Aunque nuestro país dispone de litorales relativamente extensos (212 kms. en el Atlántico y 1 016 en el Pacífico, siguiendo la línea de la costa) en ambos océanos, no había habido hasta el presente una preocupación esencial y dinámica por ellos, por su estudio y por la superficie oceánica colocada bajo su soberanía. Disposiciones gubernamentales aisladas relativas al uso y dominio de playas, prohi­biciones expresas para no explotar arenas de las mismas, reglamentaciones respec­to de pesca artesanal e industrial, categoría de las autoridades civiles designadas para supervigilar el trabajo portuario y otras que figuran en el archivo de cuestiones relativas al mar, sus recursos y el litoral mismo. En las universidades, los estudios oceanológicos generales figuran apenas en los programas oficiales y en la educación media y primaria los contenidos o referencias al dominio marítimo son mínimas o esporádicas.

Sin embargo, una disposición de gobierno ha determinado el mar patrimonial (siguiendo el marco configurado por Ecuador, Perú y Chile) como la extensión de 200 millas marinas que se extiende hacia el océano abierto siguiendo las sinuosida­des de la costa u orilla continental. Problemas relativos a la extracción pesquera por países limítrofes, vecinos o extracontinentales, la adhesión al convenio internacional respecto de la cuota de captura del atún de aleta amarilla e incidentes menores que han afectado a personas, barcos y productos, han llevado últimamente a las altas esferas de gobierno a prestar mayor atención a estos problemas y a todo lo que signifique dominio y explotación de los recursos del mar. Consecuen­temente, se ha recurrido y buscado la ayuda técnica de Estados con mayor y más antigua experiencia en la materia.

La Escuela de Geografía de la Universidad Nacional, atenta a los problemas nacionales más urgentes y significativos, ha elaborado un plan de estudios, con sus respectivos contenidos programáticos y objetivos, que conduciría a la obtención de grados académicos en Oceanología Física y de esta manera poder disponer en un plazo relativamente breve de personal idóneo, científico y técnico, para el estudio del mar o los mares costarricenses. El plan y su reglamento están basados en los estudios que han elaborado, como modelos, tanto UNESCO como otras instituciones universitarias e internacionales, y se asocia o se complementa con un plan para formar biólogos marinos por parte de otra unidad académica. Obvia­mente, la primera carrera quedaría en nuestra Escuela, pero posteriormente se iría a la creación de la Escuela de Ciencias del Mar, adscrita a nuestra Facultad y se ubicaría, con sus laboratorios, aulas, etc., en el puerto de Puntarenas.

La creación de una Escuela de Ciencias del Mar requiere de un alto presu­puesto y por eso, por el momento, las autoridades universitarias, dada la penuria de que padece la Universidad en general, han postergado su iniciación por algunos años, reconociendo sin embargo su importancia y urgencia. Pensando en otro sentido, es posible que fuera más político (en el mejor sentido de la palabra) pensar en la creación de una entidad centroamericana.

Los estudios del mar en América Latina en general son escasos y puede decirse, sin caer en grave error, que conocemos muy poco de nuestra realidad oceánica: corrientes de superficie y profundas, movimientos de surgencia, ciclos de vida de las especies que gozan de las mayores preferencias, particularidades de la plataforma continental y del fondo submarino, posibilidades de explotación de otros recursos, han sido apenas visualizados. La pronta creación del Instituto de Recursos Naturales a nivel gubernamental y la legislación que debe acompañarle así como otras disposiciones que se dicten, pueden conducir al reconocimiento de que la creación de una escuela y una carrera de nivel universitario que entreguen, en plazos breves, los especialistas consagrados al estudio científico del mar, es una necesidad que la nación costarricense y su grado de desarrollo reclaman con urgencia para servir tanto a nosotros mismos como a América Central en general.

Publicado: 2011-12-15