunos de sus poemas han sido analizados, por citar algunas trabajos de relevancia, en Meza y Toledo (2015),53 Meza y Zavala (2015), Cu (2011)54 y Del Valle (2010), quienes dejan claro su compromiso con sus dos descendencias, la maya k’iche y la maya kaqchiquel y con la poesía centroamericana actual, mediante la creación de propuestas novedosas, diversas y de muy considerable resistencia y sanación por medio de la palabra. Su poesía se ubica en la época de posguerra guatemalteca y, mediante cargas simbólicas, apuesta por la libertad y la pervivencia de cosmovisiones mayas, al punto de pertenecer, hoy, no sólo a las más importantes voces centroamericanas actuales vivas, sino también latinoamericanas55 y no se duda de que su impacto, en unos años más, puede empezar a resonar en el espacio iberoamericano como lo llegó a alcanzar Humberto Ak’abal.

Respecto a sus poemas hallados en las revistas Círculo de poesía, Ajkö Ki y Altazor, están muy presentes los discursos escatológicos en relación con un doloroso pasado que arrastra la memoria de las palabras utilizadas por el sujeto lírico. Su poesía busca sanar esas grietas. Algunos textos remiten a una voz íntima y otras veces más comprometida por las luchas y reivindicaciones de las mujeres. Destaca el enfrentamiento dialéctico entre pasado y presente por medio de la tensión de las conjugaciones verbales. Posee poesía preocupada por la esencia de la espiritualidad y de la armonía humana. Hace uso, en algunas ocasiones, de un lenguaje de influjo judeocristiano, como es el caso de las palabras “culpa” y “remordimiento”. También, recurre constantemente a la memoria, conserva la cosmovisión sagrada de la naturaleza y desde un panorama ecocrítico, utiliza la personificación de elementos de la naturaleza. Tiene poesía erótica y amatoria desde una protesta histórica y antropológica.

En los planos estilísticos, implementa una retórica colectiva que apuesta por el uso de la primera persona plural con el fin de fraternizar las luchas de las comunidades prehispánicas por sus derechos, bienes, ideas, culturas y cosmovisiones, aunque no desde un sentido panfletario ni tan visible como Miguel Ángel Oxlaj Cúmez.56 Hace uso de numeraciones arábicas para titular sus poemas, implementa anáforas, reiteraciones, versos de arte mayor y menor y predominan los poemas de una sola estrofa, algunos cortos (la mayoría) y otros largos. Por último, todos sus poemas hallados en las tres revistas literarias digitales mencionadas se encuentran en castellano; sin embargo, en otros sitios, como libros y antologías, implementa el bilingüismo. Es decir, poemas en castellano y con traducción en maya k’iche, como una manera de protesta y reivindicación lingüística; aunque, diferente a Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, logra traducir sus textos con la ayuda de otras personas.57

Arysteides Turpana:58 Nació el 24 de diciembre de 1943 y murió de COVID-19 el 13 de octubre de 2020. Fue poeta, narrador, educador (con especialidad en lingüística), actor, cineasta (estudios realizados en París) e intelectual de origen guna (Río Azúcar, Panamá), cuyos intereses humanísticos se comparten con Aiban Wagua y fue educado, desde niño, por monjas alemanas. Es el primer poeta guna en escribir en lengua castellana, aunque hablaba, aparte de dule gaya, inglés, francés y portugués. Se le consideraba un políglota y maestro de lenguas.59 Según Arjona (2020), y como él lo cuenta, llegó a la ciudad de Panamá en condiciones económicas menores, pero con el objetivo de ganarse una beca y ser parte de los intelectuales panameños de su época, meta que consiguió.

Se graduó en la Universidad de Panamá como profesor de español y educación artística; posteriormente, estudió cine en París y obtuvo un posgrado en política y administración cultural en la Universidad Federal de Bahía en Brasil. Fue profesor de español y de educación artística en varios colegios secundarios de Panamá, también jefe del Departamento de Letras del Instituto Nacional de Cultura, crítico de cine en la SRG SSR idée suisse de Suiza, subdirector del mensuario en dulegaya y editor del Niiskua Ginnid, cuadernillo de asuntos indígenas. Tal y como lo comentó en Ver Panamá (2020), dos de sus mayores preocupaciones siempre fueron la historia y la memoria de Panamá. Para él, su país carecía de historiadores.

En 1988 obtuvo el tercer lugar en el Concurso Internacional de Literatura Infantil de Guatemala. Entre sus poemarios se encuentran Kualuleketi y Lalorkko (poemas y cuentos kunas, 1966), Archipiélago (1968), Machiuita / Muchachito (1979)60 y Mi hogar queda entre la infancia y el sueño (1983). Además, es autor de Narraciones populares del país Dule (1987), Desdichado corazoncito (1991) y El árbol de la vida y los kunas. Antología de poetas kunas (2015). Parte de sus textos ha sido traducida parcialmente al catalán, portugués, francés y sueco, y aparecen en antologías y en revistas literarias digitales, entre ellas Altazor.

En cuanto a la recepción académica de su poesía, entre algunas referencias se encuentran El sentimiento indígena en el discurso poético de Arysteides Turpana, de Frumencio Smith (2000), Itinerario de la poesía panameña (2003) y La literatura panameña, origen y proceso (1979), ambas de Rodrigo Miró, más algunos comentarios menores, aunque de interés, en periódicos. Se destaca el compromiso, a través de sus letras, con los orígenes, la memoria y la tradición de los pueblos guna en Panamá, la justicia social por medio de la protesta, la reivindicación étnica y la construcción de paisajes costeños y que plasman su amor hacia la nación Dule, aspectos visibles también en la poesía de Aiban Wagua. Asimismo, se abre un paréntesis en su producción literaria para niños, siendo el único de los poetas aquí seleccionados que incursiona en ese campo.61

En cuanto a sus poemas en la revista Altazor, sobresale, entre mucho, por sus temas oníricos e introspectivos. En términos generales, si pudiera crearse un término, sería necesario señalar que mucha de su poesía es eco-onírica. El sujeto de enunciación tiende a preocuparse por el tema de la Soledad (en mayúscula), a la cual personifica al lado de la madre Naturaleza. También, se interesa por la muerte. Hay alusiones al recuerdo de los abuelos,62 como parte de la memoria ancestral. También, el tema del recuerdo o la estética de la memoria se utiliza para viajar hacia la infancia del yo lírico, época idílica y soñada. En muchos de sus textos se insiste en ambientar lugares específicos y utilizar tonos paisajísticos; esto denota el compromiso de Arysteides con la nación Dule y la comarca Guna Yala en Panamá. Igual que Aiban Wagua, en sus poemas hay referencias tópicas a ciertos sitios locales. La enorme diferencia entre ambos poetas gunas es la mención de Arysteides de lugares en Francia, donde estuvo por motivos de estudio. Lo anterior denota el impacto que tuvo este país en su vida y obra, muestra también de ello es la mención, en uno de sus poemas, del simbolista francés Paul Verlaine. Súmese que en sus textos es muy visible la idea machadiana del poeta multicultural, caminante del mundo, como él.

Sus poemas son parte de un repertorio silvestre, lleno de flora y fauna, lo cual, a su vez, hace referencia a la gastronomía guna, ejemplo, el “dule masi”. Hay referencia a figuras sagradas y ancestrales como Gitché Manitú. También, en su poesía se denota el uso de anglicismos o palabras provenientes del inglés, ejemplos: hippie, blue-jean y Love Story. Tiene poesía amatoria escrita en un lenguaje muy simbólico. Por último, poesía de denuncia y desdoblamiento de imaginarios. En cuanto a algunas bases estilísticas, hay reiteraciones y predominan los versos de arte menor y versolibrismo rítmico. La poesía de este autor, sin duda, al igual que la de Aiban Wagua, enriquece la lengua castellana, pues en ambas florecen muchísimas palabras relacionadas con la comunidad guna a la cual ambos pertenecen, razón por la cual siempre le demostraron su fuerte amor y compromiso por medio de sus letras.

Mariana Bejarano:63 Poeta descendiente de la etnia huetar (Costa Rica) por parte de su madre y descendiente de la etnia ngäbe por su padre, en lo que coincide, respecto al hecho de tener dos etnias, con Rosa Chávez. Nació en 1980. Es máster en administración educativa, licenciada en enseñanza especial y trabaja en la escuela de la comarca de Quitirrisí. Fomenta el orgullo de su cultura mediante danzas, leyendas, poesía y narraciones. Algunos poemas suyos fueron publicados en La voz que no se marchita: breve selección de poesía costarricense (2014) y en la antología bilingüe, Mujeres poetas de Costa Rica (1980- 2020), publicada en 2021. Respecto a la recepción académica de su poesía, únicamente se encontró un comentario por parte de Meza (2021), quien dice “[…] el sentido de su poesía radica en la afirmación de su identidad y el orgullo de la cultura indígena” (p. 218).

Respecto a sus poemas hallados en la revista literaria digital Ajkö Ki, se personifican los elementos de la naturaleza, al punto de adquirir una carga simbólica y sagrada, como sucede con la luna y el río, ambos elementos femeninos por antonomasia, pero también con las nubes, asunto ligado al deseo de vuelo y supremacía espiritual. Se denota un anhelo de metamorfosis por parte del yo lírico femenino, quien desea convertirse en algún elemento de la madre Naturaleza, asunto ligado a las cosmovisiones ancestrales. Se le dedica un poema a Quitirrisí, tierra donde nació, reflejo de un compromiso ético con la naturaleza, espacio sagrado de protección y lugar donde descansa el espíritu y la memoria de sus abuelos y hermanas, asunto que forma parte de la construcción de arquetipos de esperanza. También, hay mención a Ngöbo, una de las divinidades principales de la cultura Ngäbe. Por último, en el ámbito estilístico, posee poemas de arte menor y de arte mayor, sus textos son relativamente cortos, hace uso del versolibrimo y de anáforas y cabe destacar que sus poemas están escritos únicamente en castellano. De toda la lista de autores es la única que no posee poemas o contenidos traducidos en otros sitios. Para ahondar más en el tema es necesario contar, a futuro, con mayor información, cedida, en el mejor de los casos, por medio de una entrevista con esta autora.

Paula López:64 Nació en Santo Domingo de Guzmán, Sonsonate, El Salvador, en 1959 y murió en abril de 2016. Fue una mujer admirable por su fortaleza y optimismo. Dedicó buena parte de su vida a aportar con su conocimiento a la revitalización de la lengua náhuat. Lideresa, promotora, educadora y poeta. Durante mucho tiempo fue la principal fuente de información de lingüistas e investigadores que trabajan con la lengua náhuat,65 como objeto de estudio, desarrollando proyectos de revitalización lingüística y produciendo material desde la academia. Sus canciones poseen una fuerza poética especial, reafirmando la conexión de su cultura con la tierra y los elementos. Su trabajo en favor de la lengua inspiró a más náhuat-hablantes a recuperar el idioma en su cotidianeidad y los hizo visibles en más espacios públicos. En 2015 fue parte del II Encuentro de Comunicadoras Indígenas y Afrodescendientes en Oaxaca, México. Una de las razones por las que se le recuerda con cariño dentro y fuera de Sonsonate es porque nunca tuvo reparos en compartir sus saberes con cualquier persona que mostrara el mínimo interés por la lengua náhuat. Aparece, junto a Guadalupe Estrada, en Ne Nawat Shuchikisa. Cancionero coral (2021). Respecto a su contenido hallado en la revista literaria digital Ajkö Ki, es una canción, con un lenguaje poético y, por ende, decidió considerarse para esta investigación. De entrada, cabe destacar que está escrito en náhuat y posee transcripción y traducción al castellano por parte del antropólogo Carlos Ruiz.66

Guadalupe Estrada: Nació en Sonsonate, El Salvador, en 1968, treinta y seis años después de un evento que cambió la historia de los pueblos indígenas en El Salvador, la masacre náhuat de 1932.67 Las heridas causadas en su familia por este evento la marcaron, pero también la llevaron a apropiarse, desde muy joven, de su identidad náhuat salvadoreña y a dedicar gran parte de su trabajo a hacer visible su cultura y al trabajo organizativo entre comunidades. Además de cuentista y poeta es fundadora de la Asociación de Concejos de Pueblos Originarios de Cuscatlán, guía espiritual y defensora de los pueblos originarios. Para mantener la conexión con sus raíces, decidió estudiar el náhuat y hacer lo posible por enseñarlo en distintas instituciones. Luego de ello adoptó el nombre de Shicuase nanzin wan se pilzin, el cual tradujo como “Seis mujeres y un muchacho”, número de personas que componen su grupo familiar. En 2012 descubrió su vocación por el canto y tomó ideas para crear canciones. Allí se refleja su mundo espiritual y su cosmovisión. También, hizo la traducción al náhuat de 15 canciones populares y posee un poemario inédito titulado Carta a mi niña. Aparece en Ne Nawat Shuchikisa. Cancionero coral (2021).

Respecto a su contenido hallado en la revista Ajkö Ki, son dos poemas, lo cual la convierte, junto a Paula López, en las poetas con menos material en la muestra de esta investigación. Sus textos aparecen únicamente en castellano y personifican elementos sagrados de la madre Naturaleza, entre ellos el viento, el mar y el cielo. La danza obtiene un espacio importante. Existe interés por el tema de la muerte desde una cosmovisión ancestral en donde el espíritu no muere del todo, sino que se transforma en algún elemento de la madre Tierra, origen de todo, o en algún lugar de la montaña. El poema “Quiero” es una dedicatoria a una niña, a modo de ritual sagrado, en donde la infante y su madre, a manera de leyenda o historia, se reencuentran gracias al amor. En el ámbito estilístico, priman los versos de arte menor, versos y estrofas cortas, versolibrismo, uso de anáforas y reiteraciones.

-Hacia nuevas discusiones

Se recomienda que, aparte de los dos puntos ya desarrollados, en nuevas investigaciones, en la sección de crítica textual, se consideren los siguientes dos puntos de análisis o por lo menos uno de ellos. Además, por propósitos dialécticos, lo preferible es que no se analicen textos de sólo un autor, sino de dos o más poetas. Para efectos de esta investigación se desarrollan algunos ejemplos que podrían expandirse en futuras publicaciones.

Monolingüismo y bilingüismo

El fenómeno del monolingüismo y bilingüismo es constante en los poemas hallados durante esta investigación; por ende, amerita convertirse en un detallado punto de análisis literario. Poemas como “Ri raqän ya’” de Miguel Ángel Oxlaj Cúmez tienen su versión en maya kaqchiquel y en castellano, es decir, siguen un formato bilingüe. Esto responde, por un lado, a un fenómeno estético de resistencia, cuya tradición se viene consolidando cada vez más en las poéticas abyalenses contemporáneas. De manera específica, en este tipo de composiciones poéticas, el uso del bilingüismo se convierte, desde nuestro punto de vista y considerando el contexto de fondo, no en aculturación, sino en motivo letrado para reivindicar las lenguas originarias y colocarse junto al castellano (lengua impuesta durante la conquista); por otra parte, remite a la adaptación forzosa o no, según el punto de vista de cada autor, a la cultura occidental, para poder transmitir sus legados, a otras gentes, por medio de palabras, que a su vez se convierten en memoria y en patrimonio antropológico.

Sin duda, los resultados de esta investigación permiten observar actos de conciencia por parte de la mayoría de estos escritores tradicionalmente llamados indígenas. Muchos de ellos tienen claro, desde una mirada crítica, el mundo donde viven y las difíciles condiciones a las que se enfrentan sus lenguas, razón por la cual, contrario a muchos ciudadanos ladinos, dominan ambas y en algunas ocasiones, debido a sus condiciones de estudio, como sucede con Aiban Wagua y Arysteides Turpana, manejan otras lenguas más, nutriendo, de esta forma, la lengua castellana a partir de las pluralidades lingüísticas que contienen sus obras.

No obstante, en Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, cuyo manejo y resistencia por medio del maya kaqchikel es uno de sus fuertes recursos identitarios, se halló el poema “I”, que no mantiene bilingüismo, sino que remite a un caso de monolingüismo. Este ejemplo en particular es de interés para esta investigación porque, además, remite a una tradición occidental, cuyo colofón se encuentra en el Ars poetica de Horacio. A ello, la crítica tradicional lo ha llamado metapoesía, aunque en el presente caso, se prefiere hablar de autopoética, pues la voz lírica reflexiona, de manera crítica, sobre su propio acto creador, al punto de dudar de él, y le da un espacio importe al lector para que ejerza sus propias interpretaciones. Esto pone en contacto las tradiciones prehispánicas con las occidentales, como punto dialéctico de encuentro y desencuentro; se nutren mutuamente. No se puede hablar, por lo menos en este caso, de una tradición monótona. Ni siquiera el contexto lo permite.

También, interesante es el caso de Leonardo Porras Cabrera, quien contrario a Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, no posee poemas en su lengua originaria, el térraba (labor en proceso), pero introduce fragmentos, como sucede en “Yaigó teyo”. Este título remite en lengua originaria, de la raíz lingüística chibcha, al mono carablanca, pues este poema integra la danza de este animal sagrado, cantada, según el mismo texto, por los niños: “jimboro, jiambe, jii / Doronjo, doronjo jii / Jïmboro, jiambe, jíi / Jimbowe jiambe, jíi / Na iyong dłu iyong, jíi” (vv. 13-17). Al respecto, en Arroyo (2021 a) se dice que:

[…] según la tradición oral [conversación vía telefónica con Leonardo Porras Cabrera el 9 de marzo de 2021] los ancianos (ancestros) veían bailar a los monos en la orilla de un barranco ubicado en una montaña. Los monos se pintaban la cara con achiote de montaña. Dicha danza imita los sonidos de estos animales, esto explica por qué la danza posee fragmentos intraducibles al español. Durante el canto, cuando se dice “jíi” los hombres levantan la pierna derecha y las mujeres se agachan. (p. 67)

De esta manera, el estilo para introducir las cosmovisiones y el mundo ancestral en los poemas de Leonardo Porras Cabrera es diferente al de Miguel Ángel Ojlax Cúmez. El poeta costarricense de origen térraba da paso a un fenómeno de hibridación lingüística, mientras en el poeta guatemalteco de origen maya kaqchikel se denota interés, mayor, por utilizar su acto creador como una forma de reproducir su pensamiento acerca del tema, porque para él no basta con aprender lenguas prehispánicas, sino ponerlas en práctica y de esta forma hacerlas útiles. Lo anterior se convierte en un recurso identitario propio para adquirir poder y resistencia mediante la palabra. Miguel Ángel es consciente de la importancia que tiene para él, como docente, la conservación del texto en su lengua originaria, sin ignorar que gran parte del público lector únicamente lee en lengua castellana, asunto en donde adquieren un papel importante las editoriales y las revistas literarias digitales que permiten publicaciones en formatos bilingües. Con la apertura de estos espacios se están respetando sus culturas y sus manifestaciones estéticas de resistencia y expresión.

Otro ejemplo de lo anterior se observa en el poema “Nogagobe” de Aiban Wagua, cuyo última estrofa dice lo siguiente: “¡Noga gobemalayeee, ejejejeje, / an ai be noga gae, be noga gobe, nogagobe! / Sioggo, noggasde, iddomar an do… / tan guna como una mola escurrida en la arena” (vv. 27-30). En este caso, la voz lírica, similar al poema “Yaigó teyo” de Leonardo Porras Cabrera, incorpora un canto de la nación Dule, de la comarca Guna Yala, lo cual remite a un espacio armonioso entre la música, el tiempo que se detiene, el espíritu de los gunas implícitos en el poema, el lector u oyente y la sagrada naturaleza. Aunque Aiban Wagua no presenta sus poemas en lengua originaria, enriquece, en un estilo muy diferente al de Leonardo Porras Cabrera y el de Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, la lengua castellana y su poesía, dejando un enorme legado para Centroamérica, particularmente Panamá y todo el sabor caribeño y multicultural de sus literaturas.

Del texto al contexto

Para el análisis literario de estos poemas es muy importante tener en cuenta los contextos donde ambientan tales producciones poéticas. En este caso, los periodos más violentos contra los pueblos prehispánicos de Centroamérica, sin lugar a dudas, se encuentran en la historia de Guatemala y de El Salvador. Sin embargo, los textos hallados de autoras salvadoreñas no permiten hacer muestra de ello, pues sus intereses estéticos no se enfocan en la denuncia, sino en dar a conocer sus cosmovisiones y cantos sagrados; caso contrario a Guatemala y Panamá. Los poetas de estos dos países, según la muestra poética de esta investigación, poseen textos con niveles de conciencia más altos y de mayor denuncia, sea hacia situaciones del presente o de un pasado que dejó memorias llenas de heridas.

En el poema “La policía colonial” de Arysteides Turpana, en un tono narrativo, se evoca un pasado donde llegaron invasores a conquistar sus tierras: “Desembarcaron los bárbaros…compañeros / la sangre entinta el Archipiélago” (vv. 1-2). En este caso, se desdobla el uso tradicional de la palabra “bárbaros”, pues ya no son los pueblos prehispánicos, como se conoce usualmente en la retórica occidental, ahora son los invasores. Es la mirada del otro desde la otredad. Es dar paso a una nueva versión, a un desdoblamiento. Además, destaca el énfasis y la importancia que la voz lírica le brinda al Archipiélago, pues remite, justamente, desde el acto retórico de decir sin decir, al territorio de Guna Yala en Panamá y sus islas, tan queridas y exaltadas en la poesía de este autor. Por esta razón, muy al estilo de Walt Whitman, a quien leyó Turpana, la voz lírica clama por la libertad de su Patria (en mayúscula), e involucrando a los lectores a partir del verbo “mirar”, conjugado en imperativo, denuncia la violación de derechos humanos e injusticias contra sus hermanos: “Mírales / en medio de rifles y cervezas mastican como caballos viscosos / sus voluptuosidades no tienen límite / ni número sus horrendos crímenes / de la Patria nuestra una sola tumba / han llegado los asesinos / desembarcan los bárbaros… compañeros” (vv. 5-12).

Este sentido de denuncia anteriormente citado, aunque desde un tono y propuesta estética diferentes, se da en Rosa Chávez. En el poema “1”, la voz lírica dice: “Dejo tirada esta piel que ya no me pertenece / esta piel abandonada testiga de otra muerte” (vv. 1-2). En este caso, el uso del verbo “dejar” en primera persona singular, aparte de darle un mayor espacio de tensión al “yo”, remite a una decisión que se asume con conciencia, identidad en gran parte de la poesía de esta autora, cuyo propósito no es quejarse eternamente del pasado, sino asumir lo que ya fue (el abandono y la muerte de otros de sus hermanos mayas de Guatemala), para proponer un cambio esperanzador a partir del presente: “ya no soy esta piel abandonada / contraigo los músculos con dolor / estoy naciendo” (vv. 10-12). El acto de nacer, desde su propuesta estética, remite a la idea de no dejar el pasado atrás del todo, pero luchar desde el presente para provocar un cambio. Su poema construye la idea utópica del paso de la otredad y la violencia histórica a la aceptación de una Centroamérica multicultural, multiétnica y multi o plurilingüística.

5. Conclusiones

El análisis de las poéticas abyalenses centroamericanas en el contexto de las revistas literarias digitales resultó favorable, pues de este proceso se lograron extraer aprendizajes, limitaciones, surgieron algunas preguntas y se abrió el espacio para nuevas investigaciones. En general, destacan los siguientes puntos:

Los textos aquí seleccionados son diversos en los planos temáticos, lingüísticos, estilísticos y estéticos, y en vez de ver, de manera escéptica, procesos de aculturación, permiten argumentar el mérito de muchos de estos escritores a la hora de conservar sus tradiciones y cosmovisiones, así sea manejando dos o más lenguas, de manera híbrida o por medio del castellano. Hay una occidentalización indiscutible en encuentro y desencuentro con las tradiciones y las lenguas prehispánicas. Esto da paso a un fenómeno de pluralidad literaria donde hacen eco un mundo, una voz y todo un repertorio cultural prehispánico enterrado y violentado, pero nunca muerto. En algunos casos se sincretiza, no en todos, dando paso a poéticas abyalenses centroamericanas estéticamente híbridas.

En los textos de poetas de Guatemala y Panamá se denotan sentidos mayores de denuncia. Es necesario tener un corpus más amplio de El Salvador, pues por contexto histórico, es de los sitios en donde las comunidades indígenas han sufrido más violencia que en países centroamericanos como Costa Rica. Resulta atractivo indagar si esto se observa en otros textos de Guadalupe Estrada, canciones de Paula López o en composiciones de otros autores náhuat.

Aparte de lo significativas que resultaron ser revistas digitales como Nueva York Poetry Review, Ajkö Ki, Círculo de Poesía y Altazor en la búsqueda de poéticas abyalenses contemporáneas de América Central, cuya presencia, delimitada a este corpus, arrojó cantidades importantes, sesenta en total. Este dato refleja un cambio del sistema al polisistema literario y en los niveles de conciencia de las personas que se encuentran detrás de algunas revistas, editoriales y medios de difusión literaria.

Se recomienda pensar en más categorías de discusión. Ejemplo, se podrían incorporar análisis de mitos y tradiciones orales de cada pueblo o comunidades (borucas, térrabas, gunas, mayas, náhuat, etc,) y análisis de las funciones que tienen las mujeres y muchos de los elementos femeninos en las poéticas abyalenses contemporáneas de América Central. Respecto a este último punto, los textos hallados denotan un campo de investigación en particular.

En comparación con Guatemala, en países como Costa Rica y El Salvador hacen falta antologías de poéticas abyalenses contemporáneas, que contengan criterios profesionales de selección y un prólogo o introducción académica, no aficionada. No se puede colocar a Panamá al lado de Costa Rica y El Salvador porque se cuenta con Cantos de Abya Yala. Poesía contemporánea de los pueblos originarios de Panamá (2017). Es necesario que Costa Rica y El Salvador cuenten con una publicación similar, acompañada de contenido crítico. A su vez, es necesaria la publicación de una antología de poéticas abyalenses centroamericanas que contemple los siete países de la región. De la mano con lo anterior, aparte de la investigación de Araya y Zavala (2002) existe un enorme vacío contemporáneo al respecto. También, es importante que en países como Costa Rica y El Salvador se cuente con más entrevistas y notas periodísticas, campo en el que, según la muestra aquí analizada, Guatemala se encuentra en la vanguardia.

La cantidad de páginas para un artículo académico, a pesar de la extensión de este trabajo, no permite analizar a fondo todos los poemas hallados ni mucho menos de los siete países centroamericanos; por ende, se justifican las delimitaciones del caso y el llamado a la publicación de un libro que contemple este muy amplio panorama de investigación, en donde se esperaría contar con un equipo de trabajo y presupuestos para realizar investigación de campo.

No se recomienda considerar que uno o varios poemas no merecen pertenecer a la categoría “abyalense”, conocida tradicionalmente como “indígena”, sólo porque están escritos en castellano. Tampoco, hablar de manera escéptica de una aculturación total. La muestra aquí analizada comprueba las complejidades de este asunto. Hay casos de monolingüismo, de bilingüismo y de hibridaciones lingüísticas. Todos estos puntos se relacionan, además, con las poéticas actuales de otros sitios, entre ellas, las poéticas mayas contemporáneas de México y su recepción por parte de la crítica literaria del siglo XXI. Sea cual sea el caso, los poemas de estos autores enriquecen la lengua castellana con su legado de la oralidad y sus pluralidades léxicas, aspecto en el que sobresalen los textos de Aiban Wagua y Arysteides Turpana.

Se recomienda sustituir el término “indígenas” por otros como “abyalenses”. Esto es una mínima muestra de respeto y ética para poetas de países como Guatemala, quienes se sienten mejor cuando los llaman poetas mayas, así como a sus producciones. Esta misma precisión de realce cultural y étnico se puede utilizar en trabajos individuales por país; ejemplo: poetas térrabas de Costa Rica, poetas náhuat de El Salvador, poetas miskitos de Nicaragua, entre otros.

Se invita a investigadores que tengan conocimiento en lenguas originarias a realizar estudios que partan, por ejemplo, en el caso aquí presente de Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, del análisis filológico, desde diferentes perspectivas, en la lengua materna de este autor, para ponerlo en contraste con sus autotraducciones al castellano y determinar qué sentidos o cargas simbólicas, culturales y religiosas se pierden o alteran durante el traslado de una lengua a otra.

Bibliografía

Acuña, G. (11 de noviembre de 2022). Entrevista con Miguel Ángel Oxlaj Cúmez. Zona de Descarga. https://fb.watch/h6cva6KtP8/ (consultado el 29 de noviembre de 2022).

Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo. (2021). Ne Nawat Shuchikisa. Cancionero coral. https://issuu.com/publicacionesaecid/docs/cancionero_nipo_digital

Alemán Santos, A.L., Joaquín Pérez, M., Ramírez, M. y Gómez, E.A. (2021). Las teorías del cuento aplicadas a la obra “La misión del Sarimá” del escritor Miguel Ángel Oxlaj Cúmez. Tesis. Universidad de El Salvador.

Araya, S. y Zavala, M. (2002). Literaturas indígenas de Centroamérica. EUNA.

_____. (1995). La historiografía literaria en América Central (1957-1987). Editorial Fundación UNA.

Arce Oses, S. (2019). Una aproximación historiográfica a la poesía centroamericana entre 2000 y 2015. [Tesis de maestría]. Universidad de Costa Rica.

Arjona, E. (18 de octubre de 2020). Arysteides Turpana, el intelectual, el poeta y el idealista. La estrella de Panamá. https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/cultura/201018/arysteides-turpana-intelectual-poeta-idealista

Arroyo Carvajal, Y. (2021 a). ¿Nueva poesía, poesía juvenil o poesía contemporánea? Campo de disyuntivas, tensiones y ambivalencias en la crítica e historiografía literarias costarricenses. Revista Repertorio Americano, (31), 53-118. Doi: 10.15359/ra.1-31.3

_____. (2021 b). Memorias y resistencias del pueblo Brorán en el poemario Dbon shricshirc orcuo böǹ (2019), de Leonardo Porras Cabrera. Revista literaria Ajkö ki, (1). https://revistaajkoki.com/index.php/resena/25-dbon

Asociación Cultural B’ey’al. (1999). Literatura indígena de América. Primer Congreso. Asociación Cultural B’ey’al.

Centro Nacional de Acción Pastoral. (1992). Acerca del nombre «Abya Yala». Temas de Nuestra América. Revista de Estudios Latinoamericanos, 8(18), 255-256. https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/tdna/article/view/9712

Chaves Matamoros, M. (Comp.) (2014). La voz que no marchita. Breve selección de poesía. Metáfora Ediciones.

Constenla Umaña, A. (1996). Poesía tradicional indígena costarricense. Editorial de la Universidad de Costa Rica.

Craveri, M.E. (2017). “Catástrofes, muerte y renacimiento en la literatura maya actual: el tiempo como estructura y energía vital”. Cuadernos PROLAM/USP. 16(30), 189-211.

Cu, M. (2011). “Tradición oral y escritura”. En A. Carrillo Samayoa (Ed.). Nosotras, las de la historia. Mujeres en Guatemala (siglos XIX-XXI). (pp. 296-303). Asociación La cuerda y Secretaría Presidencial de la Mujer.

Del Valle Escalante, E. (Ed.) (2010). Uk'u'x kaj, uk'u'x ulew: Antología de poesía maya guatemalteca contemporánea. Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.

Gómez Jiménez, A. (2021). Historiografía literaria y literatura indígena costarricense: exclusión y violencia epistémica desde la retórica de la modernidad. Cuadernos intercambio sobre Centroamérica y el Caribe, 18 (2), https://doi.org/10.15517/c.a..v18i2.47031

Gutiérrez Chong, N. (2012). Mitos nacionalistas e identidades étnicas: los intelectuales indígenas y el Estado mexicano. Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

Huenún, J. L. (2008). Los cantos ocultos. Antología de poesía indígena latinoamericana. LOM ediciones.

Huertas Arredondo, K. (28 de septiembre de 2021). Descentralización literaria: a propósito de la poesía indígena (actual) centroamericana. Primera Página. https://primerapaginarevista.com/2021/09/28/descentralizacion-literaria-a-proposito-de-la-poesia-indigena-actual-centroamericana/

Iglesias Santos, M. (Comp.) (1999). Teorías de los polisistemas. Arco Libros.

King Colman, V. (1981). La obra de Aiban Wagua: Poesía y compromiso. Universidad de Panamá.

Lara Martínez, R. (2016). Hacia una filosofía y literatura NÁHUAT-PIPIL. (Estudios lingüísticos). Editorial Universidad Don Bosco.

León Portilla, M. (1994). Quince poetas del mundo náhuatl. Editorial Planeta Mexicana.

López, N. (15 de diciembre de 2019). Entrevista con Miguel Ángel Oxlaj Cúmez. Activismo lenguas. https://rising.globalvoices.org/lenguas/2019/12/15/presentamos-a-miguel-angel-oxlaj-cumez-anfitrion-de-la-semana-16-de-diciembre-22-de-diciembre-para-actlenguas/

Metro Libre (13 de septiembre de 2022). Adiós al maestro de la poesía Aiban Wagua. Metro Libre. https://www.metrolibre.com/cultura/adios-al-maestro-de-la-poesia-aiban-wagua-OHML243296

Meza Márquez, C. y Toledo Arévalo. A. (2015). La escritura de poetas mayas contemporáneas producida desde excéntricos espacios identitarios. Universidad Autónoma de Aguas Calientes.

Meza Márquez, C. y Zavala, M. (Comps.). (2015). Mujeres en las literaturas indígenas y afrodescendientes en América Central. Universidad Autónoma de Aguas Calientes.

Meza Márquez, C. (2021). Reseña de Mujeres poetas de Costa Rica / Women Poets of Costa Rica, 1980-2020. Middle Atlantic Review of Latin American Studies, 5 (1), 125-128.

Miró Grimaldo, R. (2003). Itinerario de la poesía panameña. Editorial Universitaria Carlos Manuel Gasteazoro.

_____. (1979). La literatura panameña (Origen y proceso). 4a. ed., s.e.

Naranjo Zavala, K. (2013). El tenor metafísico en la poesía: algunas reflexiones a partir de la lírica de tradición indígena. https://circulodepoesia.com/2013/12/poesia-indigena-contemporanea/

Primer Congreso de Literatura Indígena de América. (1999). Literatura indígena. Primer Congreso. Editorial Cultura.

Rodríguez Cascante, F. (2008). “Del archivo al hipertexto: para una historia literaria centroamericana”. En W. Mackenbach (Ed.). Intersecciones y transgresiones: Propuestas para una historiografía literaria en Centroamérica. Hacia una Historia de las Literaturas Centroamericanas (pp. 1-19). F&G Editores.

Rodríguez Monarca, C. (2017). Poesía indígena actual: textos que se cantan susurrados en sus lenguas y textos bilingües que se leen. Desde el sur, 9 (2), 297-316. DOI: 10.21142/DES-902-2017-297-316

_____. (2016). Una crítica situada de la Poesía Indígena desde la suralidad: De las raíces a los ramajes. Revista documentos lingüísticos y literarios UACh, (33), 67-78. http://revistadll.cl/index.php/revistadll/article/view/198/263

Smith, F. (2000). El sentimiento indígena en el discurso poético de Arysteides Turpana. Universidad de Panamá.

Stone, D. (2013). Los Borucas de Costa Rica (Trad. de María Eugenia Bozzoli Vargas). Ministerio de Cultura y Juventud.

Tamargo, R. (Ed.). (2020). De la tierra floreciente. Poesía de Abya Yala. Capela Ediciones.

Tapia Ortiz, J. A. (2016). Educación, comunidad y literatura: condiciones para la emergencia de una literatura indígena contemporánea (caso bröran-térraba en Costa Rica). [Tesis para optar por el grado de Doctorado en Filosofía]. Universidad de Pittsburgh. http://d-scholarship.pitt.edu/27721/1/Disertación_Jorge_A_Tapia-Ortiz_Final%2C_ETD.pdf

_____. (2015). (Comp.). Hasta que muera el sol: Antología de escritoras y escritores indígenas Bröran-Térraba (2015). Editorial Paroxismo.

Vásquez González, L. (2003). Una visión del mundo indígena en la literatura zapoteca contemporánea. [Tesis para optar por el grado de Doctor en Filosofía]. Universidad de Texas. http://hdl.handle.net/2346/15197

Ver Panamá (21 de octubre de 2020). Arysteides Turpana. [video de Youtube]. https://www.youtube.com/watch?v=mKLycIH5azc

Wong Vega, L. (Ed.) (2017). Cantos de Abya Yala Poesía contemporánea de los pueblos originarios de Panamá. Grupo Poesía Colonense Contemporánea.

Zavala, M. (2008). “Globalización y literatura en América Central: escritores y editoriales”. “Del archivo al hipertexto: para una historia literaria centroamericana”. En W. Mackenbach (Ed.). Intersecciones y transgresiones: Propuestas para una historiografía literaria en Centroamérica. Hacia una Historia de las Literaturas Centroamericanas (pp. 225-245). F&G Editores.

_____. (1998). La literatura indígena centroamericana ayer y hoy. Kipus: Revista Andina de Letras, 9 (98), 101-112. http://hdl.handle.net/10644/1735

Zuleta, J. (2019). Poesía indígena de América. Antología. Universidad de Santiago de Chile.

ANEXOS

Links de las revistas literarias digitales para acceder al corpus poético:

https://www.nuevayorkpoetryreview.com/Nueva-york-Poetry-Review-3096-229-poesia-costarricense-leonardo-porras-cabrera

https://www.nuevayorkpoetryreview.com/Nueva-york-Poetry-Review-3395-119-poesia-guatemalteca-miguel-angel-oxlaj-cumez-

https://revistaajkoki.com/index.php/poesia/39-2-4

https://revistaajkoki.com/index.php/poesia/41-alias-2-5

https://revistaajkoki.com/index.php/poesia/43-alias-guadalupeestrada

https://revistaajkoki.com/index.php/poesia/37-2-2

https://revistaajkoki.com/index.php/poesia/3-mariana-bejarano

https://www.revistaaltazor.cl/rosa-chavez-2/

https://www.revistaaltazor.cl/arysteides-turpana-2/

https://www.nuevayorkpoetryreview.com/Nueva-york-Poetry-Review-3560-433-poesia-panamea-aiban-wagua


1 En diversas universidades europeas se ve este problema cultural que incluso remite, en España, al insulto “sudacas”, cuyo significado es bastante peyorativo. Un ejemplo reciente de desconocimiento en dicho país se dio el sábado 19 de noviembre de 2022, luego de que el director técnico de la selección española de fútbol, Luis Enrique Martínez García, se refiriera a Costa Rica, en una entrevista, como país sudamericano.

2 Comunidad habitada por descendientes gunas, dispersos entre Panamá y Colombia.

3 Según el Centro Nacional de Acción Pastoral (1992), este término se permite desde 1977, fue sugerido por el líder aymara Taquir Mamani y en “[…] idioma kuna «Yala» significa tierra, territorio. «Abia» significa «agujero de la sangre», «madre madura», «virgen madura», «tierra en plena madurez»” (p. 255).

4 La propuesta de esta categoría es propia y se asocia a la relevancia de llamar, en vez de “poetas indígenas”, “poetas mayas” “gunas”, “borucas” y “térrabas”, pues muchos de ellos así lo solicitan (véase el libro Literatura indígena de América, 1999). La publicación más cercana a esta denominación es el libro De la tierra floreciente: Poesía de Abya Yala de Raúl Tamargo (2020), en donde aparecen, en representación de Centroamérica, Arysteides Turpana (Panamá) y Humberto Ak’abal (Guatemala).

5 Además, como lo mencionan Meza y Toledo (2015), gracias a las revistas, a partir de los años ochenta, comienza a crearse un estado de la cuestión de poetas mayas en Guatemala. Evidentemente, la digitalización y las condiciones actuales han favorecido los espacios de difusión y visibilidad, aunque todavía queda muchísimo por trabajar desde la investigación filológica.

6 En términos generales, la mayoría de investigaciones halladas son el sur de América son de poesía andina, amazónica, guaraní y mapuche; de Mesoamérica sobresalen México y Guatemala. Además, cabe agregar que, según Vaello (2021, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), en Mesoamérica, actualmente, existen 140 lenguas indígenas.

7 El primer capítulo de este libro fue presentado como ponencia por Magda Zavala en 1998, por ende, se le suele citar, en distintos trabajos, como documento aparte. No se quiso así, por lo menos en esta sección.

8 Para tener una contextualización de la poesía náhuat salvadoreña véanse las cuatro secciones del trabajo MUCHI XUJXUCHIT. De poesía náhuat salvadoreña, escritas por Rafael Lara Martínez, quien además es autor de Hacia una filosofía y literatura NÁHUAT-PIPIL. (Estudios lingüísticos), publicado en 2016.

9 Por lo menos en lo que corresponde a tradición, véase Constenla (1996), pues es una de las bases indispensables en dicho país.

10 Se suele utilizar el término poesía maya contemporánea de Guatemala.

11 Guatemala fue el país encargado de fundar y organizar el Primer Congreso de Literatura Indígena de América.

12 Además, también escribió cuentos y ensayos.

13 Cabe destacar el proyecto Ne nawat shuchikisa y el trabajo al respecto del Centro Cultural de España en El Salvador, así como de Emmety Pleitez, Eloísa Vaello, Sonia Magías para la reivindicación de la cultura náhuat en El Salvador. Véase el libro Ne Nawat Shuchikisa. Cancionero coral (2021).

14 Para la fecha no se tenía en cuenta la relevancia de considerar el término “abyalenses”.

15 Huertas (2021) realizó una publicación divulgativa respecto a este encuentro y el panorama de lo que esta autora tradicionalmente llama “poesía indígena” en Centroamérica.

16 El encargado fue Yordan Arroyo Carvajal.

17 Actualmente, se mantiene comunicación telefónica con este autor. También, se tiene en cuenta el trabajo de Meza y Zavala (2015).

18 Junto a Rodríguez (2008) son investigaciones de relevancia en Centroamérica.

19 Según Miguel Ángel Oxlaj Cúmez, poeta maya kaqchikel, en entrevista hecha por Netza López (2019), el siglo XX fue el periodo de la castellanización obligatoria, lo cual produjo un proceso violento de lucha por la no desaparición y censura de lenguas autóctonas que hoy siguen en lucha por su pervivencia.

20 Es muy importante agregar que, en ese mismo año, 1996, se da la firma de los Acuerdos de Paz. Según Meza y Toledo (2015), esto “[…] permitió el surgimiento del movimiento maya en Guatemala” (p. 28), lo que favoreció la oficialización de los idiomas mayas y los derechos y respeto por los pueblos indígenas, su religión, cultura y modos de vida. A partir de este momento se da el auge de poesía escrita tanto en castellano como en maya y sus respectivas variantes en Guatemala, asunto que se traslada a otras zonas de Centroamérica.

21 Por polisistema se refiere al paso de la literatura como sistema a campo literario (Bourdieu); se apuesta por su análisis mediante la defensa de un campo heterogéneo donde divergen y convergen diferentes fuerzas dialógicas y en donde se genera un conjunto de hipótesis heterogéneas. Véanse Rodríguez (2008) e Iglesias (1999).

22 Para un panorama general en donde se presentan las tensiones sobre la así llamada “literatura indígena” frente a “indigenista” o de temas de esta índole creados por autores no indígenas o ladinos, véase Araya y Zavala (2002); y únicamente sobre mujeres poetas de estas etnias, véanse Meza y Zavala (2015) y Meza y Toledo (2015).

23 Uno de los trabajos más recientes sobre violencia epistémica contra la así llamada “literatura indígena costarricense” es el de Gómez (2021); este mismo autor trabaja en su tesis de maestría la exclusión de poesía bribri en el Sistema Educativo Costarricense.

24 Respecto al uso de estas lenguas, Carlos Montemayor, en el discurso inaugural del Primer Congreso de Literatura Indígena de América (1999), dice que su uso en este tipo de escritores se puede considerar “[…] uno de los acontecimientos más notables en la cultura de América en este siglo” (p. 13).

25 A este aspecto, por lo menos en lo referente a poetas mayas de Guatemala, Meza y Toledo (2015) colocan el nombre de Luis de Lión, referente de los años setenta. Él llegó a ser profesor de la Universidad de San Carlos y abrió caminos para las poéticas mayas del siglo XXI.

26 Término al que se refiere Zavala (2008), en alusión al contacto de los medios cibernéticos con las artes y su difusión, aspecto en el que el público lector se convierte en cómplice.

27 Una de las personas que siempre se preocupó por establecer relaciones entre el dule gaya y el castellano fue el poeta y lingüista guna Arysteides Turpana.

28 Aunque no se mencione en el libro, los térrabas también empezaron a tener más contacto con gentes de afuera. Téngase en cuenta que la comunidad boruca y la térraba están relativamente cercanas.

29 Esto mismo sucede en la investigación de Meza y Toledo (2015), en donde las autoras que no hablan maya consideran el castellano como su lengua materna. Se invita a valorar una redefinición de la categoría así llamada “maya” durante el siglo XXI, pues muchas de las autoras estudiadas en Meza y Toledo (2015), tras el impacto de las migraciones durante las épocas de guerra, pueden considerarse “mayas urbanas”.

30 En el caso de la literatura así llamada “indigenista”, incluso, puede ser escrita por alguien que haya aprendido ciertas palabras en lenguas prehispánicas. Actualmente, existen medios suficientes para lograrlo. Aquí, siguiendo las ideas de Zavala (2002), la diferencia entre las categorías “indígena” e “indigenista” se debe, principalmente, a los orígenes étnicos del autor y al compromiso con sus cosmovisiones y comunidades.

31 Entre estas interrogantes, si en Costa Rica debe considerarse la poesía de Minor Arias Uva, principalmente por su libro Arteria ancestral (2022), como “indígena” o “ladina”. Este tema no deja de ser objeto de discusiones.

32 Con respecto a poetas guatemaltecos de origen maya, téngase en cuenta que, según Meza y Toledo (2015), Luis de Lión y Francisco Morales Santos, ambos de un periodo cercano, escribieron y publicaron sus obras en castellano y no en maya kakchiquel, lo cual no es obstáculo para que Morales sea considerado “[…] el primer autor de origen maya en publicar un libro de poesía en la época moderna” (p. 22), propiamente, Agua en el silencio (1961).

33 Hoy considerada literatura, pues hasta cierto punto hermético de la historia, de los años sesenta hacia atrás, literatura, en su máximo sentido etimológico, era solo la escrita y no la oral.

34 En referencia al uso que le otorga Tamargo (2020).

35 Por “abuelos” o “mayores” se debe entender a los encargados, en cada comarca, de preservar sus tradiciones, leyendas, mitos y lengua.

36 La descripción de los poemas se hace pensando en la observación estética, estilística, lingüística y temática, tal y como se planteó en el objetivo general de esta investigación.

37 En la lista de poetas centroamericanos también se encuentra publicado Humberto Ak’Abal, aunque, como se dijo en la introducción, se decidió darle espacio a otras voces que no han tenido tanta visibilización. En un trabajo más extenso es indispensable su presencia como punto de contacto. Asimismo, también de Guatemala, Sabino Esteban Francisco y Julio Cúmez, quienes no se incluyeron debido a la decisión de agregar, únicamente, dos poetas por país.

38 A ello se unieron Mario Bojórquez, Carlos Roberto Conde, Jorge Mendoza Romero, Álvaro Solís y Rubén Márquez Máximo, luego de conocerse en la Fundación para las Letras Mexicanas en 2003 y participar juntos, “[…] por primera vez, en el Encuentro Iberoamericano de Poesía Ciudad de México en 2006, del que era director Mario Bojórquez” (Alí Víquez, vía Messenger, 21 de noviembre de 2022).

39 Aparece dentro de la quinta entrega de poemas de la antología de poesía latinoamericana (1965-1980), hecha por el poeta chileno Mario Meléndez, director de la Revista Altazor. Véase en: https://circulodepoesia.com/2014/11/5-antologia-de-la-poesia-latinoamericana-1965-1980/

40 Debido a que únicamente se escogieron dos poetas por país, se omitieron los poemas de Severiano Fernández Torres (Costa Rica), Minor Arias Uva (Costa Rica), Cristian González Gómez (Costa Rica), Josué Rodríguez Calderón (Costa Rica), Aiban Velarde (Panamá) y Ubia Üai Jä (Panamá).

41 Este aparece como “6” en Círculo de poesía.

42 Igual que en Círculo de poesía, en la lista de poetas abyalenses centroamericanos también se encuentra publicado Humberto Ak’Abal, aunque, como se dijo en la introducción, se decidió darle espacio a otras voces que no han tenido tanta visibilización. En un trabajo más extenso es indispensable como punto de contacto.

43 Primer autor costarricense, en este caso de origen térraba, en publicar un poemario en el extranjero. Esto responde, sin duda alguna, a cambios en los círculos y mercados editoriales y de recepción literaria.

44 Tiene un cuento traducido al inglés, título “Corn flower” en Costa Rica 2050. Tales of change (2021).

45 Encargados de la antología Fin de siglo (2022).

46 En este caso, Leonardo Porras Cabrera ha asumido su labor poética con madurez, seriedad y compromiso.

48 Programa de entrevista, conversación y lectura creado por el poeta costarricense Guillermo Acuña durante el contexto de la pandemia de la Covid-19.

49 Tradicionalmente conocida como metapoesía. Remite a las reflexiones en torno al acto de la escritura, pero en este caso, autocrítica de la producción literaria. En poema I (en Ajkö Ki) la voz lírica duda de su escritura, incluso, de merecer llamarse poeta, aspecto asociado con la entrevista hecha por el poeta costarricense Guillermo Acuña.

50 En el periódico Metro Libre (2022).

51 Lengua materna de los gunas.

52 Esto conduce, posteriormente, a la necesidad de llevar a las poetas mayas y abyalenses en general, así como a las afrodescendientes, a un campo de estudio independiente, con el afán de darle una mayor fuerza de visibilización y nutrir más los estudios literarios centroamericanos desde la pluralidad dialéctica. A esto cabe sumarle que, en 1987, Calixta Gabriel fue incluida en la antología Ixok Amar-Go: Poesía de Mujeres Centroamericanas Por La Paz = Central American Women’s Poetry for Peace.

53 Cabe mencionar, en dicho trabajo, la presencia de Negma Janetth Coy Pichiya, cuya ópera prima XXXK’ se publicó en 2015. Lamentablemente, a pesar del interés por analizar textos suyos, no se agregó en esta investigación porque no aparece en ninguna de las revistas tomadas en cuenta. Queda pendiente para próximos estudios.

54 Junto a Rosa Chávez, en el segundo capítulo, se agregan autoras no consideradas por la crítica literaria del siglo XXI e incluso censuradas y no catalogadas como escritoras, entre ellas, María Elena Nij Nij, Blanca Estela Colop Alvarado, Estela Jocón, Ermelinda Magzul, Adela Delgado Pop, Estela Soch, Carmen Álvarez, Irmalicia Velázquez, Leticia Velázquez, Amanda Pop Bol, Alicia Telón, Lucía Willis Paau, Mónica Pop, Alma López y Bernardita Xitumul. En el cuarto capítulo se agregan otras autoras.

55 Es la única poeta centroamericana incluida en Los cantos ocultos. Antología de poesía indígena latinoamericana de Jaime Luis Huenún (2008).

56 Esto lo confirman Meza y Toledo (2015) y lo relacionan con el territorio maya k’iche “[…] donde la problemática identitaria no es tan drástica porque en ese territorio existía un gran orgullo de ser maya” (p. 105).

57 Por Meza y Toledo (2015) se sabe que Rosa Chávez habla maya k’iche, aunque no perfectamente, por influencia de su abuela, quien insistía en practicarlo para que no desapareciera. Además, estudió en escuelas públicas y privadas donde “[…] exigían que los estudiantes hablaran español” (p. 110).

58 Ese fue su seudónimo durante muchos años;< su nombre real era Aristides Alba Andreve.

59 Según Arjona (2020), se sabe de una traducción en dule gaya «[…] de un soneto de Shakespeare y de un capítulo de “Don Quijote”» (párr. 11).

60 Primero en edición bilingüe: dulegaya-castellano.

61 Se sabe, también, del trabajo de literatura infantil realizado por Negma Janetth Coy Pichiya en Guatemala.

62 Hay énfasis en el hombre y la mujer. Ambos en equipo. Reflejo de un poeta de conciencia real y verdaderamente humanista.

63 Junto a Paula López y Guadalupe Estrada, son las tres poetas de quienes menos datos se poseen. Podría pensarse, a futuro, en entrevistas para obtener más información. Salvo el caso de Paula López, Mariana y Guadalupe siguen con vida.

64 Las biografías y los poemas de Paula López y de Guadalupe Estrada fueron cedidos por Emmety Pleitez.

65 También conocida como pipil debido a que era hablado por los pipiles que migraron de México a la tierra conocida hoy como El Salvador.

66 Es necesario aclarar que el presente comentario se hace, al igual que los demás, a partir de la traducción al castellano debido a los problemas de acercamiento que posee el autor de esta investigación con las lenguas prehispánicas de Centroamérica. Para escucharla en voz de la autora, véase en: https://www.youtube.com/watch?v=GJbAFIzKM6E

67 Según Vaello (2021, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo): “[…] se calculan en más de 25 000 las personas masacradas. Tener aspecto, rasgos o atuendos indígenas era motivo de ejecución” (p. 9).


Recibido 24 de julio,2023

Aceptado: 2 de agosto,2023

Doi: 10.15359/ra.1-33.9


Logo UnaLogo EunaLogo Una

Equipo Editorial
Universidad Nacional, Costa Rica. Campus Omar Dengo
Apartado postal 86-3000. Heredia, Costa Rica