• Revista Geográfica de América Central N. 43
    Vol. 2 Núm. 43 (2009)
    La Revista Geográfca de América Central se complace en presentar la publicación 43 correspondiente al segundo semestre del 2009. Esta edición incluye cinco artículos de diferentes temas geográfcos. Los tres primeros artículos abordan la temática de los Sistemas de Información Geográfca y su aplicación en las diferentes áreas de análisis; trabajos presentados en el Primer Encuentro de Usuarios en Sistemas de Información Geográfca y Teledetección, realizado en el 2006. El primer artículo corresponde a  la “Historia y evolución de  los Sistemas de  Información Geográfca en Costa Rica” en el que  se presenta un estudio retrospectivo de los orígenes y evolución de la aplicación de Sistemas de Información Geográfca (SIG) y Teledetección (TD) en nuestro país, resaltando el aporte decisivo de la escuela de Ciencias Geográfcas.El artículo “Metodología para  la gestión de cuencas hidrográfcas  siguiendo el enfoque de riesgo integral”, propone una metodología integradora en  la variable de riesgo, para realizar un ordenamiento de  los recursos ambientales a nivel de la Cuenca Hidrográfca.La “Experiencia municipal en el uso e implementación de un sistema de información territorial”, muestra como los SIT son una importante herramienta para realizar mejoras sustanciales en la administración de los territorios, la gestión de cobro de impuestos y servicios y el desarrollo de planes de Ordenamiento Territorial Local - Planes Reguladores, visualizado en el caso concreto del cantón de Escazú. Los dos últimos artículos “Corredores ecológicos da Mata Atlãntica: visão integradora do planejamento territorial no continuo de Paranpiacaba - Estado de São Paulo – Brasil” y “Acción del estado. Vinculaciones con procesos de despoblamiento y cambios socio – económicos locales en el sudeste cesos de despoblamiento y cambios socio – económicos  locales en el sudeste Bonaerense” constituyen valiosos aportes al estudio de  la geografía en Brasil y Argentina. Finalmente, en la sección de notas y documentos este número incluye una  entrevista:  “Las  grietas  de  la  ciudad  capitalista”,  entrevista  con David Harvey, que fue traducida al español y autorizada su reproducción para fnes académicos, queremos compartir con nuestros lectores.Confiados en que este número de la revista sea de utilidad a los interesados (as) en los estudios geográfcos.MSc. Lilliam Quirós AriasLicda. Consuelo Alfaro Chavarría
  • Revista Geográfica de América Central N. 42
    Vol. 1 Núm. 42 (2009)
    PresentaciónLa Revista Geográfica de América Central es la única revista geográfica editada en América Central, la cual realiza además un importante intercambio internacional, ofreciendo así una oportunidad para que académicos e investigadores se informen sobre los trabajos e investigaciones de carácter geográfico que se desarrollan en el país y en otras universidades del mundo.Si bien la revista se ha publicado de manera continúa desde sus inicios, en 1973, hemos tenido problemas en cuanto a la periodicidad, esto ha ocasionado que el número no coincida con el año en que se publica la revistaEs por esta razón, y aprovechando que se está en un proceso de evaluación de la revista con miras a mejorar la calidad de la misma, el Comité Editorial, conjuntamente con la editorial EUNA ha decido que el número que hoy les estamos entregando, número 42, corresponda con el I Semestre del 2009.Esta edición número 42 contiene seis artículos, cuatro de los cuales han sido escritos por geógrafos costarricenses, tres de estos abordan problemas desde un enfoque de la geografía de la percepción y uno desde un enfoque cuantitativo.El primer artículo trata el tema de la utilidad de los mapas cognitivos como herramienta en los aprendizajes signi?cativos de cartografía para estudiantes de Estudios Sociales, mientras que el segundo artículo se enfoca en las representaciones mentales del espacio geográ?co a diferentes escalas, mediante un enfoque cualitativo, enfatizando en el conocimiento y la forma en que se expresan imágenes y conceptos del espacio vivido.Otro tema abordado por los geógrafos es el tema de la vulnerabilidad ante amenazas naturales y tecnológicas. Se presentan aquí dos ejemplos de este tipo de estudios: Una propuesta metodológica para la zoni?cación de la vulnerabilidad estructural y de la población ante la presencia de una amenaza tecnológica: El caso del poliducto de RECOPE, Costa Rica. Así como un estudio relacionado con la Percepción y Prevención del riesgo por lahar en los Diques de Cartago.Nos complace también publicar dos trabajos realizados por otros profesionales, cuyos resultados incluyen la dimensión espacial en sus análisis.Presentamos en esta ocasión un estudio de carácter ecológico y otro de carácter económico: El primer caso se propone una metodología de análisis geo-espacial en la evaluación rápida del hábitat potencial de una especie animal, la danta centroamericana (Tapirus bairdii) presente en el Corredor Biológico San Juan-La Selva, Costa Rica. En el segundo caso, el estudio de índole económica, señala la importancia de los cluster y los encadenamientos productivos, localizados en un mismo sector y en una misma zona geográfica como estrategia organizativa para fortalecer la micro y pequeña empresa del turismo rural, y optimizar sus recursos y la existencia de un servicio integrado y de calidad.Esperamos que esta edición les sea de gran provecho en sus proyectos académicos y de investigación.Dra. Marilyn Romero
  • Revista Geográfica de América Central N. 41
    Vol. 1 Núm. 41 (2008)
    Este número de la Revista Geográfica de América Central ha sido dividido en dos partes: la primera está dedicada a planteamientos teóricos y metodológicos, y la segunda a  investigaciones de casos concretos. Dentro del abordaje teórico metodológico, el geógrafo brasileño Alcindo José de Sá, a través de un diálogo con el profesor Omar Arrieta, plantea una geografía actual que rescata la teoría crítica. El geógrafo Leonel Somarribas, quien por muchos años ha enseñado e investigado el tema de los transportes,  expone la importancia de que los geógrafos incorporen el enfoque de redes en los estudios de ordenamiento territorial. Por su lado, el urbanista costarricense Esteban Carazo hace planteamientos teórico-metodológicos sobre la zonificación ambiental para la planificación regional urbana. La segunda parte, comprende artículos que abordan estudios de caso relacionados con la planificación urbana y el ordenamiento territorial, así como una evaluación socioambiental de una zona de amortiguamiento. Esta revista se complace en publicar los productos de investigación de geógrafos y profesionales estudiosos del espacio y los territorios de América Central. Marilyn Romero V. Editora
  • Revista Geográfica de América Central N. 40
    Vol. 1 Núm. 40 (2002)
    Este es un Número Especial de la Revista Geográfica de América Central No. 40 dedicada al Recurso Hídrico. Se incluyen los artículos presentados en el Seminario del Agua titulado "La investigación y gestión del recurso hídrico en la Universidad Nacional de Costa Rica", organizado por el Programa Interdisciplinario de Investigación y Gestión del Agua de la Univer¬sidad Nacional (PRIGA-UNA), el 25 y 26 de noviembre del 2004. La impor-tancia del evento y la calidad de los artículos han sido los criterios de publicación de los documentos que aparecen en este número.El Consejo Editorial de la Revista Geográfica de América Central y la Escuela de Ciencias Geográficas se complacen y agradecen al PRIGA el interés en la publicación de estos documentos, que hoy entregamos a nuestros usuarios distribuidos en más de 25 universidades latinoamericanas y europeas.A pesar del tiempo transcurrido desde la realización del Seminario, todos los artículos constituyen aportes al conocimiento y la gestión del recurso hídrico en Costa Rica. Siguiendo la misma estructura del Seminario, los editores por parte del PRIGA, másteres Ana Isabel Barquero y Oswaldo José Millán, organizaron los artículos en tres temáticas: Economía y Políticas del Agua, Gestión y Educación Ambiental y la Investigación y Manejo del Recurso Hídrico. También se incluye la producción intelectual del Seminario referida a los resúmenes de ponencias, resúmenes de carteles y muestras artísticas.Marilyn Romero V.Directora de la Revista
  • Revista Geográfica de América Central N. 39
    Vol. 1 Núm. 39 (2001)
    Este número 39 de la Revista Geográfica de América Central presenta una temática variada recogida en cuatro artículos. Los dos primeros artículos exponen, a través de análisis teórico y de estudios de caso, la problemática y las transformaciones socioproductivas que han experimentado en los últimos años las comunidades rurales costarricenses, especialmente los pequeños productores campesinos, a raíz de la implementación de políticas económicas neoliberales y de como en La Cruz, Guanacaste, las comunidades locales han tenido que modificar su dinámica productiva como estrategia de desarrollo local. En este contexto, se plantea que las pequeñas comunidades costeras intentan fortalecerse por medio del desarrollo de activi­dades locales, entre ellas, la pesca artesanal. Asimismo, comunidades rurales aledañas a parques nacionales, tales como las ubicadas en la Península de Osa, procuran desarrollar el ecoturismo como estrategia de desarrollo local. En el análisis de estos estudios de caso queda evidente la necesidad que tienen las comunidades locales de fortalecer todos los aspectos del desarrollo productivo, particularmente en el aspecto gerencial de proyectos. Por esta razón se incluye un tercer artículo referido al tema de los enfoques y estilos gerenciales modernos. Finalmente, y como temática muy distinta, se presenta un artículo propio de la hidroclimatología, a través del cual el autor expone, mediante un estudio de caso aplicado a Costa Rica, la relación entre el aumento de los caudales en la parte alta de la cuenca del río Tárcoles y el fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Para finalizar se ha incluido en el apartado de Notas y Documentos las actividades y proyectos vigentes en la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional. M.Sc. Marilyn Romero Vargas
  • Revista Geográfica de América Central N. 36
    Vol. 2 Núm. 36 (1998)
    La Revista Geográfica de América Central, en su NQ 36, contiene una serie de artículos, de colegas que dan a conocer a la comunidad nacional e internacional los resultados de su quehacer investigativo en el campo de la Geografía.Inicia el presente número con un estudio de caso sobre el modelaje de la erosión de suelos en Costa Rica, mediante el modelo WEPP, y se prueba la aplicabilidad del mismo de acuerdo con las características físico-geográficas de nuestro país.Le sigue un artículo de orden geopolítico-geoeconómico donde se analiza la utilización por parte de una empresa mercantil naviera de la bandera de un país que no es el suyo, con la finalidad de beneficiarse de regulaciones menos estrictas que rigen en dicho país.El siguiente es una metodología para la elaboración de mapas de pendien¬tes a escala 1:10.000.En el campo de la Geografía de los Transportes se presenta un estudio que plantea los elementos fundamentales que debe de contener un plan de transpor¬tes, dentro del contexto de los planes reguladores en Costa Rica.Esta sección cierra con la vulnerabilidad económica en áreas de riesgo, este ensayo se refiere a Ciudad Cortés, comunidad ubicada al sur del país, la cual es afectada frecuentemente por inundaciones. Se analizan los costos en la infraestructura dañada en áreas de alto riesgo.La sección de avances de investigación presenta dos trabajos de un mismo investigador sobre la tierra urbanizable, uno en la ciudad de Heredia, donde se dan a conocer las regulaciones macro y su relación con algunas características de la tierra urbanizable en una subregión particular. Otro para Costa Rica, es un análisis metodológico del mercado y el inventario de las tierras para el proceso de conversión de agrícola a urbana en la Gran Área Metropolitana.La sección de notas y comentarios recoge el discurso del director de la Escuela de Ciencias Geográficas M.A. Ornar Arrieta Ch., en conmemoración del Día de la Tierra.Cierra, el presente número, el plan de estudios de la carrera de Ciencias Geográficas de la UNA a la luz del proceso de reestructuración de la universidad.Nury Cartín Herrera
  • Revista Geográfica de América Central N. 35
    Vol. 1 Núm. 35 (1998)
    La entrega de este número especial de la Revista Geográfica de América Central coincide con el XXV aniversario de la Escuela de Ciencias Geográficas, unidad académica fundada en el momento de creación de la Universidad Nacional. En esta ocasión se dedica el número 35 de la revista a la temática del Turismo desde la perspectiva científica de la geografía, debido al auge que ésta ha tenido en Costa Rica en los últimos años. Se presentan diversos estudios realizados por investigadores de nuestra Universidad en varias comunidades tratando de dar respuesta a las ne­cesidades de la sociedad nacional. Esta edición coincide también con el XXV aniversario de la vida académica e institucional de la Universidad Nacional, en la cual a partir del año 2000 se ofrecerá como alternativa profesional la carrera de Turismo en la Sede Chorotega, Guanacaste, ofreciendo una oferta académica acorde con las nuevas condiciones socioeconómicas del país. La sección de estudio de casos se inicia con un artículo titulado: "Laguna Hule: experiencia de un modelo ecoturístico comunitario", en el cual su autora Elizabeth Ramírez expone la experiencia de tres comunidades aledañas al Refugio Nacional de Vida Silvestre Bosque Alegre, donde el modelo de desarrollo turístico puede ser transferido a otras comunidades, con el objetivo de proteger y conservar los recursos naturales con un enfoque de eco-manejo y ofreciendo opciones económicas a los pobladores.   Seguidamente, Margarita Herrera y Carlos Morera presentan un artículo sobre la transformación del empleo y la migración, consecuencia de la actividad turística en la Fortuna de San Carlos, Costa Rica, donde las actividades turísticas de este distrito han transformado diferentes aspectos de la sociedad regional, aportando efectos positivos no comunes en otras áreas turísticas nacionales. Jakomijn van Wijk en su artículo da a conocer una evaluación de impacto ambiental, como consecuencia de la implementación de canchas de golf en una nueva etapa del desarrollo turístico nacional. Por otro lado, Marvin Acuña y Jeffrey Orozco presentan el artículo "El sector turismo costarricense: desarrollo sostenible y responsabilidad empresarial", en el cual se aborda la responsabilidad que deben tener las empresas turísticas en relación con la protección del ambiente, haciendo de ello un componente estratégico de la competitividad empresarial. En la corriente del turismo regional, Víctor Julio Baltodano y Sandra Muñoz exponen el artículo "La importancia económica del turismo: algunas reflexiones para la región Chorotega, Costa Rica", donde evalúan la importancia de este sector para el país y para la región Chorotega. En la última sección este artículo presenta los efectos del proyecto Papagayo, dando algunas recomendaciones para mejorar la calidad del servicio turístico en la región. El siguiente artículo presentado por Francisco Miranda titulado "El turismo y la convivencia comunal en un área rural -costera-", hace referencia al impacto del sector turismo como actividad económica en la convivencia comunal y cotidianidad de dos comunidades de la provincia de Puntarenas: Tambor y Montezuma. Por último, tres investigadores, Gerardo Barrantes, Sandra Quesada y Carlos Morera en el artículo "Parque Nacional Barra Honda: valoración del desarrollo del turismo y utilización de sus atractivos", evalúan los diferentes atractivos en un parque nacional y presentan un plan de manejo de estos recursos, En la sección de notas y documentos, se presenta el comentario de Ornar Arrieta al libro de Carlos Morera, titulado Turismo sustentable en Costa Rica, de la Editorial Abya Yala. Por otro lado, se incluye el programa del Plan de Estudios en Bachillerato en Turismo, a implementarse en la Sede Chorotega, Guanacaste, Costa Rica, por la Universidad Nacional. Nury Cartín
  • Revista Geográfica de América Central N. 34
    Vol. 1 Núm. 34 (1997)
    La Geografía como ciencia se ha venido transformando fuertemente durante las últimas décadas, producto de diversos factores entre estos el desarrollo tecnológico y el surgimiento de nuevos problemas sociales y ambientales. Así la Geografía ha asumido y se ha apropiado de nuevas tecnologías como son los Sistemas de Información Geográfica para poder abordar el estudio de la realidad.El presente número de la Revista Geográfica de América Central aborda diversas temáticas y metodologías de análisis alrededor de la Ciencia Geográfica, todas enfocadas a la problemática regional con énfasis en Costa Rica.La temática de geoecología o ecología del paisaje es abordada en esta edición a través de un estudio metodológico para la sistematización y el análisis del paisaje en tres distritos de la provincia de Alajuela. Seguidamente se presenta un artículo que aborda el tema de la contaminación, realizando un análisis espacial del comportamiento de la misma en la subcuenca del río Ciruelas.Le sigue un análisis de los conflictos de usos del suelo dentro de un asentamiento campesino en el Proyecto de Riego Arenal-Tempisque utilizando un Sistema de Información Geográfico. Posteriormente se presenta un estudio acerca de la degradación de los recursos naturales y su relación con la pobreza y la salud. El mismo por razones de espacio y organización de la información se presenta en dos partes.La temática sobre género es expuesta en dos artículos, donde se hace urt análisis del género y su relación y aporte con la ciencia geográfica. Un artículo utiliza una revisión histórica para evaluar las posibilidades del desarrollo de la categoría de género dentro del análisis espacial. El otro artículo analiza cómo los espacios urbanos son percibidos, construidos y habitados de forma diferen¬cial por los hombres y las mujeres.El penúltimo artículo evalúa la aplicación de un modelo de simulación de intensidades sísmicas en la microzonificación de Costa Rica, presentando importantes conclusiones acerca de la temática. Luego se presenta un estudio dentro de la temática de la Geografía de la Salud, que analiza la relación entre el ambiente natural y la incidencia de la leptospirosis en humanos.El ejemplar finaliza con notas y documentos donde se presenta un listado de documentos geográficos aparecidos en las revistas y los congresos de geografía españoles, sobre temas de América Central y el Caribe.Nury Cartín Herrera
  • Revista Geografica de América Central N°32-33
    Vol. 1 Núm. 32-33 (1996)
    A principios del año en curso, nos propusimos elaborar y editar dos números juntos de la Revista, en los cuales se incluyeran las temáticas de aplicación de los Sistemas de Información Geográfica (SlGs), teledetección y otras herramientas afines, discusiones acerca de éstas, así como problemas epistemológicos de la Geografía en relación con el uso de estas técnicas. A continuación se presenta el resultado de ese esfuerzo por conseguir artículos valiosos para nuestros lectores nacionales y extranjeros y, asimismo, la colaboración científica de investigadores de la Escuela de Ciencias Geográficas, del Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre, de la Escuela de Ciencias Ambientales y dos aportes de la Universidad de Girona, España; uno de ellos aplicado a nuestro país vecino de Nicaragua. En estos dos números aparecen once trabajos correspondientes a diez colaboradores, participando algunos de ellos en varios artículos.Para la Sección Metodología y Epistemología, se ha asignado el artículo: «¿El estudio de Sistemas de Información Geográfica (SIGs) es una disciplina? El papel importante de los SIGs en la Geografía, de Timothy H. Robinson y Manuel A. Solano. En éste, los autores tratan de demostrar la importancia geográfica de esta herramienta desde los años sesenta que luego pasa a ser utilizada en otros campos y cuestionan el peso de los SIGs y la contribución intelectual para merecer el grado de disciplina. El trabajo tiene el mérito de ayudar a repensar entre el valor único del instrumento como tal o la creación de conocimiento por medio del mismo, colaborando así con la formación de la geografía. En la Sección Estudio de Casos, se tienen los siguientes aportes: en la parte que puede denominarse creación de conocimiento: «Sistemas de Información Geográfica: una visión integral», en el cual el autor Jorge Fallas hace notar que los SIGs se han incorporado en el estudio de los recursos naturales desde los años ochenta. El trabajo presenta una visión general de este instrumento y enfatiza su importancia en la toma de decisiones de carácter institucional. Del mismo autor, se presenta el artículo «Normas y estándares para la comunidad de usuarios de Sistemas de Información Geográfica en Costa Rica», en el cual se señala la magnitud de los SIGs en el crecimiento de la industria de la computación y la expansión que éstos han adquirido en general y no sólo en una ciencia. En el artículo se discuten aspectos de los atributos y de la geometría de los elementos inherentes a los SIGs. De Pere Pujol y Montserrat Pujadas, tenemos el artículo titulado «Metodología de trabajo con los Sistemas de Posicionamiento Global», en el que afirman su importancia para el posicionamiento y la navegación marítima, aérea y terrestre, así como su relación con la cartografía, la teledetección, la topografía y otras ramas. En el artículo se presenta una introducción de la metodología de estos instrumentos. Manuel A. Solano y Timothy H. Robinson exponen el artículo «Sistemas de información geográfica y algunas aplicaciones». Aquí se «muestran los diversos campos de aplicación de los SIGs», asimismo, las áreas del conocimiento donde más se utilizan los SIGs. Por último se ofrecen los estudios de casos desarrollados en el Laboratorio de Sistemas de Información Geográfica, UNA (LSIGAE-ECG). El último título de esta sección se denomina «INTERNET y la Geografía», de Lorenzo Jiménez, Timothy H. Robinson y Manuel A. Solano. En éste se afirma: «Los geógrafos ahora tienen a su disposición la red mundial de INTERNET» (experiencias humanas en forma de texto, artículos, imagen, vídeos y foros de discusión), por ejemplo, aseguran: «meteorólogos pueden recuperar imágenes de clima, casi inmediatamente que están siendo almacenadas desde el satélite, lo que les permite evaluar la dirección de la información que los profesionales pueden estar buscando». Luego tenemos los siguientes aportes sobre aplicación de SIGs a casos concretos: de Florencio Magallón y Manuel A. Solano «Ordenamiento del territorio local asistido a través de un Sistema de Información Geográfica». Los autores describen que la aplicación desarrollada se conoce como Sistema de Información Geográfica para Gobiernos Locales (SIGGLO) y que se implementó en el cantón de Santo Domingo de Heredia. El artículo tiene un apartado sobre Los Planes de Ordenamiento Territorial, donde justifican para este fin el uso de los SIGs; además, destacan sus ventajas y desventajas. El siguiente artículo lleva como nombre «Uso de Sistemas de Información Geográfica para analizar impactos de actividades humanas sobre el hábitat potencial del venado cola blanca (Odocoileus virginianus), Guanacaste, Costa Rica», de Wilfredo Segura y Jorge Fallas. Este trabajo es el resultado de una investigación en el Distrito Central del cantón de Bagaces y tuvo como propósito evaluar el impacto de la II Fase del Proyecto de Riego Arenal- Tempisque en el hábitat potencial del venado cola blanca. Otro artículo de este apartado es: «Uso y cobertura de la tierra en Costa Rica para 1992: una aplicación de teledetección espacial y Sistemas de Información Geográfica», de Jorge Fallas y Basil Savitsky. En éste se describe el proceso para actualizar el mapa de uso y cobertura de la tierra en Costa Rica para el año señalado. Se usaron para tal efecto mapas 1:200.000 de 1985 e imágenes digitales del Satélite Landsat de 1991-1993, también fotos aéreas de 1992 y trabajo de campo. Los autores exponen, además, los resultados de las diferentes coberturas. El siguiente aporte de los españoles Pere Pujol Caussa y Montserrat Pujadas Tort trata sobre «Uso del suelo y frontera agrícola en el sudeste de Nicaragua. Ejemplo de integración de los Sistemas de Posicionamiento Global, los Sistemas de Información Geográfica y la teledetección». Lo sustancial del trabajo es el análisis histórico del uso  de los recursos naturales y la evolución ecológica en nuestro país vecino devastado por «todo tipo de calamidad». El estudio consigue la distribución del uso del suelo, la delimitación de la frontera agrícola y la elaboración del mapa respectivo para 1992.   También tenemos del investigador Luis Nelson Arrollo el artículo denominado «Sensores remotos fotográficos: zonificación por inundaciones en las cuencas bajas de los ríos Parrita y Limoncito: una caracterización socioespacial mediante fotos aéreas y mapas». Usando esta técnica, más trabajo de campo y uso de fuentes secundarias, se analizan las áreas de mayor riesgo a las inundaciones para ambos territorios, en relación con aspectos sociales y económicos de la población afectada.   Por último en la Sección Notas y Documentos, se presenta: «¿Qué es el Laboratorio de Sistemas de Información Geográfica?». Leonel Metieses Monestel Editor
  • Revista Geográfica de América Central N. 31
    Vol. 1 Núm. 31 (1995)
    Tengo el placer de exponer aquí algunos de los trabajos realizados por diferentes grupos de investigación de la Escuela de Ciencias Geo­gráficas acerca de un «área» de mayor interés científico en el campo de los Recursos Naturales del país: «La región de Puriscal». Interesante este espacio geográfico porque como he señalado en algunas ocasiones, Puriscal ha sido en los últimos 30 anos o quizás más, laboratorio de experimentos y cuna de grandes problemas. Pasó de ser uno de los graneros del país a una región devastada y deprimida por los años sesenta, representativa del mayor deterioro y expoliación de los recursos madereros y por consiguiente de los inherentes a este. He señalado por tanto, que a finales de los años setenta (Administración Carazo) se iniciaron procesos «integrales» de planificación (como por ejemplo con la ayuda de la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea) a la vez que se iniciaron proyectos de conservación y recupe­ración de recursos naturales (suelos, forestación), ejecutados por nuevas organizaciones científicas como son, además del MAG, MIRENEM, PRODAF y por qué no señalar la cuota del Programa MADE de nuestra Escuela. También en pequeña escala merece ser mencionada la ayuda del Convenio Holandés a través de la Universidad de UTRECHT. Por lo tanto, la selección que se ha hecho de estos artículos tiene relación con estas dos últimas entidades: PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN Y EXTENSIÓN MORFOCLIMATOLOGIA APLICADA Y DINÁMICA EXO-GENA, financiado a la vez por CONICIT, FAO y MINAE y dos trabajos recuperados del proyecto original con la Universidad de UTRECHT. A continuación se hace una breve descripción del contenido de la Revista. Sección de Epistemología No fue difícil seleccionar para esta sección el trabajo «humanista-filosófico y crítico» del compañero Ornar Arrieta titulado: «Los dos caminos de San Juan. Un análisis geográfico de la pobreza rural en el contexto de los ecosistemas». Nos afirma Ornar, por ejemplo, «... en el caso de San Juan de Barbacoas de Puriscal, la pobreza rural y la degradación ecológica que los pobres heredan y algunas veces generan, no se resuelve siguiendo el camino de la incorporación de las actividades agrícolas al mercado internacional, ni mediante el camino a veces tan ambiguo, de la sostenibilidad». Enfatiza entonces: «Si estas propuestas no van acompañadas de una estrategia global de recomposición de los ecosistemas degradados y de formas productivas en donde lo que prive no sea el alza de la rentabilidad del suelo en función de la competencia en el mercado, sino la satisfacción de las necesidades básicas del conjunto de la población, mediante prácticas agrícolas no degradantes del territorio en que dicha población y ecosistemas existan y se reproducen».   Sección: Estudio de Casos   «Modelo agroespacial en el cultivo del café, caso de Puriscal. Cambios generados a raíz de la disminución de los precios». Leonel Meneses-Antonio Solano.-   Se estudia aquí el proceso de cambio espacial (disminución) que sufrió la región con la crisis en la des valorización internacional del café. Se demuestran esos cambios así como también se expone el patrón espacial regido por tal cultivo y se introducen otras relaciones espaciales con la temática: población, crecimiento, decrecimiento urbano, etc.   «Modelo geomorfométrico aplicado al estudio de la erosión en cárca­vas». Gonzalo Hernández R. Señala el autor que este análisis de carácter geomorfológico permitió derivar un modelo empírico comprobado en otras zonas del país y en el cual se relacionan: cárcavas de ladera, pendiente del terreno y densidad del drenaje del primer orden. El resultado más valioso es que este modelo permite «la zonificación a nivel regional de la susceptibilidad diferencial al desarrollo de formas erosivas severas como las cárcavas, terracetas y remoción en masa». «Erosión de suelos en Cerbatana de Puriscal 1990-1995». Gonzalo Hernández, Amalia Ruiz, Gustavo Barrantes, Jorge Díaz.   Los autores relatan que en este período lograron observar los siguientes resultados a través de un experimento localizado: moni toreando la pérdida de suelos según el patrón de los agricultores, las obras de infraestructura resultaron aceptables para el café mientras que no sucedió lo mismo para cultivos anuales como maíz, frijoles y tabaco debido al factor cobertura vegetal (insuficiente para amortiguar las gotas de lluvia). Con respecto a los pastos, estos cubren mejor la erosión siempre y cuando se asocien con cítricos u otros árboles y se evite el sobrepastoreo. Sección Notas y Comentarios Se describen las actividades, antecedentes y proyectos del Programa MADE.Se expone la portada del libro: Paisaje y Territorio «Cuadernos de Geografía».  Con este pequeño aporte se espera complacer a compañeros investigado­res de instituciones aquí señaladas, autoridades de la Región y, sobre todo, nuestro mayor deber, contribuir científicamente con el pueblo de Puriscal como una retribución al engrandecimiento y superación de sus recursos y calidad de vida. ¡Gracias a todos! Leonel Meneses Monestel EDITOR
  • Revista Geográfica de América Central N. 30
    Vol. 2 Núm. 30 (1994)
    Es motivante escribir esta presentación de la Revista Geográfica de América Central No. 30, exponiendo al inicio el Discurso del Señor Director de la Escuela de Ciencias Geográficas referente al veinte aniversario de la Escuela, discurso filosófico, poético y artístico y bien que fue así, porque la Geografía es todo eso y más. Sin embargo, no es suficiente mencionar esos términos quizá simples y generales. Se debe sentir este discurso como propiedad de todos los que aquí han dejado sus huellas porque cala en lo más hondo de la realidad de la enseñanza, de la problemática contemporánea de la Universidad latinoamericana y por último, en la realidad pura y viva de esta «sociedad», con todas sus contradicciones y sus desigualdades en la que geógrafos o no, están inmersos. De una serie de artículos novedosos sobre asuntos de «la tierra» y su problemática social se ha tomado para la Sección Teoría y Epistemología, el artículo titulado: «LA PRODUCCIÓN DEL ESPACIO, EL PRECIO DE LA TIERRA Y LA POLÍTICA DEL ESTADO», en el cual el lector vuelve necesariamente a revisar la articulación de las categorías: producción de espacio (¿reconstrucción del espacio?), la relación de esta con la reproducción de la fuerza de trabajo y la ampliación del capital, categorías todas articuladas al proceso de producción en general y a la acumulación del capital. En la SECCIÓN: ESTUDIO DE CASOS, se ofrece un verdadero menú de opciones para intereses distintos y especializados. Un grupo de estudiosos del Programa MADE (Morfoclimatología Aplicada y Dinámica Exógena) presentan los artículos: «Análisis geomdrfométrico aplicado al ordenamiento territorial: Caso Santo Domingo» estudio que aplicando variables como pendiente, relieve, densidad de drenaje, etc.» determina la capacidad de soporte físico para actividades humanas concluyendo que un 49% del territorio tiene condiciones para uso urbano. Otro estudio «Deslizamientos en la Cuenca del río Banano, una conse­cuencia del terremoto de abril de 1991», analiza como este fenómeno afectó el comportamiento hidrológico de algunas cuencas de la zona. En «Estado actual de los sitios de disposición de desechos sólidos municipales en Costa Rica» la autora llega a la consideración de que «la mayoría de los sitios municipales actuales se consideran como vertederos a CIELO ABIERTO» y afectan a los cuerpos de agua tanto superficiales como subterráneos. Un análisis del «Relleno Sanitario en Cordel de Mora», propuesta que tuvo el Estado para resolver el problema de la basura hace que los autores lleguen a concluir que la solución a la problemática obliga a involucrar en tal solución a todo el pueblo y que deben intervenir en forma clara y transparente los papeles técnicos pero también políticos. Fuera del Programa MADE un autor expone «Apuntes para un estudio de impacto del turismo en el ambiente: El caso de Montezuma, Puntarenas». Aquí se evalúan los efectos de la actividad en los Recursos Naturales. Se concluye que se dan una serie de arbitrariedades legales y desigualdades sociales en el uso y tenencia del espacio turístico y que no existe planificación al respecto. Parte del Estudio de Casos expone al lector dos artículos: «La estructura del mercado de la tierra y de la vivienda según la clase y tipo de oferta. Heredia 1965-1994» y, «Método para calcular el precio de la tierra y la tasa de renta a partir de las formas de arrendamiento», artículos que junto con el de la Sección de Epistemología, complementan la temática y problema del mercado y precio de la tierra así como de sus variables inherentes: especulación, escasez de vivienda, política del Estado, etc., que con toda seguridad interesará a muchos profesionales geógrafos y no geógrafos por su enfoques, metodologías e innovaciones en general. Por último, en la SECCIÓN: NOTAS Y DOCUMENTOS, se presenta la lista de Proyectos de Investigación que la Escuela está ejecutando y que al lector de cualquier latitud pueda interesarle para sus fines y para hacer contactos de colaboración con estos investigadores de la realidad costarricense. Leonel Meneses Monestel EDITOR
  • Revista Geográfica de América Central N. 29
    Vol. 1 Núm. 29 (1994)
    Este número de la Revista Geográfica de América Central se dedica a tres temas; el tema urbano a través de tres documentos; la valoración de la propiedad según zonas Económicas Homogéneas, el Mercado de Tierras e Inmuebles en sus Aspectos Metodológicos y Técnicos; y un resumen del Plan Director Urbano de la ciudad de San José. Los dos primeros documentos son los resultados de investigación del Proyecto Alternativas Metodológicas y Técnicas para Valorar la Propiedad Territorial, proyecto desarrollado en la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional. El resumen del Plan Director Urbano de San José es muy novedoso porque es el municipio capitalino quien asume un liderazgo en la planificación territorial urbano en Costa Rica. Con este caso queremos iniciar la presentación en la Revista de planes territoriales de todo América Central. El otro tema se refiere a la geografía de la salud, a través de un documento que presenta siete enfoques para el estudio geográfico de la Salud Humana, tema en que la Revista incursiona por primera vez. El tercer tema se dedica al análisis de la precipitación, por medio de dos artículos que refieren a estudios del caso de Costa Rica y el caso del río Grande de Candelaria, también en Costa Rica. La Escuela de Ciencias Geográficas como responsable de esta Revista, se ha organizado en tres áreas de desarrollo: Manejo Territorial de los Recursos Naturales, Planificación Territorial, y el Área de Sistemas de Información Geográfica. Nuevas áreas de organización interna que se verán reflejadas en los artículos que publique esta Revista.   M.Sc. Dionisio Alfaro R. Editor
  • Revista Geográfica de América Central N. 28
    Vol. 2 Núm. 28 (1993)
    Este número de la Revista Geográfica de América Central, cambia la temática que se desarrolló en los números 25,26 y 27, dedicados a los desastres naturales, aspectos morfoclimáticos y recursos hídricos. En este número 28 la temática es variada, en la primera sección se presentan dos enfoques en desastres naturales y ecología. En la sección de Estudios de casos se escogieron temas sobre: la recreación y el turismo, uso del suelo en dos zonas de Costa Rica, con técnicas de análisis totalmente distintas. Además dos artículos sobre descentralización, desarrollo local y planificación regional en Costa Rica y Centroamérica. Otros dos artículos se refieren a los problemas de la valoración de la propiedad territorial a través de los precios de la tierra y el impuesto territorial en Costa Rica. En la sección de Notas y Documentos se resume el nuevo plan de estudios en la formación del geógrafo profesional en Costa Rica, que puso en función la Escuela de Ciencias Geográficas a partir de 1994. Este nuevo plan de estudios responde a las nuevas necesidades del mercado profesional en Costa Rica. Hace quince años eran contados los geógrafos que laboraban en las instituciones nacionales, ahora todos los ministerios e instituciones autónomas, así como consultorías y organizaciones no gubernamentales cuentan con el profesional geógrafo, en sus equipos multidisciplinarios. Ya se forma una generación de geógrafos en Costa Rica que está dando frutos muy importantes. Esta revista se complace en poder publicar los productos de investigación y experiencias de geógrafos y otros muchos profesionales que estudian los territorios de América Central. M.Sc. Dionisio Alfaro R. Editor  
  • Revista Geográfica de América Central N. 27
    Vol. 1 Núm. 27 (1993)
    Esta nueva publicación que usted acoge en sus manos contiene especial­mente artículos derivados del esfuerzo investigativo de los profesionales que trabajan para la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional. En esta nueva publicación de la Revista Geográfica de América Cen­tral, se presenta como tema de análisis los recursos físicos y naturales, especialmente en Costa Rica. A diferencia de la revista N° 25-26, donde los artículos presentados eran de una gama muy amplia de profesionales sobre un tema, en este N° 27 se incluyen artículos especialmente preparados por geógrafos, que realizan eva­luaciones sobre los recursos físicos y naturales, con alguna especificidad de los recursos hídricos. Encontrarán aquí varios artículos desarrollados a través de investigacio­nes del Programa Morfoclimatología Aplicada y Dinámica Exógena (MADE) de la Escuela de Ciencias Geográficas. Se incluyen por primera vez artículos que resumen tesis de Licenciatura. Como por ejemplo los análisis de los recursos hídricos en tres cuencas. Este esfuerzo por publicar artículos derivados de tesis presenta una cara del esfuerzo que realiza la Escuela de Ciencias Geográficas por presentar al mercado profesional costarricense geógrafos bien preparados y con capacidad suficiente para aportar en él resolución de problemas territoriales. Por otro lado, el artículo de Germán Haug aplica una metodología para redefinir los límites del Parque Nacional Volcán Irazú. Este aporte es una solución técnico-científica muy concreta a la problemática de los límites de un parque nacional. Otro artículo novedoso es el de los sistemas de información geográfica, técnica, que desde hace varios años se utilizan en las investigaciones de las poblaciones más territoriales y de la geografía en Costa Rica. La Escuela de Ciencias Geográficas y el Consejo Editorial de la Revista creen que el presentar estos documentos de nuestros profesionales, muestra las líneas de preocupación científica de la investigación geográfica en la Universidad Nacional.   M.Sc. Dionisio Alfaro Rodríguez Editor
  • Revista Geográfica de América Central N. 25-26
    Vol. 1 Núm. 25-26 (1992)
    Este es un Número Especial de la Revista Geográfica de América Cen­tral. Se incluyen los artículos presentados en el I Congreso sobre De­sastres en Costa Rica, realizados en octubre de 1988. La importancia del evento y la calidad de todos los artículos obligó a publicarlos a pesar de lo voluminoso de la revista.   El I Congreso sobre Desastres en Costa Rica se realizó en coordinación entre la Comisión Nacional de Emergencia, la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta publicación fue posible presentarla a ustedes con el financiamiento de la Comisión Nacional de Emergencia y la Editorial de la Universidad Nacional. El Consejo Editorial de la Revista Geográfica de América Central y la Escuela de Ciencias Geográficas agradecen a la Comisión Nacional de Emergencia su aporte monetario para presentar esta publicación. La Comisión Nacional de Emergencia ha mostrado desde el inicio de la preparación del congreso mucho interés en la publicación de todos los docu­mentos, interés que se concretó en el apoyo monetario. A pesar del tiempo transcurrido desde la realización del congreso, todos los artículos son aportes al conocimiento sobre los factores que producen y pueden producir desastres en el territorio de Costa Rica. Creemos que la publicación de todos estos artículos es el aporte que muchos profesionales e instituciones están esperando. El análisis de los desastres presentados con mapas generales de Costa Rica, de cuencas y zonas específicas, así como distintos niveles de interpretación, tendrán impacto más allá del año 2000. Recordamos aquí la publicación de la Revista Geográfica de América Central N° 5, donde se incluían documentos que analizaban la actividad eruptiva de los volcanes de Costa Rica, que todavía hoy los profesio­nales buscan para su consulta. Entre los autores de los artículos se encuentran geógrafos, geólogos, climatólogos, ingenieros forestales, biólogos, oceanógrafos, etc. Esta gama de profesionales no sólo muestra la importancia del tema, sino que expone que el problema de los desastres es de carácter multidisciplinario y transdisciplinario. La Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional se complace en presentar ante el público nacional e internacional, en la década declarada por las Naciones Unidas como la Década de los Desastres, una publicación más de la Revista Geográfica de América Central, esta vez dedicada al tema de los desastres. M.Sc. Dionisio Alfaro Rodríguez Editor
  • Revista Geográfica de América Central N. 23-24
    Vol. 1 Núm. 23-24 (1991)
    La Revista Geográfica de América Central en un artículo reciente­mente publicado por la Revista Geográfica del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, denominado la Literatura Geográfica en América Latina, una aproximación Bibliométrico, escrito por el Geógrafo José Octavio Alonso Gamboa de la Universidad Autónoma de México (UNAM), lo presenta como la más importante de América Central y el Caribe. Las instituciones más sobresalientes en la publicación en Geografía son de México y Brasil. Costa Rica tiene después de estas instituciones el lugar más destacado, que coloca a la Universidad Nacional en el panorama latinoamericano. Esta posición es fruto del esfuerzo que la Escuela de Ciencias Geográficas realiza al publicar la Revista dedicada a América Central. Por esta razón se presenta un nuevo tomo 23-24 que recoge productos de nuestra investigación y del pensamiento latinoamericano más avanzado, a través del aporte de JOSÉ LUIS CORAGGIO. Con estos números es necesario advertir que a pesar de los esfuerzos que realiza la Universidad Nacional en publicar la Revista, esta publicación tiene atrasos significativos, los últimos números editados (21-22) corres­pondían al Segundo Semestre de 1984 y I Semestre de 1985. Para la Universidad Nacional es imposible ponerse al día, la intención de la Universidad Nacional es continuar la publicación de nuestra Revista, pero actualizando formalmente su emisión, por esta razón, presentamos estos números 23-24 con la fecha del I y II Semestre de 1991. Esto permite a la Revista Geográfica de América Central un nuevo período de publicación y garantiza a los profesionales e instituciones que compran, canjean y reciben la Revista; estar al día con nuestras emisiones. Esta nueva situación esperamos sea comprendida por los profesiona­les e instituciones que permanentemente colaboran y adquieren nuestra publicación. El Consejo Editorial de la Revista y la Escuela de Ciencias Geográfi­cas de la Universidad Nacional continuará con el compromiso adquirido hace muchos años de divulgación del conocimiento y del desarrollo de la Geografía, de los problemas territoriales y socioespaciales de Costa Rica y América Central.   MSc. Dionisio Alfaro Rodríguez Secretario Ejecutivo Revista Geográfica de América Centra
  • Revista Geográfica de América Central N. 21-22
    Vol. 2 Núm. 21-22 (1985)
    En estos días, el mundo tiembla ante el riesgo del holocausto insensato. Lzs débiles cuerdas de la distensión mundial, se estiran más y más ante doctrinas guerristas que despedazan el derecho internacional y la convivencia huma­na. El estallido de bombas en Europa, la confrontación social-militar en Centroamérica y el Caribe, la trágica emulación del "destino final" fascista simboliza­do en el bombardeo norteamericano de Libia, exige repensar lo que está ocu­rriendo en el mundo. Los esfuerzos de paz de Contadora, el funcionamiento de la Universidad de la Paz, en Costa Rica, los intentos de este país por otorgar rango constitucional a la neutralidad, son chispazos de cordura en el ambiente tenso mundial y centroamericano. En Costa Rica, cuando se entrega a la imprenta este N° 21-22 de la RGAC, hay un debate nacional sobre el proyecto de ley que crea la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH). Justo cuando el sistema universitario costarricense flaquea por debilidades financieras y presupuestarias en cuanto no es dotado de recursos suficientes por el Estado, aparece una ini­ciativa legislativa del Gobierno Central para fundar la EARTH. El citado pro­yecto de ley lleva a una duplicación al interior del sistema universitario y, desde lejos, en vista de las prerrogativas que entrega a esa institución y a su personal, es leonino y atentatorio contra la soberanía costarricense. Otorga derechos múltiples, pero no regula siquiera deberes propios de organismos internacionales. La localización geográfica de la EARTH, facilita investigaciones y desarrollos tecnológicos de uso múltiple en un área fronteriza de tensión-contención políti­co-militar. Las regiones periféricas fronterizas septentrionales de Costa Rica re­ciben inversiones millonarios con proyectos tales como el de desarrollo e infra­estructura de la zona norte, se fortalece un muro sónico con el funcionamiento de la emisora Voz de América (VOA); aumentan los ejercicios y el entrenamien­to militar de la policía costarricense. La EARTH, no es por tanto, una inocente iniciativa educativa, sino que, más bien, es un componente más de una estrate­gia global centroamericana, con sede en Costa Rica. Hace dos meses, es electo presidente de Costa Rica el Dr. Osear Arias Sán­chez, representante del Partido Liberación Nacional. Esta situación electoral, que de alguna manera expresa una forma de continuismo, tiene repercusiones de cierto interés para el ambiente universitario e intelectual, al plantearse la creación de un Ministerio de Ciencias y Tecnología. Esta propuesta político-ad­ministrativa debe llamar la atención nuestra porque podría apuntalar funciones universitarias fundamentales, tal como la investigación científica. Hay el riesgo, también, de la duplicación y burocratización de esta área de interés, por lo que es necesario seguir con atención las iniciativas específicas que debieran concre­tar esta propuesta. En este N° 21-22, se incluye una puesta al día del Dr. Jürgen Ossenbrügge de la Universidad de Hamburgo, sobre los aportes teóricos anglo-sajones a la Geografía Política, énfasis de los estudios geográficos que adquiere día a día una gran relevancia. También, en Teoría y Epistemología, cinco años después del seminario que originó los trabajos al interior de la Escuela de Ciencias Geo­gráficas, se rescatan las intervenciones de Eusebio Flores, Miguel Morales y Leo­nel Meneses sobre la situación de la Geografía en la actualidad, incorporando al debate cuestiones epistemológicas, teóricas y profesionales. En los Estudios de Casos, Guillermo Carvajal y Jorge Vargas presentan lo que fue parte de un proyecto de investigación centroamericano sobre historia y desarrollo urbano, ejecutado en CSUCA. Tal es el caso también, de la contribu­ción de Jorge Cornick, que se constituye en un avance preliminar de otro estu­dio efectuado en CSUCA, sobre mercados de trabajo en ciudades intermedias de Costa Rica y el Área Metropolitana. Juan Luis Klein y Orlando Peña, geógrafos chilenos residentes en Canadá, estudian el impacto espacial de una gran empresa minera en Nicaragua. Este país, por otro lado, es analizado por Miguel Morales en cuanto lo que fue su es­tructura productiva durante el somozato, particularmente, 1945-1979, lo que es una contribución a la memoria colectiva y social centroamericana. Por fin, Dieter Zuercher, presenta el resumen de una tesis universitaria suiza sobre Hon­duras, en particular, el aporte de un geógrafo a una metodología evaluativa ex-post de proyectos. El N° 21-22 cierra un ciclo académico de 4 años, con 12 números publica­dos preparados por este Secretario Ejecutivo de la RGAC en La Escuela de Cien­cias Geográficas. Desde ya deseamos éxito a quien nos reemplace, en el bien en­tendido que la RGAC es un patrimonio académico universitario que va más allá de las personas, de sus diferencias intelectuales, por ser un vehículo que recoge  j transmite una producción científica compleja como es la aproximación a la realidad. Nuestros agradecimientos más profundos a quienes hicieron posible, con sus colaboraciones, con sus trabajos, que la Escuela de Ciencias Geográficas ocupe un lugar en el ambiente universitario mundial gracias a la pionera iniciati-pb de su creador el Lie. Eusebia Flores Silva. Como en otras oportunidades agradecemos la colaboración de los compa­dras Rosa E. Méndez, Anita Villalobos, Rosa María Quirós, Gonzalo Hernán­dez, Alien Leininger y Jean Louis Govaere, sin cuyo aporte sería imposible la edición de la RGAC. Además, por avalares del destino extendemos nuestro ^vdecimiento a las compañeras Xinia Panlagua y Anabelle Herrera de la Es­cuela de Planificación y Promoción Social de la UNA. Lic. Miguel Morales A. Primavera de 1986.
  • Revista Geográfica de América Central N. 19-20
    Vol. 1 Núm. 19-20 (1986)
    Al presentar los números 19-20 de la RGAC, nos parece necesario reflexionar sobre el papel de la Universidad al interior de la comunidad nacional. Esto significa referirse a la producción de conocimiento científico en el marco de la internacionalización y la masificación propias de fines del siglo XX. En octubre de 1927, un insigne educador costarricense escribía: "... Varias personas me preguntan qué pienso acerca del proyecto de ley destinado a traer gentes de color ala Escuela Normal. Contesto brevemente. Recibiré a los negritos con los brazos abiertos. . . Se me dice que debería la Escuela oponerse a la ejecución del proyecto porque al ofrecerles facilidades de arraigo a los negros en nuestro territorio, se amenaza a la nación costarricense con una peligrosa mezcla de razas. El peligro de la zona atlántica no está en los negros, quizás, sino en sus amos y en los costarricenses filibusteros. . . Mientras los negros estén en el territorio costarricense, es preferible procurar que sean costarricenses…Una vez que tuviéramos maestros y alumnos costarricenses, tendríamos dentro de aquellas zonas del atlántico un tesoro moral de que ahora carecemos y un tesoro material también. . ." (UNA. "Selección de escritos de Omar Dengo G.". Heredia. UNA. pág. 17. 1981).Estas profundas reflexiones de Omar Dengo, hace seis décadas, sobre un problema que ya no suscita leyes ni polémicas especiales, nos lleva a pensar que el científico, el universitario y el profesional son parte de su tiempo, no están ajenos a los grandes debates nacionales, ni deben esquivar opinión, ni menos, no defender como un componente del granulado social, sus puntos de vista, sus compromisos y su acción.El texto citado, también nos muestra una crudeza cómo estamos insertos en el tejido social, político y económico cotidiano. Profesores y estudiantes universitarios deben vivir su mundo actual y deben pensarlo. No es lo mismo lo vivencial que la búsqueda de la comprensión e interpretación de fenómenos y procesos recientes, así como sus tendencias históricas. ¿Podemos vivir como esas máquinas que todo lo ejecutan, pero que no se hacen preguntas, no cues­tionan, no se interesan y sólo responden a un metabolismo mecánico generado externamente? Pareciera, sin embargo, que muchos hombres se reproducen co­tidianamente sin hacerse ningún tipo de preguntas. La Universidad, sus estu­diantes, sus académicos, tienen la obligación de inquirir, cuestionar, indagar y, también, utilizar procedimientos cada vez más rigurosos para encontrar respues­tas fecundas que no sólo satisfagan al individuo, sino que contribuyan a mejorar la vida de todos, pero, fundamentalmente, de los más necesitados.El contexto mundial reciente está marcado por la internacionalización y la masificación. Cuando nos sentamos frente al televisor, no sólo hay una señal lu­minosa, sino semiológica: en cada hogar penetra lo pintoresco, lo dramático, lo magnífico, lo pueril, enlatado o acaecido en los últimos minutos y segundos. El flujo de información es veloz, masivo y acumulativo. Nos permite ver, pero nos impide reflexionar. Hay mensajes sublímales para comprar, consumir y para entender y orientar la comprensión de los problemas nacionales e internacionales. El desarrollo prodigioso de las telecomunicaciones está acompañado de fa­cilidades para desplazarnos en pocas horas alrededor del mundo. Si el Challenger no hubiese estallado a los 75 segundos de su despegue, una civil, una profesora de secundaria norteamericana, habría orbitado la Tierra en minutos. El contro­vertido Concorde nos lleva en menos de 8 horas a Europa. Si recordamos 1927, cuando el doctor Ornar Dengo nos hablaba del problema de los negros en Costa Rica, en esos días ya se viajaba en tren a Limón, pero era fatigoso el viaje a Pun-tarenas. Hoy, por los cambios tecnológicos suscitados, el país entero está ínter-conectado en pocas horas. Otro rostro de la internacionalización está marcado por la velocidad y mo­vilidad del capital. La simple operación familiar de enviar dinero a un estudian­te en el extranjero, se apoya en un sistema financiero fluido que permite mo­ver, transar, millones de dólares y otras monedas de la canasta internacional que transforman y afectan toda la vida planetaria. La internacionalización y la acu­mulación transnacional del capital profundiza las diferencias entre países, entre grupos sociales al interior de esos países. En Costa Rica, los grandes proyectos hidroeléctricos (Arenal, Ventanas, etc.), las grandes carreteras, los proyectos portuarios (Caldera-Muelle Alemán en Moín), los proyectos especiales (proyec­tos de infraestructura de la zona norte), los parques industriales y zunas francas (Limón), la industria de la maquila, testifican cómo el capital sin rostro huma no afecta grandes y pequeños centros urbanos del país, en las regiones periféricas. La internacionalización de la guerra, del terror y la prepotencia política de los países hegemónicos es el correlato de la formación de bloques y sub-bloques que despedazan el Estado-nación, construido desde hace algunos siglos. La ilustrada Francia, tan humanista y socialista en el papel, invade y bombar­dea el Tchad; los norteamericanos hacen alarde de su poderío en Granada, en Centroamérica y frente a las costas de Libia; los soviéticos, por su parte, reciben fuertes críticas por sus intervenciones en Checoslovaquia, Hungría y Afganis­tán. África, crisol de cambios futuros, es disputada por las grandes potencias, por sus recursos humanos baratos y sus enormes riquezas naturales. La internacionalización política y militar, la internacionalización del en­deudamiento financiero de los países, entumece y desarticula la internacionali­zación proletaria pregonada hace más de un siglo. Los partidos políticos de alanzada en Latinoamérica no tienen respuestas inteligentes y oportunas para acceder al poder político en algunos países. Son ellos los llamados a canalizar anhelos, inquietudes, formas de acción novedosas, respuestas apropiadas. Los vientos hegemónicos y cibernéticos que atomizan, dividen, muchas veces repro­ducen el sistema, a pesar de los viejos y cansados esquemas dogmáticos, recha­zados una y otra vez por la práctica social cotidiana. El pensamiento vivo de grandes muertos, alimenta la maquinaria del desconcierto, de la desilusión y de la improvisación;  es utilizado metodológicamente para hacer opinión pública, adormecer críticas e inquietudes sobre el sistema global, etc. ¿Qué puede hacer n jopen, sin formación crítica y sin sensibilidad social, frente al embrujo de la corporación al trabajo, cuando el desempleo cunde por doquier? ¿En qué  apoyarse para resistir la tentación de ser parte de la conspiración burocrática del Estado, de los partidos políticos, que automatiza y anula al individuo? La Universidad, no tiene las respuestas a esta masificación, pero si es, o debiera ser, el lugar donde académicos y estudiantes, becarios de la sociedad para estudiar, analicen rigurosamente los problemas fundamentales de su tiempo, con un movimiento teórico-práctico que libere del empirismo ramplón, supere el conocimiento sensorial cotidiano y eleve el pensamiento, el concepto y la teoría para posteriormente,  enterrarlo profundamente en la vida, principalmente, de «grupos sociales desposeídos, desplazados y sobreexplotados. Costa Rica se encuentra en un proceso de estabilización y reactivación económica que ha dependido de la entrega de recursos financieros cuantiosos parte de Estados Unidos, así como de un aval político que ha dado ese país 1la negociación de su deuda externa (Rovira, J. y Trejos, J. Q, 1985). Este tratamiento excepcional responde a motivaciones geopolíticas de naturaleza centroamericana. Esto, retrasa por bastantes años una respuesta a la crisis por medio de una vía no capitalista. Por lo mismo, los parámetros de política económica deben ubicarse correctamente en función del modelo de crecimiento enconómico actual, sin perjuicio de explorar formas y mecanismos socialmente distri­tos permitidos por el sistema y, conjuntamente, seguir con atención todos fenómenos y procesos que dinamicen la participación organizada de la población. En esta perspectiva, la Universidad juega un papel fundamental para dar respuestas creativas y urgentes a las cuestiones sociales fundamentales; aún más, el modelo de universidad necesaria asume un rol protagónico, justo cuando el proceso de acumulación del capital y el imponente desarrollo tecnológico reducen los espacios de creación artística, literaria e intelectual. Hacia el siglo XXI, en dos décadas más, nos parece que el péndulo seguirá oscilando entre una masificación capitalista marcada por el consumismo, por la ruptura de las fronteras nacionales, la exacerbación del individualismo y el oportunismo político y, por otro lado, la tendencia histórica a la construcción de proyectos socio-políticos profundamente nacionales, pero sustentados en la solidaridad internacional, la lucha ya no contra la pobreza, sino contra la mise­ria de las grandes mayorías y , profundamente enraizados en las fuentes cultura­les y educativas de la nacionalidad. Ese será el contexto en que la creatividad y rigurosidad científicas serán una de las tantas armas intelectuales renovadoras, aportadas por la Universidad, para transformaciones necesarias y siempre urgentes. En este N° 19-20[1] se incluyen tres trabajos teóricos de jóvenes colegas de nuestra unidad académica y uno propio. Nidia Valle contribuye al debate del rol de Estado, como agente social que garantiza la producción y el proceso de reproducción. Luis Carlos Alfaro trata de aplicar el "materialismo geográfico", esbozado por E. Soja, a una región de Costa Rica. Se intenta, así, una aproxi­mación empírica sobre la transferencia geográfica del valor. Finalmente, Ornar Arrieta, diseña la relación entre la penetración capitalista en el agro y la diferen­ciación espacial. En los Estudios de Casos, Gilbert Vargas efectúa un tratamiento sistémico de las formaciones vegetales en la Sierra de Tilarán y cuenca inferior del río Bebedero. Miguel Morales, por su parte, hace una contribución al mejor cono­cimiento de la Nicaragua sometida al somozato entre 1945-1979. Tal como los casos de Valle y Alfaro, Leonel Rosales y sus colegas incursionan en un área temática urgente al elaborar una tesis de maestría sobre riesgo sísmico. El reciente terremoto de Méjico, en setiembre de 1985, actualiza dra­máticamente las propuestas teóricas, metodológicas e instrumentales de este trabajo. Peter Phillips y sus colegas colaboran con dos estudios sobre acuacultura y su potencial en el país. Finalmente, el doctor Ludwig Ellenberg trata de dar una explicación histórica a la variación geométrica que presenta el plano en damero de Heredia, ciudad absorbida por el crecimiento metropolitano. Lic. Miguel Morales A. Primavera de 1986 [1] Como en otras oportunidades agradecemos la colaboración de los compañeros Rosa E. Méndez, Anita Villalobos, Rosa María Quirós, Gonzalo Hernández, Allen Leininger y Jean Louis Govaere, sin cuyo aporte sería imposible la edición de la RGAC. Además, por avatares del destino extende­mos nuestro agradecimiento a las compañeras Xinia Paniagua y Anabelle Herrera de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la UNA.
  • Revista Geográfica de América Central N. 17-18
    Vol. 2 Núm. 17-18 (1985)
     Centroamérica se consolida mundialmente como uno de los vórtices del huracán político internacional. Al momento de entregar a la imprenta los origi­nales de este N° 17-18, esta punta visible de las tensiones mundiales se ve some­tida a fuertes presiones externas que remodelan su inserción en la estructura productiva planetaria, ponen a prueba el sistema jurídico prevaleciente y, tam­bién, recomponen el mapa de los movimientos demográficos centroamericanos. En efecto, la Iniciativa para la Cuenca del Caribe, propuesta en 1984 por Esta­dos Unidos de Norteamérica, bajo la administración Reagan, es un intento más de acomodar la producción de los países centroamericanos a los intereses fi­nancieros y de consumo de ese país. El informe Kissinger en 1983, en su parte medular, hace un llamado de atención sobre la necesidad de articular más efi­cientemente esas economías nacionales, prestándoles una mayor atención econó­mica, financiera y política. La fase de la expoliación brutal, tipo bananera, se­gún esa misión, debe dar paso a otra más sofisticada en que las empresas y el sis­tema financiero norteamericano tengan algo que arriesgar o perder en el área. Respecto del sistema jurídico prevaleciente, el tema de los Derechos Humanos ocupa un lugar central, ya que los fundamentos principales son pisotea­dos una y otra vez, de variadas formas. El "babeas corpus", el derecho al traba­jo, los regímenes de seguridad social son desdeñados en su aplicación real. Esto varía según los países, pero en su conjunto, vale más militarizar el área y reacti­var el capital, que atender la calidad de vida de la población y su acceso a un ré­gimen de derecho, a un techo y al consumo. La carrera armamentista promovi­da por las grandes potencias y su seguimiento ciego, hacia el despeñadero, en el caso de algunos países centroamericanos, ponen en lugar secundario las necesi­dades básicas de la población. Por un lado, funciona el tablero de ajedrez mun­dial de las superpotencias y, por el otro, los intereses militares locales. Por siempre la movilidad geográfica de la población centroamericana ha si­do un tema de interés, pero como nunca, hoy en día, aumentan los braceros hondureños hacia Belice, o bien, los nicaragüenses hacia Costa Rica y, también, de los costarricenses hacia Panamá. Además de la búsqueda de trabajo, crecen los flujos de refugiados salvadoreños, nicaragüenses, los que influyen en el mapa migratorio pero, también, afectan las regiones fronterizas, principalmente de Costa Rica. Hay presión sobre la tierra, los sistemas internacionales de coopera­ción son incapaces de atender estos nuevos problemas, las estructuras jurídicas nacionales quedan desfasadas ante la magnitud del éxodo y, por fin, los habi­tantes de las distintas regiones afectadas quedan sometidos a presiones descono­cidas hasta ahora. Nicaragua, particularmente, ocupa la atención mundial por­que allí juegan tres elementos fundamentales, es decir: el principio de autode­terminación de los pueblos, el intervencionismo imperialista y los esfuerzos por llegar a una paz negociada. Nos parece que, en cualquier circunstancia, debe ejercitarse ese derecho internacional de autodeterminación, pero, históricamen­te, sobrecoge la dimensión cartográfica y política que es Nicaragua revoluciona­ria para los intereses hegemónicos en el área; por ultimo, hay que prestar mucha atención a la tarea negociadora, de intermediación de otros países centroameri­canos y europeos que, mediante Contadora, buscan respuestas pacificadoras, menos ortodoxas, para evitar la intervención armada directa, tal vez más trágica y de mayores repercusiones que la de Granada. En este marco histórico coyuntural entregamos el N°17-18, que contiene en la sección "Teoría y Epistemología" un aporte de nuestra estimable colega brasileña Bertha Becker sobre diversos enfoques geográficos relativos al espacio. Ella destaca las estrategias y conflictos que resultan de la ocupación de nuevos territorios y las limitaciones de acción del Estado, sea gobierno central o local, frente a decisiones de localización de grandes firmas internacionales. Nuestro colega Leonel Somarríbas, también contribuye a tal discusión en un nivel más preciso en cuanto a la línea de análisis en que se sitúa. En la sección "Estudios Generales y de Casos" hay tres artículos que se espegan de la línea central de la sección. Nos referimos al aporte sobre predic­ción de la radiación solar global diaria, el interesante y novedoso estudio de fi-togeografía histórica sobre Guanacaste y, finalmente, el análisis de la urbaniza­ción de espacio agrícola en la periferia del Área Metropolitana de San José. Afirmamos más arriba que esos trabajos se despegan porque, esta vez, hemos ini­ciado un esfuerzo pionero en cuanto a agregar otra línea editorial en la Revista Geográfica de América Central, esto es, especializar algunos números sobre re--:s específicas de Costa Rica. Esta vez las contribuciones corresponden a la Región Pacífico Sur o Brunca; más adelante, siempre rescatando el carácter cen-:rojmericano de la RGAC, habrá números dedicados a otras regiones costarri­censes. Esto, en general, refleja un crecimiento impresionante de la investiga­ción científica en el país, lo que posibilita elegir buenos trabajos a escala regio-*z/ para su posterior difusión. En alguna forma, con este primer intento, hace­mos una modesta contribución a los esfuerzos generales de la Universidad Na­cional por interesarse y profundizar el conocimiento de la Región Pacífico Sur :• Bruñes., marco de referencia y de acción del Centro Regional, UNA, localiza­do en San Isidro de El General.En esta sección, entonces, se incluyen varios estudios, entre los cuales está el de Miriam Miranda, dilecta estudiante egresada nuestra, quien esboza y pro­fundiza sobre una parte de la cuenca media del río General, observando los cambios suscitados en el uso del suelo. Seguidamente, vienen una serie de traba­jos presentados en el "Congreso El Sureste de Costa Rica como Región de Desa­rrollo", efectuado en octubre de 1981. Barbara Leíais, analiza la colonización de la Península de Osa; hay una descripción de aspectos turísticos del macizo Cbrrripó, por parte de Jorge Barquero; posibilidades de aprovechamiento mine--"-•• en Pérez Zeledón, por el geólogo Róñala Chaves; un exhaustivo estudio so­bre el problema lechero en Coto Brus, a cargo de Luis F. Fernández; un análisis de los problemas regionales principales, por parte de Miguel Morales; alcances sobre el crecimiento de la ciudad principal de la región, esto es San Isidro de El General, elaborado por Nidia Valle y que es, en cierta forma, informe final de su participación en la investigación llevada a cabo por la Universidad Nacional y Universidad de Hamburgo. Finalmente hay una evaluación de recursos físicos ¿el área de Quepas, en vista de la elaboración de un plan maestro, realizado por muestra colega Ora Patterson.   Miguel Morales A. Secretario Ejecutivo RGAC Primavera, abril de 1985
  • Revista Geográfica de América Central N. 15-16
    Vol. 1 Núm. 15-16 (1983)
    En los momentos en que la Escuela de Ciencias Geográficas entrega este número doble de su Revista Geográfica de América Central[1], la Universidad Nacional cumple diez años de vida académica e institucional. Esto nos estimula a reflexionar brevemente sobre el significado social y científico de esta casa de estudios superiores, tanto en relación al país como a su vida institucional. La UNA se incorpora al sistema universitario costarricense, hace una déca­da, llenando un vacío histórico en la educación superior del país que, hasta ese momento, con excepciones aisladas tendía a ser elitista, exitista y profesionali­zante. En ese período, ser universitario sólo implicaba una respuesta individual a necesidades sociales concretas, muchas veces no resueltas. Esto, sin ser menoscabo para otros centros universitarios, muestra lo evi­dente del modelo de universidad necesaria plasmado mediante la UNA, el que complementó históricamente una estructura indispensable para enfrentar los re­tos derivados del modelo de crecimiento del país. Los primeros pasos fueron da­dos con entusiasmo, con dedicación pero, también, con titubeos, sinsabores, reacomodamientos. La gestión de su primer rector, presbítero Benjamín Núñez V. y., de sus primeros decanos y directores de unidades académicas, reproduce con fidelidad las prácticas vigentes en otras universidades del país, diferenciándose de ellas sólo el espíritu renovador, transformador, inscrito en el Estatuto Orgánico de la UNA. Este elemento directriz nuevo, incorporado a la vida intelectual y académica del país, no pudo ser soportado por excelentes profesionales que, a los pocos años, dejaron esta Universidad pórque les fu imposible, en algunos casos, compatibilizar los estilos tradicionales que representaban, con las exigencias gestionarias de un modelo universitario mucho más comprometido con la realidad nacional y con los problemas sociales más urgentes de la mayor parte de la población. Ellos dejaron, en muchos casos, gratos recuerdos personales y profundas enseñanzas; los menos, afortunadamente, debido a su incapacidad de comprender que el mundo cambia, se han convertido en aliados de aquellos que miran con desconfianza y temor un proyecto universitario distinto a los tradicionales.La gestión del doctor Alfio Piva, que termina en octubre de 1983, se resume en dos términos: aquietamiento y consolidación. El personalismo y la pasión puesta en la gestión interna de la Universidad en su primer lustro de vida, origen de una turbulencia de corta duración, son seguidos por un relativo asentamiento institucional que en mucho refleja la calmada presencia del doctor Piva. Esto se acompaña de una rápida maduración a nivel de las unidades académicas que, por lo mismo, entran en una crisis de crecimiento de la que sólo ahora empiezan a salir satisfactoria y dinámicamente.        Esta consolidación académica interna plantea retos concretos en cuanto a una fase nueva, no cumplida, de expansión institucional. La situación coyuntural de crisis en vez de desanimar a quienes les corresponda la responsabilidad de la gestión académico-administrativa 1983-86, más bien debe estimular un desafío para que sus acciones rescaten y justifiquen socialmente esa expansión de la UNA en el país y en el sistema universitario que se configura actualmente. El país ya identifica a la UNA por producción científica, por su aporte a las artes y a las letras y, también, por el tipo de profesional que entrega; cabe la tarea de mejorar, cabe ampliar su quehacer para dar así pleno sentido histórico de la autonomía universitaria (científica y presupuestaria), puesta en peligro por razones inconfesables en muchos casos. Sin tal autonomía será difícil una expansión cualitativa que mejore el tipo de profesional que entrega la UNA; eleve la calidad y el compromiso de la investigación y la extensión que se realizan actualmente; en fin, ubique históricamente a la institución en el contexto nacional. Este décimo aniversario encuentra a la UNA con un país profundamente marcado por la crisis del modelo de crecimiento seguido. La administración actual apenas ha logrado un inseguro nivel de estabilización monetaria, acompañado por un profundo resquebrajamiento del aparato productivo del país. Las secuelas más notorias son el desempleo creciente, los conflictos de tierras, la inusitada presión sindical, todo lo cual se acompaña de desaciertos y desacuerdos públicos en el propio equipo de gobierno; esto responde a los intereses específicos en juego, y además, a una tempranísima lucha de tendencias preelectorales partidarios, claramente dañina para la salud política del país, en general. Dos elementos internacionales completan este cuadro superficial en el que hay que ubicar a la UNA, esto es, una centroamericanización de los conflictos en que el Grupo Contadora simboliza la permanencia de la distensión; por el otro lado, la administración Reagan que intenta, lúcidamente para sus propios intereses eco­nómicos y políticos, recrear el fatídico espectro de la Guerra Fría. El otro ele­mento internacional corresponde a las impersonales pero explosivas imposicio­nes del FMI que intentan evitar el colapso de las economías centrales, mediante una mayor cuota de sacrificio de los países endeudados por la propia banca in­ternacional. El hambre, la desocupación y la miseria son recetadas fríamente a nuestros países con la finalidad de bajar la temperatura de las posibles tensiones sociopolíticas derivadas de la disminución de la calidad de vida de los países in­dustrializados. El costo social de la crisis internacional es trasladada a cada país endeudado, por el sistema financiero internacional mismo y, también, en parti­cular, a las universidades, las que sufren penurias salariales, presupuestarias y de administración. Este contexto de crisis nacional no ha sido impedimento para que la Es­cuela de Ciencias Geográficas haya madurado y, también, participado decorosa­mente en diversos eventos científicos efectuados en el país e internacionalmente. Es así como nuestra Escuela se hizo presente (ver detalles en notas y docu­mentos) en la Conferencia Regional Latinoamericana de la Unión Geográfica Internacional (UGI), en el Seminario Internacional Transformación del Habitat Rural en los Países en Vías de Desarrollo (actividad local de la UGI en Costa Ri­ca con motivo de la Conferencia Regional Latinoamericana celebrada en Brasil); en el II Seminario sobre Ciencia, Técnica, Sociedad y Desarrollo; Recursos Na­turales en Centroamérica, organizado por CSUCA, asistencia técnica en Vulcanología a Nicaragua; expedición a Isla del Coco; II Seminario de Investigación Universitaria, entre otros. La producción académica y científica resultante de las investigaciones efectuadas en la Escuela han sido expuestas, como debiera ocurrir siempre, a la crítica de diversos especialistas. Estas actividades se han complementado con jornadas docentes y de investigación internas las que han pretendido actualizar y, también, cuestionar constructivamente las tareas en de­sarrollo. El número doble 15-16, de la Revista Geográfica de América Central que presentamos ahora, en este contexto histórico complejo contiene, en Teoría y Epistemología, una revisión crítica sobre el espacio, categoría que se ubica en el meollo mismo de nuestra disciplina, por lo que resulta ser una contribución muy polémica y apasionante, indispensable de alimentar continuamente en el ámbito teórico y práctico. En Estudios Generales y de Casos se incorporan tres artículos correspon­dientes a Centroamérica, particularmente Honduras y Panamá. Estos aportes re­sultan de ponencias presentadas al Seminario Internacional sobre Métodos de In­formación y Análisis Urbano-Regional, organizado por el Instituto Panamerica­no de Geografía e Historia (IPGH), en 1981. Además, se recuperan, en térmi­nos bibliográficos históricos, dos estudios fundamentales llevados a cabo por el doctor Gerhard Sándner. Estos documentos poco conocidos y poco asequibles se reproducen por razones científicas y técnicas ya que, tempranamente, descri­ben y sugieren opciones para los países centroamericanos en cuanto a interpretar las modalidades de ocupación del territorio e identificar los procedimientos técnicos para su conocimiento. En esa misma sección, se incorpora el resumen de la tesina preparada por nuestra colega Xenia Pacheco para obtener su licenciatura. El tema cubierto por la autora es fundamentalmente metodológico-descriptivo (estadístico), siendo un paso importante y necesario en la recuperación de técnicas apropiadas para la Geografía. Finalmente en esta sección de la revista, se incluye un trabajo corto sobre las relaciones ciudad campo en América Latina, preparado por el máster Eduardo Hernández durante sus estudios de posgrado en Venezuela. La Dirección y la Secretaría Ejecutiva de la Revista Geográfica de América Central lamentan el retraso técnico en la impresión de sus números, pero ello responde a cuestiones presupuestarías universitarias angustiantes, más que a la producción académica que da vida y mantiene su vigencia institucional. Al pre­sentar este número doble, damos las disculpas del caso a las instituciones que tienen canje con nosotros, por la irregularidad de los envíos, así como a los que nos honran con sus suscripciones. MIGUEL MORALES Secretario Ejecutivo Agosto, Verano de 1983   [1] Agradecemos la colaboración técnica y académica prestada por los compañeros Jean Louis Govaere, Alien Leininger, Gonzalo Hernández, Rosa María Méndez y Ana Isabel Villalobos, en la preparación de los materiales de este número  
  • Revista Geográfica de América Central N. 13-14
    Vol. 1 Núm. 13-14 (1982)
    La Escuela de Ciencias Geográficas pone a disposición de los usuarios otro aporte académico más, en los momentos mismos en que el conflicto de Las Mal­vinas sacude la política internacional; se agudiza el conflicto fraticida en El Salvador; Nicaragua continúa la fatigosa tarea de reconstrucción nacional, y, entre otros casos, Costa Rica en febrero de 1982 pasa por un proceso electoral ejemplarizante en términos democráticos formales, lo que no esconde en abso­luto la profundidad de la crisis del sistema en su conjunto, así como las dramá­ticas medidas de contratendencia que golpean con violencia a la mayoría de la población, inerme ante la búsqueda de la revalorización del capital lo que se acompaña de desempleo, reducción de los salarios reales, restricciones de acceso a la canasta básica, especulación monetaria, alza de los alquileres, déficit habitacional creciente, etc. Cuando estos números de nuestra Revista vean la luz, es probable que, por desfases temporales lo que es noticia hoy, haya dejado de ser­lo; sin embargo, sus determinantes seguirán siendo actuales.   El análisis y la interpretación de las migraciones han producido una biblio­grafía amplia, difusa, abrumadora, pero, insuficiente todavía para responder las preguntas básicas que se hacen los políticos, los técnicos, los estudiosos en ge­neral, sobre los movimientos geográficos de los diversos grupos sociales y las po­sibilidades de instrumentar acciones redistributivas a escala nacional y regional. El tema, profundo en sus determinantes, nos lleva al análisis del proceso de tra­bajo que permite la creación de valor, a partir de condiciones tecnológicas específicas que articulan diferencias sociales y regionales notorias; ¿por qué se mue­ven los grupos humanos en una dirección u otra, en qué momentos lo hacen? ¿Cuáles son los determinantes que condicionan la dimensión de los flujos, la composición demográfica interna de los mismos (sexo-edades)? ¿Cuál es el efecto de las migraciones en las modalidades de organización y confrontación entre el capital y el trabajo? Nos parece que la temática migración, en su dimen­sión empírica, cuantitativa, ha sido cancelada hace algunos años, constituyén­dose a ese nivel en un instrumento censal indispensable; no ocurre lo mismo con las migraciones vistas en términos de grupos sociales, acceso al mercado la­boral, opciones políticas entre las solicitaciones del capital, a escala sectorial y regional, y los niveles de vida de la población. Teoría del valor, acumulación de capital, reproducción de la fuerza de trabajo, sobrepoblación relativa, etc., son algunos de los lineamientos de análisis que le permiten a M. Fernández ubicar la relación entre migraciones y la cuestión regional. Nos parece muy dudoso que haya acuerdo amplio en cuanto a tal enfoque, pero nos parece, también, que la perspectiva es sugerente y potencialmente enriquecedora, como veta explorativa para ampliar la discusión sobre la temática así como sus consecuencias prác­ticas. El debate queda inaugurado; esperamos que otros científicos pongan a prueba ¡este tipo de análisis, pero explicitando, tal como lo hace Fernández, su marco teórico, así como las consecuencia prácticas del análisis. Otra vez, una te­mática sobrepasa los estrechos límites escolásticos impuestos a ciertas discipli­nas que viven en el pasado, sin cooperar activamente en la elaboración del ma­ñana. * El profesor Sandner, paulatinamente se convierte en un patrimonio, tanto de la geografía costarricense como centroamericana. En esta oportunidad, nues­tro colaborador insigne, aborda valientemente una temática, un tabú, prohibiti­vamente descuidada casi en la literatura geográfica alemana, esto es, problemas de geografía política. Es refrescante el estímulo que provoca la lectura del artí­culo referido al Caribe, el "mare nostrum" centroamericano, insular, ya que se adivina un proceso intelectual rico y prometedor. Tocar temas propios de la geografía política es una escala subcontinental, es analizar los diversos rostros del imperialismo siempre vigentes en nuestros países ¡aunque el doctor Sandner, utiliza una metodología estrictamente geográfica, cartografía histórica analíti­ca, nos deja una serie de preguntas, muy evocadoras, sobre posibles temas a in­vestigar, los que son cruciales cuando se nos anuncia en mayo de 1982 la apro­bación y puesta en marcha del Plan Reagan de ayuda económica al Caribe, que no es sino otro rostro de reafirmación hegemónica hemisférica. El artículo anterior se vincula fuertemente con el análisis espacial e insti­tucional hecho sobre la formación social nicaragüense actual que, sobre los hu­meantes restos y hedores del pasado somociano, busca consolidar un proceso de reconstrucción nacional que hoy, más que nunca, requiere de la solidaridad in­ternacional para afianzarse. La descentralización regional, a nivel interno, cubre los problemas del poder, de la soberanía nacional, de la autodeterminación de los pueblos y la participación popular masiva en la construcción de un destino nacional propio, libre de aherrojamientos de cualquier procedencia. ¿Cómo en­frentar las inercias históricas burocráticas heredadas? ¿Cómo alterar la condición de clase del Estado? Sólo en la perspectiva de la transición, en el largo plazo, es posible entender los reácomodamientos del aparato administrativo, institucio­nal, peso relativo de los gobiernos locales, construcción social de un hombre nuevo despojado del hambre de la acumulación, más solidario, más fraternal, más identificado'con sus congéneres de clase. Así como el doctor Sandner estudia el proceso histórico geográfico que ha influido en el mapa, político caribeño, varios autores centran sus aportes en los recursos del mar, la vida de las comunidades costeras, en fin, el marco físico de modos de actividad portuaria creciente. El ingeniero Guillermo Hurtado, de meteorice pero productivo paso por nuestra Escuela, nos dejó un informe amplio y denso sobre los aspectos técni­cos y nutricionales vinculados a los recursos pesqueros. En el artículo presenta­do, que es un resumen de tal informe, obliga al costarricense a mirar hacia el mar como otra oportunidad más por diversificar su quehacer productivo, por diversificar su base alimentaria, en fin, por diversificar la gama de productos ex­portables. El aporte del ingeniero Hurtado, hay que situarlo en una dimensión metodológica, muy rica, para aquellos geógrafos interesados en el litoral y sus actividades conexas, y, también, en una contribución político-institucional y técnica valiosa para el país en su conjunto. Es importante estudiar la estructura productiva relacionada con el océano y, por otro lado, es fundamental conocer mejor las comunidades pesqueras pro­piamente tal. El licenciado Leonel Meneses, nos conduce por derroteros poco conocidos, prácticamente despreciados por todos aquéllos que se aferran a la tierra para reproducirse y acumular. Los niveles socioeconómicos de los grupos sociales que habitan los litora­les, los pescadores, sus formas organizativas, su acceso al crédito, a la tecnolo­gía, a la tenencia de la tierra, al equipamiento social y comunitario, etc., son analizados exhaustivamente en un primer enfoque empírico y cartográfico; al respecto se acumulan muchas preguntas sobre las posibilidades de esas comuni­dades pesquero-artesanales: ¿Qué significa la mejor organización de esos grupos en cooperativas, esto es, formas de producción no capitalistas atadas al mercado interno de productos? ¿Qué ocurre con la dinámica de captación de valor de uso y de valor de cambio en esas áreas? ¿Qué ocurre con la transferencia de plusvalía a otros grupos sociales y a otras áreas del país? ¿Cómo estos grupos, estas áreas, contribuyen a la reproducción del sistema en su conjunto, a la am­pliación de los espacios metropolitanos? Aunque hay más preguntas que .res­puestas, el estudio es evocador por tratarse de áreas y de núcleos marginales al conocimiento científico elaborado hasta ahora en el país. El colega Freddy Saborío, egresado de nuestra Escuela, presenta un resu­men de una tesina que versó sobre el estudio morfogenético de Bahía Caldera. Es un estudio clásico sobre algunos condicionantes naturales, que hace una pues­ta al día del conjunto de información disponible sobre procesos morfológicos y morfogeñéticos que afectan al área bajo estudio. Finalmente, no se incluye resumen por el tamaño del artículo, el licenciado Leininger, también egresado de nuestra Escuela y verdadero promotor de los estudios geográficos turísticos, hace un aporte completo sobre el potencial dis­ponible en playas de Dominical, salida turística natural para la población de San Isidro de El General, principalmente, y de otras partes del país. Una serie de informaciones y comentarios, atinados en verdad, clarifican los recursos ac­tuales disponibles en el área analizada. En notas y comentarios, en forma complementaria se incluyen reseñas ge­nerales sobre litorales de Costa Rica; una evaluación regional de las migraciones internas en Costa Rica, Además de un comentario bibliográfico, se entregan los aportes de colegas de nuestra Escuela beneficiados por las actividades docentes que realiza el IPGH en Ecuador y que, complementariamente, están influyendo en la formación de nuestros recursos humanos dedicados a la Geografía.En síntesis, este número trata de rescatar la producción disciplinaria geo­gráfica de nuestra Escuela, pero también incluye el aporte de otros geógrafos, por lo demás conocidos internacionalmente. También ofrece sus páginas para debates no concluidos en que otros especialistas entregan sus puntos de vista, en una perspectiva centroamericana y latinoamericana. Esos debates no están cancelados y, más bien, exigen de nuestra parte, estudio, trabajo cotidiano, es­fuerzo por entender y transformar nuestra propia existencia. MIGUEL MORALES A Mayo de 1982
  • Revista Geográfica de América Central N. 11-12
    Vol. 1 Núm. 11-12 (1980)
    A comienzos de 1981, por razones variadas pero siempre bien fundamentadas, se produjeron diversos cambios formales en lo que respecta a la Secretaría Ejecutiva y a la composición del Consejo de Redacción. Esto, planteó un reto inevitable para aquellos que asumimos las nuevas tareas, en particular, porque el anterior Secretario Ejecutivo, licenciado Eusebio Flores S., marcó un hito histórico en el país al promover, sostener y mejorar una revista geográfica donde la disciplina no se había profesionalizado aún y, por lo mismo, en donde hubo que convencer a tirios y troyanos sobre las bondades inherentes a la puesto en marcha de un proyecto académico ambicioso. En estas modestas líneas hacemos el reconocimiento intelectual del caso al profesor Flores, quien sólo dio un paso más en su preclara carrera docente,  universitaria y  científica.Tanto el Consejo de Redacción como esta Secretaría Ejecutiva de la Revista, en una serie de reuniones preparatorias, esbozaron un esquema de acción sencillo tendiente a mantener los fundamentos del ciclo acaecido y, también, a  experimentar con algunas líneas nuevas puramente complementarias a las anteriores. Es así como en la fase preparatoria de los números atrasados de nuestra revista, hecho que escapa a la responsabilidad académica de nuestra Escuela, y que cubren del 2° semestre de 1979 (por estar ya en prensa el número 9-10 correspondiente al 2° semestre de 1978 y 1er semestre de 1979) al 1er semestre de 1982, se ha tratado de incorporar la producción académica y científica propia de nuestra Escuela, la que ha resultado sorpresivamente amplia, variada y de riguroso nivel, como lo podrán estimar nuestros lectores. En todo caso la tarea ha sido ardua y no exenta de tropiezos; desde este sitio, una vez más, estimulamos a nuestros colegas para que continúen en la línea de capacitación y mejoramiento profesional que empiezan a transitar. Otra línea propuesta consiste en abrir la Revista a colegas de nuestra Universidad, con el propósito de que los grandes y espinudos temas que constitu­yen preocupación común, se decanten en términos de aportes y análisis progre­sivos. Con esto se busca quebrar los falsos y odiosos límites disciplinarios que han dañado el enfrentamiento sistemático y coherente de los dramáticos problemas que afectan a diversos grupos sociales en nuestros países. Esta tarea, ha sido complementada con esfuerzos tendientes a densificar los aportes sobre los países vecinos, con la clara idea de ajustar mejor el contenido de la Revista, con el ámbito geográfico que define su propio nombre, esto es, tratar de hacerla más centroamericana. Finalmente, respecto de estos pequeños detalles editoriales, hemos tratado de abrir una sección destinada a una discusión teórica y epistemológica que, en alguna forma, permita poner al día el análisis de esos grandes temas en cuanto a sus niveles de categorización y conceptualización teórica-práctico y, también, respecto del significado que se les puede atribuir con relación al objeto de estudio y métodos específicos de la propia Geografía. Durante el año 1981, nuestra Escuela ha experimentado una crisis de crecimiento, de la cual empieza a salir en una forma bastante favorecida; poco a poco, se consolidan sus estructuras internas; por diversos medios se incrementa su capacidad de producción académica; las tareas se hacen cada vez más com­plejas, aumentando los compromisos institucionales, así como los de tipo extra-universitarios. La reformulación del Plan de Estudios, el enfrentamiento siste­mático de lo que es el mercado profesional del geógrafo, la estructuración institucional de la investigación científica, las iniciativas tendientes a capacitar a sus profesores, entre otros, son algunos de los ejemplos que se pueden mostrar en tal sentido. A lo anterior, se pueden agregar los compromisos asumidos en que cada profesor tiene que dar una charla a sus colegas, por lo menos, una vez al año; no se pueden omitir tampoco ni el Seminario sobre Métodos de Información y Análisis Urbano-Regional, organizado por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH) en que nuestra Escuela tuvo decisiva participación, ni menos el Congreso sobre El Sureste de Costa Rica como Región de Desarrollo, organizado por la Academia de Geografía e Historia y la Municipalidad de Pérez Zeledón, en que nuestra Escuela aportó con todos los estudios regionales y locales realizados sobre esa parte del país. Asimismo, la Escuela tuvo una lucida participación en el Seminario sobre los Censos Nacionales, en setiembre de 1981. Este panorama denso y motivador quedaría inconcluso si no reconociéramos el gran aporte que realizaron, durante dos años un grupo de colegas italianos, quienes no sólo han hecho aportes al dominio de la vulcanología sino que, también, vivificaron el nivel de las discusiones en otros campos del saber, impregnándolas de esa cálida condición humana latina-europea. Entre los elementos negativos acaecidos en este período, cabe mencionar partida lamentable del master en oceanografía José María Díaz y del arquitecto Joao Paulo Dutra, quienes por razones profesionales nos privan de sus ca­lidades humanas y profesionales; ciertamente, aunque no lo parezca inicialmente, nos será muy difícil cubrir tal vacío. Este número doble, 11 y 12[1], contiene en la sección recién creada sobre teoría y epistemología, un estudio sobre reordenamiento espacial y movimien­tos sociales urbanos, el cual se centra en la importancia teórica y práctica de la forma como nuestras ciudades y metrópolis, el campo mismo, ebullen socialmente.  La crítica sobre aquellos científicos que inicialmente cubrieron tales temas es aguda y pertinente; ello ocurre cada vez que transitamos entre la forma general de los procesos y las formas especificas que ellos asumen en la respectiva formación social; así, el sentido político de tales movimientos sociales urbanos estudiados no responden a una dinámica universal, sino que son propios de la articulación histórica que interpenetra la determinación económica de tales presiones sociales y su condicionamiento político, jurídico y espacial. En cuanto a los aportes del doctor Spielman y del doctor Sandner, se perciben las profundas diferencias metodológicas y teóricas que, de suyo, en sus respectivos niveles, enriquecen el modelo de lugares centrales de una parte, y el análisis específico de una metrópoli como Panamá, en el otro. Aunque el modelo de lugares centrales ocupa sólo una posición didáctica cada vez más definitiva, dada su propia incapacidad explicativa y predictiva, el aporte del doctor Spielman debemos valorizarlo en el ámbito de su coherencia interna, es decir, en la rigurosa utilización y aplicación en el caso de Guatemala; en todo caso, discrepamos de las recomendaciones que pudieran derivarse, aisladamente, del empleo de un instrumento tecnocrático, ascéptico, socialmente hablando. El trabajo del doctor Sandner bastante afectado por el paso de los años, sin que por ello pierda actualidad, es otra valiosa contribución de quien se ha sabido renovar, teórica y metodológicamente, rescatando siempre, además, ese profundo aprecio a una "patria grande" que no es la suya, pero que ha sido el motivo de sus desvelos y esfuerzos por más de veinte años. Este estudio sobre ciudad Panamá guarda toda su vigencia en la descripción esencial efectuada y tal como lo ha señalado el propio doctor Sandner, la actualización de datos ha sido hecha por sus propios discípulos, esto es decir, en trabajos que aún no conocemos por ha­ber sido escritos en alemán. Está demás indicar que ya se han iniciado algunos esfuerzos por rescatarlos. El doctor Benett ha contribuido en nuestra Revista en más de una ocasión, por lo que sus aportes pasan a ser una línea de trabajo casi permanente; en cam­bio, el estudio del doctor Cigolini es fruto fecundo de un vínculo reciente entre nuestra Escuela y la cooperación técnico-científica con Italia de la cual, obviamente, esperamos mucho más en un futuro cercano, en lazos de reciprocidad científica e intelectual. Finalmente, restan comentarios bibliográficos de referencia y, lo que es novedoso, el aporte de otros especialistas, en este caso físicos, los que cubren con bastante rigurosidad temáticas afines a los geógrafos pero conocidos por és­tos en su nivel puramente descriptivo y superficial. Estos pequeños cambios son un desafío para aquellos geógrafos y especia­listas afines que tengan, por preocupación central, temáticas vinculantes. Les invitamos a contribuir en nuestra Revista en el bien entendido de que sólo así aflorarán nuestras diferencias y, con ello, se podrá cimentar un basamento que nos dé un poco de seguridad en el compromiso contraído con nosotros mismos, pero principalmente con aquellos que no nos conocen, ni nos aprecian, pero que con su trabajo cotidiano pagan por nuestro ocio productivo y, porqué no decirlo, por su propio futuro.MIGUEL MORALES A. Heredia, octubre 1981 [1] Agradecemos a los compañeros. Ora Patterson, Alien Leininger, Jean Louis Govaere, Gonzalo Hernández, Rosa Elena Méndez, Isabel Villalobos, Isabel Valladares, por la co­laboración prestada en los aspectos formales de esta publicación.
  • Revista Geográfica de América Central N. 9-10
    Vol. 1 Núm. 9-10 (1979)
    El perfeccionamiento académico es una condición necesaria e inherente a la labor universitaria. Pero ella no puede ser masiva o, por lo menos, simultánea. En uno de los casos, además, se torna cada vez más gravosa para el presupuesto universitario; ingente preocupación es la de las autoridades universitarias por acceder a las justas y, en ocasiones, perentorias demandas de las escuelas o departamentos por enviar a sus docentes e investigadores a realizar estudios de perfeccionamiento o de postgrado. El progreso de las ideas, de los métodos y de las técnicas en la ciencia da es hoy tan acelerado que no es posible quedarse atrás, aun si se está al día en cuanto a novedades bibliográficas y revistas especializadas. Pero  tampoco es posible leer todo. Si se acepta sin discusión lo anterior, la situación a resolver presenta la alternativa de: a) requerir la colaboración de aquellos centros de estudio que, a nuestro juicio, satisfagan los requerimientos académicos en cuanto a temática de especialización y en cuanto a calidad de la enseñanza y ofrezcan las facilidades inherentes; v b) recibir o invitar a docentes e investigadores extranjeros con el objeto de que nos brinden los productos de sus investigaciones, los inicios de sus preocupaciones científicas y los estímulos para proseguir por tales o cuales caminos. Cada una de las opciones tiene sus ventajas y desventajas en cuanto a costo v beneficio, pero pareciera que no pueden excluirse sino, al revés, complementarse. La Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional ha seguido los dos caminos y ha mantenido una política permanente, justa v exigente en este sen­tido, pues ha estado atenta a las peticiones de su personal académico: uno de nuestros colegas obtuvo una maestría en oceanografía física en la Universidad de Oregón, Estados Unidos; otros dos obtuvieron el mismo grado en la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil, y uno más viajó y obtuvo el mismo grado en la Universidad de Honolulu, Estados Unidos, con una tesis en vulcanología. Anteriormente, uno de nuestros mejores docentes obtuvo el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, España, al que siguió, luego, otro colega. Ambos, sin embargo, por contingencias profesionales han salido de la Escuela en busca de otros destinos. Acaba de regresar un joven profesor que ya hizo los estudios previos y tiene muy avanzada la tesis para optar al doctorado en la Universidad de Barcelona, España; realiza los trámites finales para regresar allá, en unos pocos meses, para rendir el examen final. Cinco colegas han obtenido certificados meritorios en el Centro Panamericano de Estudios e Investigación en Geografía (CEPEIGE) que funciona en Quito, Ecuador, y que ofrece, anualmente, cursos de tres meses, incluida una pequeña investigación. Se opta a ellos por concurso internacional (panamericano} y las clases están a cargo de destacados geógrafos de América Latina y América Anglosajona. Cinco meses de estudios cumplió un compañero en el Centro de Estudios Urbano-Rurales de Rehovot, Israel, y otros cinco de práctica intensiva en Tapachula, Estado de Chiapas, México, en un curso que comprendía problemas de planificación rural en América Latina. Finalmente, una compañera de la Escuela ganó una beca para seguir estudios de perfeccionamiento en planificación del uso del suelo urbano, en un curso auspiciado por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH) y la Organización de Estados Americanos (OEA) en La Paz, Bolivia; asistieron a él profesionales diversos provenientes de varios países latinoamericanos y tuvo una duración de mes y medio. Anteriormente, otra colega había seguido y aprobado con mérito un cursillo intensivo sobre nuevas técnicas en fotointerpretación dictado en el Centro Interamericano de Desarrollo Integral de Aguas y Tierras (CIDIA T) que tiene su sede en Mérida, Venezuela.   Y otro joven asistente cursó estudios en el Centro de Estudios Meteorológicos de Madrid, España. Por último, otras dos jóvenes colegas acaban de regresar de un curso intensivo efectuado en la Escuela Cartográfica del Servicio Geodésico Interamericano que se encuentra en Ciudad de Panamá, Panamá, sobre estudios y prácticas de fotogrametría, fotointerpretación y percepción remota. Paralelamente a toda esta intensa labor de mejoramiento académico, se ha in-litado a profesores e investigadores extranjeros para trabajar con nosotros por uno o dos años. Han sido los casos de Dónala Goldman, estadounidense, experto en problemas ecológicos y de contaminación ambiental; de Bárbara Brugman, también -estadounidense, experta en problemas urbano-regionales; de Claude De.behault, belga, especialista en suelos y en biogeografía; de Esther Jimeno, española, especialista en geografía económica; del geólogo italiano Sergio Raccichini y del vulcanólogo estadounidense F. D. Bennett.  Está por llegar José Manuel Rubio, catedrático de la Universidad de Sevilla, España, consagrado a la geomorfología.   Y se encuentran entre nosotros tres huéspedes científicos italianos: el profesor Lorenzo Cassertano, ex profesor en la Escuela de Geología de la Universidad de Chile, actual investigador del Observatorio Vesubiano en Ñapóles, Italia, a quien acompañan los jóvenes doctorados Andrea Borghia, geofísico, y Corrado Cigolini, geólogo, especialista en petrografía.  Los tres han llegado al país por intermedio de la Comisión Intergubernamental para las Migraciones Europeas (ClME) y del Instituto de Cooperación Universitaria (ICU) que tiene su sede en Roma, Italia.
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