doi: http://dx.doi.org/10.15359/ree.19-1.20

URL: http://www.una.ac.cr/educare

CORREO: educare@una.cr

Revista Electrónica Educare (Educare Electronic Journal) EISSN: 1409-4258 Vol. 19(1) ENERO-ABRIL, 2015: 375-388

[Número publicado el 01 de enero del 2015]


Diálogo académico e investigación alternativa en la

Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica

Academic Dialogue and Alternative Research at the Costa Rican State University of Distance Education

Roxana María Morales-Bonilla1

Universidad Estatal a Distancia

San José, Costa Rica

morales@uned.ac.cr

Recibido 3 de noviembre de 2013 • Corregido 15 de octubre de 2014 • Aceptado 22 de noviembre de 2014

Resumen. Este artículo tiene como objetivo reflexionar sobre el quehacer de la investigación alternativa, con el propósito de que la población académica que realiza investigación se interese en comprender los diversos significados y perspectivas de la educación superior; promueva la necesidad de vincular el mundo académico con la realidad concreta en permanente diálogo entre visiones y posturas epistemológicas complejas y se apoye en la cooperación y la reflexión, vislumbrando un mundo diverso en el que todos y todas participemos y actuemos en forjar cambios y transformaciones en la realidad. Al mismo tiempo, incorporar la experiencia y práctica investigativa en construcción por el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica (UNED). En conclusión, la investigación en la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica está en el reto de desarrollar capacidades investigativas alternativas en pro de una academia humanista, crítica, solidaria y hacia la equidad.

Palabras claves. Transformación, educación a distancia, diálogo académico, investigación alternativa, equidad.

Abstract. The aim of this article is to reflect on alternative research, in order for academic researchers to develop an interest in understanding the various meanings and perspectives of higher education, promote the need to link the academic world with concrete reality in a permanent dialogue between complex epistemological positions and points of view, and rely on cooperation and reflection, envisioning a diverse world, in which all of us participate and make changes and transformations to reality. This article also incorporates the experience and practices developed by the Research Center for Culture and Development (Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo - CICDE) of the Office of the Vice President for Research at the Costa Rican State University of Distance Education (Universidad Estatal a Distancia - UNED). In conclusion, the Costa Rican State University of Distance Education has the challenge of developing alternative research capabilities to promote a more humanistic, critical and sympathetic academia while seeking equality.

Keywords. Transformation, distance education, academic dialogue, alternative research, equality.

Las posturas epistemológicas y teóricas alternativas buscan comprender las nuevas formas de interacción social entre hombres y mujeres que abogan por la transformación social y prácticas educativas críticas, donde se liberen las personas participantes, se promueva la autorreflexión y se cultive el diálogo democrático sin discriminaciones. Son criterios que debemos considerar para generar una investigación alternativa, democrática, con procesos de inclusión y no de exclusión.

En la tarea de investigar en el contexto universitario es necesario contar con el acompañamiento de la sociedad, porque su ausencia puede explicarse como un distanciamiento de la población en la gestión universitaria. Es proyectarse acerca de las implicaciones educativas, económicas, socioculturales y políticas de la investigación en el desarrollo humano inclusivo, centrado en la persona –no solo en el énfasis en indicadores económicos– y en cuáles serán esos valores y características académicas e institucionales a ser integradas para realizar investigación.

En la coyuntura actual, el impacto de las políticas neoliberales con imposiciones globales y los efectos que provocan en las condiciones y las características propias de los pueblos, sus tradiciones, costumbres y los estilos de vida para desarrollarlas, coexisten situaciones en el contexto socioeconómico, político y cultural, que generan tensiones, expresiones, signos de desigualdad, que se vinculan a las dinámicas colectivas y los grupos sociales en relaciones de poder dominantes, nada favorable hacia los grupos vulnerables. Las desigualdades tienden a crecer en cualesquiera que sean sus expresiones tomadas como referencia, tanto en lo personal, local, global, regional. No solo no desaparecen, sino se profundizan y se encuentran esparcidas en las estructuras sociales, educativas, económicas, políticas y culturales.

En la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica –en adelante UNED– en el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, –en adelante CICDE– de la Vicerrectoría de Investigación,se aspira a trabajar desde perspectivas teórico-epistemológicas complejas, críticas, pluralistas e integradoras” (Vargas, 2009, p. 3). Es decir, como unidad de investigación científica multidisciplinaria y transdisciplinaria, promueve y desarrolla proyectos de investigación en relación con las problemáticas de la cultura indígena, las identidades, enfoque de género, feminismo, los procesos de organización ciudadana, axiología religiosa, economía solidaria y proyectos de desarrollo y globalización, entre otros; desde una perspectiva de construcción de alternativas democráticas, participativas, ecológicas y socialmente inclusivas.

Ahora, ¿cómo construir diálogo entre distintas disciplinas, entre distintas formas de conocimiento? El primer paso es reconocer las diferencias no para homogeneizar sino para aprender en la complejidad y generar nuevos espacios cognitivos que enriquezcan lo ocurrido y lo relacionen y vinculen la academia con los espacios participativos e incluyentes y concreten ese diálogo democrático, conjunto y transformador.

Discusión

Se evidencia que cuando la población académica realiza investigación –se refiere justamente a aquella, que, sin dejar de ejercer su labor diariamente en los espacios físicos y virtuales– puede asumir un papel reflexivo sobre su propia práctica y, en el contexto donde se desenvuelva, se compromete a realizar cambios significativos en la comunidad académica y para esta, con miras a construir y generar conocimiento que rebase las fronteras de su propio trabajo, sirva para comprender los diversos significados y perspectivas de la educación superior o bien para motivar cambios en otros contextos, en otras realidades.

Dicha práctica investigativa puede transformarse cada vez más en compromiso político individual y colectivo, donde el desarrollo académico conlleva a una serie de prácticas y ejercicios de tipo intelectual, que está demás decir, en nuestras sociedades se tipifica como trabajar en lo abstracto, sin esa asociación teórico-práctica. Najmanovich (2008) menciona; sin embargo, “las disciplinas no existen en abstracto… y mucho menos un producto. Es algo que ocurre en el espacio ‘entre’: un sujeto y otros sujetos, entre el sujeto y sí mismo, y en la interacción del sujeto y el mundo” (p. 94).

Es crear diálogos intersubjetivos, participar en la búsqueda de nuevos caminos y enfoques epistemológicos donde puede generar cambios en las visiones, en las representaciones y en los estereotipos que maneja la población académica de sí misma, de su profesión y de la universidad. Al respecto, Giroux (1983) forja un llamado para develar las limitaciones y crear posibilidades de generar pensamiento crítico, discurso analítico y aprendizaje a través de la práctica colectiva; de comprender cómo a los grupos vulnerables no se les permite desentrañar los acontecimientos y fenómenos reales de esas inequidades que dejan de ser relevantes, pero necesarias; porque mientras exista la desigualdad social, económica, política, la injusticia social, en nuestras sociedades no se encontrará la calidad de vida.

Giroux (1983) indica que “esto implica mirar más allá… sugiere tomar seriamente la contra-lógica que empuja a los estudiantes fuera de las escuelas, hacia las calles, los bares y la [informalidad] (p. 37)”. Al mismo tiempo, hace un llamado a las instituciones educativas, respecto a que no cambiarán la sociedad:

…pero [pueden] crear en ellas bolsas de resistencia que [proporcionen]… nuevas formas de aprendizaje y relaciones sociales, formas que pueden ser usadas en otras esferas más directamente involucradas en la lucha por una nueva moralidad y visión de la justicia social.

Para aquellos que sostienen que este es un objetivo político, replicaría que tienen razón, ya que es un objetivo que apunta a lo que debería ser la base de todo aprendizaje, la lucha por una vida cualitativamente mejor para todos (p. 38).

En esta situación urge, en el quehacer académico, investigar, analizar y construir enfoques epistemológicos alternativos, integrales, que evidencien las desigualdades y propongan espacios socioeducativos democráticos, participativos y en equidad.

Retomando, la experiencia investigativa en el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) es un espacio donde el aporte intelectual tiene asidero, base, en el contexto en que se desarrolla y permite el ejercicio investigativo para realimentar, enriquecer y transformar a la persona y a esa realidad o realidades, con postura crítica desde la formulación y desarrollo de los proyectos investigativos.

De igual manera, en la población académica, posibilita el desarrollo de la capacidad crítica, la autorreflexión y la interpretación de sus prácticas educativas, la comprensión del mundo en que vive; todo esto como manera de creación y desarrollo de conciencia de su propio quehacer, con el propósito de construir y desarrollar investigaciones donde prevalezca la participación social, se vinculen los diferentes grupos sociales con carácter transdisciplinario y como bien argumenta Najmanovich (2008) al decir que el desafío de la contemporaneidad es el de la convivencia con la incertidumbre y la diversidad, capaz de producir sentidos ricos y fértiles, pero no garantizados ni absolutos” (p. 83), es un mundo interdependiente y complejo.

Con estos propósitos, hay que indagar, realizar comprensión integral de la sociedad sobre el cómo y porqué se está desenvolviendo. El cómo se vislumbra en un mundo diverso articulado a las prácticas y experiencias que se están gestando en instituciones educativas como en otro tipo de instituciones u organizaciones, porque pueden tener un papel relevante tanto en los equipos de trabajo, como en las personas comprometidas en incorporarlas a sus organizaciones e instituciones. Lo anterior permite desentrañar los fenómenos de las inequidades, porque mientras exista la desigualdad social, económica, política, de género, no se encontrará esa equidad con calidad de vida.

En el plano personal, así como las formas colectivas de vivir enmarcados en la historia, nuestras vidas están envueltas en cambios. Para conocer e interiorizar sobre el cambio no basta solo la teoría, el aporte metodológico es necesario porque la realidad está en movimiento, movimiento que no depende exclusivamente de sus propias leyes de desarrollo, sino de la inserción en lo local, nacional, regional y global. Este es consecuente si permite relación con las condiciones de vida de las personas, de los pueblos, su cultura y los estilos para desarrollar esa cultura.

Sin embargo, en algunos casos en lugar de ejercer el protagonismo, se condiciona en meros espectadores y espectadoras del cambio que invade el propio contexto inmediato.

En la UNED, construcción de una experiencia de investigación, análisis y problematización

La Vicerrectoría de Investigación de la UNED está en proceso de gestión e innovación y en ella se encuentra adscrito el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE), el cual, según Vargas (2009), responde a:

[Un enfoque] crítico-alternativo, de integración y síntesis disciplinaria. Nació como un espacio de diálogo, encuentro y colaboración entre un grupo de académicos y académicas de la UNED… Nos ha conjuntado la pasión por la investigación así como el esfuerzo compartido en procura de construir espacios para desarrollarla… (p. 38)

Resulta importante destacar algunos de los antecedentes que le dan origen:

a) Nace en los marcos de la Vicerrectoría de Investigación, la cual fue creada con base en los siguientes acuerdos:

- Acuerdo del Consejo Universitario de sesión No. 1889-2007, Art. IV, inciso 7, celebrada el 12 de octubre del 2007

- Acuerdo de la Asamblea Universitaria

b) Se construye a partir de la confluencia de tres iniciativas cada una de las cuales se ha orientado hacia la conformación de un programa de investigación:

- Programa Globalización, Cultura y Desarrollo (PRO-GLOCDE)

- Programa Cultura Local-Comunitaria y Sociedad Global (PRO-CULTURA)

- Programa Gestión de Alternativas con Organizaciones Indígenas y Campesinas Mesoamericanas (PROICAM)

c) Los aspectos comunes que justifican la confluencia de estas tres propuestas en un Centro de Investigación son fundamentalmente los siguientes:

- El interés por indagar en profundidad los procesos de cambio sociocultural y político y los procesos de reestructuración económica, en una perspectiva que conjunta el análisis de las realidades nacionales con una mirada crítico analítica que trascienden las fronteras de Costa Rica e integra las realidades más amplias de Centroamérica, Mesoamérica, Latinoamérica y el Caribe e, incluso, el mundo.

- La opción por una aproximación epistemológica crítica y plural, esencialmente transdisciplinaria y abierta a la innovación metodológica y heurística.

- El compromiso ético con la generación de respuestas académicas serias y rigurosas, comprometidas con valores de democracia, justicia, igualdad, participación, paz, protección al medio ambiente, diversidad cultural, vigencia plena de los derechos humanos e inclusividad.

- La disposición al diálogo respetuoso y la cooperación sobre bases muy democráticas con los actores sociales que protagonizan los procesos de cambio socio-cultural y sufren situaciones de postergación, injustica y discriminación.

d) El CICDE es una propuesta que surge como parte de un proceso institucional conducente al desarrollo de las capacidades humanas y profesionales y la infraestructura física y tecnológica, necesarias para el desarrollo y la consolidación de la investigación en la UNED, que el II y el III Congreso Universitarios (realizados respectivamente en 2000 y 2006) le concedieron a la investigación. Y, segundo, mediante la creación de la Vicerrectoría de Investigación, la cual entra en funciones a partir de enero de 2008 y concreta en la organización institucional, aquella prioridad que los mencionados congresos le asignaron a la investigación. (Vargas, Zúñiga y Hernández (2010, pp. 2-5).

e) El Consejo Universitario, en sesión extraordinaria 2037-2010, Art. III inciso 8 celebrada el 24 de mayo del 2010, aprueba la creación del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, considerando:

a. Primero, la investigación científica sobre formas alternativas de desarrollo, es decir, aquellas que incorporan como criterios orientadores fundamentales los elementos de democracia, género, derechos humanos, justicia, paz, igualdad, soberanía alimentaria, participación ciudadana, culturas autóctonas, diversidad cultural, identidad y ecología.

b. Segundo, la investigación científica sobre los discursos, procesos y prácticas mediante los cuales se expresan, consolidan y cuestionan tanto los modelos hegemónicos como los modelos alternativos de vida y desarrollo en la sociedad actual, considerando que todo proyecto de desarrollo es un proyecto cultural. (Vargas, 2009, p. 45)

Es evidente, en los principios institucionales de la Universidad Estatal a Distancia y del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, la convergencia de las inquietudes y desafíos que un colectivo de investigadoras e investigadores sustentan desarrollar en los proyectos de investigación, postulados teóricos, acciones metodológicas participativas con la aprobación e involucramiento de las organizaciones sociales de carácter popular, poblaciones vulnerables y otros. Es buscar las particularidades y construir estilos, líneas alternativas, no tradicionales. Es el reto sobre el cual estas investigaciones alternativas delinean estrategias de análisis y problematización.

¿Por qué investigación alternativa?

El desarrollar procesos de investigación alternativa e incorporarlos en la práctica investigativa, exige riesgo y rechazo a cualquier tipo de discriminaciones y exclusiones, para ello se destacan algunos ejes en su ejercicio:

Establecer relación dialógica con los sectores sociales, étnicos, productivos, diversos, políticos, culturales, religiosos. Al mismo tiempo generar procesos de reflexión que impliquen tomar conciencia sobre la visión de investigación que prevalece en sectores dominantes y la que se gesta en nuevos espacios académicos para transformar las realidades.

El abordaje disciplinario es congruente con el apoyo de otras disciplinas, de otros enfoques, da oportunidad al diálogo ampliando la reflexión, ejerciendo desafíos y desde lo transdisciplinario trata de salir de lo dicotómico y de dar énfasis al sujeto aportando a otras visiones de la realidad (Basarab, 2010).

La persona investigadora construye una relación dialógica (Freire, 1997) con la población investigada y problematiza el contexto socioeconómico, político, cultural que la sitúa a intercambiar, interactuar, saber y hacer, para concebir prácticas de investigación inclusivas y autónomas.

La población que se investiga adquiere protagonismo de su propio conocimiento, es partícipe y copartícipe en la construcción y generación de nuevos conocimientos y prácticas creativas, críticas, autónomas, con compromiso individual y social.

Tanto investigadores e investigadoras logran compromiso social, lo cual implica la construcción y generación de conocimientos con postura democrática, progresista, sin discriminaciones por origen de clase, sexo, género, etnia, religión, otros, como expresiones subyacentes en la condición académica de trabajo colaborativo, realimentación y enriquecimiento mutuo.

Promover en develar la significación de los conceptos, teorías, enfoques y símbolos e intercambios teórico-metodológicos y prácticas investigativas.

La relación entre la teoría y la práctica asumida como proceso de transformación y superación permanente en estrategia de formación y autocrítica. Al mismo tiempo, asumir posiciones críticas, resolutivas, en la comprensión de los problemas cotidianos y estructurales con capacidad de solidaridad, entendimiento, como proceso político y social.

El asumir la posición crítica y practicarla proporciona, tanto a la población que investiga como a la población investigada, la oportunidad para articular lo político con lo personal y comprender cómo el poder es mediado, resistido, y representado en la vida cotidiana.

Diálogo académico

La comprensión de lo global, regional y local ha cambiado en respuesta a las reconfiguraciones actuales de las relaciones entre el Estado y la sociedad, entre lo público y lo privado y entre la ciudadanía y las comunidades, por tanto, la investigación en la UNED de Costa Rica está direccionando la mirada hacia el reconocimiento de la diversidad sexual y el respeto a los derechos humanos; conocedores y conocedoras de que reconocer y descubrir la aproximación por las diferencias trae como resultado la construcción y generación de conocimiento, de trabajo en común y en acompañamiento.

Los desafíos son constantes y el interés es mayor en encontrar experiencias y prácticas que nos aproximen e investigarlas con referentes teórico-metodológicos no tradicionales, pues son fuentes de conocimiento pertinentes para la realidad nacional, local, regional, global.

Los esfuerzos pasan por ejercer rupturas y responden a los desafíos institucionales, sociales, educativos, políticos del entorno, esfuerzos en el sentido de comprender el quehacer académico, la contribución en el conocer y producción de conocimientos y en las prácticas académicas alternativas, apoyando la reflexión sistemática y alimentando la investigación, la docencia y la extensión. En el logro de esas rupturas y desafíos en el quehacer universitario, Lucarelli (2001) analiza las alteraciones importantes a realizar para que sean identificables y significativas e implica, de acuerdo con este autor, la inclusión del profesorado y del estudiantado como sujetos.

Por otro lado, también pasa por sensibilizar a la comunidad universitaria en la comprensión del papel que desempeñan las instituciones en educación superior insertas en sociedades con profundas desigualdades, exclusiones, discriminaciones; en espacios y dinámicas producto de relaciones sociopolíticas y culturales en lo local, regional y global, y reflexionen sobre las experiencias del estudiantado, sobre los textos oficiales, sobre la ideología dominante y la que subyace en la población docente, como también lo estructural y dominante de la política educativa vigente que, en ese momento se ejerce con análisis tradicionales, y que comúnmente deja sin explorar realidades entre las múltiples manifestaciones que suscitan exclusión, discriminación. Por ejemplo, en poblaciones migrantes y nacionales, ante la necesidad de fuentes de trabajo, la carencia de calidad en servicios públicos básicos como educación, salud, acceso al agua potable y otros.

Tales esfuerzos posibilitan la construcción de diálogos entre la persona que investiga y la realidad inmediata, empezando por concebir el fenómeno educativo, político, cultural, social –en el espacio académico– y no simplemente como un lugar de socialización o como un sitio de formación, sino también como un terreno político cultural (McLaren, 2005) que promueve la afirmación del estudiantado, de la persona docente investigadora y su contexto.

Tal afirmación posibilita la pretensión de transformar lo que comúnmente se hace, e invita a preguntar, a interrogarse: ¿Cómo es la práctica educativa e investigativa que se ejerce? ¿Cómo se valora el conocimiento que la población aporta? ¿Se devalúa inconscientemente tal conocimiento y, por tanto, se niegan las voces de esta población? A lo que habría que agregar, la importancia de investigar sobre la práctica académica, sobre mi propia práctica, con procesos de crítica y autocrítica; son legítimos, pues, los esfuerzos en colectivizar energías investigativas y de formación en el sentido de crear rupturas y generar conocimientos y prácticas en diálogo académico y colectivo.

En relación con los propósitos del CICDE-UNED, a pesar de que no son estrictamente vinculantes en los procesos de enseñanza aprendizaje, sí son vinculantes en las líneas investigativas que se analizan desde el género, feminismo, axiología religiosa, comunidades indígenas, economía campesina y solidaria, economía política, integración regional, procesos migratorios, políticas públicas, movimientos sociales, identidades y subjetividades, participación ciudadana, la participación del Estado en el contexto de la globalización, entre otros, y tratan de dar aristas a la reflexión, análisis y transformación de la realidad nacional, local, regional, global, respondiendo a los desafíos de la Vicerrectoría de Investigación en la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica.

Además, dichas líneas de investigación son consecuentes con la proyección investigativa local, regional y global, porque el CICDE se…“propone como una instancia de trabajo científico y académico que se proyecta más allá de las fronteras de Costa Rica, mediante el desarrollo de lazos de cooperación con organizaciones hermanas de otros países y a través de procesos de investigación que indaguen acerca de problemáticas de ámbito centroamericano, mesoamericano y latinoamericano” (Vargas, 2012, p. 5).

¿Nuevos desafíos en los procesos investigativos?

Los autores Grande y Pemoff (2002) en su análisis acerca del cambio y lo nuevo identifican “la reacción de oposición al cambio es consustancial con la naturaleza humana. Este tipo de reacciones al cambio, a lo nuevo, es lo que podemos entender como resistencias al cambio” (p. 34). Un cambio requiere, pues, una cultura profesional, institucional y social comprometida y que ejerce prácticas investigativas alternativas.

Esto significa aceptar a las personas con sus propias necesidades de desarrollo, de participación y con sus propias creencias, valores y visiones particulares de lo que debe hacerse o puede hacerse y sientan que tienen cabida en la transformación que se gesta.

Por otro lado, ¿por qué es tan importante la participación en los procesos de toma de decisiones de la investigación en la educación a distancia? Porque, en la concepción que tenga la Vicerrectoría de Investigación en las posturas epistemológicas, teóricas y metodológicas, los objetivos, las metas, los recursos, la toma de decisiones, la población investigadora y sus alcances en la gestión como un todo da claridad para alcanzarlas y, por supuesto, en el impacto individual, colectivo, institucional, social.

Asimismo, las gestoras y los gestores de la política institucional, el personal administrativo de diferentes niveles y los directores, las directoras de las escuelas, de las coordinaciones, las jefaturas, deben comprender que las transformaciones buscadas solo serán posibles si se logra un compromiso profundo por parte de la comunidad universitaria. Hay que construir formas efectivas de estímulo, de motivación, de pertenencia con miras a la generación de conocimiento y desarrollo de experiencias y prácticas alternativas en la academia universitaria.

Los nuevos desafíos para la UNED de Costa Rica y en particular para la Vicerrectoría de Investigación pueden ser estímulo para generar conocimiento complejo, desarrollo de investigaciones con enfoque multi, inter y transdisciplinario y sistematizar los beneficios que otorga en la investigación y para esta. Por ejemplo: a) Estímulos para ascenso en carrera profesional; b) Generación de publicaciones; c) Intercambio, enriquecimiento de experiencias y prácticas académicas en eventos nacionales e internacionales; d) Promoción del trabajo colaborativo; e) Promoción de la pesquisa investigativa, la reflexión, la discusión, la crítica, la autocrítica y la construcción en diálogo permanente en el protagonismo institucional y social.

Asimismo, los resultados de las investigaciones aporten en la búsqueda de construir espacios de diálogo y cooperación entre las poblaciones investigadoras e investigadas; es tratar de visualizar los conocimientos y visibilizar las prácticas cotidianas entre las personas, además de las instituciones y organizaciones que se mezclan con las familias, los seres sociales y se aplican y divulgan: algunas incluyentes, otras excluyentes, otras estigmatizantes y, en su mayoría, acentuadas en el sistema económico neoliberal, a partir de la formulación y aplicación de políticas económicas donde la única lógica es la lógica del mercado –llámense programas de ajuste estructural, globalización, neoliberalismo–, las cuales tienen su efecto negativo más fuerte sobre las poblaciones vulnerables que provocan desigualdades estructurales. Es comprender la naturaleza de la desigualdad y la discriminación social, problematizar dichos procesos para continuar evidenciando que la desigualdad y la discriminación atraviesan todas las estructuras de las sociedades de clases como la nuestra.

Conclusiones

Las prácticas investigativas en el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la UNED de Costa Rica están apropiándose de espacios, de escenarios emergentes que posibiliten con la comunidad universitaria y en ella, motivar, vincular y desarrollar en acompañamiento con la docencia, la producción de materiales, la extensión y la investigación, de manera integrada, tal y como lo establece el Estatuto Orgánico. Estos son retos para la política institucional y las estructuras académico-administrativas de la UNED, instancias que pueden motivar o desalentar estas iniciativas que marcan ya un rumbo. Hay que tener coraje, seguridad, confianza en sí mismo y en sí misma para vencer obstáculos e ir hacia esas prácticas investigativas alternativas, para lograr apertura hacia nuevos significados, hacia la complejidad de relaciones en apoyo mutuo, tanto en lo teórico como en lo metodológico, y acabar con los tradicionalismos que estructuran y agotan la creatividad y la imaginación.

Las visiones y posturas personales, institucionales, organizativas se deben asumir colectivamente, en equipos de trabajo multi, interdisciplinario y transdisciplinariamente, que generen en implicaciones desde la subjetividad y el colectivo. Por ejemplo, en Costa Rica, a pesar de ser un país con altos índices de alfabetización y con cobertura importante en casi todos los niveles educativos, existen las desigualdades y, en algunos casos, se encuentra desdibujada sin fronteras de desigualdad claramente establecidas, lo cual no garantiza una relación de igualdad. Tal es el caso del acceso a los recursos materiales, económicos, humanos, infraestructura, por regiones, como el acceso a la formación con calidad y equidad. La deserción, el abandono escolar, motivado en algunos casos por esas disparidades anteriores no es garantía para toda la juventud costarricense. Las desigualdades son generadoras de exclusión social. Pero, al mismo tiempo se debe trabajar con expectativas, aspiraciones, metas, retos, lineamientos personales y grupales.

La educación superior en Costa Rica, en lo posible, debe cumplir con la exigencia de contar con población docente investigadora, capaz de orientar la investigación con métodos críticos en la transformación y mejoramiento de la práctica; que la apoye, motive y alimente tanto en la formulación e implementación de proyectos, programas, como en el propio proceso de reflexión con compromiso político social, y que identifique, en los asuntos públicos, las leyes que prevalecen en la sociedad, así como los obstáculos que impiden el pleno acceso, goce y disfrute de los derechos y beneficios de los sectores sociales excluidos de la población.

En la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica, cuando se formulen programas, proyectos de investigación, debe surgir la necesidad de la democratización del conocimiento científico en el ámbito de la educación superior y la población investigadora sea protagonista y gestora de esta; asimismo deben dar sentido a la vida personal, profesional, intelectual y social de la población investigada.

Además, es necesario aproximarse a las creencias, valores, expectativas y tradiciones de las personas que comparten trabajos de investigación. Por ejemplo, si existen logros específicos de las escuelas, direcciones o centros universitarios de la UNED se deben compartir. Es prioritario tener en cuenta la opinión de estas personas y del estudiantado, para determinar cuáles son los fenómenos relevantes que deben investigarse. El estudio permanente, la actitud investigativa y reflexiva, el debate con argumento, la publicación, el vínculo estrecho entre la realidad social y la academia, la educación superior democrática deben ser opciones del quehacer académico que forman a la persona en prácticas de generación y construcción de conocimientos en cooperación con sus compañeros y compañeras.

El asumir el quehacer académico con carácter integral en los enfoques investigativos en contraposición con la fragmentación del conocimiento, la atomización del aprendizaje y la separación entre lo educativo, lo social, lo político, lo cultural son desafíos y estos referentes parten de la relación multidisciplinaria, transdisciplinaria y compleja, entre la institución/ sociedad; entre la teoría/ práctica; entre la enseñanza / aprendizaje, procesos inmersos en la compleja dinámica de nuevas fuerzas, nuevos procesos de reconstrucción de subjetividades que exigen cambios y respuestas en contextos económicos y políticos neoliberales.

En síntesis, la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica (UNED), con la creación del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE), demuestra que es posible investigar en equipo y relaciones colaborativas, solidarias, con desafíos en el quehacer investigativo y fundamentos teórico-epistemológicos alternativos que asumen con rigurosidad científica, criticidad, diversidad, equidad e igualdad entre géneros.

El diálogo permanente en el ejercicio institucional, social y comunal entre la población investigadora y la que se investiga; el vínculo de la reflexión acerca de la cultura de las minorías, de las expresiones dominantes en las relaciones de poder en el ambiente sociocultural; las limitaciones y estrategias de las organizaciones para garantizar sus derechos y los retos que ello conlleva; todos ellos son ejes temáticos que cotidianamente forjan y construyen el rumbo de formas alternativas de racionalidad y el ejercicio necesario de diálogos y saberes en términos de rupturas, conflictos, consensos y haceres con apropiaciones a través de miradas convergentes o divergentes: problematizando en nuevas preguntas y nuevas respuestas.

Por otro lado, la orientación metodológica en estas investigaciones se sustenta en desarrollar acciones de relaciones e interacción de sus participantes con la aprobación e involucramiento de las organizaciones sociales de carácter popular, las poblaciones vulnerables y minorías étnicas, sexuales, religiosas, de género, raza, y otras. Es buscar las particularidades y construir formas, estrategias, estilos, líneas alternativas no tradicionales.

Hoy, no basta solo la democracia representativa tradicional, es necesaria la participación ciudadana sobre la discusión de nuevas estrategias incluyentes y participativas, con equidad de género, que se sustente en un nosotras-nosotros colectivo, generando diálogos democráticos. Brota la posibilidad de concebir nuevas formas del hacer educativo y construcción del conocimiento, nuevos horizontes de profundización democrática; la emergencia de nuevas dimensiones en el quehacer político de inclusión y con participación ciudadana.

Múltiples problemáticas como las desigualdades entre rural y urbano; la enseñanza pública y privada –en detrimento de la oferta educativa pública la cual no se da en condiciones de igualdad–; la participación femenina en condiciones desiguales en el mercado laboral; el trabajo remunerado y no remunerado; la conciliación o no entre la vida laboral y vida familiar; el fenómeno del desempleo-subempleo; las brechas de ingresos; la precariedad laboral –jornadas parciales, flexibilidad–; la inestabilidad laboral; el derecho negado a las garantías sociales; las ramas de actividad económica asignadas por mandatos patriarcales a hombres y a mujeres son asuntos de la realidad social que aquejan y permean en el diario vivir de las personas y generan diálogos entre la academia y los espacios participativos e incluyentes, con equidad e igualdad entre los géneros.

Es el reto sobre el cual las investigaciones que se practican en el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la Universidad Estatal a Distancia delinean estrategias de análisis y problematización.

Referencias

Basarab, N. (febrero, 2010). IV Congreso Internacional de Transdisciplinariedad. Complejidad y Ecoformación [Conversatorio]. Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI Editores.

Giroux, H. (1983). Teorías de la reproducción y la resistencia en la nueva sociología de la educación: Un análisis crítico. (Trad. G. Morzade). Buenos Aires. Recuperado de http://www.pedagogica.edu.co/storage/rce/articulos/17_07pole.pdf

Grande, B. y Pemoff, J. (2002). Innovación educativa institucional. Buenos Aires: Magisterio del Río de la Plata.

Lucarelli, E. (2001). Teoría y práctica como innovación en docencia, investigación y actualización pedagógica (Serie Cuadernos de Investigación). Argentina: UBA.

McLaren, P. (2005). La vida en las escuelas. Una introducción a la pedagogía crítica en los fundamentos de la educación (Tercera parte: Pedagogía crítica: Un panorama general, 4a ed.). México: Siglo XXI Editores. Recuperado de http://www.uaeh.edu.mx/profesorado_honorario_visitante/peter_mclaren/material/LA VIDA EN LAS ESCUELAS.pdf

Najmanovich, D. (2008). Mirar con nuevos ojos. Nuevos paradigmas en la ciencia y pensamiento complejo. Buenos Aires: Biblos.

Vargas, L. P. (2009). Programa globalización, cultura y desarrollo. San José, Costa Rica: Vicerrectoría de Investigación. Universidad Estatal a Distancia. Manuscrito inédito.

Vargas, L. P., Zúñiga, X. y Hernández, J. L. (2010). Estudio de estructura del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la UNED. San José, Costa Rica: Vicerrectoría de Investigación. Universidad Estatal a Distancia. Manuscrito inédito.

Vargas, L. P. (2012). Presentación Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE). Para su adhesión y asociación con el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales-CLACSO. UNED. Manuscrito Inédito.