Revista Geográfica de América Central, órgano de difusión de las actividades de la Escuela, entra en su segundo año de vida acuciada por problemas propios del crecimiento.

Como todos los organismos universitarios del mundo subdesarrollado, las contingencias presupuestarias figuran en lugar preeminente, pero las derivadas del propio quehacer diario no son menos agobiantes. Partiendo ya de los propios estudiantes, las críticas al plan de estudios vigente se han manifestado severas y a ellas se han adherido la mayoría de los docentes y de las autoridades superiores de la Escuela. Es que la formación del geógrafo destinado a labores profesionales en nuestros países latinoamericanos es un asunto tan nuevo como urgente y con cualquiera óptica que se le mire resulta difícil dar una respuesta que satisfaga a todos.

Una universidad europea instituyó, en la década del 60, un título o certificado de Experto Geógrafo que estaba destinado, principalmente, a estudiantes y graduados del mundo en desarrollo. Aunque la intención era excelente no se inscribieron muchas personas y, además, el plan de estudios estaba recargado de materias, especialmente con contenidos de geografía humana y era en gran parte teórico. ¿Cuántos programas de licenciatura y otros grados existen actualmente en América Latina? Tal vez tantos como universidades los ofrezcan y ninguno o casi ninguno, quizás, debe estar dirigido a preparar un geógrafo para nuestros países. Por otro lado, sólo aspiran a quedarse en el plano estrictamente académico y teórico y en el hecho "no forman un profesional para trabajar en labores gubernamentales", sino profesores o investigadores universitarios.

En la Universidad Nacional se ha legislado en favor de los certificados integrados, entendiendo éstos como "la unidad dentro del saber y de los métodos de aprendizaje de una carrera; para la consecución de su objetivo central, que es el del profesional necesario, las carreras, por consiguiente, se organizan en certificados, no en cátedras, las que desaparecen como subdivisiones del currículo". Además, se les concibe como una función interdisciplinaria en torno a un objetivo, o conjunto de objetivos; integran disciplinas horizontalmente, pero se encuentran desglosados en unidades de aprendizaje. En resumen, en vez de compartimentar el saber, lo integran; en vez de la parcelación y el aislamiento, la unidad del quehacer y del enfoque metodológico.

Dos proyectos de planes curriculares enfocados según esta perspectiva fueron rechazados por la Asamblea de Escuela; un tercero mereció aprobación. Este último distingue: un bloque teórico, uno de métodos y técnicas y otro de prácticas. El esquema se complementa con "laboratorios de campo", la presentación bisemestral de un pequeño trabajo de investigación, que al final de la carrera consiste ya en una verdadera mini—tesis original, y la realización de dos períodos de práctica institucional.

El plan de estudios se divide en certificados que comprenden principalmente contenidos de geografía sistemática; sólo al final de la carrera se han incluido cursos de geografía y método regionales que se complementan con otros de planificación y unos pocos de ciencias básicas (biología, etc.) y auxiliares (sociología, etc.); hay, además, cursos monográficos de especialización en geografía física, humana o económica, fotointerpretación y cartografía temáticas avanzadas.

La práctica institucional, supervisada y funcionando sobre la base de convenios suscritos entre la escuela y entidades gubernamentales y de administración autónoma, se supone fundamental, absolutamente necesaria y vital para el graduando que aspira a cumplir labores estrictamente profesionales; además, (se instituyen dos ciclos de práctica), se piensa que guardan muy estrecha relación con su propia formación profesional. Ella está íntimamente ligada, por otra parte, a dos objetivos muy valiosos: el primero es demostrar la utilidad del geógrafo en tanto profesional en la consideración de los problemas espaciales, y demostrar su capacidad y su competencia en equipos ínter y pluridisciplinarios que estudian estos problemas; el segundo objetivo es dar a conocer la carrera, informar acerca de la existencia de este profesional, hacer promoción de él, abrir el campo ocupacional para nuestros egresados, pues en él laboran, haciendo geografía, otros especialistas que no tienen absolutamente ninguna formación en la disciplina, o sea: rescatar el hacer geográfico para los geógrafos.

Publicado: 2011-12-05