Revista Letras N.° 78
Julio-Diciembre 2025
ISSN 1409-424X; EISSN 2215-4094
Doi: https://dx.doi.org/10.15359/rl.2-78.8
URL: www.revistas.una.ac.cr/index.php/letras

portada

Discordancias y concordancias gramaticales en el español guaymí1

(Grammatical Disagreement and Agreement in Guaymí Spanish)

Hazel Valverde Rodríguez2

Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica

Miriam Contreras Azpurua3

Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica

Rebeca Marín Esquivel4

Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica


Resumen

Se describe el fenómeno de las concordancias y discordancias de género y número en la frase nominal del español hablado por guaymíes costarricenses. Se recogieron muestras orales de cuatro guaymíes femeninas y se procedió con la transcripción, la organización de un corpus y el análisis de los datos. Se observa que las discordancias de género y número en el español se pueden explicar como posible influencia del guaymí, lengua que no presenta marcación morfológica para el género, y, en el caso del número, la marcación morfológica tre~dre es opcional.

Abstract

A description is presented of the phenomenon of agreement and disagreement of gender and number in the noun phrase of the Spanish spoken by the Guaymí people in Costa Rica. Oral samples were collected from four Guaymí women and transcribed; the corpus was organized, and the data analyzed. The gender and number discordances in the Spanish of these speakers can be explained as an influence of Guaymí, since this language is not marked morphologically for gender, and, in the case of number, morphological marking tre~dre is optional.

Palabras clave: contacto, lenguas, español, indígenas, Guaymí, gramática

Keywords: contact, languages, Spanish, indigenous, Guaymí, grammar

Introducción

El contacto entre lenguas y los fenómenos asociados revelan una gran complejidad, abordada desde diversas aproximaciones teóricas. Para Palacios5, las variaciones producto del intenso contacto de lenguas están relacionadas con los denominados cambios directos e indirectos presentes en la lengua. Esto abre las puertas a analizarlos como las innovaciones que enriquecen el sistema lingüístico cada vez que existe un contacto.

La aproximación teórica de Palacios6 ofrece un nuevo panorama sobre cómo analizar estas estructuras lingüísticas creadas por una comunidad bilingüe desde una perspectiva, en la cual, el prestigio social que una lengua A tenga sobre una lengua B no tiene relevancia ni relación con la creación de estructuras lingüísticas, al centrarse más bien en los fenómenos producidos por el hablante de la lengua B a partir de factores multicausales como la percepción conceptual, cultural y pragmática de los individuos. Tal es el caso de las concordancias y discordancias de género y número del español en contacto con lenguas indígenas, las cuales se registran principalmente en investigaciones dialectales en México, América Central, Guatemala, Ecuador, Bolivia, Perú y Paraguay7. Uno en particular corresponde al estudio de Ramírez8 quien presentó los resultados de una investigación sobre la discordancia de género y número en la FN debido al contacto del español con el sikuani (Vichata), el wayuunaiki (en La Guajira) y el tikuna (en Amazonas). Algunos ejemplos de estructuras discordantes registradas son nos dieron la diploma de allá, bonito corona se lo pone y estoy comprando un moto, mono.

Por su parte, en el estudio de Ramírez9 se analiza la adquisición de la concordancia de género y número en el español de hablantes náhuatl. Entre las conclusiones a las que llega esta es que el grupo de informantes que tenían el español como L2 si bien realizaban ciertas discordancias al hablar, podían reconocer la gramaticalidad o agramaticalidad de una oración. Para Ramírez, en el proceso de recolección y organización de los datos lingüísticos, este grupo es el que más realiza discordancias de diferentes categorías, por ejemplo, la primera y segunda persona del presente en el sintagma verbal.

En Costa Rica, hay estudios sobre el español en contacto con lenguas indígenas, entre estas, bribri10, malecu11 y guaymí12. Acerca de este último, Marín13 aborda un análisis sobre el sistema pronominal átono de tercera persona, la inserción extraordinaria del clítico lo, así como un estudio exploratorio sobre la morfología verbal del español guaymí. Debido a la falta de estudios que aborden el género y número en la frase nominal (FN) de esta variedad del español, es pertinente mostrar, al menos, una aproximación del comportamiento y descripción de las diversas variedades del español centroamericano. Por ello, esta investigación se presenta como un estudio exploratorio que servirá tanto de promotora en el país para seguir identificando fenómenos de contacto con el guaymí como para llenar aquellos vacíos presentes en este campo de la lingüística costarricense, especialmente en materia de diversidad lingüística y variedades etnolectales. Además, procura explicar dichos fenómenos a partir del supuesto de que la lengua indígena guaymí podría tener influencia sobre la variedad del español hablada por bilingües guaymíes de Conte Burica.

Cambios directos e indirectos

Las situaciones de contacto tienden a ser complejas por lo que resulta difícil identificar los factores lingüísticos y extralingüísticos que afectan e intervienen en este contexto, así como los posibles efectos estructurales. Si bien esta área de la lingüística se ha venido desarrollando desde mediados del siglo xx, los análisis e investigaciones en torno a los fenómenos de las lenguas en contacto han aparecido cada vez más en la esfera de los estudios lingüísticos. Aunado a esto, surgen propuestas teóricas que buscan configurar un modelo para el estudio y análisis de los fenómenos de contacto de lenguas.

A partir del interés por las situaciones de multilingüismo, el contacto de lenguas y las producciones lingüísticas resultantes de la interacción e influencia de las lenguas en contacto, Palacios14 propone un modelo teórico que da cuenta y explica las variaciones lingüísticas que se producen a partir de las situaciones de contacto. Se interesa por un acercamiento teórico-metodológico al estudio de las variedades de contacto en Hispanoamérica que se aleje de perspectivas que ven el contacto de lenguas como fenómenos transitorios, evitables, efímeros, o relacionados con el concepto de corrección lingüística. Al contrario, su perspectiva teórica parte de la concepción de las lenguas como sistemas dinámicos en los cuales los hablantes categorizan modos de representar su realidad. Así, «en las zonas de contacto lingüístico, la coexistencia de lenguas puede conllevar distintos modos o sistemas de categorización que podrían manifestarse en variaciones lingüísticas significativas en las variedades de lengua que usan los hablantes de esas zonas bilingües»15.

La propuesta teórica del modelo dinámico del contacto de lenguas se basa en los procesos de creación lingüística de los hablantes, los cuales constituyen la fuente de los cambios o variaciones lingüísticas que surgen del influjo que una lengua pueda tener en otra. Palacios indica que:

… el hablante bilingüe de las áreas de contacto lingüístico en Hispanoamérica aprovecha las estructuras de las lenguas que maneja, en nuestro caso lenguas indígenas y español, para introducir diferencias, valores o matices que la variedad estándar no tiene, pero sí las lenguas indígenas (y viceversa)16.

Así, tanto la variación como el cambio lingüístico en el contexto de contacto de lenguas deben ser concebidos como procesos dinámicos, de modo que el cambio inducido por contacto también implique otros cambios conceptuales, culturales, pragmáticos, sistemáticos o individuales.

En resumen, Palacios17 indica que la naturaleza de estos fenómenos se comprendería mejor «si se conciben como procesos dinámicos y bidireccionales, es decir, si se analizan los cambios que se producen en las lenguas implicadas en una misma situación de contacto intenso en ambas direcciones»18. Los cambios lingüísticos y las situaciones de contacto se explican a partir de un continuum, en el cual se superponen hablantes con distinto grado de bilingüismo. Este modelo permite ubicar y explicar fenómenos lingüísticos de hablantes de las mismas áreas de contacto; se trata entonces de una tipología dinámica que da cuenta a) de cambios directos, los cuales implican la incorporación de elementos aislados, sintagmas, constituyentes mayores y estructuras sintácticas y b) de los cambios indirectos, estos son aquellos que ocurren a partir de procesos subyacentes a las estructuras propias de la lengua y que obedecen a las tendencias internas del sistema.

Estos fenómenos pueden ubicarse en las modalidades de habla distribuidas en los extremos de un continuum; por un lado, está la modalidad de hablantes monolingües del español; por otro, la modalidad de monolingües de la lengua indígena. En ambos extremos, las estructuras gramaticales se reelaboran, aparecen nuevos usos semánticos, se reorganizan los paradigmas y ocurren préstamos ocasionales. Por otro lado, en el medio se encuentran los hablantes bilingües simétricos y consecutivos que presentan una caracterización de mayor dinamismo respecto a los hablantes monolingües. La relevancia de este continuum es que se perciben los fenómenos de la variación y cambio lingüístico producidos por el contacto como puntos difusos del continuum y no como fenómenos compartimentados o aislados.

Es necesario definir cambio directo e indirecto inducido por contacto. Palacios19 define los cambios directos como «aquellos en los que existe importación de material ajeno a la lengua, ya sea este léxico o funcional, ya sea importación de patrones o estructuras»20; son elementos nuevos o copia de patrones que se introducen en la lengua meta con el fin de satisfacer las necesidades comunicativas de los hablantes; de acuerdo con Palacios «sus efectos pueden llegar a variar los patrones de marcación del género, del número o incluso del caso»21. Los cambios indirectos se definen como «cambios multicausales compatibles con las tendencias internas del sistema. Este tipo de cambios ha sido motivado tanto interna (evolución interna de la lengua) como externamente (por el contacto con otras lenguas)»22; es decir, el cambio se expresa como una variación en una estructura de la lengua meta, no se trata de la introducción de material ajeno puesto que el cambio lingüístico se da a partir de una variación ya existente en la lengua:

Así, mediante la influencia indirecta de una lengua en contacto A surgen variaciones gramaticales muy significativas, generalmente en el registro oral coloquial de la lengua B, que aprovecha la propia evolución interna de esa lengua B para hacer aflorar estrategias gramaticales cuya funcionalidad comunicativa obedece a procesos cognitivos de la lengua A de contacto23.

En estos cambios, al producirse en una estructura de la lengua meta sin introducir elementos nuevos, la lengua de contacto tiene la función de ser un acelerador del proceso de variación, al ejercer un influjo sobre la lengua meta que produce un cambio lingüístico que podría reorganizar un paradigma completo de la lengua. Para Palacios, la explicación de estos cambios inducidos por el contacto de lenguas se presenta de forma global al tomar en cuenta las causas y los efectos del cambio, desde el propio hablante, quien los crea y los difunde; además, busca exponer las razones por las cuales los hablantes crean estos nuevos usos lingüísticos y a qué obedecen: si lo hacen a categorizaciones diferentes o si en ellos subyacen estrategias cognitivas de la lengua de contacto.

Propiedades gramaticales del español y el guaymí

Los elementos de la frase nominal en el español (nombres, adjetivos, modificadores prenominales y pronombres) conforman un grupo homogéneo en cuanto a la flexión de género y número. Es por concordancia con el nombre que los rasgos de género y número se expanden a los demás elementos de la FN24. El español tiene dos géneros gramaticales: masculino y femenino; esta flexión se manifiesta mediante un morfema nominal por el cual sus modificadores postnominales y modificadores prenominales concuerdan con el nombre; sin embargo, solo un grupo de nombres admite esta alternancia. El género en el núcleo de la FN no está determinado siempre por un morfema de género (-o, -a, -e); más bien parte del carácter inherente de esta propiedad gramatical para expresar la concordancia con sus determinantes25.

En cuanto a la frase nominal del guaymí, Murillo26 señala que se compone de un núcleo nominal seguido de uno o más modificadores. El orden prototípico es nombre–modificador. Además, los sustantivos en la lengua guaymí se clasifican en nombres propios masculinos o femeninos, topónimos, hidrónimos y orónimos. También, el adjetivo no presenta concordancia con el nombre y no admite el morfema de plural. Sumado a todo lo anterior, se indica que en la morfología nominal del guaymí no hay marcación de género27.

Metodología

Se realizó un análisis de las concordancia y discordancias de género y número en la frase nominal con base en una metodología descriptiva que incluye los fenómenos de aparición en el discurso oral. La muestra poblacional fue seleccionada por conveniencia, es decir, se trabajó con las informantes disponibles al momento de realizar la investigación. Estas debían ser bilingües español-guaymí, que residieran en la zona de Conte Burica y que accedieran a participar en el estudio. De esta forma, logramos contar con la participación de cuatro informantes guaymíes de sexo femenino identificadas a partir de ahora con la abreviatura N y cuyas edades al momento de la investigación eran de 49 años (N1), de 38 (N2), de 28 (N3) y de 26 (N4).

Para la recolección de datos lingüísticos, se llevó a cabo una conversación semidirigida mediante una guía de entrevista semiestructurada. Esta guía tomó como base una serie de preguntas incluidas en el estudio de Marín28, las cuales se organizaron por etapas de vida, a saber: su infancia, adolescencia y adultez. De esta manera, mientras las informantes narraban su historia de vida, se hacían las preguntas necesarias para determinar el tipo de bilingüismo de cada una, a saber: consecutivo de guaymí (L1) y español (L2) en N1, N3 y N4, mientras que, para N2, se registró simétrico guaymí-español. Además, se identificó el tipo de bilingüismo de cada informante a partir de sus historias de vida, las propiedades gramaticales de género y número y la asociación entre estas propiedades y el tipo de bilingüismo de cada informante.

Teniendo toda la información transcrita, se realizó un conteo de las concordancias y discordancias a partir de todas las FN extraídas. Posteriormente, se hizo una subclasificación tomando en cuenta si el núcleo nominal pertenecía a las categorías [+ humano], [+animado] y [− humano], [− animado]. Se interpretaron los resultados a partir de una comparación de datos de las discordancias del género y el número en la frase nominal en el español hablado por bilingües español-guaymí de Conte Burica con las gramáticas del guaymí29 para contrastar con el español, y, de esta forma, corroborar si hay algún influjo de la lengua de contacto.

Se analizaron detenidamente las frases nominales producidas por una hablante hispanocostarricense de treinta años, quien reside a diez kilómetros de la comunidad de Progreso (Conte Burica). Estas muestras orales sirvieron con una referencia del español hablado en zonas aledañas al territorio indígena. En este caso específico no se documentaron discordancias de género y número, por lo que el análisis presentado en las siguientes páginas tomará como base únicamente el español de las mujeres guaymíes.

Resultados y análisis

Concordancias y discordancias de género

Los resultados de las concordancias vs. discordancias de género se muestran en los siguientes apartados según la estructura del grupo nominal, a saber: artículo más nombre, nombre más adjetivo y artículo más nombre más adjetivo. En cada cuadro se ofrece la información correspondiente para cada informante.

Cuadro 1. Concordancias y discordancias de género en el grupo nominal artículo + nombre

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

130/145

15/145

N2

129/130

1/130

N3

19/19

0/19

N4

5/5

0/5

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 1 muestra en la informante N1 130/145 concordancias de género (1) frente a 15/145 discordancias (2) que ocurren entre el núcleo femenino y el artículo masculino. En N2, se aprecian 129 de 130 concordancias (3) frente a una discordancia de 130 (4). Con respecto a N3, todos los grupos nominales artículo + nombre presentan concordancia entre sus elementos, es decir, 19/19, lo que ocurre también en N4 con 5/5 estructuras concordantes.

(1) … salía no sé cómo, por ejemplo, salía como la tarde pa dormí allá bajo… Conc.

(2) … porque ante nosotro vivíamo pobremente. Y es un casa como eso…así vivía pobre y no había ni ayuda. Disc.

(3) el saco se lo lleva montaña cuesta arriba… Conc.

(4) … solo tengo una chiquito (refiéndose a su hija menor). Disc.

Estos datos permiten inferir que, si bien en todas las informantes las concordancias predominan por sobre las discordancias, la cantidad de discordancias en N1 es mayor a la de N2, N3 y N4. Se debe recordar que el guaymí (lengua de contacto) no cuenta con artículos en su sistema gramatical; por tanto, este factor con la falta de un marcador morfológico de género podría estar detonando una producción mayor de discordancias en N1quien es la informante de mayor edad30.

Cuadro 2. Concordancias y discordancias de género en el grupo nominal nombre + adjetivo

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

27/28

17/28

N2

19/20

1/20

N3

19/19

0/19

N4

4/4

0/4

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 2 permite observar que N1 presenta 17/28 grupos nominales cuyo núcleo y adjetivo concuerdan en género (5) frente a una única discordancia (6) de 28 casos. En N2 aparecen 19/20 concordancias (7) además de una sola discordancia (8) de 20 grupos en total. Con respecto a N3 y N4, ninguna produjo discordancias de este tipo.

(5) Si y lo resto lo quedan pa guardar leche agriaConc.

(6) … Yo tejí de cosa bonito, batante artesanía… Disc.

(7) … a la gente de raza latina y también a la raza que es ngäbe…Conc.

(8) …a uno no le cuesta entender cuando es lengua materno de uno, como de indígena…Disc.

Como se aprecia, N1 (informante de mayor edad) presenta la mayor cantidad de discordancias de género en el grupo nominal de nombre + adjetivo, lo cual indica un posible patrón en el que la informante de más edad presenta más discordancias que las de menor edad, además de una diferencia cuantitativa notoria entre N1 y N2, tanto en los grupos artículo + nombre y nombre + adjetivo. Aquí es fortuito retomar que, además de no haber marcación morfológica de género, tampoco hay concordancia entre el núcleo y los modificadores adjetivos de la FN; así las cosas, dicha característica gramatical podría estar influyendo en la realización de más estructuras discordantes en N1, aunque por ahora asumimos esta idea como una mera conjetura.

Cuadro 3. Concordancias y discordancias de género en el grupo nominal artículo + nombre + adjetivo

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

11/17

6/17

N2

35/37

2/37

N3

16/17

1/17

N4

5/5

0/5

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

En el cuadro 3, se registran 11/17 concordancias (9), así como 6/17 discordancias (10) para N1; en N2 ocurren 35/37 concordancias (11) y 2/ 37 discordancias (12); en N3, 16/17 concordancias (13) y 1/17 discordancias (14), en tanto N4 presenta 5/5 concordancias sin evidencia de ninguna discordancia.

(9) … como él me llevó también ahí, yo aprendí mucho con la gente suizaConc.

(10) … Se quería caer en un pocilla hondo más arriba por montaña … Disc.

(11) … estuve jugando en la primera división (femenina)… Conc.

(12) … le hicieron un sala pequeñito para casa humilde…Disc.

(13) … eso es una sopa pero es una sopa tradicional de ayote… Conc.

(14) … es de una jengibre amarillo y las planta que tienen una hoja así redonda…Disc.

Estos datos muestran que el número de discordancias de género es mayor para la informante N1 en comparación con N2, N3 y N4; por ello, la diferencia de edad parece seguir siendo un factor relevante en la producción de discordancias.

Los rasgos semánticos y las discordancias de género

En seguida, obsérvese la distribución de la cantidad total de discordancias de género según los rasgos semánticos [+ / − humano] y [+ / − animado] de los núcleos nominales:

Cuadro 4. Discordancias de género en el grupo nominal según los rasgos semánticos de sus núcleos nominales

Rasgos

N1

N2

N3

N4

− humano / − animado

23/38

1/4

0/0

0/0

− humano / + animado

9/38

2/4

1/1

0/0

+ humano / + animado

6/38

1/4

0/0

0/0

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 4 permite observar que en las FN con [− humano / − animado], N1 produjo 23/38 discordancias, en tanto N2 presenta solo una (15). N1 presenta 9/38 discordancias en los rasgos [− humano/ + animado]; N2 emite 2/4, y N3 solamente 1/1 (16). Además, en las FN con núcleos [+ humano / + animado], N1 produjo 6/38 discordancias, mientras N2 presenta 1/1 (17). Como se observa, las discordancias en FN cuyos núcleos se refieren a entidades no humanas y no animadas ocurren con más frecuencia que los otros dos tipos.

(15) … lo chiquito jugaban en un cancha, este, bola

(16) … un gallina de ahí, en mi casa, cocinó mi tía…

(17) … como muchacha era persona bueno, tenía todo bien bonito, aseado…

Las discordancias en FN cuyos núcleos se refieren a entidades no humanas y no animadas ocurren con más frecuencia que los otros dos tipos. Estos resultados nos instan a considerar los planteamientos de Martínez31 cuando menciona que aquellos nombres que posean el rasgo [− humano] son más propensos a presentar discordancias de género, más aún, si se le suma el rasgo [− animado]. De esta manera, N1, de más edad y un bilingüismo consecutivo con guaymí L1, presenta una cantidad considerable de discordancias de género, las cuales dependen de los rasgos semánticos del núcleo de FN, mientras que, en N2, N3 y N4, las discordancias resultan ser muy escasas como para brindar una interpretación del fenómeno desde la perspectiva semántica.

Concordancias y discordancias de número

En este apartado, se presentan las concordancias vs. discordancias de número en grupos nominales conformados por artículo más nombre, nombre más adjetivo y artículo más nombre más adjetivo.

Cuadro 5. Concordancias y discordancias de número en el grupo nominal artículo + nombre

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

72/81

12/81

N2

54/60

9/60

N3

16/18

6/18

N4

24/36

2/36

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 5 presenta 72/81 concordancias (18) y 12/81 discordancias en la informante N1 (19), 54/ 60 concordancias (20) y 9/60 discordancias en N2 (21), 6/18 concordancias (22) y 2/18 discordancias en N3 (23), así como en N4 ocurren 24/36 concordancias (24) y 12/36 discordancias (25).

(18) … estoy cuidando y ahí está la casa adentro… Conc.

(19) … para ayuda’ a nosotro’ los doctor’(res)… Disc.

(20) … El inglés obviamente, siempre estuvo ahí de conseguir un cursoConc.

(21) …igual los exámenes como la tabla de multiplicar, la restas, nombre de las cosa……las planta que tienen una hoja así redonda… Disc.

(22) El vestido yo uso ropa así pero como con que me gusta así… Conc.

(23) … Le hicieron un casas a señor y señora … Disc.

(24) … Lo de la mata sí lo he probado como comida tradicional… Conc.

(25) … Le puso una cocinas a la casita para la abuela… Disc.

Según estos datos, la mayor cantidad de discordancias de número en el grupo nominal de artículo más nombre se manifiestan en la informante N1, tendencia que se observó en los datos sobre las discordancias de género. De nuevo, es oportuno hacer referencia a que en el guaymí no existen artículos ni concordancia de número entre el núcleo nominal y los modificadores de la FN.

Las informantes N2 y N3 presentan un leve aumento en la cantidad de discordancias de número respecto a las discordancias de género en los grupos nominales de artículo más nombre. Un posible argumento estaría en que el número, a diferencia del género, cuenta con dos marcadores morfológicos libres tre ~ dre y -grä que designan el plural de forma optativa en el núcleo nominal, por consiguiente, hay una posible analogía entre las funciones del morfema plural en guaymí y en español.

Cuadro 6. Concordancias y discordancias de número en el grupo nominal nombre + adjetivo

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

21/31

10/31

N2

21/29

8/29

N3

20/28

8/28

N4

23/26

3/26

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 6 registra para N1 una cantidad de 21/31 concordancias (26) frente a 10/31 discordancias (27); para N2, 21/29 concordancias (28) y 8/29 discordancias (29); para N3, 20/28 concordancias (30) y 8/28 discordancias (31), así como en N4 se presentan 23/26 concordancias (32) y 3/26 discordancias (33).

(26) … a como hijo más pequeño andaba aquí la ecuela… Conc.

(27) … y había algo así como flor enormes, como de por allá montaña dentro… Disc.

(28) … como vuelvo y recalco ya hoy en día muy pocas personas practica ya lo que es la cultura… Conc.

(29) … Volví a buscar matas curadora de enfermedad… Disc..

(30) … Bueno, algo tradicional era de la ropa que usamo… Conc.

(31) … Es que yo aprendí por jugar con niñas latina (refiriéndose a un grupo de niñas) … Disc.

(32) ... le gusta llevar (la) canasta llena pa’ medio mundo… Conc.

(33) ... no, no entra’ carros grande, solo con caballo… Disc.

Como se ve en el cuadro 6, N1 expresa la mayor cantidad de discordancias de número en el grupo nominal nombre más adjetivo, seguida de N2 y N3. Asimismo, N4 vendría a ser la informante con menor cantidad de discordancias, dato que se demostró también en la tabla 4 con las discordancias entre artículo y nombre. Anteriormente se señaló que la marcación morfológica de número es opcional; además, la FN en guaymí puede aparecer marcada doblemente por los morfemas tre ~ dre o -grä, de modo que en la FN podría aparecer tanto el nombre como el adjetivo marcados por los morfemas de número, lo cual permitiría la analogía de concordancia con las FN en español estándar.

Cuadro 7. Concordancias y discordancias de número en el grupo nominal artículo + nombre +adjetivo

Informantes

Concordancias

Discordancias

N1

35/37

2/37

N2

6/6

0/6

N3

4/6

2/6

N4

5/6

1/6

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

En el cuadro 7 se aprecian 35/37 concordancias (34) y 2/37 discordancias en N1 (35), 6/6 concordancias (36) y 0/6 discordancias en N2, 4/6 concordancias (37) y discordancias (38) en N3, mientras que, en N4, ocurren 5/6 concordancias (39) frente a 1/6 discordancias (40).

(34) …los personas de la tercera edad, mmm de los adultos mayores, ya tienen que hablarle el mismo idioma… Conc.

(35) … el lugar tenía uno’ camión gigantes para jalar toda la tierra … Disc.

(36) …en las otras veces en el estadio de … ¿cómo se llama el de Heredia?... Conc.

(37) … el patio era bonito, pero era un patio pequeñitoConc.

(38) … y siempre cuando yo era niña habían unos canasto pequeño o mi mamá me lo daba para ir rejuntanto loh granoh que caen…Disc.

(39) Los maestros sabe mucho…Conc.

(40) …la’ mujeres tenían que hacer un vestido así un collar así y hacían en la escuela los maestros culturalDisc.

Por lo visto, N1 presenta la mayor cantidad de discordancias respecto a N2, N3 y N4. Sin embargo, al cotejar estos datos con los obtenidos en otras estructuras de FN, la aparición de discordancias resulta menor en las cuatro informantes, lo cual se podría deber a la escasa producción de grupos nominales constituidos de artículo más nombre más adjetivo que sirvan de base para realizar la contabilidad del fenómeno correspondiente. Aun así, la explicación gramatical que fundamenta la producción de estas discordancias viene siendo la misma ya mencionada: el hecho de no existir artículos en guaymí, unido a la marcación optativa del número con morfemas que se pueden presentar en solo en el núcleo o en el adjetivo y el núcleo en la FN, promueven la aparición de discordancias de número.

Los rasgos semánticos y las discordancias de número

Ahora observemos la cantidad discordancias de número por cada informante según los rasgos semánticos [+ / − humano] y [+ / − animado] de los núcleos nominales:

Cuadro 8. Discordancias de número en el grupo nominal según los rasgos semánticos de sus núcleos nominales

Rasgos

N1

N2

N3

N4

− humano / − animado

11/24

10/17

9/16

4/6

− humano / + animado

8/24

2/17

4/16

1/6

+ humano / + animado

5/24

5/17

3/16

1/6

Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas a las participantes.

El cuadro 8 registra 11/24 discordancias de N1 que ocurren en FN con núcleos nominales [− humano / − animado], lo cual se observa también en las otras informantes: N2 con 10/17, N3 con 9/16 y N4 con 4/6 (45). En las FN [− humano / + animado], N1 produce 8/24; N2, 2/17; N3, 4/16 y N4 con 1/6 (46). Además, en las FN cuyos núcleos presentaron rasgos [+humano/+animado], N1 produjo 5/24 discordancias; N2, 5/17; N3, 3/16 y N4, 1/6 (47).

(45) … mi papá ya trabajaba en terreno aparte, en unas montaña, más lejos… Disc.

(46) … él quería tener unas vaquita para nosotro’… Disc.

(47)… la chiquitas venía esperando a [la] mamá (refiriéndose a varias niñas)… Disc.

La cantidad de discordancias de número es mayor que las discordancias de género en las participantes más jóvenes, es decir, N3 y N4. Murillo32 indica que las marcas de plural pueden omitirse cuando se habla de seres inanimados. Por ello, aunado a lo que menciona Martínez33 sobre los seres inanimados y su relación con el rasgo [− humano], se podría decir que, para las FN de discordancia de número, el rasgo [− humano], va a ser más propenso a discordar en número con los otros elementos de la frase, siendo esta una posible explicación a la mayor presencia de discordancias de número.

Posible influjo de guaymí

Murillo34 indica que en guaymí no hay marcación morfológica de género, ni concordancia entre el nombre y el adjetivo como sí existe en el español. Por tanto, se podría decir que cuando se presenten FN de discordancias de género con un adjetivo involucrado estas podrían ser causadas por las mismas diferencias estructurales entre el guaymí y el español. Asimismo, como el guaymí no posee artículos, es posible que las variedades del español estudiadas muestren discordancias de género en las FN con artículos.

Con respecto al número, hemos dicho antes que en guaymí se da la marcación morfológica -tre ~ -dre con valor humano (48) y -grä para entidades no humanas (49), cuyo uso es opcional, pues el sentido de pluralidad de la FN se puede interpretar por el contexto discursivo. Los siguientes ejemplos incluido (50) son tomados de Murillo:

(48) Siä meri-tre se gwe

jícara mujer-PL DEM POS

‘La jícara de aquellas mujeres’

(49) Siä-grä meri gwe

jícara-PL mujer pos

‘Las jícaras de la mujer’

Si se utiliza el morfema del plural, este suele aparecer en el sustantivo; en el caso de las aposiciones, existe la posibilidad que se presente tanto en el sustantivo genérico como en el específico (50):

(50) Ye dre bätä ni-tre däguin-tre krigri kwe köbö kita-ni

por eso persona-PL sabio-PL grande NOM fecha planear-P.REM

Magata ye rüere…

Magata DEM enemigo

‘Por eso los grandes sukias planearon una fecha contra Magata’

Además, Quesada35 señala que, pese a no haber concordancia gramatical entre el sustantivo y el adjetivo, el morfema plural se puede colocar a la derecha de este modificador. Nótese que en (51) se evidencia que el tre es un morfema libre:

(51) ngäbe kia tre

gente pequeña PL

‘Las jícaras de la mujer’

Todo apunta a que la opcionalidad del uso de la marca plural motiva la aparición asistemática de la concordancia de número en el español de nuestras participantes bilingües español-guaymí. Por ejemplo, en la FN niñas latina, el núcleo presenta la marcación de número, mientras que su adjetivo no. Esto puede deberse a una analogía que hace el hablante con la marcación del plural en las FN del guaymí, en las cuales solo se marcaría el núcleo. Sin embargo, se han encontrado usos de artículos singulares y nombres plurales, por ej. la mujeres, así como de artículos plurales y nombres singulares, por ej. los tres equipo, lo cual corresponde a una alternancia entre el uso de los artículos en ambos números gramaticales. Debido a que la lengua de contacto es el guaymí la marcación de número es opcional y no hay artículos, el uso de marcas de número en esta variedad del español también podría ser opcional y arbitraria.

De modo similar, en las FN compuestas por 3 o más elementos, por ej. los maestros cultural, se observa usos alternantes de plural y singular en los artículos y adjetivos. Como la marcación del número es opcional y arbitraria en el guaymí, se puede suponer que, en la FN de esta variedad del español, la marcación del número también podría ser arbitraria, por lo cual el influjo del guaymí sería posible en estas estructuras gramaticales.

Cierre y reflexiones finales

Hemos identificado un comportamiento particular en N1. Según la información de la historia sociolingüística de esta hablante, presenta un tipo de bilingüismo consecutivo con guaymí L1 y español L2, es la de mayor edad con 49 años y suele mostrar una mayor cantidad de discordancias de género y número. Aunque los datos no son exhaustivos ni concluyentes, al menos nos permiten sugerir que la unión entre ambas variables extralingüísticas (bilingüismo consecutivo y mayor edad) podrían tener alguna repercusión en la mayor presencia de discordancias respecto a N2, N3 y N4. Tal apreciación cobra sentido si toma como referente el estudio de Marín36, en el que se contabilizan las discordancias y concordancias de los clíticos de tercera persona del español de guaymíes, en cuyos resultados se incluye, precisamente una tendencia cuantitativa mayor en hablantes de 50 años o más con bilingüismo consecutivo.

Es posible que el guaymí (lengua de contacto) ejerza cierto influjo en las producciones de discordancias de género de la variedad del español analizada. Esta hipótesis parte de que las discordancias de género podrían estar motivadas por la estructura de la FN del guaymí en la cual no se evidencia concordancia gramatical alguna entre nombre y sus modificadores.

En relación con el influjo del guaymí en la marcación del número en español, se detectó que es posible que sí exista influencia en la producción de discordancias, dado que tal como se propone en los universales lingüísticos de Greenberg37, y la forma en la cual se adquieren las lenguas, es el género lo primero que se neutraliza y después el número. Por tanto, como ya se detectó que en las discordancias de género puede existir influjo del guaymí, puede que en las discordancias de número también se den por la misma razón. Considerando que las categorías de género y número entre los elementos de la FN del español se espera sean concordantes, la variación introducida por las informantes supone que hay esquemas del guaymí (ejemplos 48, 49 y 50) que sirven como base subyacente para motivar la producción de discordancias.

Una explicación provisoria sería que la discordancia gramatical de género y número se interprete a través del contexto discursivo, tal como se puede hacer en el guaymí. Así, en (17) … como muchacha era persona bueno…, es sencillo identificar por contexto que la persona bueno hace referencia a la muchacha (humano, animado, femenino), o, en el caso de (47) … la chiquitas venía esperando a [la] mamá… sabemos que, pese a la discordancia de número, la hablante se refiere a varias niñas porque en la anécdota de donde se toma el extracto se alude a una pluralidad. Estos hechos arrojan luz sobre el aprovechamiento que las hablantes hacen de los mecanismos gramaticales y discursivos del guaymí, lo cual sería interesante averiguar en un futuro estudio.


  1. 1 Recibido: 13 de mayo de 2024; aceptado: 14 de octubre de 2024.

  2. 2 Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje. Correo electrónico: hazelavr98@gmail.com;
    https://orcid.org/0009-0004-9298-0508.

  3. 3 Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje. Correo electrónico: miriamacontrerasa20@gmail.com; https://orcid.org/0009-0005-4354-2453.

  4. 4 Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje. Correo electrónico: rebeca.marin.esquivel@una.ac.cr; https://orcid.org/0000-0002-3072-024X.

  5. 5 Azucena Palacios, «Variación y cambio lingüístico en situaciones de contacto: algunas precisiones teóricas», Argumentos cuantitativos y cualitativos en sociolingüística, P. Butragueño y L. Orozco, Eds. (México: Colegio de México, 2014) 267-289.

  6. 6 Azucena Palacios, «Nuevas perspectivas en el estudio del cambio inducido por contacto: hacia un modelo dinámico del contacto de lenguas», Revista de Lenguas Modernas 38 (2011): 17-36.

  7. 7 Azucena Palacios, «El español en América», Contactos lingüísticos en Hispanoamérica (Barcelona: Ariel: 2008) 17-317.

  8. 8 Héctor Ramírez, «La inconcordancia de género y número en el contacto de lenguas», Forma y Función 22, 2 (2009): 165-195.

  9. 9 Alma Ramírez, «Producción de la Concordancia en español por hablantes de Náhuatl». Tesis de doctorado. Western University, 2013.

  10. 10 Barbara Lininger. El español de los bribris: estructura interna, proyecto de investigación, Universidad de Costa Rica, 1991.

  11. 11 Carlos Sánchez Avendaño, «El español hablado por los malecus: caracterización general y reconocimiento como variedad particular», Káñina 40, 1 (2016): 103-125. DOI: https://doi.org/10.15517/rk.v40i1.24198; Carlos Sánchez Avendaño, «Propiedades formales de codificación de participantes y cambios inducidos por contacto en el español hablado por malecus», Revista de Filología y Lingüística 41, 2 (2015): 163-187. DOI: https://doi.org/10.15517/rfl.v41i2.25285.

  12. 12 Rebeca Marín, «El sistema pronominal átono de tercera persona de objeto directo en el español hablado por guaymíes costarricenses». Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica 43, 2 (2017): 145-166. DOI: https://doi.org/10.15517/rfl.v43i2.30867.

  13. 13 Rebeca Marín, «Inserción extraordinaria del clítico ‘lo’ de objeto directo en el español hablado por guaymíes costarricenses: apuntes preliminares», Revista de Lengua y Literatura 6, 1 (2020): 1-8. DOI: https://doi.org/10.5377/rll.v6i1.10126; Rebeca Marín, «Acercamiento a la morfología verbal del español guaymí costarricense», Letras 69 (2021): 83-100. DOI: https://doi.org/10.15359/rl.1-69.4.

  14. 14 Palacios (2011) 17-36.

  15. 15 Palacios (2011), 19.

  16. 16 Palacios (2011), 20.

  17. 17 Palacios (2014), 267-289.

  18. 18 Palacios (2014), 276.

  19. 19 Palacios (2011), 17-36.

  20. 20 Palacios (2011), 22.

  21. 21 Palacios (2011), 22.

  22. 22 Palacios (2011), 25.

  23. 23 Palacios (2011), 25-26.

  24. 24 Real Academia Española (RAE). Nueva gramática de la lengua española. (Madrid: Espasa, 2017) 23-48.

  25. 25 RAE (2017), 23-24.

  26. 26 José Murillo, Gramática de la lengua guaymí. Dialecto de Costa Rica: una descripción urgente (Saarbrúcken: EAE, 2016).

  27. 27 Murillo, 18.

  28. 28 Rebeca Marín, «Indicios del desplazamiento del guaymí en historias sociolingüísticas», Letras 66 (2019): 165-91.

  29. 29 Miguel Ángel Quesada, Gramática de la lengua guaymí (ngäbe) (Muenchen: Lincom, 2008); Murillo (2016) 1-152.

  30. 30 En este caso, solo se muestran resultados del artículo y no de otros determinantes.

  31. 31 Martínez, 21.

  32. 32 Murillo, 45.

  33. 33 Martínez (2010), 21.

  34. 34 Murillo, 36-80.

  35. 35 Quesada, 54.

  36. 36 Marín (2017), 145-166.

  37. 37 Joseph Greenberg, Universals of Language (Massachusetts: MIT Press, 1963).

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