R E P E R T O R I O


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A M E R I C A N O


Segunda nueva época N.° 35, Enero-Diciembre, 2025

ISSN: 0252-8479 / EISSN: 2215-6143



portada

Colaboración, trabajo en equipo y talleres: una propuesta para abordar el tema de conciencia cultural en las aulas costarricenses

Cooperation, teamwork, and workshops: A proposal to know cultural awareness in Costa Rican classrooms

María Daniela Chinchilla Jiménez

Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje

Universidad Nacional

Heredia, Costa Rica

ORCID: 0009-0007-6017-1249

maria.chinchilla.jimenez@una.ac.cr

Resumen

Este ensayo abordó el concepto cooperación humana para alcanzar metas específicas, especialmente cuando se realiza por medio del trabajo en equipo, ya que fomenta relaciones horizontales que potencian las capacidades y conocimientos de sus miembros. En este caso, los talleres son estrategias clave, los cuales promueven el aprendizaje colaborativo, al igual que la actualización de conocimientos y el desarrollo de habilidades, debido a que incorporan elementos como la creatividad e innovación que generan nuevas perspectivas y soluciones para abordar problemáticas actuales. En este sentido, la propuesta de taller que se presentó en este ensayo se enfocó en la inclusión de la diversidad cultural dentro de la mediación pedagógica en el territorio nacional, pero con especial énfasis en la provincia de Limón, en el Caribe de Costa Rica, cuya diversidad étnica, lingüística y cultural es innegable. El objetivo del taller fue promover la reflexión entre el cuerpo docente sobre la incorporación de la cultura en las prácticas educativas por medio de la aplicación de diferentes teorías de aprendizaje. Con esta propuesta, se buscó transformar el conocimiento en acciones concretas dentro de los centros educativos, iniciando así un proceso de integración cultural. En conclusión, los talleres fortalecen la transición de trabajos grupales a trabajos en equipo al enfocarse en metas comunes, como la concienciación sobre la diversidad cultural, lo que permite a los y las docentes convertirse en agentes de cambio al incluir este tema relevante en sus prácticas pedagógicas.

Palabras clave: cultura, diversidad, equipo, grupo, taller, teorías de aprendizaje

Abstract

This essay explored the concept of human cooperation to achieve specific goals, emphasizing teamwork as a means to foster horizontal relationships that enhance the abilities and knowledge of its members. In this matter, workshops are key strategies that promote collaborative learning, knowledge updating, and skill development by incorporating creativity and innovation, which provide new perspectives and solutions to current social challenges. The proposed workshop presented in this essay focused on the inclusion of cultural diversity in pedagogical practices, with particular emphasis on the province of Limón, Caribbean coast, Costa Rica, a region characterized by its undeniable ethnic, linguistic, and cultural diversity. The objective of the workshop was to encourage teachers to reflect on the integration of culture into the educational setting through the application of various learning theories. This proposal aimed to transform knowledge into concrete actions within educational centers, initiating a cultural integration process. In conclusion, workshops strengthen the transition from group work to teamwork by focusing on common goals, such as raising awareness of cultural diversity. This empowers teachers to become agents of change by incorporating this crucial topic into their pedagogical practices.

Keywords: culture, diversity, team, group, workshop, learning theories

Introducción

Uno de los aprendizajes que los individuos han adquirido a lo largo de la vida es trabajar con otros para alcanzar objetivos afines. Esto no fue algo que ocurrió de la noche a la mañana. Según la antropología, los seres humanos muestran una propensión a trabajar colaborativamente, ya que hacen uso de toda la sabiduría grupal transmitida a través de sus antepasados (Valdés, 2017). A la vez, Carazo (2023, p.46) indica “In any case, social life is based on cooperation. In some species, sociability has even made it possible to transfer critical knowledge from generation to generation through learning, independently from genes.” Ahondando en el tema, la mutua cooperación se refleja en la realización de actividades altruistas y en el desarrollo de sentimientos de satisfacción al ser parte de esas actividades (Valdés, 2017). Desde la biología, en muchos casos, se podría decir que el altruismo y su satisfacción personal no están ligados a la evolución, debido a que podrían ser conductas meramente sentimentales o emocionales y no de supervivencia. Sin embargo, Carazo (2023, p.47) asevera: “Altruistic behaviours make evolutionary sense because individuals can increase the representation of their genes in subsequent generations in two ways: by reproducing themselves (i.e., directly) or by favouring the reproduction of those with whom they share their genes (i.e., indirectly).” Entonces, la cooperación es un rasgo cultural y evolutivo. Más aún, tanto la cooperación como el altruismo son el resultado de la evolución humana. Dicha cooperación se desarrolla en diferentes contextos sociales y la educación es uno de ellos.

En el contexto áulico, se espera que los y las estudiantes se relacionen entre pares, trabajen conjuntamente, se comuniquen, desarrollen habilidades y resuelvan en conjunto. De acuerdo con Durán et al. (2021), este es uno de los retos de los estudiantes del siglo XXI. En palabras de los autores, los y las estudiantes deben “aprender a relacionarse, a realizar trabajo colaborativo, entendiendo este como una forma de interacción, un espacio de debate, de construcción de conocimiento y no la simple delegación de actividades sin propósito claro” (Durán et al., 2021, p. 194). De igual forma, el y la estudiante del siglo XXI deben concebir el trabajo colaborativo con el sentido de adquirir conocimientos y no “únicamente con la intención de cumplir con la actividad asignada y solo preocupado por la calificación o la evaluación” (Durán et al., 2021, p.194). Cabe destacar que el trabajo colaborativo puede llevarse a cabo en dos tipos de entorno: cuando se trabaja en grupo o cuando se trabaja en equipo. Ambos tipos de trabajo pueden desarrollarse por medio de diferentes actividades y la actividad seleccionada en este artículo para representar el trabajo colaborativo es el taller.

Tipos de trabajo

En términos simples, se podría decir que el trabajo en grupo ocurre cuando varias personas se reúnen para llevar a cabo una tarea. Esa tarea es dividida y distribuida entre los miembros del grupo para desarrollarla y, eventualmente, unirla con el fin de entregarla en un plazo establecido. Ahora bien, para Triadó y Gallardo (2007), un grupo de trabajo requiere de un líder encargado de formar el grupo y de velar por el cumplimiento de las funciones de los miembros. Profundizando al respecto, las funciones y objetivos se logran a raíz del trabajo de cada individuo y la cooperación entre ellos (Triadó y Gallardo, 2007). Consecuentemente, “el resultado final será el fruto del trabajo individual agregado, y la efectividad se mide por la aportación individual en un contexto de ayuda y complementación de personas” (Triadó y Gallardo, 2007, p.99). En otras palabras, trabajar en grupo es realizar subtareas de forma individual para alimentar una tarea grupal (complementándose entre los miembros) coordinada y supervisada por una persona líder.

Por su parte, el trabajo en equipo es un tipo de trabajo grupal, pero se desenvuelve en torno a la integración de esfuerzos, la asociación efectiva y la actuación autodirigida (Treviño et al., 2017). Es decir, se redirecciona el trabajo de un sistema jerárquico encabezado por una persona líder hacia un sistema de relaciones horizontales (de igualdad y equidad). Según Treviño et al. (2017, p.406), “no basta con trabajar en grupos… éstos deben desenvolverse a equipos y beneficiarse de las competencias que cada integrante tiene: conocimientos, habilidades y actitudes”. Por consiguiente, el trabajo en equipo es una labor que implica un liderazgo compartido, un trabajo en conjunto y un beneficio mutuo. Por lo tanto, “trabajar en equipo, requiere la asociación de recursos internos y externos, de conocimientos, destrezas y capacidades, para que el individuo se adapte y alcanzar una tarea juntos” (Treviño et al., 2017, p.418). Entonces, el trabajo en equipo es lo esperable para el y la estudiante del siglo XXI, ya que representa interacciones informadas y pensadas con el fin de alcanzar un objetivo en común que, eventualmente, permitirá el aprendizaje de las partes y no solo la aprobación de la tarea.

Los talleres

Como se ha podido observar, el trabajo colaborativo es una estrategia educativa que requiere de una participación activa de todos los individuos que integren el grupo o el equipo. En este caso, se busca que los integrantes de un grupo conciban y desarrollen el concepto de trabajo en equipo, ya que resulta más beneficioso para todas las partes en cuanto a la construcción de su conocimiento. Una de las actividades que se puede utilizar para promover el trabajo en equipo es el taller. En primera instancia, un taller “es una alternativa que hace referencia al concepto de seminario o reunión de trabajo” (Delgado, 2020, p.15); y en segunda instancia, un taller está estrechamente relacionado con la idea de un colectivo. En este caso, si bien existe la posibilidad de que se trabaje individualmente, en un taller se fomenta el trabajo en quipo (Delgado, 2020, p.18). Así, la participación, la colaboración y el aprendizaje van de la mano en pro de todos y todas.

Los talleres son espacios de adquisición de conocimientos y su aplicación práctica, en los cuales la creatividad, la interacción y el dinamismo deben ser imperantes. Delgado (2020, p.11) explica la importancia de los talleres e indica que “edifican, crean personas felices, libres, gestoras de cambios, por tanto, son creativos, innovadores, emprendedores y líderes que podrán construir su propio proyecto de vida desde un concepto educativo donde se descubran talentos, vocación, pasión y dedicación a un determinado arte involucrando a la familia y la comunidad”. Además, Delgado (2020, p.11) agrega que los participantes de los talleres desarrollan y adquieren “competencias claves que les va a demandar la sociedad y la economía en un futuro: aprendiendo a escuchar, a ser sensibles a las preocupaciones y necesidades del mundo; a dar respuestas en forma de oferta, a comprometerse con los problemas de sus comunidades, país y el mundo”. En otras palabras, los talleres se muestran como estrategias puntuales para el desenvolvimiento efectivo de sus participantes.

Finalmente, cada taller tiene un punto de partida y una finalidad. En palabras de Delgado (2020, p.21), “un taller es una experiencia de trabajo vivencial. Su materia prima son las experiencias propias y sus productos son planes de trabajo que influirán en la vida de quienes participan. Un taller debe generar identidad, apropiación de la palabra, sentido de pertenencia a un grupo y compromiso colectivo”. Aunado a lo anterior, la finalidad de los talleres “es reflexionar sistemáticamente sobre conocimientos, valores, actitudes y prácticas que se tienen sobre determinada problemática en un grupo o una comunidad y que se expresa en la vida diaria de cada persona participante” (Delgado, 2020, p.22). Como se puede ver, por medio de los talleres se fomenta el trabajo en equipo, con el fin de reflexionar acerca de situaciones o problemáticas que requieran abordarse o solucionarse. El aprendizaje de los y las participantes se enriquece como resultado de la colaboración, ya que se experimenta un proceso activo, social y significativo. De este modo, la implementación de talleres como estrategias con un enfoque integral no solo mejora la adquisición de conocimientos, sino que también desarrolla habilidades esenciales, como la comunicación, la creatividad y la capacidad de trabajar en equipo, las cuales se pueden replicar en diferentes entornos sociales como las comunidades, la escuela o el trabajo.

Propuesta para abordar el tema de conciencia cultural

Una verdad irrefutable en el territorio costarricense es la amplia diversidad cultural y lingüística que distingue las distintas regiones del país. Esta realidad representa muy bien la provincia de Limón debido a su diversidad étnica. En esta provincia, grupos étnicos como los afrodescendientes, mulatos, chinos, mestizos e indígenas conforman la estructura demográfica de la región caribeña (INEC, 2011). De esta manera, muchas tradiciones y prácticas (culturales y lingüísticas) se desarrollan y, en múltiples ocasiones, se entrelazan en un mismo entorno. Según Bell (2020, p.2), “en Costa Rica, al igual que en el resto de Iberoamérica, la pluralidad cultural está constituida por numerosas poblaciones indígenas y afrodescendientes. Esta riqueza ha sido reconocida en el ámbito político en diversas cumbres presidenciales o reuniones de jefes de Estado”. Es importante señalar que tanto las lenguas indígenas como el criollo limonense han sido desplazados por el uso del español, el cual goza de un estatus privilegiado, ya que está estipulado en la Constitución Política como el idioma oficial del país. Como resultado, las lenguas indígenas y el criollo limonense se consideran idiomas minoritarios y carentes de prestigio.

En relación con las lenguas indígenas costarricenses, la Constitución Política las reconoce como lenguas regionales e indica, en el artículo 76, que el Estado debe velar por su preservación y fomento. A raíz de esto, el Ministerio de Educación Pública (MEP) ha implementado programas de enseñanza de idioma y cultura indígenas, en los cuales lenguas como el bribri, cabécar, guaymí, buglere y guatuso (aún en uso) y lenguas como el térraba y boruca (sin hablantes actuales, pero con gran valor cultural) deberían ser impartidas o al menos consideradas en los procesos pedagógicos de las escuelas de las zonas a las que pertenecen. Así, a pesar de ser minoritarias, su reconocimiento político garantiza su protección, promoción educativa y, en consecuencia, su producción literaria.

Por otro lado, el caso de la lengua criolla es distinto. A diferencia de las lenguas indígenas, esta no cuenta con un reconocimiento como lengua regional en la Constitución Política, lo que produce una inclinación de sus hablantes hacia el idioma oficial y contribuye a percepciones negativas sobre su uso. Adicionalmente, con el propósito de lograr movilidad social, los y las hablantes tienden a abandonar su lengua materna y enfocarse en aprender inglés estándar. En otras palabras, lenguas de prestigio como el español y el inglés han influido en la decisión de los y las afrocostarricenses de dejar de lado el criollo limonense. Debido a esta situación, a pesar de ser la lengua minoritaria con mayor cantidad de hablantes, aproximadamente 60 mil (Lemus, 2023), es la que recibe menor reconocimiento, visibilidad y respaldo tanto gubernamental como comunitario. Esto trae implicaciones culturales negativas para las comunidades afrocostarricenses en términos de identidad y educación.

Históricamente, la educación en Limón ha experimentado diversos cambios. Es fundamental mencionar que los y las afrocostarricenses son descendientes de los afrocaribeños que, a partir de 1870, fueron contratados para la construcción del ferrocarril de San José al Atlántico (Zimmer, 2011). Según Portilla y Perry (2022, p. 2), “estos llegaron en varias oleadas; en 1872 arribaron 123 hombres y 2 mujeres a bordo de la goleta Lizzie procedente de Kingston, Jamaica”, y “para 1873 en Limón ya se encontraban más de ochocientos trabajadores provenientes de Jamaica” (Bell, 2020, p.6). Estos trabajadores estaban bajo el mando de estadounidenses liderados por el empresario Minor Keith, responsable de la obra. En este sentido, el inglés estadounidense y el criollo jamaiquino eran las principales lenguas de comunicación utilizadas por cada grupo (Zimmer, 2011). Para afrontar dificultades económicas vinculadas a la construcción ferroviaria, en 1899 se estableció la United Fruit Company, dedicada a la producción y exportación de banano.

Tras la finalización de la obra, muchos jamaiquinos optaron por permanecer en el país y trabajar en la United Fruit Company o en otras plantaciones. Como el gobierno no tenía control sobre la provincia en ese entonces, los jamaiquinos residentes en Limón eran considerados extranjeros, lo que les permitía utilizar su lengua criolla libremente. Asimismo, podían asistir a las escuelas parroquiales, donde se les instruía en inglés (Zimmer, 2011). Por lo tanto, esta comunidad afrocaribeña contaba con una identidad cultural y lingüística sólida, ya que podían comunicarse en su lengua materna tanto en casa como en la escuela. Con el tiempo, el criollo jamaiquino evolucionó hacia el criollo limonense debido al asentamiento definitivo de las personas jamaiquinas en la provincia.

La situación de los y las habitantes de Limón cambió cuando la United Fruit Company se retiró del país y el gobierno asumió el control de la provincia (Zimmer, 2011). Con la revolución de 1948, se otorgó la ciudadanía costarricense a los afrocaribeños, convirtiéndose así en afrocostarricenses. Sin embargo, este reconocimiento trajo consigo una política de castellanización (Zimmer, 2011), lo que implicaba que los nuevos ciudadanos debían abandonar su lengua y adoptar el español como idioma oficial. Este movimiento nacionalista afectó el sistema educativo de la provincia, ya que se cerraron las escuelas parroquiales y se establecieron centros educativos públicos con enseñanza obligatoria en español. No obstante, el grupo docente enviado carecía de preparación cultural y lingüística para atender a los estudiantes (Bell, 2020). Estos eventos han tenido un impacto duradero en la realidad nacional, cultural y lingüística de los y las afrocostarricenses, quienes, al verse forzados/as a comunicarse solo en español, comenzaron a desarrollar una autoimagen negativa (Herzfeld, 1992), acompañada de estereotipos y prejuicios en torno al criollo limonense a favor de la lengua estándar, situación que aún persiste y afecta la identidad afrocostarricense.

Por todas estas razones, resulta fundamental profundizar en el tema de la diversidad cultural y lingüística en los centros educativos del país, en especial los que se encuentran en la provincia de Limón, ya que esos centros son instituciones de educación culturalmente diversas. Por ende, este ensayo tiene como objetivo brindar una propuesta de un taller abordado desde diferentes teorías pedagógicas con el fin de facilitar la labor docente de incorporar el tema de la conciencia cultural en su práctica pedagógica para que el alumnado reconozca la importancia de la historia y la cultura de los/las afrocostarricenses en la construcción del país. Por lo tanto, se elaboró un cuadro detallado con cinco teorías de aprendizaje: el conductismo, el cognitivismo, el construccionismo, el sociohistórico cultural y el humanismo. Para cada teoría se brinda una justificación (basada en Calvo et al., 2024), se explican las técnicas, se incluye un esbozo de los materiales, se describe la implementación y se establece la evaluación. Cabe resaltar que cada producto en sí, incluido en el cuadro (PDF, video, machotes, plantillas, rúbricas, etc.) será compartido en otra publicación como un compendio de insumos para el taller junto con la teoría a la que pertenece, sus instrucciones y evaluación. Se espera que al final de cualquier enfoque del taller propuesto, tanto el cuerpo docente como el estudiantil se lleven una idea clara de la importancia de la historia y la cultura en la educación. Por lo tanto, este ensayo lo que busca es incentivar la incorporación del factor cultural durante todo el proceso y los procedimientos de la mediación pedagógica, principalmente cuando el tema de la cultura no es enfocado en las aulas costarricenses, pero es una necesidad para que toda la población costarricense valore la diversidad en toda su expresión. De igual forma, se intentará seguir compartiendo ideas innovativas o actualizadas en torno al tema por medio de otros escritos. Sin más preámbulo, a continuación, se muestra dicho cuadro de procedimiento para llevar a cabo el taller desde diferentes teorías.

Información general

Nombre del taller: INCORPORANDO EL SABER CULTURAL EN MI QUEHACER DOCENTE

Encargado:

Centro educativo:

Objetivo: impartir el taller “Incorporando el saber cultural en mi quehacer docente” en el colegio/la escuela ______________________ de Limón, aplicando la teoría de aprendizaje ____________como medio de adquisición de conocimiento y prácticas en cuanto al tema de la conciencia cultural.

Teoría de aprendizaje

Justificación

Técnicas

Materiales

Justificación detallada para la implementación (tiempos y materiales)

Instrumentos de evaluación (formativo/ sumativo)

Conductismo

La aplicación de esta teoría de aprendizaje busca que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea estructurado, medible y reforzado, lo que facilita adquirir conocimientos y habilidades de manera efectiva y eficiente, especialmente cuando se requiere desarrollar habilidades básicas y rutinas.

Lectura individual de un documento en PDF elaborado con los postulados más importantes en cuanto a la cultura y la docencia de los artículos de J. Lemus (2018). “Lemus. Lo mejor de dos culturas: hacia una educación intercultural en El Salvador”. Científica, 3 (2), 116-145 y M. Louzao (2015). “Diversidad lingüística y Educación Intercultural. Propuestas de actuación en Educación Infantil”. Revista nacional e internacional de educación inclusiva, 8 (2), 171-184.

Resultado sumativo por medio de un formulario de Google que incluye un cuestionario de preguntas cerradas para evaluar los contenidos del PDF.

Abordaje, elicitación, repetición y refuerzo positivo por parte de la persona encargada del taller.

El documento en PDF es un material creativo, llamativo e interactivo creado por la investigadora tomando como base los artículos de Lemus (2018) y Louzao (2015).

Preliminares

Presentación e introducción del taller (15 min).

Instrucciones

Se muestra y distribuye el PDF y se leen las instrucciones (15 min).

Lectura individual

Se pide a cada participante del taller que lea el PDF y que realice los ejercicios cortos incluidos (30 min).

Evaluación

Se comparte el enlace del formulario para que cada persona lo resuelva (15 min).

Abordaje final

Se muestran los resultados del formulario, ahondando en las respuestas y enfatizando las opciones correctas. Se solicitan comentarios de la audiencia y se brindan recompensas por la participación a todos los participantes (45 min).

Evaluación de los participantes

El formulario de Google tiene la opción de mostrar las respuestas correctas después de haberlo finalizado. Cada participante recibirá una nota y podrá ver en qué falló.

Evaluación de la actividad

Se evalúa el procedimiento, la explicación y aplicación de la actividad del taller por medio de una encuesta empleando una escala de Likert.

Cognitivismo

Aplicar el cognitivismo permite que el facilitador aplique procesos de aprendizaje profundo, ya que, en esta teoría, el aprendizaje no es simplemente la acumulación de información, sino un proceso de comprensión y transformación, el cual busca guiar a los y las aprendientes en la construcción activa de su conocimiento para, eventualmente, aprender de manera autónoma y significativa y aplicar esos conocimientos en otros contextos. El factor social no puede ser olvidado, ya que crear y transformar está ligado con los haceres humanos. Por lo tanto, las estrategias deben incluir el trabajo con otras personas que buscan aprender.

Planteamiento y replanteamiento de mapas conceptuales a partir de la lectura grupal de un documento en PDF elaborado con los datos más importantes en cuanto a la cultura y la docencia de los artículos de J. Lemus (2018). “Lemus. Lo mejor de dos culturas: hacia una educación intercultural en El Salvador”. Científica, 3 (2), 116-145 y de M. Louzao (2015). “Diversidad lingüística y Educación Intercultural. Propuestas de actuación en Educación Infantil”. Revista nacional e internacional de educación inclusiva, 8 (2), 171-184 y en cuanto a la educación afro- costarricense de A. Bell, (2020). “Realidades y desafíos de la educación intercultural bilingüe y la interculturalidad: el caso de las personas afrocostarricenses”. Revista Educación, 44 (2), 1-17.

Evaluación formativa a partir de la comparación de mapas conceptuales propios, al igual que de mapas conceptuales de pares.

Experiencias finales de aplicación de contenidos elicitadas por parte de la encargada del taller.

Plantilla para mapas conceptuales

Esta plantilla, creada previamente por la investigadora, tiene el fin de guiar la creación de los mapas conceptuales de los y las participantes de forma práctica y eficiente.

Documento en PDF

Este documento es un material creativo, llamativo e interactivo creado por la investigadora tomando como base los artículos de Lemus (2018), Louzao (2015) y Bell (2020).

Preliminares

Presentación e introducción del taller (15 min).

Instrucciones

Se distribuye una plantilla y se pide a los y las participantes que completen el mapa conceptual con conceptos relacionados con la cultura y la educación afro- costarricense desde sus experiencias y saberes, al igual que la forma en que incluyen esos conceptos durante el planeamiento de sus lecciones (15 min).

Se muestra y distribuye el PDF y se solicita que trabajen en grupos (15 min).

Lectura grupal

Se pide a los miembros de cada grupo que lean el PDF y vayan comentando el contenido. Como equipo, deben realizar los ejercicios cortos incluidos (30 min).

Nuevo mapa conceptual

Se distribuye otra plantilla y se solicita que, individualmente, lean el primer mapa conceptual que elaboraron. Usando la discusión en grupos y el PDF, cada participante debe replantear el primer mapa, con el fin de mejorar el contenido y, eventualmente, su labor docente al aprender o refrescar aspectos relacionados con el factor cultural en pro de su mediación pedagógica (15 min).

Socialización grupal

Nuevamente se trabaja en los grupos y se socializan ambos mapas conceptuales para mostrar las mejoras y el aprendizaje obtenido y para escuchar las experiencias educativas de cada miembro del grupo (15 min).

Evaluación

Los puntos 4 y 5 corresponden a la evaluación formativa planteada para este taller.

Abordaje final

Como equipo, se solicita que elaboren una conclusión y se elicita junto con otras experiencias de aprendizaje. Se concluye el taller con una reflexión final (15 min)

Evaluación de los participantes

Los participantes evalúan sus conocimientos y aprendizajes de manera formativa al comparar y socializar sus mapas.

Evaluación de la actividad

Se evalúa el procedimiento, la explicación y aplicación de la actividad del taller por medio de una encuesta empleando una escala de Likert.

Construccionismoo

Esta teoría promueve un aprendizaje activo y experiencial, donde ser protagonista y constructor de conocimientos propios es la clave para el aprendizaje. En este sentido, se busca la exploración, creación y aprendizaje autónomo y colaborativo, lo que fomenta una comprensión más significativa, aplicada y duradera de los contenidos.

Creación de un plan de lección cultural grupal siguiendo la instrucción paso a paso y a partir del análisis de un caso provisto y explicado por la persona encargada del taller.

Evaluación formativa de pares con una rúbrica.

Presentación oral de planes de lección y consideraciones finales por parte de la persona encargada del taller para resumir puntos importantes y brindar recomendaciones.

Casos para análisis

Se caracterizan por presentar centros con poblaciones culturalmente diversas, características de los estudiantes, buenas prácticas y posibles estrategias por incluir.

Plantilla para plan de lección

Es un machote que los y las docentes participantes deben llenar.

Preliminares

Presentación e introducción del taller (15 min).

Instrucciones

Se explica el caso y se muestra el plan de lección elaborado por la investigadora para abordar ese caso incluyendo el factor cultural. Se distribuye la plantilla y se leen las instrucciones (40 min).

Plan de lección grupal

En equipo, los y las participantes construyen un plan de lección para abordar el caso provisto y asegurar que el factor cultural sea contemplado y aplicado durante la mediación pedagógica (40 min).

Evaluación de los participantes

Se evalúa el producto final al intercambiar el plan de lección con otro grupo y al utilizar una rúbrica formativa.

Evaluación de la actividad

Se evalúa el procedimiento, la explicación y aplicación de la actividad del taller por medio de una encuesta empleando una escala de Likert.

Sociohistórico cultural

El enfoque sociohistórico cultural resalta la importancia del contexto social y cultural en el aprendizaje, la interacción entre pares y el uso de herramientas culturales para facilitar la construcción de conocimiento. Del mismo modo, permite que el aprendizaje sea significativo al estar conectado con la realidad del o de la estudiante.

Creación de un plan de lección cultural individual tomando en cuenta el contexto educativo donde labora cada participante del taller, a partir de la visualización de un breve video que explica la historia de la educación en Limón y siguiendo la instrucción y los ejemplos de la persona encargada del taller.

Autoevaluación formativa con una rúbrica.

Breve socialización de cada plan de lección en una mesa redonda.

Consideraciones finales por parte de la persona encargada del taller al resumir puntos importantes y brindar recomendaciones.

Video: reseña histórica de la educación en Limón

Este video es creado por la investigadora con base en el artículo de R. Hurtado (2024). “La nacionalización de la enseñanza primaria en limón, Costa Rica, como política en educación para nacionalizar a la población afrocaribeña (1915-1950)”. Diálogos, Revista Electrónica de Historia, 25(2): 01-41.

Plantilla para plan de lección

Es un machote que los y las docentes deben llenar.

Preliminares

Presentación e introducción del taller (15 min).

Instrucciones

Se reproduce el video elaborado por la investigadora para abordar el tema de la historia de la educación en Limón y visualizar la importancia de incluir el factor cultural en el contexto educativo donde se labora. Se comenta el video de forma general con los participantes. Se distribuye la plantilla y se leen las instrucciones (45 min).

Plan de lección

Cada participante construye su plan de lección siguiendo las indicaciones de la persona encargada del taller contextualizando cada actividad y tomando en cuenta el centro educativo donde labore, los elementos culturales visibles en el centro y la comunidad, los recursos disponibles y la realidad del cuerpo estudiantil.

Socialización de los planes

Se crea una mesa redonda para compartir los planes elaborados y las experiencias como docentes en centros culturalmente heterogéneos. Cada participante brinda experiencias significativas y ejemplos que ayuden a los demás a tener más insumos para mejorar sus planes (15 min).

Evaluación

Se distribuye la rúbrica para autoevaluar el plan de lección.

Consideraciones finales

Se brindan conclusiones y recomendaciones finales con respecto a los planes y se aporta una reflexión final para cerrar el taller (15 min).

Evaluación de los participantes

Se evalúa el producto final al autoevaluar el trabajo realizado en cuanto al plan de lección, utilizando una rúbrica formativa.

Evaluación de la actividad

Se evalúa el procedimiento, la explicación y aplicación de la actividad del taller por medio de una encuesta empleando una escala de Likert.

Evaluación

Los grupos intercambian sus planes y utilizan una rúbrica para su evaluación (15 min).

Presentación oral

De forma breve, cada equipo presenta los puntos más importantes de su plan de lección cultural (20 min).

Consideraciones finales

La persona a cargo del taller brinda observaciones finales y recomendaciones generales de mejora (15 min).

Humanismo

En el humanismo, el/la estudiante es el centro del proceso educativo, ya que se valora su individualidad. A raíz de esto, se debe promover un ambiente seguro y respetuoso para asegurar el crecimiento tanto personal como emocional de todos los miembros del contexto educativo. Por otra parte, el humanismo busca proveer las herramientas necesarias para que cada estudiante aprenda a lo largo de su vida y no solo durante las lecciones.

Por lo tanto, esta teoría de aprendizaje favorece el fortalecimiento de la autoestima de los individuos dentro y fuera del aula para incentivar la búsqueda holista del ser pleno, libre y consciente de sus propios valores.

Crear una lista de cinco buenas prácticas culturales para cada estudiante de un grupo a cargo a partir del análisis y reflexión de cada ser humano individual (por medio de un cuestionario reflexivo) como parte del proceso y no como receptor de la enseñanza, con el fin de buscar involucrarse de forma activa en las prácticas áulicas.

Evaluación formativa al compartir cinco de la prácticas en la herramienta Padlet.

Conclusiones y distribución de una lista general de buenas prácticas para la inclusión del factor cultural antes y durante la mediación pedagógica.

Cuestionario

Este cuestionario incluye preguntas para reflexionar acerca de cada estudiante como individuo único y capaz de promover oportunidades de aprendizaje.

Herramienta Padlet

Este es un espacio colaborativo donde cada participante del taller podrá publicar sus cinco buenas prácticas, escribir comentarios, compartir experiencias y dar recomendaciones.

Preliminares

Presentación e introducción del taller (15 min).

Instrucciones

Se distribuye y explica el cuestionario elaborado por la investigadora, el cual contiene preguntas que llevan a la persona docente a reflexionar con respecto al participante con el rol central en el proceso educativo: la persona estudiante (30 min).

Evaluación de los participantes

Se evalúa la lista de manera formativa al compartir comentarios y recomendaciones en Padlet.

Evaluación de la actividad

Se evalúa el procedimiento, la explicación y aplicación de la actividad del taller por medio de una encuesta empleando una escala de Likert.

Justificación de teorías de aprendizaje basadas en Calvo et al.(2024).

Conclusión

Como se ha observado, la cooperación humana es esencial para alcanzar metas precisas en contextos que lo requieran y esa cooperación se puede poner en práctica tanto en trabajos grupales como en trabajos en equipo. No obstante, el trabajo en equipo contiene un elemento que aporta más beneficios: las relaciones horizontales que enfatizan e impulsan los conocimientos y las capacidades de cada uno de sus miembros. En este caso, una forma de enseñar y aprender o actualizar y reformular conocimiento, al igual que desarrollar o mejorar capacidades, es por medio del trabajo colaborativo en equipo mediante la aplicación y participación en talleres. Los talleres son espacios de creación, en los cuales la creatividad y la innovación por parte de los y las participantes del taller actúan como impulsadores/as de experiencias y vivencias que sirven para adquirir nuevas perspectivas y formas de llevar a cabo diferentes actividades, o de abordar temas o problemáticas actuales que deberían ser ahondados en diferentes espacios.

En ese caso, la cultura es un tema de suma importancia que debería concienciarse e impulsarse entre el cuerpo docente de todo el país para que sea incluido en la mediación pedagógica. Sin embargo, este tema adquiere mayor relevancia en zonas heterogéneamente diversas, en las cuales confluyen diferentes etnias, lenguas y culturas. El ejemplo idóneo es la provincia de Limón. De ahí la razón de proponer un taller, aplicando diferentes teorías de aprendizaje para reflexionar acerca de la cultura y, eventualmente, hacerlo parte de las actividades educativas en los centros de educación de Limón. Así, la propuesta de taller fue dirigida al cuerpo docente que tenga la iniciativa de reflexionar acerca de su cultura y si este tema está presente en su mediación pedagógica. De no ser así, se debe leer y utilizar la propuesta de taller para implementarlo en su centro educativo o en algún espacio en particular, eligiendo la teoría de aprendizaje más apropiada, con el fin de iniciar la inclusión de este tema tan importante. En conclusión, la colaboración entre individuos produce un impacto positivo al momento de adquirir nuevos conocimientos y mejorar capacidades, en especial cuando se trabaja en equipo. Por su parte, la participación en talleres permite que los trabajos en grupo pasen a ser trabajos en equipo, ya que hay un fin común, el cual es aprender o profundizar en temas socialmente relevantes como la diversidad en toda su expresión, pero en este caso con especial énfasis en la cultura. Por eso, todos los trabajos en equipo son trabajos grupales; contrariamente, no todo trabajo en grupo es un trabajo en equipo. De este modo, es esencial que el cuerpo docente reflexione en cuanto a su nivel de conciencia cultural y colabore en equipo para llevar este tema a las aulas de Costa Rica.

Bibliografía

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Calvo et al. (2024). Perspectivas teóricas en torno a la educación y sus implicaciones prácticas para la docencia. EUNED.

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Recibido: 6 de febrero, 2025

Aceptado: 30 de junio, 2025


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