Recibido 4/12/2024 - Aceptado 22/07/2025
ISSN: 2215-2849 / e-ISNN: 2215-4752
Vol. 15(2), julio-diciembre, 2025
https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/dialogo
https://doi.org/10.15359/udre.15-2.3
Luis Felipe Sancho-Jiménez
Escuela de Idiomas y Ciencias Sociales, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Cartago, Costa Rica
https://orcid.org/0000-0001-9743-8890
Marcela Fernández Rodríguez
Escuela de Ciencias Naturales y Exactas, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Cartago, Costa Rica
https://orcid.org/0000-0003-2605-2469
Isaura González Salaz
Instituto de Formación y Capacitación Municipal y de Desarrollo Local, Universidad Estatal a Distancia, San José, Costa Rica
https://orcid.org/0000-0001-8869-1579
Lady Fernández Mora
Escuela de Idiomas y Ciencias Sociales, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Cartago, Costa Rica
https://orcid.org/0000-0002-4985-5128
Resumen
El proyecto innovación y valorización de productos agroalimentarios y turísticos, vinculados a los sistemas asociativos fue concebido por el CONARE en el 2021 y ejecutado en el 2024 para desarrollar estrategias de innovación y capacidades productivas en Upala, Guatuso y Los Chiles, cantones del territorio Norte-Norte de Costa Rica, una región fronteriza vulnerable y con desafíos socioeconómicos y ambientales. Mediante una metodología cualitativa que incluyó encuestas a 64 personas interesadas y una entrevista a siete personas estudiantes voluntarias, se exploraron perfiles, motivaciones e impactos del proyecto. Los resultados revelaron que la mayoría de las personas participantes eran mujeres jóvenes de Upala, con dominio tecnológico intermedio, motivadas por el aprendizaje en turismo y la contribución comunitaria. Se observaron mejoras en planificación estratégica, mercadeo, productos, conciencia ambiental y empoderamiento local, aunque persisten retos de tiempo y conectividad. La baja conciencia sobre el rol de CONARE y las universidades públicas destacó la necesidad de mejorar la comunicación y la continuidad de estos proyectos para potenciar el desarrollo sostenible de la región.
Palabras clave: desarrollo local; turismo sostenible; innovación; extensión universitaria; desarrollo rural
Abstract
The project “Innovation and valorization of agri-food and tourism products, linked to associative systems” was conceived by CONARE in 2021 and implemented until 2024 to develop innovation strategies and productive capacities in Upala, Guatuso, and Los Chiles, cantons of Costa Rica’s North-North Territory, a vulnerable border region facing socioeconomic and environmental challenges. Using a qualitative methodology that included surveys of 64 interested individuals and interviews with seven student volunteers, participant profiles, motivations, and impacts were explored. Results revealed that most participants were young women from Upala, with intermediate technological proficiency, motivated by tourism learning and community contribution. Improvements were observed in strategic planning, marketing, product development, environmental awareness, and local empowerment, although challenges related to time and connectivity persist. The low awareness of CONARE’s role and that of public universities highlighted the need to improve communication and ensure the continuity of such projects to enhance the region’s sustainable development.
Key words: local development; sustainable tourism; innovation; university extensión; rural development
Resumo
O projeto de inovação e valorização de produtos agroalimentares e turísticos, vinculados a sistemas associativos, foi concebido pelo CONAREem 2021 e executado em 2024, com o objetivo de desenvolver estratégias de inovação e capacidades produtivas em Upala, Guatuso e Los Chiles, cantões do Território Norte-Norte da Costa Rica, uma região fronteiriça vulnerável e com desafios socioeconômicos e ambientais. Por meio de uma metodologia qualitativa que incluiu questionários aplicados a 64 pessoas interessadas e uma entrevista com sete estudantes voluntários, foram explorados perfis, motivações e impactos do projeto. Os resultados revelaram que a maioria dos participantes eram mulheres jovens de Upala, com domínio tecnológico intermediário, motivadas pela aprendizagem em turismo e pela contribuição comunitária. Observaram-se melhorias em planejamento estratégico, marketing, produtos, consciência ambiental e empoderamento local, embora persistam desafios relacionados ao tempo e à conectividade. A baixa consciência sobre o papel do CONARE e das universidades públicas destacou a necessidade de aprimorar a comunicação e a continuidade desses projetos para potencializar o desenvolvimento sustentável da região.
Palavras-chave: desenvolvimento local; turismo sustentável; inovação; extensão universitária; desenvolvimento rural
En el 2021, la Comisión de Vicerrectores de Extensión y Acción Social del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) le delegó a las personas representantes de cada una de las cinco universidades públicas de Costa Rica la responsabilidad de formular un proyecto articulado para ejecutarse con Fondo Especial para la Educación Superior (FEES). La finalidad de este proyecto era responder a las necesidades planteadas por el territorio Norte-Norte a través de una nota enviada al CONARE a finales del 2020. Este acercamiento del Comité Directivo del Consejo Territorial de Desarrollo Norte-Norte (Guatuso, Upala y Los Chiles, cantones de la provincia de Alajuela) y las universidades públicas de Costa Rica no fue un evento aislado, sino que desde dos años atrás se venían realizando encuentros y talleres donde los actores del territorio y los grupos académicos analizaban las oportunidades de futuros proyectos de extensión para el abordaje de las necesidades.
De este modo, se gestó el proyecto “Innovación y valorización de productos agroalimentarios y turísticos”, vinculados a sistemas asociativos en los territorios de Upala, Guatuso y Los Chiles ejecutado por el CONARE en el período 2022-2024. El proyecto se formuló bajo los lineamientos del eje de emprendimiento, turismo y cultura del Plan Estratégico del Territorio Norte-Norte (TNN) (2015-2020).
El objetivo general del proyecto planteó el desarrollo de una estrategia de generación de procesos de innovación, capacidades productivas para la valorización territorial de productos agroalimentarios y turísticos, vinculados a sistemas asociativos en los territorios de Upala, Guatuso y Los Chiles. El TNN está compuesto por comunidades rurales, la mayoría de ellas fronterizas y muy alejadas de los centros urbanos como para mantener su autonomía demográfica y preservar una cultura e identidad propia (Alonso, 2020). Esta región fronteriza con Nicaragua experimenta flujos migratorios y comercio informal (Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 2023), con alta biodiversidad bajo presión por la agricultura y ganadería (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2021). La lejanía de los centros urbanos contribuye a una mayor pobreza y vulnerabilidad social que el promedio nacional (Instituto Nacional de Estadística y Censos, 2023).
En Upala, la economía agropecuaria es vulnerable a los mercados y eventos climáticos extremos, como se presentó en años recientes con los huracanes Otto (2016) y Nate (2017), que revelaron la fragilidad de la infraestructura y causaron pérdidas y desplazamiento (Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, 2018). Así mismo, en el cantón la expansión agrícola provoca deforestación y contaminación hídrica. Por su parte, en Guatuso se destaca el territorio indígena Maleku, el cual enfrenta desafíos en la preservación cultural y el acceso a servicios (Ministerio de Cultura y Juventud, 2022).
La economía de Guatuso se basa en agricultura de subsistencia y artesanía. En la región también se ubica el Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro (Ministerio de Ambiente y Energía, 2020; Estación Biológica del Noroeste, 2021), pero la actividad agropecuaria presiona sus ecosistemas. Los Chiles, un punto fronterizo, se caracteriza por la intensa actividad comercial informal y los altos flujos migratorios que complican la provisión de servicios e integración (OIM, 2023). Su dependencia de una economía de paso lo hace susceptible a shocks externos. Además, comparte la importancia de los humedales de Caño Negro y el Río San Juan, valiosos por su biodiversidad (MINAE, 2020). La actividad humana y agrícola en la ribera genera riesgos de contaminación y degradación transfronteriza que implica la necesidad permanente de atención binacional.
Si bien, estas comunidades rurales, al estar menos influenciadas por el urbanismo, a menudo mantienen tradiciones arraigadas, modos de vida singulares y gran diversidad cultural, por lo que resulta importante realizar acciones que permitan el rescate cultural de estas costumbres y tradiciones, su conservación es una lucha constante en un mundo cada vez más urbanizado y globalizado, pero vital para su aprovechamiento en actividades de turismo rural, que en los últimos años ha surgido como un complemento para las actividades agropecuarias tradicionales (Korstanje, 2020; Cruz et al., 2020).
Para lograr los objetivos planteados en el sector turismo se formularon una serie de actividades como: encuentros de actores, diseño de herramientas tecnológicas, diagnósticos, evaluaciones, talleres y capacitaciones, los cuales se planificaron, ejecutaron y sistematizaron de forma articulada entre la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC). Las capacitaciones abarcaron temas de turismo sostenible y accesible, mercadeo, buenas prácticas ambientales, planificación turística territorial, manejo del flujo de visitantes, herramientas para mejorar la competitividad en empresas turísticas, interpretación del patrimonio cultural, servicio al cliente, comercialización y redes sociales y desarrollo de productos turísticos.
El estudio es de tipo cualitativo porque parte del supuesto de una realidad subjetiva y dinámica (Acosta, 2023), en la que intervienen situaciones múltiples en la que se utiliza un conjunto de mecanismos para conocer la percepción de las personas en lo concerniente a un tema determinado (Galeano, 2020). Se aplicaron tres instrumentos para recopilar datos en la plataforma Google Forms en donde se generó un enlace para acceder a los formularios de registro de personas participantes y las personas interesadas en inscribirse en las actividades de capacitación del eje turismo. Los instrumentos incluían ítems con preguntas abiertas y semi abiertas o mixtas, para lo cual se incluyeron respuestas dicotómicas (No, Sí, No sabe o No responde y No aplica). Los ítems de respuesta con opción múltiple les permitían a las personas seleccionar varias opciones, así como ampliar su respuesta. Este formulario se circuló vía redes sociales con grupos de turismo del TNN.
Como parte de la estrategia de acercamiento propias del proyecto, se diseñó y se plantó el taller “Diseño de una Experiencia Turística basada en la Interpretación Ambiental”, en el que se programaron sesiones en modalidad híbrida, sesiones presenciales de capacitación, sesiones virtuales sincrónicas, asesoría periódica y seguimiento de las propuestas de interpretación que realizaban las personas participantes con la guía del equipo de extensionistas. Este taller sirvió como una plataforma para indagar la percepción sobre el proyecto y los aprendizajes adquiridos por la población beneficiaria del proyecto en el eje turismo.
El trabajo presenta un recorrido de las características de la población al señalar aspectos a considerar para los próximos abordajes en el territorio. Este trabajo tuvo como objetivo analizar cualitativamente el perfil, las motivaciones y el contexto de las personas participantes en el eje de turismo, así como el impacto y la transformación generados a escala empresarial y territorial (social, ambiental y económica), identificando el rol de la vinculación y la pertenencia a organizaciones en el desarrollo de capacidades y la aplicación del conocimiento en el territorio Norte-Norte de Costa Rica.
El primer instrumento aplicado estuvo compuesto por preguntas cerradas con respuesta de opción múltiple, tanto de índole cualitativa como cuantitativa. Este instrumento tenía cinco secciones, a saber: (1) en la primera se solicitaron datos de uso confidencial como nombre, cédula, correo electrónico y número telefónico; (2) en la segunda se indagó en datos sociodemográficos como género, lugar donde se realizó el taller, rango de edad y grado académico; (3) en la tercera se preguntó sobre el uso de dispositivos tecnológicos, el dominio de herramientas digitales y el acceso a internet; (4) en la cuarta, se solicitó información referente a la empresa, filiación a alguna organización del sector del turismo, y (5) se preguntó sobre el compromiso de participación en las actividades y el consentimiento para el uso de imágenes.
El segundo instrumento se aplicó a personas que matricularon el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental para indagar a detalle la participación en la actividad. Este contó con cinco secciones a saber: (1) preguntas con información confidencial, como el nombre; información sociodemográfica, como el género de la persona encuestada, ubicación geográfica, edad; y datos sobre la empresa como número de personas que participan y familias involucradas. (2) Se solicitó información sobre las motivaciones de participar en el proyecto CONARE, cambios y mejoras percibidos en la empresa producto de las capacitaciones. (3) Se incluyeron ítems sobre la percepción de efectos sociales, económicos y ambientales asociados con el proyecto. (4) En el instrumento se incluyó preguntas para conocer las dificultades para participar en los eventos, los retos para aplicar los conocimientos adquiridos, planes de desarrollo, aportes del proyecto en donde se incluyó espacio para ampliar la respuesta y recopilar datos cualitativos. (5) En el cierre del instrumento se solicitó información sobre el apoyo y seguimiento de las universidades durante la ejecución del proyecto y un espacio para incluir comentarios adicionales en relación con el proyecto CONARE. Para recopilar los datos se aplicó una entrevista bajo dos modalidades: una en forma presencial con visita en las comunidades (Figura 1) y la otra vía telefónica cuando no fue posible ubicar a las personas en forma presencial.
Figura 1. Aplicación de entrevista presencial

Nota: la fotografía fue tomada el 22 de septiembre del 2023 durante la aplicación de una entrevista en Gavilán, Dos Ríos, Upala. La fotografía forma parte del registro fotográfico del equipo de extensionistas del proyecto CONARE.
Para la aplicación de las entrevistas se contó con el apoyo de estudiantes asistentes de la UNED (vía telefónica) y del TEC (vía telefónica y presencial), en donde se generó un diálogo con las personas para conocer sus experiencias y aprendizajes con el desarrollo de las actividades realizadas con el proyecto.
El tercer instrumento se aplicó a personas estudiantes asistentes voluntarias. Este contó con cinco secciones: (1) datos confidenciales como el nombre para corroborar la participación con el registro de personas asistentes en las boletas de giras de campo. Además, se registró la edad, el género y la institución de procedencia; (2) se solicitó información sobre la motivación para participar, el tiempo de participación, las actividades en las que estuvo involucrado; (3) se indagó sobre la percepción de las habilidades y los conocimientos adquiridos en el curso como un complemento a la formación profesional de su carrera. Se les consultó a las personas estudiantes si recomendarían formar parte de este tipo de actividades; (4) se incluyó ítems sobre la organización y coordinación del proyecto CONARE; (5) así como un espacio para aportar comentarios adicionales sobre la participación.
Este instrumento se aplicó en modalidad mixta (presencial y virtual), según la disponibilidad de la persona estudiante. Con las respuestas recopiladas se generó una base de datos para lo cual se utilizó la herramienta de Microsoft Windows Office Excel, según frecuencia y porcentaje de respuesta. Con los datos se elaboró un cuadro mediante un proceso de comparación constante basado en la propuesta de Sandoval (2022). En una última etapa se adoptó una matriz de consistencia cualitativa (MCc), la cual es un instrumento metodológico que permite sistematizar, analizar y comprender los procedimientos y avances de investigación (Giesecke, 2020) (Figura 2).
Figura 2. Cuadro de comparación constante para sistematizar los datos

Nota: las dimensiones de análisis se alinearon a las variables incluidas en la entrevista.
El proyecto empleó una estrategia mixta secuencial exploratoria (QUAL-quan) (Anticona et al., 2023), donde el componente cualitativo (exploración de percepciones) fue predominante y rector, pero se apoyó y validó con la recolección y análisis de datos cuantitativos descriptivos (frecuencias y porcentajes) para obtener una comprensión más completa y multifacética del fenómeno estudiado (Figura 3).
Figura 3. Modelo metodológico de análisis y aplicación al caso de estudio

Nota: esta es una adaptación del modelo metodológico de análisis y aplicación al caso de estudio de González-Luis et al. (2024).
Además, con las respuestas recopiladas se crearon nubes de palabras para visualizar en forma gráfica los datos cuantitativos mediante la herramienta de acceso abierto Word Cloud.
A partir del registro de personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística, basada en la interpretación ambiental, 45 de las 64 personas fueron mujeres. El rango etario predominante se encuentra entre los 20 y 39 años, con una proporción menor en el segmento de 40 a 60 años. La distribución geográfica mayoritariamente proviene de Upala (Bijagua 51 % y Dos Ríos 30 %). En menor medida, se registraron personas de Los Chiles (Caño Negro) y Guatuso (Figura 4).
Figura 4. Procedencia geográfica de personas interesadas en participar en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental

Nota: la suma de los registros de procedencia asciende a 63 personas, ligeramente inferior al total de interesadas (64), lo cual sugiere una posible omisión de datos para una persona o error en el registro.
Sobre el dominio de herramientas tecnológicas auto percibido el grupo más numeroso se sitúa en un nivel intermedio, seguido por personas con dominio alto, bajo y, finalmente, un número reducido de personas consideradas expertas (Figura 5).
Figura 5. Nivel de dominio de herramientas tecnológicas de las personas entrevistadas

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
La distribución de las personas interesadas según su nivel de formación académica registró que la categoría predominante es la de secundaria completa o más, seguida por secundaria incompleta, primaria completa y, en menor proporción, personas con primaria incompleta (Figura 6). Al igual que en la sección de procedencia, el total de datos registrados en esta categoría es 63, lo cual indica una leve inconsistencia con el número total de personas interesadas (64).
Figura 6. Nivel académico de las personas entrevistadas

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
En lo referente a la calidad de acceso a Internet, los datos revelan que la mayoría de las personas interesadas reportó un acceso regular a Internet, seguido por un grupo significativo con buen acceso y una minoría con acceso de mala calidad (Figura 7).
Figura 7. Calidad del acceso a Internet en la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
Con respecto a las ocupaciones laborales declaradas por las personas interesadas, se refleja la diversidad del sector turístico y áreas afines. Las categorías más representadas son las de ocupaciones varias y guías de turismo, seguidas por personas trabajadoras de hoteles, restaurantes, souvenirs y transporte (Figura 8).
Figura 8. Ocupaciones laborales de la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
En lo concerniente a la afiliación de las personas interesadas a cámaras y organizaciones turísticas, una parte sustancial de la población declara no formar parte de ninguna organización, mientras que otras están asociadas a organizaciones específicas como Cámara de Turismo Rincón de la Vieja (CATURVI), Cámara de Turismo de Río Celeste (CATURI), Cámara de Turismo y Comercio de Los Chiles (CATUCHI), Cámara de Turismo Tenorio Miravalles (CATTEMI), la Cámara de Turismo de Guatuso, la Cámara de Comercio y Turismo de Upala y otras (Figura 9).
Figura 9. Afiliación a cámaras y organizaciones turísticas en la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Cabe mencionar que estas cámaras se renuevan y se reestructuran constantemente, por lo que en este trabajo se presenta el resultado recopilado durante el proyecto CONARE (2022-2023). No se incluyen cámaras previas o de reciente conformación.
Al indagar sobre la experiencia en negocio se describe la trayectoria de las personas interesadas en sus emprendimientos. La mayoría señaló tener más de un año de experiencia en su negocio, mientras que un grupo menor cuenta con menos de un año. Cabe destacar que el total de personas con datos de experiencia (55) es inferior al total de las interesadas (64), lo cual sugiere que para 9 personas no se recopiló esta información.
Por su parte, al indagar sobre los motivos de participación en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental, las personas participantes destacaron el “aprendizaje sobre turismo” como el motivo más citado, seguido por la “contribución al desarrollo de la empresa y la comunidad” y la “exploración de nuevas alternativas”. Otras motivaciones significativas incluyen “mejorar los ingresos familiares” y el deseo de “incursionar en el turismo”, así como la percepción del “proyecto CONARE como una buena oportunidad” (Figura 10).
Figura 10. Motivos de participación de la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Dado que estas son menciones múltiples, la suma de las frecuencias supera el número de participantes, lo cual refleja la complejidad de sus expectativas.
Se solicitó información sobre los cambios y mejoras implementados por las personas participantes en sus empresas, completaron la pregunta un subgrupo de 22 personas; de estas 15 manifestaron haber puesto en marcha cambios y notado mejoras. Los aspectos más destacados son la “planificación estratégica” y la “vinculación con las instituciones” (Figura 11).
Figura 11. Cambios y mejoras implementados por las personas participantes

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Esta información ofrece una visión cualitativa y cuantitativa de los impactos directos del proyecto en las prácticas empresariales de las personas participantes.
Por otro lado, en lo concerniente a las mejoras en el ámbito social atribuidas al proyecto, el “aprendizaje y capacitaciones” fueron los aspectos sociales con más menciones; seguido por la “organización local” y el “empoderamiento local”. También destaca el “fomento del emprendimiento” y el “compartir con personas de la comunidad y la región” (Figura 12).
Figura 12. Mejoras percibidas en el ámbito social por la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Este registro se basó en respuestas de opción múltiple. Es un dato que evidencia el impacto del programa en el capital social y la cohesión comunitaria.
Las mejoras en el ámbito ambiental más frecuentes fueron la “mayor conciencia ambiental” y el “interés en aprender sobre la conservación de la biodiversidad”. Estos aspectos se asocian directamente con un “mayor conocimiento en temas ambientales”, un “aprovechamiento más sostenible de los recursos naturales” y el “fomento del ecoturismo” (Figura 13).
Figura 13. Mejoras percibidas en el ámbito ambiental por la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Esta información subraya el impacto del curso en la promoción de prácticas más sostenibles.
Finalmente, las mejoras en el ámbito económico corresponden a “mejoras en el mercadeo y publicidad”, seguidas por “mejoras en sus bienes o servicios”. Otros aspectos relevantes incluyen la “implementación de nuevos productos” y el establecimiento de “nuevas relaciones comerciales con otras empresas” (Figura 14).
Figura 14. Mejoras percibidas en el ámbito económico por la población entrevistada

Nota: se basa en los datos recopilados de las personas interesadas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Estos hallazgos son indicativos del impacto del programa en la capacidad económica y competitividad de los negocios de quienes participaron.
Al consultar sobre los principales aportes que las personas extensionistas del proyecto CONARE le han brindado a su comunidad se generó una nube de palabras (Figura 15), en donde resaltan capacitaciones, conocimiento, empresas y comunidad.
Figura 15. Principales aportes que los grupos extensionistas del proyecto CONARE le han brindado a su comunidad

Nota: la elaboración se basa en 22 registros de los datos obtenidos en la encuesta aplicada a la población beneficiaria del proyecto CONARE. Para generar la imagen se utilizó la herramienta de acceso abierto: https://classic.wordclouds.com/
Ahora bien, al consultar sobre los principales retos para aplicar los conocimientos adquiridos durante las capacitaciones del proyecto CONARE se creó la nube de palabras que se presenta en la Figura 16.
Figura 16. Principales retos para aplicar los conocimientos adquiridos durante las capacitaciones con el proyecto CONARE

Nota: la elaboración se basa en 22 registros de los datos obtenidos en la encuesta aplicada a la población beneficiaria del proyecto CONARE inscrita en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental. Para generar la imagen se utilizó la herramienta de acceso abierto: https://classic.wordclouds.com/
Por otro lado, al consultarle a la población que no participó en las actividades del proyecto CONARE a pesar de estar inscritas, se registraron nueve respuestas en las que no se obtuvo similitud, pero se señalaron causas como “no se recordó”, “no llegó la información” y “la distancia”. Por su parte, a las restantes 22 personas se les consultó sobre las dificultades que enfrentaron para participar de las actividades y de estas 12 señalaron que “Sí” les fue difícil por situaciones particulares como “los horarios de las actividades” con nueve menciones, “no cuenta con transporte para actividades presenciales” y “dificultades para tener conexión a internet en las actividades virtuales” con cinco y cuatro registros, respectivamente.
Para cerrar esta indagatoria se indagó el conocimiento de la labor del CONARE en el territorio Norte-Norte, en donde se registraron los datos descritos en la Figura 17.
Figura 17. Reconocimiento del CONARE en el territorio

Nota: este dato revela el desconocimiento de las personas sobre la labor del CONARE a través de las universidades públicas en el territorio Norte-Norte.
Finalmente, se incluyó una pregunta sobre temas adicionales o sugerencias sobre el proyecto en las que se registraron 31 respuestas, las cuales fueron agrupadas por afinidad en categorías: información, capacitaciones, agradecimiento, recomendaciones, solicitudes y comentarios. Los resultados se detallan en la Tabla 1.
Tabla 1. Percepciones sobre el proyecto CONARE
|
Tema |
Subtema |
Descripción |
|---|---|---|
|
Situación actual y necesidades |
Información y comunicación |
Falta de alcance de la información a todas las personas miembros de la comunidad. Necesidad de mejorar los canales de comunicación. Se requiere más publicidad para charlas y talleres. Necesidad de mayor cobertura geográfica para las capacitaciones. |
|
Capacitaciones |
Demanda de mayor frecuencia en las capacitaciones. Solicitud de un sistema de seguimiento continuo para aplicar los conocimientos. Deseo de mayor participación en actividades presenciales (visitas y charlas). Necesidad de adaptación continua de las capacitaciones a las necesidades locales. |
|
|
Recomendaciones para las capacitaciones |
Prioridad a capacitaciones presenciales debido a las limitaciones de conectividad. Contenidos más cercanos a la realidad de las personas participantes. Visitas de las personas capacitadoras a las comunidades para adaptar los contenidos. |
|
|
Resultados y aspectos positivos del proyecto |
Agradecimiento y relevancia |
Contenidos adecuados y pertinentes, especialmente en emprendimiento. Impacto positivo con resultados concretos y motivación para emprender. Información clara y accesible. Valiosa oportunidad de aprendizaje para mejorar la calidad de vida. |
|
Comentarios adicionales sobre el impacto |
Mejora personal y profesional (ej. Uso de internet, inglés). Impacto positivo en la comunidad, al fomentar el emprendimiento y la mejora de productos/servicios. Concientización sobre la importancia de formalizar negocios. Prevención de fracasos empresariales gracias a la capacitación. El proyecto es fundamental para el crecimiento y desarrollo económico. |
|
|
Solicitudes y necesidades de infraestructura/servicios |
Infraestructura y servicios |
Mejoramiento de carreteras para impulsar el turismo. Fomento del turismo a través de publicidad. Mejora de la conectividad a Internet. Capacitación en inglés en la comunidad de Bijagua. |
|
Necesidad de continuidad |
Importancia de que el proyecto continúe en el tiempo para beneficiar a futuras generaciones. |
Nota: la tabla rescata los comentarios adicionales recopilados con las entrevistas aplicadas a las personas inscritas en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
Con respecto a la participación de personas asistentes voluntarias, cabe aclarar que se refiere a quienes no recibían ningún tipo de pagó por asistir en las giras, no contaban con nombramiento como asistente, por lo que únicamente se realizó la invitación a las personas estudiantes de la carrera de Gestión de Turismo Rural Sostenible (GTRS) del TEC, para acompañar en las visitas, las personas manifestaban interés sin tener que cumplir ningún requisito académico. A estas personas se les brindó transporte y alimentación, cuando correspondía, y se le dio una breve inducción previa al desarrollo de la actividad sobre las tareas de apoyo y colaboración.
A estas personas se les preguntó sobre las motivaciones que tuvieron para participar. Ante esta pregunta se mencionó el “desarrollo de habilidades” como el principal interés seguido de “estar en contacto con personas de las comunidades” y “conocer lugares nuevos”. Además, se mencionó la “importancia de generar un impacto positivo en la comunidad”, “la conciencia social y cultural”. Al indagar sobre los beneficios recibidos con su participación se destacó “experiencia”, “conocimientos”, “contactos”, entre otras. Con las respuestas se creó la Figura 18.
Figura 18. Principales beneficios que le brindó participar en el proyecto CONARE para personas estudiantes asistentes voluntarias

Nota: la elaboración se basa en los datos obtenidos en la encuesta aplicada a siete personas que participaron como estudiantes asistentes voluntarias en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental del proyecto CONARE. Para crear la imagen se utilizó la herramienta de acceso abierto: https://classic.wordclouds.com/
Con respecto a los desafíos para participar en el proyecto se mencionó los horarios disponibles, seguido de los días de gira y los compromisos académicos previos. El total de estudiantes asistentes señalaron que la experiencia de participar en las actividades del proyecto les proporcionó habilidades y conocimientos para poner en práctica en el ámbito laboral (la Figura 19).
Figura 19. Habilidades y conocimientos adquiridos con la participación en el proyecto CONARE

Nota: la elaboración se basada en los datos obtenidos en la encuesta aplicada a siete personas estudiantes asistentes voluntarias en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental del proyecto CONARE.
Adicionalmente, se señaló:
Creo que las habilidades blandas son importantes de reforzar ya que no solo lo académico y técnico nos hace profesionales y hoy en día que estoy en el ámbito laboral puedo dar fe que pulir las habilidades blandas se necesita para cualquier carrera ya sea desde hablar frente a personas desconocidas, como aprender a dar un mensaje positivo sin dañar a nadie, como desenvolverse en un contexto nuevo e innovador que nos reta como profesionales (Persona anónima: estudiante asistente voluntaria, 2023).
El total de estudiantes considera que es “muy importante” que la persona estudiante participe en las actividades de este tipo de proyectos. Cabe mencionar que cinco de las siete personas estudiantes no habían tenido ninguna participación previa en proyectos de este tipo y seis mencionaron que quieren formar parte en más actividades de este tipo. Con respecto a la pregunta, ¿usted sabía que el CONARE, a través de las universidades públicas, contribuye al desarrollo de las comunidades mediante capacitaciones, charlas, desarrollo de material audiovisual, talleres en temas como turismo, agricultura, organización, entre otros? Cinco de las siete personas estudiantes mencionaron que no lo sabían.
Para cerrar con la entrevista se registraron las sugerencias o comentarios adicionales sobre cómo mejorar proyectos similares futuros en donde seis estudiantes aportaron sus apreciaciones en las que se mencionaron elementos relacionados con los descritos en la Figura 20.
Figura 20. Comentarios finales de las personas estudiantes asistentes voluntarias del proyecto CONARE

Nota: la elaboración se basa en los datos obtenidos en la encuesta aplicada a siete personas estudiantes asistentes voluntarias en el curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental del CONARE.
El artículo 2 del Estatuto Orgánico del Instituto Tecnológico de Costa Rica señala que las acciones integradas del TEC se basan en la docencia, la investigación y la extensión, y responde a fines específicos, uno de ellos: “C) Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida del pueblo costarricense mediante la proyección de sus actividades a la atención y solución de los problemas prioritarios del país, a fin de edificar una sociedad más justa” (Estatuto Orgánico del Instituto Tecnológico de Costa Rica). Así mismo, en el artículo 96 dentro de las Políticas Generales aprobadas por la Asamblea Institucional Representativa se define:
4. Extensión. Se desarrollarán programas, proyectos y actividades de extensión y acción social, como una forma de vinculación con los actores del desarrollo, públicos y privados, proyectando la acción institucional en el ámbito sociocultural, educativo, productivo y organizativo, para contribuir en el desarrollo integral del país. (Aprobadas en Sesión AIR-99-2021 del 16 de noviembre 2021, publicada en La Gaceta N.° 851 del 21 de noviembre del 2021).
Siguiendo esta misma línea, la extensión de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) señala que:
El quehacer de Extensión abarca acciones de procesos formativos de educación no formal y flexible, que responden a las necesidades e intereses de los territorios, pueblos y comunidades, en especial de aquellos grupos en situaciones de la vulnerabilidad, con el propósito de contribuir a los retos comunitarios en relación con la empleabilidad, capacidades productivas, arraigo y cultura, gobernanza municipal y sostenibilidad ambiental (UNED, 2025).
La comunidad se basa en “la confluencia de una multiplicidad de fenómenos de diversa índole” en los que intervienen “elementos naturales, geográficos, territoriales, sociológicos, culturales, políticos y sociales”; así mismo, en el territorio coexisten grupos de personas con identidad sociocultural diversa (Erreguerena, 2020, p. 2). Dentro de esta diversidad de personas y procesos se han formulado interrogantes como: ¿qué aporta la universidad a la sociedad?, ¿qué le demanda la sociedad a la universidad? (Peralta, 2018); a lo que se menciona que la universidad, mediante los procesos de extensión comunitarios, tiene la responsabilidad de generar diagnóstico de las necesidades “de procesos participativos y de poner en función de la solución de los problemas identificados” (Fernández-Larrea et al., 2021, p. 12).
El punto de partida para el estudio de la percepción sobre la extensión universitaria llevada a cabo con el proyecto CONARE se basa en que la extensión es un proceso de interacción humana (González-Aportela et al., 2020), en el cual se canalizan las necesidades desde la comunidad. Además, en este la universidad se refleja mediante “procesos de docencia e investigación o de la propia extensión, sirviendo de vía de comunicación de dos sentidos entre universidad y sociedad” (Fernández-Larrea et al., 2021, p. 19). Producto de este acercamiento debe darse una conversación cultural en donde se genere comunicación en donde medie el respeto por las formas de comunicarse y trasmitir en forma oral o gestual el mensaje; este proceso debe darse en forma natural como un diálogo.
El perfil de las personas inscritas en el curso de capacitación revela una población en su mayoría femenina (45 de 64), con un rango etario predominante entre los 20 y 39 años. Geográficamente, la concentración en Upala, en particular en Bijagua y Dos Ríos. Este enfoque territorial resalta la pertinencia de la extensión universitaria como herramienta para el desarrollo local, en especial en zonas rurales. De acuerdo con Martínez (2020), “la extensión rural es un pilar fundamental para el desarrollo sostenible de comunidades alejadas, permitiendo a las universidades responder a las necesidades específicas de cada territorio” (p. 78).
En cuanto al dominio de las herramientas tecnológicas y el acceso a Internet, la mayoría se sitúa en un nivel intermedio de dominio y reporta un acceso regular, lo cual les permite conectarse a las sesiones de capacitación (Figura 21). Esta realidad es crucial para el diseño pedagógico de actividades que requieran de conexión, lo cual sugiere la necesidad de un enfoque mixto que combine presencialidad con herramientas digitales accesibles. Silva y Costa (2021) enfatizan que el uso de herramientas de este tipo representa un desafío constante en la extensión universitaria, pues se deben establecer acciones positivas que atiendan la brecha tecnológica y aseguren la participación equitativa.
Figura 21. Sesión de capacitación virtual

Nota: la imagen muestra un grupo de personas participantes del curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental, a quienes se les solicitó encender sus cámaras para el registro de una de las sesiones virtuales sincrónicas.
La predominancia de secundaria completa o más en la formación académica resalta una base educativa favorable para la asimilación de nuevos conocimientos, aunque la presencia de niveles educativos inferiores demanda una didáctica inclusiva y adaptativa, como sugiere Pérez (2018) al abogar por “metodologías diferenciadas en programas de extensión para atender la diversidad educativa de los participantes” (p. 33).
El análisis de las ocupaciones laborales refleja una diversidad en el sector turístico y de servicios asociados, con un número considerable de guías de turismo y personas trabajadoras de hoteles, pero también un segmento importante de ocupaciones varias. Esta heterogeneidad demanda un currículo flexible y aplicable a distintos contextos microempresariales. La afiliación a cámaras y organizaciones turísticas revela que casi la mitad de las personas no estaba formalmente asociada, lo que destaca un segmento de grupos microempresarios o emprendedores independientes. Esto presenta tanto un reto como una oportunidad para la extensión universitaria. De acuerdo con González (2019), “la extensión debe fungir como catalizador de redes, articulando a la academia con emprendedores y organizaciones locales, especialmente aquellos no formalmente estructurados” (p. 89).
La experiencia en el negocio, con la gran mayoría superando el año de trayectoria, sugiere que la población participante cuenta con una base práctica, y esto permite enfocarse el curso en la mejora continua y la innovación. La discrepancia en el total de experiencias reportadas (55 de 64) subraya la importancia de una recolección de datos exhaustiva para una caracterización completa, lo cual puede influir en la validez externa de los resultados. Rodríguez y Vargas (2022) apuntan que “la caracterización precisa del sector productivo es indispensable para diseñar programas de extensión que generen impacto real y sostenible en el ecosistema empresarial local” (p. 55).
La fase de prematrícula y entrevista aplicada demuestra un proceso de selección que redujo a 31 las personas participantes matriculados, de las 64 interesadas en un inicio. Esta consolidación de la matrícula, junto con la modalidad de entrevista mixta, refleja un esfuerzo por asegurar el compromiso y la idoneidad de las personas participantes. La inclusión de estudiantes del TEC en las entrevistas, como un actor de extensión (Figura 22). López y Sánchez (2017) destacan que “la participación estudiantil en los proyectos de extensión no solo enriquece la experiencia académica, sino que fortalece la vinculación de la universidad con la sociedad, formando profesionales comprometidos” (p. 67).
Figura 22. Capacitación en Bijagua, Upala

Nota: la imagen representa una de las sesiones presenciales del curso de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental con la participación de personas beneficiarias, estudiantes asistentes voluntarias, equipo UNED turismo y TEC.
Los motivos de participación fueron el “aprendizaje sobre turismo” como principal mención, seguido por la “contribución al desarrollo empresarial y comunitario”, y la “exploración de nuevas alternativas”, los cuales reflejan una clara motivación hacia la capacitación y el desarrollo. La alta mención de “mejorar los ingresos familiares” y “querer incursionar en el turismo” subraya las expectativas económicas y de emprendimiento de quienes participaron. Fernández y Soto (2024) argumentan que “la identificación precisa de las motivaciones de los participantes es clave para la pertinencia de los programas de extensión, asegurando que los contenidos respondan a necesidades reales de mejora de capacidades y calidad de vida” (p. 201).
Los resultados sobre los cambios implementados y las mejoras percibidas en las empresas, así como en los ámbitos social, ambiental y económico, evidencian el impacto multifacético de las actividades del proyecto y del curso. La “planificación estratégica” y la “vinculación con las instituciones” como mejoras empresariales directas demuestran la transferencia de conocimientos prácticos. En el ámbito social, el “aprendizaje y capacitaciones”, junto con la “organización” y el “empoderamiento local”, destacan la contribución a la cohesión comunitaria y el desarrollo humano. García y Herrera (2020) afirman que “la extensión universitaria, al promover la capacitación y el empoderamiento local, genera un impacto social profundo que va más allá de la transferencia de conocimiento, fortaleciendo el tejido comunitario” (p. 95).
Las mejoras ambientales, con “mayor conciencia ambiental” e “interés en la conservación de la biodiversidad” como elementos principales, señalan una sensibilización crucial en el sector turístico. Esto se alinea con la creciente demanda de prácticas sostenibles. Finalmente, las mejoras económicas, centradas en el “mercadeo y publicidad”, la “calidad de bienes o servicios”, la “implementación de nuevos productos” y las “nuevas relaciones comerciales” demuestran un impacto directo en la competitividad y la capacidad de generación de ingresos de las personas participantes. Lozano y Fuentes (2023) concluyen que “la extensión universitaria es un motor clave para el desarrollo económico local, particularmente en el sector turístico, al mejorar capacidades de gestión, innovación y comercialización que repercuten directamente en la sostenibilidad de los emprendimientos” (p. 40). La evidencia de impactos positivos en estas dimensiones subraya la eficacia de los programas de extensión como instrumentos para el desarrollo integral y sostenible.
Los territorios son espacios dinámicos en donde se producen cambios constantes para los cuales la universidad, a través de la extensión, debe actuar por el mejoramiento económico, social y cultural como sistema de vida del pueblo (Ginés, 2018). En este panorama las universidades asumen el reto de formar profesionales que trascienden los términos laborales, al incorporar en su formación el componente de responsabilidad ante la sociedad (García et al., 2020), el cual se materializa mediante la extensión.
En sí misma, la extensión le permite a la universidad formar a las personas estudiantes y contribuir en una formación holística (Fernández-Larrea et al., 2021), esto como un proceso en el que la universidad se favorece con la formación de nuevos extensionistas que desde las universidades se acercan a la sociedad al incursionar en estos procesos que se llevan a cabo fuera de las aulas, en las comunidades.
En el territorio, se vislumbra la idea de la educación superior como un agente socioinstitucional que prepara a las personas para la vida a partir de la interacción entre educación y sociedad (Galarza y Almuiñas, 2014), dentro de los procesos de cambio se favorece la transformación de la sociedad mediante la participación de las perspectivas globales del entorno social (González-Aportela et al., 2020). Así mismo, es preciso reconocer que el rol de las universidades y las personas docentes es fundamental para el desarrollo comunitario, desde la participación de actores institucionales se participa en la “formación de valores, ideales y normas de conducta e influyen en el establecimiento de aspiraciones y proyecciones de futuro” (Fernández-Larrea et al., 2021, p. 12).
En este marco resulta de suma importancia que las personas extensionistas reconozcan e incorporen las particularidades de los grupos de trabajo según su contexto sociocultural, económico y ambiental. Al respecto, Arzeno (2018) plantea que el territorio es compuesto por distintos actores heterogéneos con ideas, representaciones, objetivos, vivencias y disputas de esos actores, estos elementos deben formar parte de un proceso de formación respetuoso pero objetivo ante esas diferencias.
Mediante la extensión, la comunidad participa en la solución de sus problemas en el que la universidad toma un rol de acompañante y facilitadora del proceso, así se genera el aprendizaje mutuo (Fernández-Larrea et al., 2021). La extensión es una herramienta que le permite a la universidad atender las necesidades del territorio en forma ágil y oportuna (González, 2002; González y González, 2014), mediante acciones llevadas a cabo por extensionistas y estudiantes, como actores base; pero en sí, este escenario se transforma, es dinámico y demanda involucrar a otras personas de la universidad “que desde sus áreas de acción generen los cambios que respondan a las necesidades sociales” (Fernández-Larrea et al., 2021, p. 10).
Cabe mencionar que gracias al proyecto CONARE se impulsó la participación de compañeras del sector administrativo y compañeros de transporte, ya que se reconoce su importante papel en todo el proceso y la necesidad de que el aprendizaje en la extensión involucre a toda la comunidad universitaria, lo cual permite un proceso de extensión exitoso con un plazo marcado en el tiempo.
Con este proyecto se evidencia que la extensión se construye con el trabajo arduo de planificación y coordinación; así, se puede para llevar al territorio a una puesta en escena que llamamos “extensión universitaria”, o lo que González y González (2020) denomina un “elemento integrador y dinamizador que facilita la relación cultural continua entre la universidad y la sociedad”, en donde se “garantiza un vínculo social más amplio y dinámico, que propicia la identificación, la comunicación y la actividad conjunta de los universitarios y la población en general, y estrecha su imprescindible unidad” (p. 6).
La estrategia de difusión implementada incluyó el diseño de materiales de invitación para las personas (Figura 23 A). Esta acción permitió divulgar la información en redes sociales institucionales, así como en grupos de organizaciones de personas relacionadas con el eje de turismo en el territorio Norte-Norte y sitios en plataformas y redes sociales personales como Facebook, Instagram y grupos de WhatsApp. Cabe mencionar que incluso hubo que dar aviso de cupo lleno para este grupo (Figura 23 B).
Figura 23. Afiche divulgativo sobre el taller en Dos Ríos y Bijagua, Upala
|
|
|
Nota: este material se elaboró en la UNED y se circuló en las redes sociales del proyecto, grupos de WhatsApp del proyecto CONARE para invitar a las personas. Cabe mencionar que, en Bijagua, por iniciativa propia de la comunidad, se solicitó crear un grupo para implementar la actividad.
Con el trabajo realizado fue posible corroborar coincidencias con el trabajo de Cano y Castro (2016); en especial sobre los aportes que genera la extensión universitaria, tales como la formación integral del estudiantado universitario en el que el proceso extensionista propicia un vínculo más dinámico entre la universidad y la sociedad, a partir de la gestión de sus procesos y el impacto del proceso de extensión universitaria en la solución de problemas sociales, económicos, políticos y culturales de la nación.
Ante esto, Nan et al. (2021) incluyen la articulación de funciones, disciplinas, ámbitos de acción y actores, se requieren condiciones y recursos institucionales, sin perder identidad y fines, se apoya en el diálogo e interacción a favor de intereses comunes y es un proceso consustancial a las políticas nacionales, regionales e institucionales. Producto de esta investigación se incluye que la extensión también permite formar nuevos extensionistas.
Si bien, trabajos previos que han analizado el tema de la extensión universitaria “se basan en identificar nexos entre la universidad, la extensión universitaria y la comunidad” (Fernández-Larrea et al., 2021, p. 4). El presente análisis recopiló la percepción local sobre la extensión universitaria en las personas participantes del proyecto y las personas estudiantes asistentes voluntarias que se involucraron como un insumo que contribuya con la propuesta de nuevas acciones a realizar en el territorio, así como procesos universitarios de extensión, esto en el entendido de que la participación estudiantil adquiere un rol protagónico en la extensión universitaria (Báez, 2010).
Autores como Fernández-Larrea et al. (2021) señalan que la extensión le permiten a la comunidad preservar, desarrollar y promover “la cultura que en su interrelación dialéctica son la expresión de la integración docencia-investigación-extensión” (p. 4); asimismo, es preciso indicar que, como parte del eje de turismo, resulta fundamental alcanzar estas acciones en las que se potencia la creación de valores culturales, la conservación de dichos valores, la difusión y el disfrute (González, 2002; González y González, 2014), como beneficios complementarios al proceso de extensión que se fortalecen producto de estas acciones.
A nivel latinoamericano, la extensión enfrenta retos, por ejemplo, en Argentina la falta de financiamiento para proyectos de largo plazo, la burocratización de los procesos que limita la innovación territorial y la necesidad de integrar la evaluación de impacto social y ambiental. México se enfrenta a la dependencia de programas gubernamentales que afectan la autonomía y la escasa sistematización de buenas prácticas. En Colombia se corre el riesgo de politización en contextos de conflicto y posconflicto, falta de recursos humanos y financieros en zonas rurales, además de dificultades para lograr la sostenibilidad de proyectos comunitarios. En el caso de Chile se señala que por muchos años ha prevalecido la mercantilización de la educación superior que subordina la extensión o la carencia de normativas que promuevan el carácter público de la extensión. Para Costa Rica, es necesario contar con mecanismos sistemáticos de evaluación y rendición de cuentas, necesidad de fortalecer el enfoque de sostenibilidad en las acciones de extensión y su vinculación con la agenda climática y debilidad en la articulación interuniversitaria e interinstitucional (Ortiz-Riaga y Morales-Rubiano, 2011; León, 2015; González y González, 2018; Cano y Flores, 2023).
Finalmente, este trabajo evidencia el rol que tiene la universidad en las comunidades y sobre todo la pertinencia de la extensión universitaria como uno de los principales retos que enfrentan las universidades latinoamericanas y caribeñas, “relacionado con el objetivo de lograr una mayor institucionalización y reconocimiento académico de esta función universitaria”. En América Latina este compromiso de la universidad con la sociedad data desde los postulados de la Reforma Universitaria de 1918 que se manifestó en Córdoba (Menéndez, 2017, p. 2), hoy en día una de las luchas se desarrolla a lo interno de la universidad al hacer ver el rol social e importancia de la extensión.
El propósito de este trabajo es señalar algunos de los retos que debe enfrentar la extensión y orientar a futuras acciones de este tipo en el territorio o en otras zonas que compartan dinámicas similares. El trabajo incluye puntualmente aspectos que deben considerarse; por ejemplo, la deserción, la difusión, entre otras, pero también deja en claro la fortaleza que representa involucrar personas asistentes en todo el proceso.
A partir del trabajo realizado fue evidente que las personas participantes del proyecto tuvieron motivaciones personales y profesionales para prematricularse, pero a lo largo del proceso se dieron situaciones externas que impidieron su continuidad. Este trabajo recopila algunos de los efectos positivos que autopercibieron las personas participantes en sus empresas y en el territorio.
La extensión requiere de participación y presencia en los territorios, pues incluso teniendo condiciones de acceso a internet el intercambio de experiencias y saberes se fortalece con la presencialidad.
Un punto de importancia evidenciado fue el uso de redes sociales para la difusión de las actividades, lo cual permitió la proximidad relacional de las personas participantes iniciales quienes, a su vez, alcanzaban a extender la difusión.
Es relevante comunicar los resultados de los proyectos, tanto los positivos, como el interés en participar en las actividades, como los aspectos que requieren mejoras; por ejemplo la deserción. La publicación completa de estos resultados contribuye al fortalecimiento del proceso de divulgación. Con el trabajo se evidencia que la extensión universitaria también contribuye en la formación de personas extensionistas.
Se agrade el apoyo del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) para la realización de este proyecto, así como a todas las personas del Territorio Norte-Norte por su buena disposición para participar en las actividades, además de ser excelentes anfitriones con el equipo de trabajo encargado de ejecutar las actividades programadas para este proyecto. A las personas estudiantes voluntarias que formaron parte de las diferentes etapas del proceso de extensión como actores sociales en formación. Un agradecimiento especial para la extensionista Cynthia Zamora Solano de la Universidad Estatal a Distancia, por el trabajo realizado a lo largo del curso taller de diseño de una experiencia turística basada en la interpretación ambiental.
Acosta S. (2023). Los enfoques de investigación en las Ciencias Sociales. Revista Latinoamericana Ogmios, 3(8), 82-95. https://orcid.org/0000-0003-2719-9163
Alonso, J. (2020). El movimiento neorural frente al despoblamiento rural de la provincia de burgos: promoción de la producción y consumo local, la sostenibilidad y la simplicidad voluntaria (Doctoral dissertation).
Anticona, J., Frıas, O., Frıas, E. y Ticona, L. (2023). Investigación cualitativa y mixta en derecho. tipologıa y la aplicación del metaanálisis cualitativo. Revista de Climatologìa Edición Especial Ciencias Sociales, 23, 257.
Arzeno, M. (2018). Extensión en el territorio y territorio en la extensión. Aportes a la discusión desde el campo de la Geografía. +E: Revista de Extensión Universitaria, 8(8), 3-11. https://doi.org/10.14409/extension.v8i8
Báez, G. (2010). La participación protagónica estudiantil en el proceso de extensión universitaria. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 8(1), 347-362.
Cano, A. y Castro, D. (2016). La extensión universitaria en la transformación de la educación superior. El caso de Uruguay. Andamios, 13(31), 313-337.
Cano Menoni, A. y Flores, M. (2023). Tendencias de la Extensión Universitaria en América Latina: Chile, México, Uruguay y redes regionales. InterCambios. Dilemas y transiciones de la Educación Superior, 10(1), 36-53. Epub https://doi.org/10.29156/inter.10.1.5
Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE). (2018). Informe final de impacto del huracán Otto y la tormenta tropical Nate en Costa Rica. CNE.
Corbin, J. y Strauss, A. (1990). Grounded theory research: Procedures, canons and evaluative criteria. Qualitative Sociology, 13, 3-21.
Cruz, M., Devesa, J. y Quiñones, P. (2020). La mujer emprendedora en el turismo rural: peculiaridades del caso costarricense a través de la revisión bibliográfica. Cuadernos de turismo, (46), 185-214. https://doi.org/10.6018/turismo.451691
Erreguerena, F. (2020). Repolitizar los territorios. Reflexiones sobre los conceptos de territorio y poder en la extensión universitaria. Revista de extensión universitaria, (13), 3-3.
Estación Biológica del Noroeste. (2021). Informe anual de investigación y monitoreo de Caño Negro. Universidad de Costa Rica.
Fernández, L. y Soto, P. (2024). Motivaciones para la participación en programas de extensión universitaria: Un estudio cualitativo. Revista de Extensión y Sociedad, 5(1), 190-210.
Fernández-Larrea, M.; González, G.; González, O. y Batista, A. (2021). Educación y sociedad: universidad, extensión universitaria y comunidad. Revista Cubana de Educación Superior, 40(Supl. 1), 20. Epub http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0257-43142021000400020&lng=es&tlng=es
Gaceta N.° 851. (2021). Artículo 96 del Estatuto Orgánico del Instituto Tecnológico de Costa Rica. http://www.pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?param1=NRTC&nValor1=1&nValor2=63137&nValor3=72603&strTipM=TC
Galarza, J. y Almuiñas, J. (2014). Responsabilidad Social Universitaria y Dirección estratégica en las Instituciones de Educación Superior. XII Taller Internacional “La Educación Superior y sus perspectivas”. 9no Congreso Internacional de Educación Superior UNIVERSIDAD 2014. La Habana, del 10 al 14 de febrero. Memorias del Evento.
Galeano, M. (2020). Diseño de proyectos en la investigación cualitativa. Universidad Eafit.
García, M. y Herrera, C. (2020). Extensión universitaria y empoderamiento comunitario: Casos de estudio en zonas rurales. Cuadernos de Extensión de la Universidad Nacional, 14(2), 85-102.
García, Y.; Pacheco, S. y Pimienta, M. (2020). Vínculo universidad sociedad desde la perspectiva cultural. Revista Márgenes, 8(1), 91-103.
Giesecke S. (2020). Elaboración y pertinencia de la matriz de consistencia cualitativa para las investigaciones en ciencias sociales. Desde el sur, 12(2), 397-417.
Ginés, J. (2018). Universidades: mitos, modas y tendencias. Revista Iberoamericana de Educación Superior, IX (24), 3-16. https://doi.org/10.22201/iisue.20072872e.2018.24.259
González, G. y González, M. (2018). A propósito de la Reforma de Córdoba: aproximación al origen y evolución de la extensión universitaria en América Latina y Cuba. Revista Cubana de Educación Superior, 37(1), 75-93.
González, G. y González, M. (2020). Extensión universitaria y responsabilidad social de la universidad: Retos ante la agenda 2030. XV Taller Internacional de Extensión Universitaria. 12mo Congreso Internacional de Educación Superior, La Habana, Cuba. Memorias del evento, Editorial Universitaria, La Habana. ISBN 978-959-16-4408-4.
González, F. (2019). La extensión universitaria como dinamizadora de redes locales y el desarrollo empresarial. Anales de la Universidad de la Extensión, 12(3), 85-98.
González, M. (2002). El modelo de gestión de la Extensión Universitaria para la Universidad de Pinar del Río. Tesis en opción al grado de Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad de Pinar del Río, Cuba.
González, M. y González, G. (2014). ¿Extensión universitaria, proyección social o tercera misión? Una reflexión necesaria. XII Taller Internacional de Extensión Universitaria. 9no Congreso Internacional de Educación Superior UNIVERSIDAD 2014. La Habana, del 10 al 14 de febrero. Memorias del Evento.
González-Aportela, O., Batista-Mainegra, A. y González, M. (2020). Sistema de gestión de la calidad del proceso de extensión universitaria, una experiencia en la Universidad de La Habana. Revista Electrónica Calidad En La Educación Superior, 11(2), 105-134. https://doi.org/10.22458/caes.v11i2.3324
González-Luis, H., Azurmendia, A., Basanta-Vázquez, B. y Pujol, F. (2024). Riesgos reputacionales derivados de la presencia de las enfermeras en redes sociales y propuesta de acción. El caso Vall d’Hebron. Anales del Sistema Sanitario de Navarra 47(3). Gobierno de Navarra. Departamento de Salud. https://dx.doi.org/10.23938/assn.1095
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (2023). Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2022: Pobreza y desigualdad. INEC.
Korstanje, M. (2020). El COVID-19 y el turismo rural: una perspectiva antropológica. Dimensiones turísticas, 4(Especial), 179-196. https://doi.org/10.47557/CKDK5549
León, A. (2015). La extensión universitaria en América Latina desde sus orígenes a la actualidad. En Memorias XIII Congreso Latinoamericano de Extensión Universitaria. La Habana, Cuba.
López, R. y Sánchez, B. (2017). La participación estudiantil en los proyectos de extensión: Fortalecimiento de la misión social universitaria. Educación Superior y Sociedad, 29(1), 60-75.
Lozano, E. y Fuentes, G. (2023). Impacto económico de la extensión universitaria en el sector turismo: Un análisis de casos en Latinoamérica. Gestión Turística y Sostenibilidad, 7(1), 35-50.
Martínez, J. (2020). La extensión universitaria rural: Un camino hacia el desarrollo sostenible y la equidad territorial. Revista de Extensión Agropecuaria, 10(1), 70-85.
Menéndez, G. (2017). Resignificación de la extensión a 100 años de la Reforma Universitaria de 1918. + E: Revista de extensión universitaria, (7), 24-37.
Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE). (2020). Plan Nacional de Conservación de Humedales 2020-2030.
Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ). (2022). Políticas Culturales para Pueblos Indígenas de Costa Rica.
Nan, L., González, O. y Batista, A. (2021). La extensión universitaria en la Universidad Internacional de Heilongjiang de la República Popular China. Revista Cubana de Educación Superior, 40(1).
Organización Internacional para las Migraciones (OIM) (2023). Migración en Centroamérica: Reporte sobre los flujos migratorios en la frontera norte de Costa Rica.
Ortiz-Riaga, M. y Morales-Rubiano, M. (2011). La extensión universitaria en América Latina: concepciones y tendencias. Educación y educadores, 14(2), 349-366. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-12942011000200007&lng=en&tlng=es
Peralta, M. (2018). La relación Universidad-Sociedad. Un marco para su debate a 100 años de la Reforma Universitaria. ConCienciaSocial. Revista digital de Trabajo Social, 1, 42-53.
Pérez, C. (2018). Didáctica inclusiva en programas de extensión: Atendiendo la diversidad educativa de los participantes. Revista de Pedagogía Universitaria, 23(2), 30-45.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2021). Informe Nacional de Desarrollo Humano de Costa Rica 2020: La sostenibilidad en acción. PNUD.
Rodríguez, M. y Vargas, P. (2022). Caracterización del sector productivo para programas de extensión: Lecciones aprendidas. Journal of University Outreach and Engagement, 4(2), 48-60.
Sandoval, E. (2022). El trabajo de campo en la investigación social en tiempos de pandemia. Espacio Abierto. Cuaderno Venezolano de Sociología, 31(3), 10-22. https://doi.org/10.36950/elies.2022.45.8852
Silva, D. y Costa, L. (2021). La brecha digital en la extensión universitaria: Desafíos y estrategias de inclusión. Comunicación y Extensión, 16(1), 105-120.
Universidad Nacional Estatal a Distancia (UNED). (2025). Sobre la Vicerrectoría de Extensión y Vinculación Territorial. https://www.uned.ac.cr/direccion-de-extension/sobre-la-vicerrectoria-de-extension-y-vinculacion-territorial
Información de las personas autoras
Luis Felipe Sancho-Jiménez: Maestría Académica en Desarrollo Sostenible, Licenciado en Gestión Ecoturística y Bachiller en Turismo Ecológico de la Universidad de Costa Rica, Costa Rica, profesor, investigador y extensionista del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).
Marcela Fernández Rodríguez: Profesional en educación y gestión ambiental, con formación en docencia, química y desarrollo sostenible. Posee una Maestría en Gestión Ambiental y Desarrollo Local del ICAP, una Licenciatura en Ciencias de la Educación con énfasis en Docencia y una base profesional en Química de la Universidad de Costa Rica. Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).
Isaura González Salas: MS.c Gerencia de Proyectos- CICAP, Licenciatura en Psicología. Actualmente directora del Instituto de Formación y Capacitación Municipal y Desarrollo Local-Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Lady Fernández Mora: Master en Administración de Proyectos (UCI), Gestora de Vinculación de la Unidad de Cooperación para la Transferencia Tecnológica y Educación (CTEC) del Instituto Tecnológico de Costa Rica
Declaración de autorías CRediT
Luis Felipe Sancho-Jiménez: Conceptualización, metodología, validación, análisis formal, investigación, revisión de datos, redacción del borrador original, redacción, revisión y edición, visualización.
Marcela Fernández Rodríguez: Conceptualización, validación, revisión de datos, redacción, revisión y edición, supervisión, administración.
Isaura González Salaz: Conceptualización, validación, revisión de datos, redacción, revisión y edición, supervisión, administración.
Lady Fernández Mora: Revisión de datos, redacción, revisión y edición, supervisión, administración.
|
Vicerrectoría de Extensión |