Recibido 11/02/2025 - Aceptado 21/04/2025

ISSN: 2215-2849 / e-ISNN: 2215-4752

Vol. 15(2), julio-diciembre, 2025

https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/dialogo

https://doi.org/10.15359/udre.15-2.5


portada

La psicología comunitaria rural y el psicodrama: una experiencia de trabajo grupal en la región Chorotega, Costa Rica

Rural community psychology and Psychodrama: An experience of group work in the Chorotega region, Costa Rica

A psicologia comunitária rural e o psicodrama: uma experiência de trabalho grupal na região Chorotega, Costa Rica

Francisco Javier Rodríguez Víquez

Escuela de Psicología, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica

https://ror.org/01t466c14

francisco.rodriguez.viquez@una.cr

https://orcid.org/0009-0008-2486-4571


Resumen

El artículo describe la vivencia de trabajo de extensión universitaria de un proyecto de la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional en 2024. Este trabajo se ubica en un contexto rural costarricense de la comunidad de Corralillo de Filadelfia, Guanacaste. Estas experiencias se plantean en forma de diálogo para situar cómo el psicodrama encuentra coherencia con la psicología comunitaria y con la extensión universitaria crítica. La metodología utilizada fueron dos momentos de trabajo comunitario con personas que padecen de enfermedad renal crónica. Se realizó mediante una entrevista individual semiestructurada con cuatro personas y un segundo momento de dos trabajos grupales con técnicas del psicodrama. El análisis de los datos se llevó a cabo por medio del análisis temático que ubicó similitudes temáticas en los instrumentos aplicados y se contrastaron con la teoría presentada. Más que describir lo obtenido en los instrumentos de investigación presentados, se buscó mirar esta experiencia no desde el elemento de la enfermedad renal crónica sino como aporte del psicodrama a la teoría y práctica comunitaria rural de la psicología. De esta forma, el presente artículo es un diálogo teórico y metodológico a partir de una experiencia situada. Se intentan responder a interrogantes como: ¿cómo se relacionan la espontaneidad y la transformación social? ¿Es posible hacer una extensión universitaria crítica en una zona rural con el psicodrama? Entre los hallazgos más importantes se pueden mencionar al método del Psicodrama como una referencia para la intervención comunitaria a la hora de trabajar una enfermedad crónica en una comunidad, mediante el habilitar espacios grupales las personas con este padecimiento pueden compartir experiencias a partir del diagnóstico, así el grupo es una red de apoyo para mejorar su calidad de vida.

Palabras clave: Psicología; comunidad; rural; psicodrama; extensión; enfermedad.

Abstract

The following describes the experience of university outreach work for the project conducted by the School of Psychology at the Universidad Nacional of Guanacaste, during the 2024 period. This work is located in the community in a rural Costa Rican context of Corralillo de Filadelfia, Guanacaste. These experiences are presented in the form of a dialogue to demonstrate how psychodrama aligns with community psychology and critical university outreach. The methodology used consisted of two phases of community work with people suffering from chronic kidney disease: a semi-structured individual interview with four participants and a second phase of two group projects using psychodrama techniques. Data analysis was conducted through thematic analysis, which identified thematic similarities in the instruments used and contrasted them with the theory presented. Rather than describing the findings from the research instruments presented, this study seeks to view this experience not from the perspective of chronic kidney disease but rather as a contribution of psychodrama to rural community psychology theory and practice. Thus, this article is a theoretical and methodological dialogue based on a situated experience. It seeks to answer questions such as: What does spontaneity have to do with social transformation? Is it possible to conduct critical university outreach in a rural area using psychodrama? Among the most important findings is the psychodrama method as a reference for community intervention when addressing chronic illnesses in a community. By creating group spaces, people with this condition can share their experiences after diagnosis, thus creating a support network for improving their quality of life.

Keywords: Community; psychology; rural; psychodrama; extension; disease.

Resumo

O artigo descreve a experiência de trabalho de extensão universitária realizada por um projeto da Escola de Psicologia da Universidade Nacional em 2024. Esse trabalho se desenvolve em um contexto rural da comunidade de Corralillo de Filadelfia, Guanacaste, Costa Rica. As experiências são apresentadas em forma de diálogo para situar como o psicodrama encontra coerência com a psicologia comunitária e com a extensão universitária crítica. A metodologia utilizada consistiu em dois momentos de trabalho comunitário com pessoas que sofrem de doença renal crônica. O primeiro momento envolveu a realização de quatro entrevistas individuais semiestruturadas; o segundo, dois encontros grupais utilizando técnicas do psicodrama. A análise dos dados foi feita por meio da análise temática, que identificou convergências entre os instrumentos aplicados e as teorias apresentadas. Mais do que descrever os resultados obtidos com os instrumentos de pesquisa, buscou-se compreender essa experiência não a partir da doença renal crônica em si, mas como um aporte do psicodrama para a teoria e a prática comunitária rural em psicologia. Dessa forma, o presente artigo constitui um diálogo teórico e metodológico baseado em uma experiência situada. Procuram-se responder questões como: como se relacionam a espontaneidade e a transformação social? É possível realizar uma extensão universitária crítica em uma zona rural utilizando o psicodrama? Entre os achados mais relevantes destaca-se o psicodrama como uma referência metodológica para a intervenção comunitária em situações de doença crônica. Ao criar espaços grupais, as pessoas com esse padecimento podem compartilhar experiências desde o diagnóstico, tornando o grupo uma rede de apoio que contribui para a melhoria da qualidade de vida.

Palavras-chave: Psicologia; comunidade; rural; psicodrama; extensão; doença.

Introducción

A modo de introducción, el presente artículo surge del trabajo realizado dentro del programa de la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional “Vivencias psicológicas y sociales de personas portadoras de la nefropatía mesoamericana y sus familias que residen en la región Chorotega: un abordaje desde la psicología de la salud y la sociometría” durante el año 2024. Si bien los objetivos se basan en describir las experiencias de vida de personas con la enfermedad renal crónica no tradicional de la zona Chorotega de Costa Rica lo que aquí se narra es un compartir de cómo el psicodrama trabaja en comunidades por medio de la extensión universitaria crítica latinoamericana.

Por esta razón, el trabajo se ubica dentro de una idea de extensión universitaria que implica también el trabajo de estudiantes avanzados de la carrera de psicología, quienes participaron desde el rol de personas profesionales en psicología en donde se brindaron espacios de escucha terapéutica.

La relevancia del trabajo presentado en este artículo recae en poner a dialogar estas propuestas teóricas y ver cómo se amoldaron para producir un proceso grupal. Montero (1984, 2003), como representante base de la psicología comunitaria latinoamericana, insiste en compartir la creación de conocimiento grupal en una comunidad en donde la investigación y su promulgación son bases para crear aprendizajes y aportar a la teoría y praxis de la intervención social. Esta propuesta analiza cómo un grupo de personas con enfermedad renal crónica de una comunidad rural de la región Chorotega responde ante el psicodrama en aras de la extensión universitaria y viceversa; intervención que sirve de ejemplo de la acción social crítica universitaria.

Se puede encontrar el Estado de la cuestión sobre el tema, en el cual se abordan algunos de los trabajos realizados sobre la temática y con el método psicodramático. Posteriormente, el marco teórico se divide en dos apartados: por un lado, se mencionan algunos de los conceptos de la psicología comunitaria que ayudan a explicar las experiencias de este artículo como lo rural, la transformación psicosocial, la ética de trabajo y la psicología comunitaria dentro del trabajo de extensión universitaria. Por otro lado, se destacan elementos del psicodrama que son un referente de cómo entender el proceso grupal, se presentan conceptos como el grupo, la empatía, la identificación, el factor e, la creatividad y la catarsis.

Seguidamente, en la sección de la metodología se utilizó un análisis temático y un enfoque cualitativo para aplicar las entrevistas semiestructuradas a personas portadoras de la enfermedad renal crónica y, posteriormente, se realizaron dos sesiones grupales con psicodrama, en las cuales se exploraron las vivencias de tener dicho padecimiento, este momento grupal tuvo un registro de audio y fotos.

Finalmente, los principales hallazgos se categorizaron en: la presencia de la psicología en lo rural, de lo individual a lo grupal; el espacio grupal comunitario, espontaneidad y transformación social; la extensión universitaria crítica latinoamericana y el trabajo con el psicodrama.

Estado de la cuestión

La búsqueda de trabajos previos nos ubica en líneas temáticas como el trabajo con psicodrama en la comunidad con un enfoque de transformación social y que movilizaron a las comunidades a crear sus propias soluciones. Otro es el estudio en temas de salud mediante el psicodrama, en el cual el grupo convocado se hizo por diagnóstico de enfermedades mentales para procesarlas en el espacio. Otro eje temático son los trabajos realizados en un proceso grupal con personas diagnosticadas con enfermedad renal crónica. Y, por último, el estudio en Costa Rica sobre la enfermedad renal crónica a cargo del Programa Salud, Trabajo y Ambiente de la Universidad Nacional.

De esta forma, nos encontramos con el trabajo del Teatro Espontáneo Comunitario, a cargo de Flores (2010), cuyos planteamientos se relacionan con crear protagonismo en las personas participantes; se considera uno de los antecedentes fundamentales. Los trabajos más valiosos para este artículo se titula llamado “Teatro Espontáneo Comunitario. Un recurso metodológico para el desarrollo de las comunidades” (2010), en el cual se desarrollan herramientas para el accionar grupal comunitario y así crear propuestas autóctonas de las personas participantes para lidiar con problemáticas puntuales.

Mario Flores ha sido docente invitado de la Escuela de Psicología de la UNA y ha marcado una pauta en el entendimiento de las comunidades, reza que se entra a una comunidad descalzo y en silencio. A su vez, también cumplió un rol de intervención del trabajo, así que de este autor se desprende la comprensión de la comunidad y del rol de la persona extensionista universitaria.

En esta misma perspectiva está Mongeotti (2023), con “Psicodrama con adolescentes en un espacio comunitario desde una perspectiva histórico-cultural”, quien usa el método para crear un espacio alternativo para jóvenes en la comunidad; en este caso, en particular, las personas adolescentes tenían una participación voluntaria sin obligatoriedad. El trabajo abrió un espacio lúdico en donde no se castigaba ni juzgaba y así pudieron compartir con libertad la expresión de su rebeldía, la reelaboración de sus resistencias y el análisis de sus necesidades y conflictos. De esta manera, el espacio grupal con psicodrama permite procesar emociones y sensaciones comunes de este grupo etario que también tienen experiencias similares por sus características, lo cual pone como protagonista de ese descubrimiento a las personas participantes.

Ahora bien desde una perspectiva más clínica del trabajo en salud mental se encuentra Herranz (2018) con “Psicodrama: Un escenario al servicio de la clínica”, quien trabaja con síntomas y síndromes como las alucinaciones auditivas, la ideación y la conducta autolítica, el estrés postraumático y el trastorno límite de la personalidad; esto enmarcado desde técnicas de trabajo grupal con psicodrama. Aporta por el uso del psicodrama en un proceso grupal con una temática de salud mental específica. Esta investigación es una posibilidad de trabajo desde el área clínica para lidiar con trastornos mentales de una manera grupal y constructiva enfocándose en las capacidades y necesidades de la población.

Algunas investigaciones sobre el tema de la enfermedad renal crónica en grupo las podemos encontrar en antecedentes como el que presentan Machuca, et al. (2011), quienes realizan una “intervención psicológica grupal en pacientes con problemas renales crónicos y hemodiálisis” en Cuba mediante grupos de sensibilización. Esta intervención concluyó que el espacio grupal genera una oportunidad para la reflexión crítica de las personas pacientes sobre sus problemáticas, también se muestra la importancia de evidenciar el protagonismo que tienen las personas participantes ante su salud y la necesidad de trabajar lo emocional de este padecimiento.

Anudado a lo anterior, Gómez (2023), con “Hombres de Corralillo y sus familias cuidando su salud: encuentros grupales para el acompañamiento psicosocial del padecimiento de la nefropatía mesoamericana”, expone un antecedente inmediato del proyecto en el cual se enmarca el trabajo. En dicha investigación, se utilizó psicodrama y teatro espontáneo para trabajar con hombres de la comunidad de Corralillo, las recomendaciones y conclusiones evidencian la necesidad de continuar la línea de trabajo grupal, así que es fundamental exponer las experiencias del 2024 en la comunidad y con personas que también fueron parte del proceso de dicho proyecto de graduación. El proceso grupal que tuvo la comunidad en esta experiencia permitió compartir, a profundidad, las emociones y sensaciones surgidas al ser un hombre portador de la enfermedad renal crónica no tradicional.

Otro de los trabajos realizados son los del Programa Salud, Trabajo y Ambiente (SALTRA) de la Universidad Nacional, específicamente el consorcio CURE con su estudio sobre la Enfermedad Renal Crónica no Tradicional (ERCnt), los cuales han investigado el fenómeno planteándose como objetivo analizar factores de riesgo de origen biológico mediante el análisis de la composición de las muestras periódicas de sangre, orina y cabello tomadas a las personas voluntarias. Además, este estudio incluye el análisis de factores de riesgo de carácter ambiental, en muestras de agua para consumo humano y del aire que se respira en las comunidades, considerando la exposición a la quema de plantaciones de caña de azúcar durante la zafra y la exposición por la deriva de las aplicaciones aéreas de plaguicidas. Este trabajo arroja elementos del comportamiento de la enfermedad en la región, lo cual también da un contexto sobre cómo entender dicha problemática. Además, esta intervención abarca Bagaces y Cañas, en Costa Rica; Los Santos, Herrera y Coclé, en Panamá; y Escuintla, en La Democracia, Guatemala y se desarrolla paralelamente en El Salvador, Nicaragua y la India durante el año 2025.

Estas investigaciones aportan, de manera ontológica, epistemológica y práctica, cómo entender al psicodrama en comunidad, ya sea desde una perspectiva ética de acción social o bien desde el trabajo con el método para procesar emociones y vivencias propias de tener el diagnóstico de un padecimiento, en este caso la enfermedad renal crónica.

Marco teórico

La psicología comunitaria y lo rural

Para Montero (1984), los objetivos de la psicología comunitaria se ubican en producir movimientos de acción psicosocial que sean transformadores en dos sentidos: (l) la autogestión de las personas con quienes se trabaja en la intervención comunitaria; esto en el sentido de ser objeto estudiado que también es sujeto estudiante y así, toda transformación tiene influencia en las redes sociales de la comunidad, incluido a las personas psicólogas que fungen como facilitadores grupales y agentes de cambio. (2) La posibilidad de acción de cambio recae en la comunidad como ente capaz y con poder para lograr soluciones. El quehacer del profesional en psicología consiste en lograr que las personas de la comunidad, mediante la reflexión crítica, tengan conciencia de su situación y sus necesidades así puedan asumir su transformación desde la autogestión.

En la psicología comunitaria es necesaria la praxis en diálogo con la teoría en dónde se produce un conocimiento desde la creación conjunta y contextualizada. Esto es “una forma de lograr una explicación integradora y una comprensión verdadera de la situación” (Montero, 1984, pp. 397-398).

Con la idea de entender la comunidad y la labor de la psicología en esta, el psicodrama dialoga como método y paradigma, pues la coincidencia política y ética hace que su entender dentro de la comunidad sea coherente con estos planteamientos teóricos. Así, el psicodrama se ubica y cobra forma en la intervención comunitaria.

Lo rural

El trabajo de extensión universitaria realizado en esta experiencia responde a una idea de lo rural, la cual se va a entender como aquellos espacios o campos de tierra con sistemas de relaciones que crean diferenciación social (Astudillo y Muñoz, 2016); así se cristaliza un sistema local de posiciones sociales que se distancian según su poder (cultural, social, político o simbólico). Estos campos crean una dominación asimetría entre posiciones y acumulación de las diferentes clases de poderes o formas del capital, la tendencia de entender la ruralidad se basa en que existen bajas condiciones de bienestar como la ausencia de servicios, infraestructuras y atrasos culturales como el analfabetismo; sin embargo, es necesario entender otras variables en el concepto, porque las nuevas tendencias económicas globales provocan que para suplir los modelos desarrollistas se instauren industrias, y así los territorios rurales se puedan entender como construcciones sociales que funcionan como un trasfondo para las comunidades en donde existen prácticas basadas en planteamientos de desarrollo convencionales. Entonces, la oportunidad de trabajo y servicios básicos definen los accesos que tienen estas comunidades, pues se encuentran condicionadas a lo que el interés económico de las empresas pueda ofrecerles.

El trabajo realizado se ubica en Corralillo de Filadelfia, Guanacaste, territorio con pocos accesos (solo cuenta con una escuela, un salón multiusos, una iglesia evangélica, una iglesia católica y un mini super), en donde las personas que la habitan lidian entre las plantaciones de caña y de melón. El ingenio de estas empresas productoras es la única opción real de trabajo (al menos durante la cosecha). En este contexto, su población debe transportarse a lugares como Filadelfia o Liberia cuando necesitan algún servicio específico por su condición de salud. En esta comunidad, los servicios como la psicología y los centros de salud (EBAIS) no existen.

Transformación psicosocial

Como parte de la lógica de intervención de la psicología comunitaria el trabajo busca que los “actores sociales tengan capacidad de decisión, el control de sus propias acciones y la responsabilidad por sus consecuencias. Supone también una redefinición del poder” (Montero, 2003, p. 44.)

De acuerdo con Montero (2003),

Las acciones psicosociales comunitarias de reflexión, decisión y planificación dirigidas a la transformación, de manera participativa, tienen carácter democrático. En tal sentido son acciones políticas, pues son formas ciudadanas de ejercer la democracia. Toda transformación comunitaria debe estar acompañada por la producción de conocimiento acerca de las circunstancias específicas, así como acerca de la identidad social y de las acciones realizadas, uniendo el saber del sentido común con el saber científico y profesional (...) Las transformaciones son producidas por la acción de los miembros de la comunidad en un proceso de fortalecimiento o potenciación a través del cual los recursos y las capacidades existentes son desarrollados y otros nuevos son adquiridos, mediante la organización y el mantenimiento de redes que intercambian servicios y apoyo sociopsicológico (...) Por lo tanto, los participantes en el trabajo psicosocial comunitario son actores sociales dinámicos, constructores de cambios (p. 44).

La ética de trabajo

En relación con el punto anterior, la forma en la cual se entra a las comunidades marca una pauta política sobre las dinámicas de poder y las problemáticas sociales. Para Montero (2003), el trabajo con las comunidades exige una perspectiva holista de la situación, en la cual los factores sociales, culturales, políticos, económicos, afectivos, cognoscitivos y motivacionales sean considerados. De esta forma, entender las vivencias psicosociales de las personas con enfermedad renal crónica no solo se entiende desde lo biomédico de las consecuencias de la enfermedad, sino que se considera a la comunidad con sus dinámicas como significante dentro de la situación de salud presentada. Esto lleva a otro punto: la salud mental y la salud comunitaria no son consideradas de carácter individual, sino que residen en las relaciones interpersonales, contextuales y sociales. Por otro lado, al hacer énfasis del cambio social se incluyen la promoción de la salud y la prevención de los problemas sociales y sanitarios o bien a disminuir los factores de riesgo. Finalmente, se entiende que las comunidades son las protagonistas de su destino.

La psicología comunitaria dentro del trabajo de extensión universitaria

Dentro de los planteamientos del programa mencionado se encuentra la necesidad de investigación, docencia y la extensión. Esta última toma en cuenta los planteamientos de Tommasino y Cano (2016), quienes plantean el concepto de extensión crítica, el cual busca dos objetivos dialécticamente relacionados: la formación de personas universitarias y la posibilidad de crear procesos con compromiso social. El segundo objetivo se propone contribuir con los procesos de transformación y autonomía de las comunidades en donde se generan los procesos de poder popular.

De esta manera, la extensión es un:

proceso de intervención en lo social, que alberga discusiones teóricas, éticas, políticas y metodológicas sobre el vínculo universidad-sociedad, debates entre concepciones sobre el cambio social y el rol del conocimiento (...) esta perspectiva cuestiona y reconfigura la investigación y el proceso de enseñanza aprendizaje (...) para operar una transformación significativa (en la universidad en su conjunto, en la concepción de sus funciones sustantivas, en su organización curricular y pedagógica, en los vínculos que establece con la sociedad) (Tommasino y Cano, 2016, p. 21).

El psicodrama

El psicodrama fue el método utilizado para construir las experiencias presentadas en donde se plantearon técnicas, sesiones y momentos grupales que respondieron a seguir un camino para cumplir un objetivo particular. Para Reyes (2006):

El psicodrama es un paradigma del que se deriva una teoría, un método y una técnica. Es un paradigma en tanto constituye una cosmovisión del ser humano y de sus aspectos vitales más relevantes, el cual lleva implícito una epistemología, una forma de conocimiento y de acceder a las distintas dimensiones del mundo social e intrapsíquico. A partir del paradigma se desprende un método en donde lo vincular, corporal, lo escénico, lo metafórico, lo creativo y lo estético son parte de su desarrollo. El método psicodramático se sustenta e interviene sobre la posibilidad de un vínculo cuyas características activan un cambio, una renovación, una resignificación (p. 1).

En este sentido, un proceso grupal con psicodrama puede permitir que las emociones del grupo circulen de forma adecuada de modo que no se cristalicen y se puedan entender desde la empatía y la identificación.

El grupo

Rivière (1997) lo define como un “conjunto restringido de personas ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio y articuladas por su mutua representación interna, que se plantea explícita e implícitamente una tarea que constituye su finalidad” (p. 152). Estas personas de la comunidad de Corralillo se ubican en un espacio-tiempo y participar partía de sus propios intereses. Es necesario tener en cuenta los procesos de aprendizaje y comunicación que surgen en el grupo, entendidos para este autor como los “aspectos que forman una unidad y son interdependientes. La comunicación es el riel del aprendizaje” (p. 63).

Relacionado con el concepto de grupo, Bello (2002) menciona que “siendo el psicodrama un método creado en, desde y para el grupo, favorece la integración grupal y la elaboración de situaciones grupales de conflicto o de crisis” (p. 45).

La empatía

Es la posibilidad que tiene todo ser humano de ponerse en el lugar de la otra persona. Moreno (1993) creador del psicodrama la explica con el siguiente poema:

Arrancaré tus ojos y los colocaré en el lugar de los míos,

y tú arrancarás mis ojos y los colocarás en el lugar de los tuyos,

Entonces... Te miraré con tus ojos y tú me mirarás con los míos.

Este concepto enmarca una forma de entender la dinámica grupal, pues se generó empatía para que el proceso grupal fuera más profundo a lo largo de las sesiones. De esta manera, el compartir de las experiencias individuales surge de manera más orgánica y se convierten en historias grupales.

La identificación

Parte de lo que sucede dentro de un proceso grupal, a la par de la empatía, es la identificación, considerada como el proceso de reconocer en el otro vivencias propias o similares. Al respecto, Moreno (1967), citado por Población (1997) mediante el concepto de la tele, define la identificación como “la percepción interna mutua de los individuos” (p. 86), o bien como la percepción y predilección positiva o negativa que se tiene sobre la otra persona, sea esto consciente o inconsciente. La identificación funciona como el material que permite mantener al grupo unido. En esta experiencia en particular, el proceso con un tema comunitario convocó al grupo. Este concepto se relaciona directamente con la empatía, pues entre más empatía exista entre las personas, más posibilidad de identificación con sus historias existe al escuchar otras experiencias similares.

La catarsis

Verbalizar produce catarsis, esto despliega emociones y así las personas experimentan sentimientos de alivio, relajación, libertad, empoderamiento, equilibrio e integración de las experiencias vividas individualmente a ser reconocidas de forma grupal. Esto, a su vez, permite que las emociones que surgieron en una experiencia, al ser contada de nuevo y verla concretizada en técnicas como la escultura, se resignifiquen y adquieran nuevos sentidos (Garrido, 1978).

El factor e y la creatividad

Este factor es la posibilidad de que exista espontaneidad. Garrido (1978) lo explica como una fuerza cuya finalidad consiste en “poner al sujeto en disposición de obrar espontáneamente, sin prejuicios ni ataduras (...) la enfermedad radica en la falta de espontaneidad y la función de la terapia es devolverla al paciente” (p. 130). A menos espontaneidad habría más cristalización de los roles que mantienen conductas de riesgo o una situación problema que genera incomodidad.

Por otro lado, la creatividad sería la acción espontánea de crear o, como Bezanilla (2011) señala, “se refiere al acto mismo, mientras que la espontaneidad se refiere a la preparación para este; lo que significa que la persona es espontánea mientras busca comportamientos nuevos y adecuados, y es creativa cuando los encuentra” (p. 19). Entre más espontaneidad exista en las personas, mayor creatividad habrá en la vida cotidiana, pues se amplían sus posibilidades de accionar para responder a problemas conocidos.

Metodología

Se plantearon dos momentos de trabajo: 1) entrevistas individuales y 2) trabajo grupal con la comunidad. Las primeras se plantearon desde una estructura base que buscó conocer cómo es la vivencia de la enfermedad renal crónica a nivel de tratamientos, de familia, de recursos comunitarios y de historia de vida de las personas.

En el segundo momento de trabajo se realizaron dos sesiones grupales, en las cuales se consideraron temas relacionados con la experiencia de vida con la enfermedad renal crónica que se evidenciaron en las entrevistas individuales. Desde la lógica del psicodrama, se plantearon tres momentos en las sesiones: 1) caldeamiento (etapa rompehielo), 2) la escenificación (aquí surgía el compartir de las experiencias en dónde se utilizaban técnicas como escultura, cambio de rol, concretización, doblaje y otras, con el objetivo de comprender las experiencias de vida de las personas de la comunidad con la enfermedad renal crónica) y 3) el compartir (espacio de cierre de la sesión en donde se compartieron sensaciones, emociones y aprendizajes consecuentes del proceso grupal).

Contexto del trabajo

León-Páez et al. (2020) mencionan que, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social, Guanacaste es la provincia con más casos registrados de la enfermedad renal crónica no tradicional. La cantidad de personas hospitalizadas por este padecimiento llega a 112,9 pacientes por cada 100 000. Este dato ha provocado preocupación en las autoridades de salud que han llegado a alertar la presencia de la enfermedad, de esta manera se han realizado medidas como la campaña preventiva “Riñón Sano” en el 2015 y el 2016.

Además, existen protocolos interdisciplinarios que son una guía para el tratamiento integrado hacia la persona enferma. Por su lado, la enfermedad renal crónica no tradicional (ERCnT) se asocia con la ruralidad y el trabajo agrícola, condición que aumenta el riesgo para desarrollar la enfermedad ya sea por la sobreexposición al calor, a los agroquímicos o el insuficiente consumo de líquidos (León-Páez et al., 2020). El presente artículo se centra en la comunidad de Corralillo, Filadelfia de Guanacaste, grupo formado por autoconvocatoria y por el interés de compartir sus experiencias de vida como personas con esta enfermedad, se centra en el período que va de marzo a noviembre del 2024 en cuyo tiempo se realizaron dos sesiones grupales y cuatro entrevistas individuales. Las sesiones se realizaron en el salón multiusos de la comunidad de Corralillo.

Técnicas de recolección

Según León-Páez et al. (2020), el programa “Vivencias psicológicas y sociales de personas portadoras de la nefropatía mesoamericana y sus familias que residen en la región Chorotega: un abordaje desde la psicología de la salud y la sociometría” tiene como primer objetivo específico “describir las principales experiencias ante la enfermedad, tratamientos y cambios en el estilo de vida de las personas portadoras y sus familias a partir del diagnóstico de la nefropatía mesoamericana” y para responder a este se aplicó la técnica de recolección de entrevista semiestructurada. Por otro lado, para el objetivo específico 3:“desarrollar un proceso de acompañamiento grupal a personas portadoras de la ERCnT y a sus familias, que inciden en el mejoramiento de la calidad de vida durante el curso y tratamiento de la enfermedad”, se hizo registro de audio y fotos en los dos momentos de trabajo grupal con psicodrama. Así, se expone la utilización de las entrevistas no estructuradas, la grabación en audio y fotos de las sesiones grupales.

Entrevistas no estructuradas: según Hammer y Wildavsky (1990), la entrevista semiestructurada se caracteriza por su flexibilidad. En ella es necesario investigar previamente sobre el tema a estudiar para enfocar la entrevista en lo que se cree necesario profundizar. Estas entrevistas dieron cabida a habilitar un espacio individual de escucha terapéutica, pues al proponer entrevistas semiestructuradas no se “cortaba” el discurso de las personas, sino que eran quienes guiaban la entrevista a modo de contar su historia de vida con la enfermedad renal crónica y el significado de esta dentro de sus familias. De esa forma, se realizaron cuatro entrevistas, las cuales tuvieron un registro en audio de seis horas totales.

Audio de la sesión grupal: para captar los comentarios y las participaciones audibles de las personas que formaron parte del proceso grupal de dos sesiones, se utilizó un teléfono celular de gama media, la y con la aplicación de grabadora se registró la información. Luego, el audio se transcribió y se relacionó con las imágenes captadas en el proceso grupal. Este material contó con un registro de cuatro horas totales.

Fotografías: de igual manera, las fotografías se realizaron a través de la cámara de un celular de gama media con 50 megapíxeles. Se fotografiaron momentos específicos de las sesiones, como dinámicas o técnicas psicodramáticas como la escultura.

Análisis de los datos

La información recopilada se procesó mediante el análisis temático y el enfoque metodológico cualitativo, el cual buscó encontrar similitudes y patrones temáticos en la entrevista y el momento grupal (Braun y Clarke, 2021). Este cuenta con algunos pasos básicos para el manejo y procesamiento de lo obtenido, a saber:

-Familiarizarse con los datos: en este momento se ubicaron los instrumentos aplicados para su posterior análisis.

-Leer y revisar detenidamente los datos para generar códigos: se revisaron los datos y se generaron códigos para ubicar la información en categorías iniciales.

-Identificar conceptos, ideas o patrones recurrentes importantes a partir de los códigos: se crearon las categorías a partir de la identificación de los patrones encontrados en los instrumentos.

-Revisar detalladamente los temas surgidos.

-Definir, analizar e interpretar patrones de significado o temas en los datos: momento en el que se puso en diálogo esas categorías surgidas con las teorías expuestas para dar una respuesta a lo sucedido.

Criterios de selección de las personas participantes

Existía un contacto previo con una persona clave de la comunidad, dicho contacto mencionó en un grupo de WhatsApp que se iban a realizar espacios grupales para hablar de la enfermedad renal crónica. De esta manera, la convocatoria fue voluntaria y libre. Las personas participantes contaron con las siguientes características:

-Ser mayores de edad.

-Ser habitante de la comunidad de Corralillo de Filadelfia.

-Padecer la enfermedad renal crónica o bien ser familiar de alguien con dicha enfermedad.

-Firmar un consentimiento informado que aclaraba la participación en el espacio.

De esta manera, se contó con la participación de 20 personas de la comunidad en los espacios grupales y con cuatro entrevistados.

Principales hallazgos

A continuación, se presentan algunos hallazgos a raíz del análisis de las experiencias vividas según la información recuperada de los instrumentos utilizados.

Análisis de los datos

De acuerdo con los pasos del análisis temático la información extraída del material de las sesiones grupales y de las entrevistas individuales se subdividió en categorías según coincidencia en su contenido.

La presencia de la psicología en lo rural

Como hemos visto con Montero (2003), parte de la labor de la psicología en comunidad se relaciona con crear condiciones de autogestión en las personas para que sean ellas las protagonistas de las mejoras en sus condiciones de vida. En una comunidad rural en la donde no hay servicios de salud, la extensión universitaria de la Universidad Nacional cobra el sentido de ser la universidad necesaria, pues se deben potenciar los recursos públicos que utiliza la institución para llevar espacios como el aquí narrado a comunidades que se encuentran olvidadas tanto simbólico como geográficamente.

La necesidad explícita de las personas con quienes se trabajó de apalabrar sus vivencias era alta, pues tienen un tratamiento biomédico para controlar su enfermedad, pero este no incluye lo emocional.

Trabajar en mejorar la condición de vida de las personas y ser agentes de cambio se relaciona con crear espacios de acompañamiento y de escucha activa a personas que no cuentan con los recursos para poder acudir a psicología en un ámbito privado, pues no existe psicología en el servicio público de salud de la región.

Ir a una comunidad rural también es aprender cómo se alimenta la teoría con la sabiduría cotidiana de las personas y cómo estas pueden aportar ideas para tener una vida más plena con la enfermedad renal crónica. Es compromiso ético y político de la universidad ir a lo rural y es coincidente con la psicología comunitaria en tanto la forma en cómo entender una comunidad.

De esta manera, la psicología con compromiso social tiene como tarea comunitaria llegar a lo rural y abrir espacios de reflexión y transformación psicosocial. De este modo, se plantean comentarios como “Me voy a llevar algo de aquí… ustedes vienen a darnos ánimo a nosotros a seguir adelante, nos hace falta hablar con alguien de esto. Gracias a dios, digo, que vinieron desde muy largo a oírnos a nosotros, nos hace bien conversar en este grupo, porque aprendemos que no estamos solos, aquí es seguir luchando” (Entrevista a participante 3), que son resultado de poder llevar la psicología a comunidades rurales con afectaciones en la salud comunitaria.

En esta experiencia, el entender la vivencia de la enfermedad renal crónica en comunidad abre canales y redes sociales para que la comunidad tenga la iniciativa de crear ambientes más favorables para su bienestar. Además permite considerar los recursos de la comunidad con el fin de ver cómo se pueden transformar para mejorar o bien se problematiza con qué cuentan desde lo real y cómo esto puede ser un elemento para aprovechar. Un ejemplo es la autogestión comunitaria del espacio del salón multiusos, que en este caso sirvió de infraestructura para sostener los momentos grupales y las entrevistas.

Figura 1. Salón multiusos de la comunidad de Corralillo, Guanacaste.

¿Qué nos dice esto sobre el trabajo con psicodrama en esta experiencia en particular? Si bien la enfermedad es crónica y no hay posibilidad de cura, la presencia de la psicología en las comunidades rurales se relaciona con fortalecer el tejido social y permitir que surja el apoyo, la ayuda mutua y la autogestión.

De lo individual a lo grupal

Las sesiones se efectuaron con el objetivo de abrir un espacio en el salón multiusos de Corralillo a la 1 p. m. para realizar entrevistas individuales a las personas interesadas en participar. Posteriormente a las 3 p. m., se coordinó el espacio grupal, el cual se realizó desde las dinámicas del psicodrama con técnicas como cambio de rol, escultura y doblajes.

El psicodrama cuenta con momentos de caldeamiento, escenificación y compartir. El primer momento de las entrevistas servía como una especie de caldeamiento, pues tanto la persona psicóloga como la participante de la comunidad se preparaban temáticamente para el espacio grupal, se puede decir que la entrevista servía como un momento en donde surgía la confianza y el respeto.

El espacio grupal empezaba con caldeamientos para conocer emociones, percepciones y vivencias de las personas de la comunidad con la enfermedad renal crónica. Así, se movilizó al grupo para que compartieran experiencias propias, acción que provocó resonancias entre las demás y en donde surgió la empatía y la identificación.

De esta manera, el espacio grupal funcionó como un momento de escucha terapéutica en un contexto sin servicio en psicología; esto se puede relacionar con un comentario de un participante en el cierre de la sesión 2: “sí fue algo muy duro, pero ahí estuvimos, lloramos juntos y de todo, pero ya después yo comencé a darle valor, darme ánimos, decirme que diay teníamos que luchar con esa enfermedad, que había médicos que podían tratarlo y aquí vemos que no estamos solos, aprendemos de otros”. Lo anterior también refleja que el espacio grupal permitió la experimentación de la catarsis mediante el compartir el mundo interno con el grupo; de esta manera, funcionó para crear redes de apoyo comunitario para quienes estaban con alguna dificultad específica.

Anudado a lo anterior, la catarsis se experimenta grupalmente al ver la historia personal que se encuentra en el mundo interno en el afuera, esto permite una nueva elaboración simbólica de la escena compartida.

Se transita de vivir de forma individual la experiencia de tener una enfermedad crónica con la resignificación de esa experiencia compartida en un espacio grupal en donde existen vivencias similares. Esto se puede ejemplificar con “ver que otras personas también tienen miedo por el tratamiento me hace tener un poco de tranquilidad, no estoy solo, no es solo a mí que me pasa” (Entrevista a participante 2). Así, lo que significa tener esta enfermedad no se vive en soledad sino desde el acompañamiento comunitario, esto se puede evidenciar cuando se dijo que “venir aquí y escuchar a otras personas pasar por lo mismo me hace pensar que no estoy solo” (Comentario de un participante en el cierre de la sesión 1.)

En este espacio lo individual se convierte en grupal porque el tema personal se comparte en el grupo, deja de ser una vivencia particular para convertirse en una historia de más personas y, por lo tanto, las emociones, las sensaciones y las experiencias dejan de ser únicamente del mundo interno de las personas, sino que pasa a un plano comunitario.

El espacio grupal comunitario

Es un espacio para la creación colectiva comunitaria en busca de mejorar sus condiciones de vida. El espacio grupal comunitario permite que surja la transformación psicosocial y son las mismas personas de la comunidad las protagonistas en tanto propusieron ideas que mejoraran sus condiciones pues son ellas las expertas de su comunidad y de su cotidianeidad. De esta forma, el espacio grupal comunitario permite la autocrítica y la reflexión de las personas, una participante comparte al final del ejercicio de “¿qué tanto me cuido?”: “Me di cuenta de que no me cuesta nada acompañar a otras personas pero no me gusta que me acompañen a mí, tendré que cambiar algo de eso, con el grupo me di cuenta de eso”.

El protagonismo de las personas participantes en sus propios temas comunitarios forma parte del objetivo de crear espacios grupales. Se mira al grupo como capaz de gestionarse y con herramientas óptimas para lograr una mejora, aquí la persona psicóloga tiene el rol de agente de cambio, pues es quien acompaña en el autodescubrimiento de sus capacidades a la comunidad. Además, esta idea coincide ontológicamente con los principios de la psicología comunitaria, la extensión crítica universitaria y el psicodrama.

El espacio grupal facilita afianzar los lazos sociales de una comunidad encontrándose en otros temas que les convoca más allá del espacio físico. En el grupo, la comunicación permitió el aprendizaje o bien una transformación social; de esta manera, el comunicar es el medio por el cual surgen nuevas ideas de cómo enfrentar a la enfermedad.

Figura 2. Momento grupal de reconocer las redes comunitarias

En ese espacio grupal comunitario se procesan emociones, se comparten historias, se potencia la empatía, surge la identificación, se cuentan miedos pero también alegrías y que hace reflexionar a quienes participan en asumir un rol protagonista en sus vidas. Así como se observa en la entrevista a la persona participante 1, cuando menciona que “sí, porque imagínate que usted esté bien y que de un momento a otro y como dicen, cuando le cae un balde de agua fría a uno, eso me cayó hacia mí. Pero después de compartir esto aquí también aprendo a no echarme a morir y me siento escuchado.” El grupo acompaña y no deja solo, sostiene, es metafóricamente una red que se teje y da sostén en donde se busca la suficiente confianza para permitirse sentir sin ataduras.

Espontaneidad y transformación social

El espacio grupal realizado desde el psicodrama buscó potenciar el factor e, así la idea de, como menciona Bezanilla (2011), poner a la comunidad en disposición de accionar espontáneamente para mejorar sus condiciones de vida, desde sus recursos y desde lo real es el cómo se manifiesta la transformación social. La idea de transformar no radica en curar la enfermedad, sino en ver cuáles roles están cristalizados y qué provocan malestar con relación con la enfermedad renal crónica y cuánto de esa situación se puede mejorar. Lidiar de una manera más creativa ante condiciones desfavorables de salud sería la idea de la espontaneidad y de la transformación social en este caso.

Para Montero (2003) la acción de la comunidad permite un proceso de fortalecimiento, pues se validan los recursos del grupo y, por ende, el protagonismo de transformación social recae en sus habitantes para accionar. Esto se relaciona directamente con la espontaneidad de las personas participantes, pues sirve como potenciador para encontrar posibilidades de acción o bien analizar cómo las costumbres y actitudes de la otra persona pueden colaborar en mejorar sus condiciones de vida. Esto se puede encontrar en un comentario de cierre de la sesión 2 en donde se dice: “también reconocerse y saber que tal vez hay algo que se comparte aquí que me podría ayudar a mi”.

El grupo es potenciador de la espontaneidad, se abre a la posibilidad de compartir la experiencia vivida, lo que ya de por sí transforma esa vivencia pues se convierte en una historia grupal, como menciona un participante: “no le digo que yo me cuido, eso es lo que tengo que hacer, hay muchas personas que no se cuidan. O sea que yo he venido y he podido descargar un poco de problemas y veo que muchos estamos parecidos…” (Comentario durante el ejercicio de “¿qué tanto me cuido?”).

Así, la persona 4 al ser entrevistada menciona que “uno escucha otras formas de poder hacerle frente a la enfermedad y algunas cosas se pueden poner en práctica”; esto ejemplifica aprender a tener nuevas formas de vivir con su enfermedad, en donde se aumenta la gama de acciones que pueden considerarse para mejorar su calidad de vida, esto coloca a quienes realizan la intervención comunitaria en un rol más allá de las paredes universitarias.

La transformación social, entonces, no solo radica en qué mejoras comunitarias pueden buscar las personas participantes de este proyecto, sino también con la forma en cómo se entiende la enfermedad de manera individual y cómo ésta adquiere otro sentido cuando es contada en un espacio grupal. Al respecto, una participante comenta al final del ejercicio de “¿qué tanto me cuido?”, “voy a tener que ir pensando en eso (refiriéndose al autocuidado), porque todos nos vamos a enfermar alguna vez de algo”. Esto señala una reflexión sobre el significado que se le da a la enfermedad y las formas en cómo se puede mejorar su calidad de vida tras grupalizar una idea.

Figura 3. Actividad sobre “¿qué tanto me cuido?”

Nota. Momento final de la sesión del 4 de noviembre de 2024

Así como en el psicodrama, en dónde cada persona es protagonista de su propia vida y es capaz de crear herramientas para mejorar sus condiciones, la transformación social se ubica en este punto de entender a la comunidad como autogestora capaz de su propio desarrollo, incluyendo mejorar sus condiciones de salud.

La extensión universitaria crítica latinoamericana y el trabajo con psicodrama

Tommasino y Cano (2016) exponen que la extensión es un proceso educativo que busca la transformación y rompe con la dinámica de los roles estereotipados de académico y persona de la comunidad o bien de objeto-sujeto de estudio, así todas las personas pueden aprender y enseñar. Es un proceso que aporta a la producción de aprendizajes nuevos y ubica el conocimiento académico al lado del saber popular, también se busca incentivar la creación de propuestas grupales que aporten a superar sus problemáticas.

El trabajo aquí narrado presenta ideas de extensión universitaria crítica pues, por un lado, se cuenta con la participación de estudiantes de 4 y 5 año de la carrera de Psicología, quienes complieron un rol de profesionales de psicología en comunidad y, por otro, la comunidad es vista como capaz y con suficiente conocimientos para mejorar sus condiciones y afrontar sus situaciones de riesgo.

Por su parte, Bello (2002) habla que el psicodrama busca que las personas liberen los roles estereotipados para convertirse en protagonistas de sus propias vidas, la cual se relaciona con romper la lógica del trabajo extractivista académico y construir conjuntamente, en donde se valida no solo el conocimiento popular sino las capacidades de acción comunitarias.

Entonces, la extensión universitaria crítica experimentada con psicodrama puede dejar elementos como la importancia de la creación de la grupalidad, en donde todas las personas tienen historias válidas para ser contadas y saber que la capacidad de autogestión comunitaria es posible. El psicodrama sirve como medio para llegar al fin de potenciar el factor e en el grupo, dando a entender a la comunidad su responsabilidad y protagonismo en las problemáticas que les aquejan.

La enfermedad renal crónica es aquí el punto temático que convoca a la población y aunque no se busca sanar la enfermedad, los espacios de problematización comunitaria ayudan a que surjan nuevas formas de vincularse y de tratarse la enfermedad, en donde hay aspectos en los cuales deben de responsabilizarse, pues las mejoras en sus condiciones de vida no solo dependen del sistema de salud.

Desde el psicodrama así como la extensión crítica universitaria, se busca que las comunidades asuman sus herramientas y se evita crear dependencia de la persona profesional que haga una intervención social. Se debe entender a la comunidad como capaz de realizar cambios sin invadir sus decisiones ni sus intereses de trabajo. Parte de estas reflexiones y sobre la importancia de las redes comunitarias para poder abordar la enfermedad renal crónica se realizaron comentarios como “somos una comunidad muy unida y estas actividades nos sirven para darnos cuenta que ahí estamos en caso de que alguien ocupe ayuda con algo, nosotros podemos ayudarnos entre nosotros” (Comentario de un participante durante el cierre de la sesión 2.). Se rompe, entonces, con una forma paternalista de entender a las comunidades y se comprende holísticamente con su historia, su contexto y sus potencialidades.

Conclusiones

¿Por qué hablar de psicología comunitaria rural? Como hemos visto, los planteamientos de la psicología comunitaria de Montero (2003) se enfocan en que el rol de la persona psicóloga es la de ser agente de cambio, de lograr transformación social entendida como el accionar comunitario autogestionado para trabajar una problemática. Hablar de lo rural se hace necesario porque el contexto tiene las características que Astudillo y Muñoz (2016) señalan para tener en cuenta cuando se entra a una población, no podemos pretender que todas las comunidades tienen los mismos recursos ni las mismas historias; en este punto el territorio de la comunidad también tiene relación directa con los malestares y las dinámicas de poder. De este modo, el objetivo de la psicología comunitaria es crear estrategias de acercamiento en las prácticas de intervención que permitan conectar operativamente con la comunidad, territorio, la acción colectiva y el cambio social (Astudillo y Muñoz, 2016). Hablar de psicología comunitaria rural significa contextualizar un trabajo situado, que le permite a la población sin acceso al servicio de salud mental tener un espacio para elaborar sus experiencias a partir de padecer una enfermedad renal crónica y de grupalizarlas entre personas de la comunidad.

Se hace necesario situar el trabajo realizado, la comunidad de Corralillo, que por su historia es una comunidad que presenta grandes números de personas diagnosticadas con enfermedad renal crónica, es imperativo entender el contexto. Esta comunidad presenta un condicionamiento por las estructuras de desarrollo económico, pues cuentan con los servicios que los ingenios de cultivos puedan ofrecer, este aspecto se presenta en la región desde los años ochenta. Además, es una comunidad con un riesgo ambiental alto debido al desbordamiento del río aledaño a la comunidad, lo cual significa una historia que transita entre la enfermedad renal crónica y las inundaciones anuales.

De esta forma, se puede observar cómo el encuentro grupal abre espacios para construir nuevos saberes grupales y comunitarios. La empatía de entender lo que vive cada persona, al igual que la identificación, lo que le permite al grupo configurarse alrededor de vivencias comunes. La comunicación dada en este espacio fue el medio para que el aprendizaje surgiera, así como la transformación.

Mediante el aprendizaje se pueden ver otras formas de vivir con la enfermedad renal crónica, pues cuando se comparte una experiencia grupal se resignifica y se devuelve el protagonismo y la responsabilidad de acción las propias personas.

El espacio con el psicodrama permite abrir las identificaciones grupales. Por un lado, hay personas que dicen sentirse igual que las otras y, por otro lado, el ver otros ejemplos de vivencia abre la posibilidad de ampliar la gama de actuación; en este punto, la transformación se logra al compartir las experiencias de vida.

¿Qué tiene que ver la espontaneidad y la transformación social? Transformación entendida como una forma alternativa de vivir ante su enfermedad. El compartir la experiencia particular de cada uno hace que se aprendan nuevas formas de enfrentarse a una problemática en común. Así, el factor e en esta comunidad se evidencia en tanto se logra espontaneidad y creatividad para afrontar un tratamiento y dolencias que ya conocen.

¿Es posible hacer una extensión universitaria crítica en una zona rural con el psicodrama? Este trabajo se enmarca en una extensión universitaria crítica latinoamericana que apuesta por la cercanía de la institución académica en las comunidades para lograr procesos de transformación y de creación de conocimiento. El psicodrama, en este ejemplo, de trabajo coincide con la idea del compromiso social de Tommasino y Cano (2016), que también se relaciona con la idea de universidad necesaria característica de la UNA. De esta forma no solo se forman personas profesionales con ética y responsabilidad social, sino que las comunidades también forman parte de la creación de conocimiento de la universidad, por lo tanto son consideradas agentes de cambio.

El psicodrama, la psicología comunitaria y la extensión universitaria crítica son propuestas decoloniales que apuestan por la capacidad de acción de las personas, por eso el trabajo de la persona psicóloga en la comunidad rural es la de ser un agente de cambio que apueste por la transformación psicosocial en donde se respeta el saber popular y empírico del grupo.

Referencias

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Información de las personas autoras

Francisco Javier Rodríguez Víquez: Licenciatura en psicología de la Universidad Nacional de Costa Rica, Maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Costa Rica. Académico, investigador y extensionista de la Escuela de Psicología en la Facultad de Ciencias Sociales.

Declaración de autorías CRediT

Francisco Javier Rodríguez Víquez: conceptualización; metodología; validación; análisis formal; investigación; fuentes; revisión de datos; redacción del borrador original; redacción, revisión y edición; visualización, supervisión y administración.



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