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1989. Discurso pronunciado el 6 de diciembre de 1989 por el Lic. Rodrigo Madrigal Nieto, Ministro de relaciones exteriores y culto de la República de Costa Rica, en la XXI consulta de ministros de relaciones exteriores, en la Sede de la Organización de Estados Americanos (OEA). Relaciones Internacionales. 27, 2 (Apr. 1989), 117–121.