R E P E R T O R I O |
| A M E R I C A N O |
Segunda nueva época N.° 35, Enero-Diciembre, 2025 | ISSN: 0252-8479 / EISSN: 2215-6143 | |
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Leao |
Tus manos insaciables en mi pelvis,
Hoy se entrelazan en su vello púbico,
Buscando lo perdido,
El camino a tus confluidos ríos.
Como interrupción en plena follada,
Tu reconciliación es la guillotina de mi habla.
Quieres encarnar nuevamente su miembro,
Aunque fui lo único intenso dentro.
Lo argumentarás en un supuesto amor,
Aunque mi voz ruborice tu temblor,
Lo exigirás a como mi sudor te enseñó,
Pero el idioma de tu clítoris nunca descifró.
Tus pezones él no endureció,
Aunque sus lenguas nuevamente se enhebraron,
Quiero ya tires tu uniforme,
Para soñar cómo te sacias conmigo dentro.
Soy el centurión
de tus algodones tendidos,
el imaginario virtuoso del otro piso.
Cual gárgola custodio
el obnubilante blanco de tu seda,
mi idílio encaja en tu negro y en tu crema.
Visitante perenne,
caramelizo mi ruego,
me incrusto en la distancia de tu boca y tu aliento.
Gótica insinuación,
sedienta del satín sin fronteras,
me oscurezco en tus transparencias.
Un hilo se hunde en tu rosa vecina,
la nobleza de tu olor me evapora hasta Braga,
degusto cómo ellas contornean tus nalgas.
Los siguientes poemas son de mis escritos pasados, que por la intención y la temática en que fueron escritos considero deben estar en esta lista de poesía erótica.
Olvidado pizarrón,
caricias tímidas,
provocas mis pensamientos,
con solo tu silencio.
Cálculos y letras,
aquella tarde vi,
evitas miradas,
pugnar contra mi locura.
Tejimos el tiempo,
sin miedo,
hasta que los colores
tiñeron la gota del placer.
Tradujimos las imperfecciones,
sonrisas de niños traviesos,
tus labios me condenan
los deseos del saber.
Anidaré tu anatomía,
fundida en una estrella,
clase de ciencias.
Deja caer los libros,
que la literatura
abunda en tu silueta,
y las letras se funden,
en el calor de tu pecho.
Tus labios,
aspiran el tornasol
de las sábanas en el suelo,
mientras admiro tu piel,
derritiendo mis fantasías.
Las velas,
evaporan
la falacia del amor,
y la luz prófuga
brilla en el prisma
de mi agitado corazón.
Ha florecido el capullo,
vulgaridad,
pulcra tentación.
Escotes,
licor,
viaja lenta y disimulada.
Camina sensual,
altos tacones,
el precio de una noche.
Valores olvidados,
deseo carnal,
aventura sin pudor.
Solo paso mi mano sobre tu espalda,
y tu piel se eriza lentamente,
desabrocho tu timidez,
juntamos nuestros cuerpos.
Me tientas bailando sensual
y alteras mi imaginación,
tranquila niña,
aún nos queda toda la noche.
Al fin y al cabo,
nadie podrá separarnos,
tus manos encajan sobre las mías,
y mis labios descienden a tu paraíso.
Equipo Editorial
Universidad Nacional, Costa Rica. Campus Omar Dengo
Apartado postal 86-3000. Heredia, Costa Rica